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Beber alcohol antes de ser madre aumenta el riesgo

Según un nuevo estudio, las adolescentes y mujeres jóvenes que, en promedio, ingieren una bebida alcohólica por día entre la primera menstruación y el primer parto corren un mayor riesgo de padecer cáncer de mama.

La investigación fue publicado en línea el 28 de agosto por el Journal of the National Cancer Institute (Boletín del Instituto Nacional del Cáncer).

Lee “Alcohol Intake Between Menarche and First Pregnancy: A Prospective Study of Breast Cancer Risk” (Consumo de alcohol entre la menarca y el primer embarazo: un estudio prospectivo sobre el riesgo de padecer cáncer de mama) (en inglés).

Tomar alrededor de una copa por día también aumentó el riesgo de enfermedad mamaria benigna (que no es cáncer). Esto es importante, ya que recibir un diagnóstico de enfermedad mamaria benigna (llamada “enfermedad benigna proliferativa de la mama”) está relacionado con un mayor riesgo de padecer cáncer de mama en el futuro.

Si bien en muchos estudios se demostró una relación entre el consumo de alcohol y el riesgo de cáncer de mama en mujeres adultas, pocos estudios analizaron la forma en que el alcohol afecta el riesgo de cáncer de mama en adolescentes y mujeres jóvenes.

En este estudio, denominado “Nurses’ Health Study II” (NHS II, Estudio de salud de las enfermeras II), los investigadores buscan vínculos entre la salud personal, los factores del estilo de vida y una variedad de riesgos para la salud. Más de 116.670 enfermeras de entre 25 y 44 años completaron un cuestionario exhaustivo sobre su salud y estilo de vida cuando se inscribieron en el estudio, en 1989. Desde entonces, las mujeres proporcionan periódicamente información actualizada sobre su salud, su alimentación y su estilo de vida.

Este estudio es un estudio prospectivo, lo que significa que se hizo un seguimiento de las mujeres en el tiempo y que los investigadores registraron quiénes tuvieron cáncer de mama y quiénes no. En general, se da más importancia a los resultados de los estudios prospectivos que a los de los estudios retrospectivos, que analizan los antecedentes de las personas diagnosticadas con una enfermedad o afección en particular para encontrar cosas que puedan haber tenido en común. La mayoría de los estudios anteriores en los que se analizó la relación entre el alcohol y el cáncer de mama fueron estudios retrospectivos.

Para este análisis más reciente, los investigadores estudiaron información de más de 91.000 mujeres en el estudio. Se les preguntó a las mujeres cuánto alcohol bebieron en determinadas edades:

  • de 15 a 17 años
  • de 18 a 22 años
  • de 23 a 30 años
  • de 31 a 40 años

Las respuestas variaron desde nada hasta menos de una copa por mes o más de 40 copas por semana. Una copa era equivalente a una botella de cerveza, una copa de vino o un trago de bebidas alcohólicas destiladas.

Los investigadores también preguntaron a las mujeres cuánto bebieron en el año anterior y cuánto antes y después del primer embarazo.

Según los expedientes médicos, se diagnosticaron 1.609 casos de cáncer de mama y 970 casos de enfermedad mamaria benigna en las mujeres participantes en el estudio.

Las mujeres que, en promedio, bebieron una copa por día entre la primera menstruación y el primer parto tuvieron un riesgo de cáncer de mama un 13 % más alto y un riesgo de enfermedad mamaria benigna un 15 % más alto.

En comparación con las mujeres que no bebieron, las mujeres que bebieron entre la primera menstruación y el primer embarazo a término tenían las siguientes características:

  • Eran más jóvenes.
  • Tenían más probabilidades de ser mayores cuando tuvieron su primer bebé.
  • Tenían más probabilidades de tener antecedentes familiares de cáncer de mama.

“Cada vez hay mayor abuso del alcohol en los campus universitarios y durante la adolescencia, y no son muchas las personas que consideran el riesgo futuro”, afirmó el Dr. Graham Colditz, director adjunto para la prevención y el control del cáncer del Centro Oncológico Siteman (SCC) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, quien es coautor del estudio. “Sin embargo, según nuestra investigación, la lección es clara: si una mujer bebe, en promedio, una copa por día entre la primera menstruación y el primer embarazo a término, aumenta su riesgo de padecer cáncer de mama en un 13 %”.

Es aconsejable que cada adolescente o mujer joven que desee hacer todo lo posible para disminuir el riesgo de padecer cáncer de mama limite o evite el consumo de alcohol. Quizá quieras hablar con tus hermanas, hijas, nietas y otras mujeres jóvenes que formen parte de tu vida acerca del efecto que el consumo de alcohol tiene en la salud, especialmente en la salud de las mamas.

Muchas de nosotras bebemos en actividades sociales, pero limitar el consumo de alcohol no significa limitar el tiempo que vemos a nuestros amigos y familiares. Si no estás segura de poder asistir a un evento y no tomar alcohol, piensa en tu salud: recuerda que actúas para mantener tu riesgo de cáncer de mama y de otros tipos de cáncer lo más bajo posible.

Para obtener más consejos sobre cómo participar en actividades sociales sin beber, visita la página Consumo de alcohol (en inglés), en las páginas de Factores de riesgo del cáncer de mama del sitio Breastcancer.org.


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