Cuándo buscar una segunda opinión

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Puedes pedir una segunda opinión en cualquier momento del proceso de atención para el cáncer. Como mínimo, es una buena idea hacerlo antes de comenzar el tratamiento, ya que una segunda opinión puede modificar los detalles de tu diagnóstico, sugerir otras opciones de tratamiento o incluso cambiar por completo el tratamiento.

Puede que tome algunas semanas encontrar una segunda opinión. En la mayoría de los casos, esta demora no es un problema y no afecta la eficacia de tu tratamiento. Tan solo asegúrate de confirmar con tu médico que no haya ningún problema en esperar un poco.

Los siguientes son ejemplos de los momentos más comunes en que las personas escogen obtener una segunda opinión (los primeros tres puntos se superponen ya que todos ocurren antes de que comience el tratamiento). Por supuesto, cada situación individual es diferente. Puedes decidir junto con tu médico y tus familiares o amigos lo que sea más conveniente para ti.

  • Una vez que el informe patológico está completo: el médico solicitará una serie de análisis del tumor y de los tejidos próximos para elaborar un“perfil” que revele la apariencia y el comportamiento del cáncer de mama. Gran parte de este trabajo lo realiza un patólogo, que es un médico capacitado que analiza el tejido con un microscopio y proporciona detalles sobre el diagnóstico. Otros resultados provienen de análisis del tejido realizados en laboratorios especializados. Todos estos resultados juntos conforman tu informe patológico completo, que proporciona la información que tú y tu médico necesitan para elegir las opciones de tratamiento más adecuadas para tu diagnóstico particular. Incluso una única equivocación o interpretación errónea de un patólogo o laboratorio podría llegar a alterar tu plan de tratamiento y llevar a decisiones inadecuadas. Si estás evaluando obtener una segunda opinión de un patólogo, llama a tu seguro médico para asegurarte de que el servicio tenga cobertura. Algunas veces, las aseguradoras solo pagan la consulta a un médico que emite una segunda opinión sobre tus resultados patológicos originales.
  • Antes de someterte a cirugía: los estudios de diagnóstico por imágenes como las mamografías, ecografías y las IRM son imprescindibles para determinar la extensión del cáncer de mama. Podría ser útil que un segundo radiólogo analice nuevamente tus imágenes y aporte su opinión de los resultados. Si te resulta difícil elegir el tipo de cirugía que te realizarás (una lumpectomía frente a una mastectomía, por ejemplo), podría ser de ayuda obtener una segunda opinión de otro cirujano de mamas. Si estás planificando someterte a una reconstrucción mamaria, sería una buena idea consultar con un cirujano plástico, dado que son varias las opciones de reconstrucción * disponibles. Si tu médico te recomendó un tratamiento neoadyuvante (quimioterapia u hormonoterapia para reducir el tumor antes de la cirugía), también deberías buscar una segunda opinión al respecto.
  • Durante la planificación de tratamientos posteriores a la cirugía: como ya debes saber, las opciones de tratamiento después de la cirugía pueden incluir terapia de radiación, quimioterapia, hormonoterapia y terapias dirigidas como Herceptin (nombre genérico: trastuzumab). Dentro de cada categoría, pueden existir diferentes formas de tratamiento y de administración. Los detalles de tu diagnóstico, junto con tus necesidades y preferencias personales, determinarán cuáles son los tratamientos apropiados para tu situación. Una vez que tú y tus médicos hayan elaborado un plan de tratamiento, quizá quieras obtener una segunda opinión de un oncólogo, un radiooncólogo o de ambos.
  • Durante el tratamiento, si existe alguna razón para creer que sería útil un cambio de estrategia: puede que el tratamiento indicado no funcione tan bien como se esperaba, o quizás tengas problemas o dudas relacionadas con el tratamiento que no puedes resolver con tu actual médico. Quizás simplemente no te sientas cómodo con la forma en que se maneja algún aspecto de tu atención. Si te preguntas si sería útil un cambio en el tratamiento, vale la pena buscar una segunda opinión.
  • Después del tratamiento, si no buscaste una segunda opinión antes: si ya finalizaste el tratamiento para el cáncer de mama y nunca pensaste en la posibilidad de una segunda opinión, ciertamente no eres la única persona a la que le pasa. No es demasiado tarde para obtenerla. Un segundo equipo de especialistas puede revisar los detalles de tu diagnóstico y tu plan de tratamiento y brindarte tranquilidad o recomendaciones adicionales.

Por otro lado, puede que estés a gusto con la evaluación original de tu médico y el plan de tratamiento que han decidido juntos. Puede que no te interese buscar una segunda opinión. “Me parece bien no buscar una segunda opinión siempre y cuando tu médico cuente con la experiencia y la sensatez que necesitas”, comenta Marisa Weiss, presidente y fundadora de Breastcancer.org. “Yo comprobaría algunos temas en Internet, examinaría los antecedentes de mi médico y hablaría con sus otros pacientes. Tan solo evita mantener una actitud pasiva al respecto. Cuando te sientes desbordado, ansioso o confundido, es fácil dejarse llevar y tomar la decisión más rápida solo para dejar atrás el problema. Apresurarse puede hacerte tomar decisiones incorrectas y cometer equivocaciones. Aquí no se trata de qué licuadora debemos comprar”.

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