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El Xgeva es mejor que el Zometa para reducir el riesgo de problemas óseos en mujeres con enfermedad metastásica

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El cáncer de mama metastásico es el cáncer que se ha extendido a otros tejidos lejos de la mama. En hasta el 80 % de las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama metastásico, el cáncer se disemina a uno o más huesos. Las metástasis óseas son dolorosas y pueden debilitar los huesos. Los médicos utilizan el término "evento relacionado con el esqueleto" cuando hablan de cualquiera de estas complicaciones relacionadas con el cáncer que se ha diseminado a los huesos:

  • fractura de un hueso con cáncer metastásico (fractura patológica)
  • necesidad de terapia de radiación o cirugía para aliviar el dolor óseo u otras complicaciones del cáncer
  • compresión de la médula espinal causada por el debilitamiento o colapso de las vértebras (huesos de la columna)

Otra complicación seria de las metástasis óseas es el aumento del nivel de calcio en la sangre (hipercalcemia).

El Zometa (nombre genérico: ácido zoledrónico) se utiliza para fortalecer los huesos de las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama metastásico que se ha diseminado a los huesos. El Zometa también se usa para disminuir el riesgo de eventos relacionados con el esqueleto.

Un estudio halló que el Xgeva (nombre genérico: denosumab), un medicamento de terapia dirigida, es mejor que el Zometa para reducir el riesgo de un evento relacionado con el esqueleto en las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama metastásico que se ha diseminado a los huesos. El estudio también reveló que el Xgeva mejoró la calidad de vida más que el Zometa.

La investigación fue publicada en línea el 14 de agosto de 2012 por la revista científica Clinical Cancer Research. Lee el resumen de "Bone-Related Complications and Quality of Life in Advanced Breast Cancer: Results from a Randomized Phase III Trial of Denosumab versus Zoledronic Acid” (Complicaciones óseas y calidad de vida en el cáncer de mama avanzado: Resultados de un estudio randomizado de fase III del denosumab frente al ácido zoledrónico) (en inglés).

El denosumab, comercializado como Prolia, ha sido aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de los Estados Unidos para el tratamiento de mujeres posmenopáusicas con diagnóstico de osteoporosis que presentan alto riesgo de fracturas óseas o que no pueden recibir o no han respondido a otros tratamientos contra la osteoporosis. En noviembre de 2010, el denosumab, comercializado como Xgeva, fue aprobado por la FDA para reducir el riesgo de eventos relacionados con el esqueleto causados por ciertos tipos de cáncer que se han diseminado al hueso, incluido el cáncer de mama.

Los medicamentos de terapia dirigida atacan aspectos específicos de las células que afectan su comportamiento. Algunas terapias dirigidas, incluido el denosumab, son anticuerpos que funcionan igual que los anticuerpos producidos naturalmente por el sistema inmunitario. El denosumab actúa en forma selectiva sobre la proteína RANKL (ligando de RANK) que afecta la actividad de las células óseas llamadas osteoclastos. Los osteoclastos provocan cierto grado de descomposición ósea que ayuda a regular el nivel de calcio del organismo. Los osteoclastos tienden a ser hiperactivos cuando el cáncer de mama se disemina a los huesos. Los osteoclastos hiperactivos pueden provocar dolor y destrucción del hueso. Al bloquear la proteína RANKL, el denosumab reduce el nivel de actividad de los osteoclastos, con lo cual disminuye el riesgo de dolor y otras complicaciones óseas. El denosumab no es un medicamento para tratar el cáncer, sino para tratar las complicaciones óseas causadas por el cáncer.

Breastcancer.org informó acerca de los primeros resultados de este estudio sobre el Xgeva (en inglés) en diciembre de 2010. Este nuevo análisis confirma los resultados anteriores e indaga en la calidad de vida de las mujeres.

En el estudio, 2.046 mujeres con diagnóstico de cáncer de mama metastásico que se había diseminado a los huesos fueron divididas en dos grupos:

  • Aproximadamente la mitad de las mujeres recibieron Xgeva cada 4 semanas; el Xgeva se inyecta por vía subcutánea.
  • El resto de las mujeres recibieron Zometa cada 4 semanas; el Zometa se administra por vía endovenosa.

Para garantizar que ni los médicos ni las pacientes supieran qué se les estaba suministrando, todas las mujeres recibieron cada 4 semanas una inyección subcutánea y una intravenosa, una de las cuales no contenía medicamento. A todas se les recomendó tomar un complemento de calcio y vitamina D durante el estudio.

Los investigadores analizaron si alguna de las mujeres sufría dolor óseo, fracturas de huesos o compresión de la médula espinal y si alguna necesitaba terapia de radiación o cirugía para tratar las complicaciones óseas. También controlaron si alguna tenía hipercalcemia.

Los resultados:

  • El 31 % de las mujeres que recibieron Xgeva tuvieron un evento relacionado con el esqueleto en comparación con el 36 % de las mujeres que recibieron Zometa; menos mujeres de las que recibieron Xgeva tuvieron más de un evento relacionado con el esqueleto.
  • El 12 % de las mujeres que recibieron Xgeva necesitaron terapia de radiación en comparación con el 16% de las mujeres que recibieron Zometa; las mujeres que recibieron Xgeva además pasaron un 26% más de tiempo sin necesidad de radiación en comparación con las mujeres que recibieron Zometa.
  • De las mujeres que recibieron Xgeva, 28 tuvieron hipercalcemia en comparación con 58 de las que recibieron Zometa.
  • El 10,4% de las mujeres que recibieron Xgeva tuvo síntomas seudogripales en los tres primeros días posteriores al tratamiento en comparación con el 27,3% de las mujeres que recibieron Zometa.

Tanto el Xgeva como el Zometa pueden causar problemas renales, pero este efecto secundario fue menos frecuente en las mujeres que recibieron Xgeva.

Un efecto secundario infrecuente pero grave de ambos medicamentos es la osteonecrosis mandibular, una afección en la cual comienzan a morir las células de la mandíbula. Hubo osteonecrosis mandibular en el 2,5% de las mujeres tratadas con Xgeva y en el 1,8% de las mujeres tratadas con Zometa.

El Xgeva también puede provocar hipocalcemia grave, niveles de calcio en sangre muy bajos que pueden ser potencialmente mortales. Si hubo casos, los investigadores no informaron cuántas mujeres tuvieron hipocalcemia mientras recibieron Xgeva.

Para medir la calidad de vida de las mujeres, los investigadores utilizaron una encuesta llamada FACT-G. Ambos grupos de tratamiento tuvieron puntuaciones de calidad de vida similares al inicio del estudio. Durante el período de seguimiento, el 34 % de las mujeres que recibieron Xgeva tuvo una mejoría de cinco puntos en la puntuación de calidad de vida en comparación con el 31% de las mujeres que recibieron Zometa. Menos mujeres del grupo que recibió Xgeva tuvieron peores puntuaciones de calidad de vida.

Algunos médicos creen que el Xgeva es una buena alternativa para el Zometa por dos razones. El Xgeva parece ser más eficaz que el Zometa y se inyecta por vía subcutánea en lugar de administrarse por infusión intravenosa. No obstante, es necesario proseguir con las investigaciones para entender cabalmente los riesgos y los beneficios del Xgeva para las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama metastásico diseminado al hueso.

Si te han diagnosticado cáncer de mama metastásico que se ha diseminado a uno o más huesos, junto con tu médico elaborarán un plan de tratamiento para minimizar cualquier dolor que tengas y disminuir el riesgo de complicaciones óseas. El Zometa puede ser parte de tu plan terapéutico; sin embargo, sobre la base de este estudio, quizá quieras preguntarle al médico si el Xgeva podría ser una mejor alternativa para ti.


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