¿Por qué buscar una segunda opinión?

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El solo hecho de recibir un diagnóstico de cáncer de mama es una razón suficiente para buscar una segunda opinión. La mayoría de las personas ven normal visitar varias tiendas antes de comprar un automóvil, renovar su hogar o realizar cualquier otra compra importante. En el caso del diagnóstico de cáncer, puede ser útil e incluso de fundamental importancia buscar otra opinión antes de tomar decisiones acerca del tratamiento.

“Debido a mi particular diagnóstico y a mis antecedentes familiares, existían varias decisiones complejas que debía tomar en las que no había una sola respuesta correcta”, señala la Dra. Marisa Weiss, presidente y fundadora de Breastcancer.org. “Mi oncólogo me alentó a buscar una segunda opinión y agradecía los aportes de otros oncólogos en lo referido a las mejores soluciones para salir adelante. Si bien no busqué una segunda opinión ‘oficial’, lo que hice fue recurrir a varios colegas que contaban con experiencia especial en la espinosa área de toma de decisiones”.

Un estudio realizado en 2006 * sobre casi 150 pacientes diagnosticados con cáncer de mama en Michigan reveló que a más de la mitad de los pacientes se les aconsejó cambiar sus planes de tratamiento luego de obtener una segunda opinión de una junta multidisciplinaria de evaluación de tumores conformada por cirujanos, oncólogos, radiooncólogos, radiólogos y patólogos. (La mayor parte de los hospitales y centros de tratamiento contra el cáncer cuentan con una junta de evaluación de tumores que revisa casos de cáncer -habitualmente, los casos más complejos o difíciles- y realiza recomendaciones de tratamiento).

Incluso los médicos más calificados y altamente capacitados pueden equivocarse o diferir en sus opiniones sobre qué es lo más adecuado en tu situación y para tu tipo de cáncer de mama. Por ejemplo:

  • el patólogo que inicialmente analiza el tejido canceroso con un microscopio podría omitir algún detalle o llegar a una conclusión diferente de la que tendría otro patólogo. Esto afecta el contenido del informe patológico, que proporciona información esencial sobre el tipo de cáncer de mama que padeces y es la base a partir de la que se decide el tratamiento.

    Por ejemplo, una investigación * ha demostrado que los resultados de análisis del estado de HER2 son incorrectos en el 8 % de los casos, incluso cuando los realizan laboratorios especializados, y el estado de HER2 a veces puede variar dependiendo del área del tumor analizada. Debido a la imprecisión de los resultados obtenidos en análisis del HER2, es posible que algunas mujeres diagnosticadas con cáncer de mama no reciban la mejor atención médica posible. Si parte o la totalidad del cáncer de mama es HER2 positivo pero los resultados de las pruebas lo clasifican como HER2 negativo, probablemente los médicos no recomienden un tratamiento con Herceptin (nombre genérico: trastuzumab) o Tykerb (nombre genérico: lapatinib), aunque podría ser posible que la paciente se beneficiara con estos medicamentos. Del mismo modo, si el cáncer de mama es HER2 negativo pero los resultados de las pruebas lo clasifican como HER2 positivo, es posible que los médicos recomienden un tratamiento con Herceptin o Tykerb, aunque probablemente la paciente no se beneficie con estos medicamentos y quede expuesta a los riesgos de esos fármacos. Recibir una interpretación diferente que los resultados originales del análisis de HER2 es solo uno de los ejemplos en que la segunda opinión de un patólogo cambia el plan de tratamiento de una persona. Según las investigaciones, la segunda opinión de un patólogo puede cambiar el plan de una persona en otras formas, por ejemplo, el tipo de cirugía y otros tratamientos.
  • Los radiólogos pueden interpretar en diferentes modos los resultados de estudios de diagnóstico por imágenes como la mamografía, la IRM y la ecografía. También pueden diferir en las recomendaciones sobre los estudios de diagnóstico por imágenes que se deben realizar. Sus interpretaciones pueden ser fundamentales no solo para diagnosticar el cáncer, sino también para planificar los tratamientos como la cirugía y la terapia de radiación.
  • Dos cirujanos pueden diferir en sus opiniones sobre el tipo o la extensión de la cirugía que necesitas, así como en las opciones más convenientes de reconstrucción para tu situación (si eliges someterte a la reconstrucción). Los oncólogos y radiooncólogos también pueden discrepar en el plan de tratamiento que será más beneficioso para ti después de la cirugía o, en algunos casos, antes de la cirugía (si primero es necesario el tratamiento para reducir el tumor).

Entre otras posibles razones para buscar una segunda opinión se cuentan:

  • Tu médico no es un especialista en cáncer de mama. Si tu cirujano u oncólogo trata varios tipos de cáncer (no solo cáncer de mama), sería sensato buscar una segunda opinión de un especialista en cáncer de mama. Lo mismo se aplica si el patólogo o radiólogo que realizó tu diagnóstico no se especializa en afecciones mamarias. El especialista en cáncer de mama cuenta con la pericia que se obtiene al evaluar más casos y mantenerse actualizado con las últimas investigaciones.
  • Tu médico señala que no resulta claro el tipo o la extensión del cáncer de mama que padeces. Los resultados de los estudios de diagnóstico por imágenes (mamografía, IRM, ecografía) y los resultados de los análisis patológicos (análisis realizados sobre el tejido canceroso) no siempre son 100 % concluyentes. Si tu médico expresa cualquier incertidumbre sobre el cáncer basándose en tus resultados de análisis, sería prudente buscar una segunda opinión.
  • Tu médico te ofrece varias opciones de tratamiento. Obtener otra perspectiva sobre esas opciones puede ayudarte a tomar decisiones.
  • Te cuesta comprender a tu médico y comunicarte con él y deseas que otra persona te explique tus opciones. Este podría ser un buen momento para buscar otro especialista que se tome el tiempo de explicar la situación de un modo que tú comprendas.
  • Padeces un tipo menos común o incluso raro de cáncer de mama (por ejemplo, cáncer de mama inflamatorio o enfermedad de Paget en el pezón) que los médicos no atienden con frecuencia. Aunque demande esfuerzo e investigación, considera la posibilidad de buscar una segunda opinión de un médico que estudia y trata la forma de cáncer de mama que padeces.
  • Tienes dudas sobre la exactitud de la primera opinión o consideras que no se han evaluado todas las opciones. Quizás has hecho tu propia investigación o buscaste consejo de otras mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, y esto hizo que te preguntaras si no habría otras opciones para ti. O quizás simplemente sientes que algo no está bien. Si tienes dudas, buscar una segunda opinión es una buena idea.
  • Tu plan de seguro médico exige una segunda opinión antes de realizarte un tratamiento específico. Si tu plan tiene este exigencia, no necesitas ninguna otra razón.
  • Tu médico recomienda que busques una segunda opinión. Si tu caso es complejo o confuso o existe más de una opción de tratamiento que podría ser útil, tu médico podría sugerirte que busques una segunda opinión. Muchos médicos agradecen el aporte de un segundo especialista en casos difíciles.

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