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Charla virtual sobre COVID-19 y cáncer de mama

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El 30 de julio de 2020, Breastcancer.org organizó una charla virtual entre expertos médicos y pacientes sobre el impacto de COVID-19 en la atención del cáncer de mama. Compartieron sus experiencias y los desafíos a los que se han enfrentado, que también se describen en el informe especial de Breastcancer.org. Vea el vídeo (en inglés) o lea la traducción (en español) para obtener más información.

Responde esta breve encuesta para personas que tienen o han tenido cáncer de mama y comparte tu experiencia con COVID-19.


Hope Wohl: Buenas tardes. Soy Hope Wohl, directora ejecutiva de Breastcancer.org, y me complace mucho darles la bienvenida a esta asamblea virtual sobre tratamiento del cáncer de mama y COVID-19 de Breastcancer.org. Estos últimos cinco meses han estado llenos de desafíos que, sin duda, aún continúan. Por eso, aquí en Breastcancer.org, nos mantenemos enfocados en hacer todo lo posible para continuar brindando ayuda. Sabemos que necesitan respuestas en un momento en el que la incertidumbre parece ser lo único que existe. Por eso, brindamos constantemente información actualizada, precisa y útil para fundamentar decisiones sobre todo lo que podemos para brindarles ayuda y estar siempre disponibles para ustedes. Les agradecemos mucho por acompañarnos hoy. Tenemos un programa absolutamente fascinante para ofrecerles. Estoy muy entusiasmada por compartir los detalles con ustedes. A través de nuestras conversaciones de hoy y nuestro informe especial en Breastcancer.org, estamos aprendiendo juntos sobre cómo el coronavirus ha afectado —y continúa afectando— el tratamiento del cáncer de mama y sobre lo que la comunidad del cáncer de mama debe saber durante estos tiempos tan desafiantes.

Quiero agradecer especialmente a nuestros patrocinadores y socios desde hace mucho tiempo, AstraZeneca y el Center for Restorative Breast Surgery. También quiero agradecer muy especialmente y darles la bienvenida a nuestros socios impulsores que nos han ayudado a correr la voz: Cancer Support Community, Sharsheret y Tigerlily Foundation, quienes guiarán una meditación al final del programa de hoy. Así que, quédense con nosotros para participar. Y una especial bienvenida más a todos los asistentes de distintas partes del mundo. Al igual que el cáncer de mama, la COVID-19 es un problema de salud global por el que personas en todas partes enfrentan crisis. Y aunque hoy nos centraremos en la investigación y las experiencias en los EE. UU., les damos la bienvenida a quienes se conectaron desde distintas partes del mundo. Muchísimas gracias por acompañarnos.

Ahora pasemos a una descripción general de cómo pasaremos hoy este tiempo juntos. Primero, la Dra. Marisa Weiss, fundadora y directora médica de Breastcancer.org, presentará datos de nuestro informe especial. Luego, nos acompañarán los doctores Steve Isakoff, Donna-Marie Manasseh, Elisabeth Potter y Chirag Shah. No solo compartirán su sabiduría y orientación con nosotros hoy, sino que también contribuyeron a nuestro informe especial sobre COVID-19 y cáncer de mama. También me gustaría dar la bienvenida oficialmente a la Dra. Manasseh a la junta directiva de Breastcancer.org. Ha sido miembro durante mucho tiempo de nuestro Comité de Asesoría Médica, y estamos muy agradecidos por su participación y apoyo continuos. También estamos encantados de contar con la presencia de Kristen Dahlgren, de NBC News, quien compartirá su notable historia y dirigirá las conversaciones del panel. Y luego escucharemos a nuestro panel de defensores de pacientes, Maria D'Alleva y Suzy McKee, quienes compartirán sus experiencias de tratamiento del cáncer de mama durante la pandemia para ayudarnos a comprender mejor la perspectiva del paciente. Muchísimas gracias a todos por participar hoy. Y un comentario antes de continuar: si alguien tiene preguntas, hágalas. Nuestros médicos especialistas atenderán sus preguntas. Simplemente usen la función de preguntas y respuestas en la parte inferior de la pantalla de Zoom.

Entonces, después de ver el programa de hoy, les recomiendo leer nuestro informe especial y compartirlo con sus amigos y seres queridos. Este informe es un análisis profundo desde la perspectiva de la investigación de los temas actuales que afectan la atención de los pacientes. Hace varios meses publicamos otro informe especial sobre la enfermedad por implantes mamarios y esperamos publicar nuevos informes especiales sobre una variedad de temas en los próximos meses. Todos estos informes están disponibles en Breastcancer.org, donde también encontrarán nuestros podcasts, noticias de investigación y todos nuestros recursos para pacientes. Nuestro informe especial y el evento de hoy son posibles gracias a los generosos patrocinadores y donantes. Entonces, si desean realizar una donación hoy para nuestro trabajo en curso en relación con la COVID-19, visiten breastcancer.org/givenow. En Breastcancer.org, dependemos de las donaciones para hacer nuestro trabajo. Cualquier monto que donen realmente hace una gran diferencia. Estamos profundamente agradecidos con todas las personas que nos brindan su apoyo. Antes de dejar el programa en manos de la Dra. Marisa Weiss, comenzaremos con un video que refleja los últimos cinco meses.

[silencio]

Alexea: Estaba muy nerviosa. Sabía que era solo cuestión de tiempo. La Organización Mundial de la Salud llama oficialmente a este brote una “pandemia mundial”.

Anne: No se parece a nada que nadie haya experimentado antes. Al menos 19 estados han declarado una…emergencia de salud pública. Una declaración de emergencia. Un estado de emergencia.

Maria: Refugiarse en el lugar. Quedarse en casa. No poder salir. Tiene un gran impacto en la salud mental que creo que mucha gente no esperaba. El virus se propaga de forma explosiva. Esta noche, más de 10.000 personas han muerto por coronavirus.

Anne: De mi familia, no veo a nadie, excepto a mi única hermana, que vive cerca. El número de víctimas del virus es difícil de comprender. Más de 1,2 millones de casos aquí en los EE. UU. con…100.000 muertes de estadounidenses por coronavirus.

Alexea: La idea de que podría llevar este virus a casa, a mi hija, es muy aterradora y estresante. Es probable que las próximas semanas pongan a prueba el sistema sanitario estadounidense de una forma nunca antes vista.

Este virus tiene tantas capas y niveles de impacto.

Maria: Pasar por este diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama durante la época de COVID ha sido realmente un desafío debido a los tiempos.

Alexea: Hubo un retraso en la capacidad de programar mi inyección mensual, y comencé a experimentar cambios físicos.

Anne: Me llamaron del centro de estudios de imágenes de mama para decirme que cerraban, que tendría que retrasar mi mamografía de diagnóstico y que no sabían para cuándo.

Mi cirugía se reprogramó de abril a marzo y a junio.

Alexea: Y el mensaje que me dieron fue: "La llamaremos".

Anne: Y eso fue muy aterrador. Entré en una especie de pánico porque temía que, si pasaba mucho tiempo, el cáncer podría comenzar a regresar y ser mucho más grande.

Alexea: Entonces, todavía no sé cuándo recibiré la próxima inyección.

Marisa Weiss, M.D.: Hola, soy la Dra. Marisa Weiss. Soy la directora médica de Breastcancer.org y estoy aquí para resolver algunos de los mensajes contradictorios sobre las mascarillas.

Maria: Breastcancer.org me ha sido de gran ayuda en los meses transcurridos desde el diagnóstico.

Dr. Rasmussen: Las personas deben tener mucho cuidado para asegurarse de no exponerse a la COVID y contagiar a las personas vulnerables en su vida.

Anne: Todos estamos aprendiendo juntos cómo lidiar con esto. Esto es algo que afecta la vida de todos. Visito Breastcancer.org todo el tiempo.

Alexea: Hay mucha información sobre los procedimientos programados y lo que eso implicó para las personas que se enfrentan a una cirugía de cáncer de mama.

Dr. Sprunt: No quiero que nadie que esté pasando por el cáncer de mama se pregunte: “¿Me abandonaron? ¿Alguien se acuerda de mí?”. Te veo, estoy pensando en ti y estoy planeando tu cirugía.

Anne: Mucha gente piensa: “Bueno, podría contraer este virus cualquier día y eso podría acabar con mi vida”. Bueno, ahora todo el mundo sabe cómo me siento cada día desde que recibí mi diagnóstico.

Kelly Grosklags: Las personas que han experimentado un diagnóstico de cáncer han navegado estas aguas antes. Están preocupadas, pero también se están dando cuenta de que tienen las herramientas en las que pueden confiar ahora.

Marisa Weiss, M.D.: Y recuerda: nadie está solo. Vamos a superar esto todos juntos. Lo lograremos.

Maria: Cuando la COVID-19 ya no sea un riesgo, tengo muchas ganas de ir a mi tienda favorita. Y también deseo mucho viajar.

Alexea: Tengo muchas ganas de poder viajar de manera segura con mi hija y educarla a través de la experiencia en diferentes países y distintas culturas.

Anne: Lo que más espero con ansias es poder abrazar a mi hermana.

News Reader: Esta noche, se produjeron cierres debido a que las infecciones por coronavirus están aumentando en 40 estados con casi el doble de rapidez que en abril.

Maria: Lo que me gustaría decirle al público en general sobre las personas que enfrentan el cáncer en este momento es que es posible que no nos vean.

News Reader: Tercer día consecutivo de picos históricos.

Una clara línea con tendencia al aumento, que incluye varios días de la semana pasada, supera los 50.000 casos.

Maria: Es importante que las personas comprendan que usar una mascarilla tiene que ver tanto con lo que es invisible para ti como con lo que es visible para ti.

Anne: Todos tenemos diferentes niveles de vulnerabilidad. Uno no sabe por lo que está pasando la otra persona.

News Reader: Sin embargo, la gran pregunta ahora es qué significa todo y qué se debe hacer en el futuro.

Alexea: Les ruego a todos los que estén viendo este video que, cuando piensen en salir a tomar algo o en organizar una celebración en el patio, realmente se pregunten: ¿vale la pena hacerlo ahora?

Maria: Protégete, protege a todos los demás y protege al mundo.

[silencio]

Marisa Weiss, M.D.: Hola. Soy la Dra. Marisa Weiss. Quiero agradecerles a todos por estar aquí hoy. ¡Ah, este video habla de manera tan convincente de las experiencias de tantas personas que enfrentan el cáncer de mama en este momento! Me gustaría compartir algunos detalles sobre el informe de la asamblea sobre COVID-19 de Breastcancer.org. Nuestro propósito es ayudar a los pacientes a tomar las mejores decisiones para su vida, especialmente cuando ocurre una crisis. Nos comprometemos a eliminar toda la hojarasca para que nuestra comunidad tenga la información más precisa e importante. Como organización digital basada en Internet, llegamos y apoyamos a las personas dondequiera que estén, lo que nunca ha sido más importante que ahora, durante este tiempo de extrema angustia física, emocional y social, y aislamiento. Este encuentro de la asamblea ha mejorado enormemente gracias a su participación en nuestra encuesta sobre la COVID-19. Entre el 28 de abril y el 7 de junio, más de 600 personas respondieron nuestra encuesta para compartir con otros sus experiencias con el cáncer de mama durante la primera ola de la pandemia de la COVID-19. Además, nuestro equipo editorial entrevistó a más de una docena de expertos de todo el país, incluidos los increíbles médicos que hablarán con ustedes hoy. Asimismo, entrevistamos a distintos pacientes para conocer sus historias sobre cómo fue su experiencia con las pruebas de detección y los problemas de tratamiento durante la pandemia. Y, por supuesto, nos pusimos en sintonía con todas las pautas de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), la Organización Mundial de la Salud y otras fuentes de investigación médica.

Ahora me gustaría compartir algunos aspectos destacados del informe. Centrémonos primero en las precauciones de seguridad en el consultorio médico. Y quiero comenzar por decirles que no pospongan el tratamiento del cáncer por miedo. Sus médicos y hospitales han adoptado muchas medidas de seguridad para que estén a salvo. Más allá de lavarse las manos, están el uso de las mascarillas médicas, las gafas de seguridad, los protectores faciales, los guantes, el distanciamiento en las salas de espera, las salas de exploración se limpian entre paciente y paciente… De hecho, la mayoría de los trabajadores de hospital no tienen un mayor riesgo de contraer COVID-19 que las personas de la comunidad en la que ustedes viven. Ahora, hablemos de los cambios en los planes de tratamiento. Escucharon algo de eso en el video. Sí, se brinda atención, pero a veces con demoras en todos los aspectos del cuidado. Mientras esperaban la cirugía, muchas personas recibieron otros tratamientos. Como hormonoterapia, quimioterapia o terapias dirigidas, según su situación. Estos tratamientos administrados antes de la cirugía, denominados “tratamientos neoadyuvantes”, pueden ser muy efectivos para retardar o detener el crecimiento del cáncer. La mayoría de las personas que tenían programado comenzar o continuar tratamientos de quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia o terapia dirigida, lo hicieron sin retrasos significativos, aunque es posible que se hayan realizado algunos ajustes en sus planes de tratamiento.

Por ejemplo, es posible que se haya cambiado la frecuencia de las infusiones de quimioterapia de semanales a cada tres semanas. Incluso nos enteramos de centros oncológicos que realizaron extracciones de sangre y dieron inyecciones simples junto a la acera mientras los pacientes permanecían en el automóvil. Para la mayoría de las personas, la terapia de radiación avanzó sin demoras significativas. Sin embargo, más pacientes utilizan regímenes acelerados para terminar el tratamiento más rápido. En unos minutos, mis colegas hablarán más sobre el impacto de la COVID en la atención quirúrgica. Ahora, pasemos a los riesgos de la COVID para pacientes con cáncer de mama. Es importante saber que recibir un diagnóstico de cáncer de mama no aumenta automáticamente el riesgo de tener complicaciones graves si se contrae COVID-19, según los CDC. Sin embargo, las personas que reciben tratamiento para el cáncer de mama pueden tener un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves de la COVID si los tratamientos les debilitan el sistema inmunitario o causan problemas pulmonares. Algunas personas con cáncer de mama pueden tener otros factores de riesgo de presentar complicaciones graves de la COVID, como enfermedad cardíaca o pulmonar, obesidad o diabetes, o tener 65 años o más. Muchos se han preguntado cómo afecta la COVID a las personas con cáncer de mama metastásico. Y, por supuesto, las circunstancias individuales varían. Es probable que los pacientes con enfermedad metastásica que toman medicamentos que inhiben el sistema inmunitario de manera continua estén inmunodeprimidos mientras reciben esos tratamientos y durante un tiempo después. O bien, si el cáncer de mama ha hecho metástasis en los pulmones, eso también podría aumentar el riesgo de complicaciones de la COVID-19.

La conservación de la fertilidad ha sido una opción importante para las mujeres que desean tener un hijo biológico en el futuro, pero recibirán quimioterapia, lo que puede suprimir la función de los ovarios y dañar potencialmente los óvulos. Hemos escuchado historias de mujeres que estaban a punto de comenzar la quimioterapia y querían conservar la fertilidad, pero no pudieron hacerlo. O bien tuvieron dificultades para acceder a esos tratamientos durante la COVID. Así que ahora veamos las medidas que pueden tomar hoy para mantenerse alertas durante la pandemia. Sin duda, mantenernos a salvo puede resultar agotador. Sin embargo, la pandemia dista de estar terminada. Es un maratón, no una carrera corta. Y es importante administrar la energía. Y no importa cómo sea nuestra vida diaria, todos debemos permanecer alertas. De hecho, todos los que formamos parte de la comunidad del cáncer de mama necesitamos apoyarnos mutuamente para superar este momento difícil. Tenemos que seguir lavándonos las manos, evitar tocarnos la cara, mantenernos alejados de los demás en público, llevar siempre una mascarilla que cubra tanto la boca como la nariz cuando estamos fuera de casa. E, incluso, es posible que algunas personas tengan que seguir estas medidas dentro de su casa si viven con varias personas, sobre todo con adolescentes o personas que, tal vez, no sigan todas las reglas.

Es posible que también tengan que seguir estos pasos, como decía, en su casa y con estos grupos de personas con los que pueden sentirse cómodos, pero que siguen siendo una fuente de riesgo potencial. Adquieran el hábito de tener agua helada y un sorbete reutilizable para llevar consigo mientras usan la mascarilla para evitar el sobrecalentamiento. Este es el momento de dejar de fumar y vapear, ya que esto puede aumentar el riesgo de complicaciones de la COVID y otros problemas médicos. Otro paso fundamental es hablar con su médico sobre la posibilidad de vacunarse contra la gripe cuando la vacuna esté disponible durante el cuarto trimestre del año. Todos saben que el cáncer no se detiene con una pandemia, y los médicos y enfermeras no dejarán de brindarles la atención que necesitan. Estamos a su disposición. Sin duda, Breastcancer.org también trabajará las 24 horas, los 7 días de la semana, para ayudar a proteger sus preciosas vidas. Con cada crisis viene una oportunidad, ¿verdad? Bueno, como médica especialista en cáncer de mama que trabajó durante toda la pandemia, he visto importantes innovaciones y avances en la atención que ayudarán a muchas más personas hoy y en el futuro.

Entonces, ¿qué pueden hacer hoy? Bueno, estar aquí para la asamblea es un gran paso. También pueden leer y compartir el informe completo en breastcancer.org/covid-19 para obtener mucha más información. Y si están buscando el apoyo de otros pacientes y sobrevivientes, únanse a la conversación en la comunidad de Breastcancer.org, en nuestro sitio web. Si desean brindar apoyo para esto, hagan una donación. Realmente lo apreciamos. Muchas gracias. Y ahora, es un honor para mí dar la bienvenida a Kristen Dahlgren. Es corresponsal de NBC News y compartirá su historia de cáncer de mama para ayudar a la mayor cantidad de personas posibles. Estamos encantados de tenerla a cargo de las conversaciones del panel. Bienvenida, Kristen.

Kristen Dahlgren: Muchas gracias, Dra. Weiss. Estoy muy feliz de estar aquí y de ser parte de una conversación tan importante.

Marisa Weiss, M.D.: Absolutamente. Kristen, te diagnosticaron cáncer de mama en septiembre pasado. ¿Cómo te ayudó tu trabajo como periodista a identificar tu propio cáncer?

Kristen Dahlgren: Bueno. Me siento muy afortunada por esto. Me había hecho una mamografía sistemática en abril del año pasado que fue negativa, por lo que no estaba pensando en el cáncer de mama en absoluto. Pero luego una nota que había hecho unos años atrás realmente me salvó la vida. En 2016, me enviaron a cubrir lo que, en ese momento, pensé que era una nota médica corriente. Se trataba de un nuevo estudio que decía que una de cada seis mujeres tenía síntomas de cáncer de mama distintos de un bulto. Y entrevisté a una mujer que se había descubierto el cáncer debido a una depresión en la mama. Hice esa nota. Pensé que salvaría vidas. Simplemente, no tenía idea de que sería la mía la que salvaría. Y la dejé a un lado. Pero en septiembre, cuando cumplí 47 años, noté una depresión en mi propia mama. Y como había realizado esa nota periodística, me puse a recordar y supe que era algo que tenía que hacer revisar. Mi vida se volvió muy agitada. Me enviaron a cubrir un huracán, e incluso entre tomas en vivo del huracán, fui a un hospital local en Carolina del Norte, donde estaba, y me hice una mamografía y una ecografía. Y el resultado fue cáncer en estadio 2. Así que, debido a esa nota periodística que había hecho, supe que necesitaba hacerme revisar. En estos días, pienso mucho en lo que hubiera hecho si eso hubiera sucedido este año y si estuviera en esa situación. Y temo decir que, debido a la COVID, posiblemente hubiera pospuesto los esfuerzos para que me diagnosticaran. Y creo que hay muchas mujeres en esa situación, así que creo que es muy importante que hablemos de esto hoy.

Marisa Weiss, M.D.: Absolutamente. No podemos dejar que el miedo se interponga en nuestro camino, y es asombroso que, incluso en medio de un huracán, tomaste medidas que deben haber sido una experiencia muy difícil. Tengo entendido que has realizado quimioterapia, has tenido una cirugía y tenías programado comenzar la radiación, pero se retrasó debido a la COVID-19. Cuando finalmente comenzó la radiación a fines de marzo, durante la pandemia, ¿cómo fue esa experiencia?

Kristen Dahlgren: Bien, tuve una pequeña demora, de alrededor de una semana, y luego decidieron que podían hacerlo de manera segura. Entonces comencé la radiación a fines de marzo. Quizá fue una semana después de que habíamos decidido que nos aislaríamos por completo. Así que había estado alejándome de todos en mi vida y cortando el contacto con la gente, e iba a este centro médico todos los días para recibir la radiación. Fue un poco surrealista abrirme a estar con otras personas, pero en ningún momento me sentí insegura. En mi centro oncológico hicieron un excelente trabajo, casi nunca había nadie en la sala de espera conmigo, todo estaba limpio, todos tenían mascarillas o protectores faciales. No volví a ver a mi oncólogo radioterapeuta, solo estaban en la sala los técnicos que me hacían el tratamiento, y desde entonces todo ha sido telesalud. Diré que, al final, fue interesante, porque ni siquiera había una campana para tocar. Alcanzas este gran hito, pero como no querían que todos tocaran la misma cuerda en la misma campana, la habían quitado. No pude celebrar con mis amigos, pero estaba muy agradecida de haber podido superarlo. Y pienso en todas las mujeres que vienen detrás y que han tenido que pasar por algunas de las partes quizá más difíciles del tratamiento sin tener acompañantes, sin tener a su familia cerca. No puedo imaginarme pasar por la quimioterapia sin mi esposo y una buena amiga que asistió a todos los tratamientos. Así que fue una experiencia surrealista pasar por eso en época de COVID, y me siento muy bendecida de estar del otro lado.

Marisa Weiss, M.D.: Es como un huracán y un tornado: un diagnóstico de cáncer de mama y la COVID y la tensión política y la injusticia social. Y nosotras, como mujeres, sentimos el mundo, somos como esponjas por lo que… sentimos el dolor. Y encima pasas por todo eso. Muchas gracias, Kristen.

Kristen Dahlgren: Sí. Un diagnóstico de cáncer es suficiente, y que además suceda esto es realmente injusto, pero hay muchas mujeres fuertes que lo están atravesando y luchando por superarlo.

Marisa Weiss, M.D.: Bien. Muchas gracias por compartir tu historia. Sé que compartir tu historia es una gran decisión, sobre todo porque eres una figura pública muy visible. Pero eres muy generosa, y esto realmente ayuda a otras personas a sentir su propia fuerza, levantarse y hacerse esa mamografía o la ecografía que tengan que hacerse en medio de un huracán que las azota. Eres una fuente de inspiración. Y gracias de nuevo por liderar el panel. Ahora te dejaré a cargo para que puedas hacerlo.

Kristen Dahlgren: Sí. Muchas gracias, Dra. Weiss. Y estoy entusiasmada con este panel. Contamos con la participación de algunos médicos increíbles, así que vayamos directo al grano. Demos la bienvenida al Dr. Steven Isakoff, oncólogo médico de cáncer de mama en Massachusetts General y profesor en la Facultad de Medicina de Harvard. También nos acompaña la Dra. Donna-Marie Manasseh, directora de Cirugía Mamaria en Maimonides Breast Cancer Center. Nos acompaña la Dra. Elisabeth Potter, cirujana plástica acreditada especializada en reconstrucción mamaria. Y, por último, el Dr. Chirag Shah, director de Investigación Clínica en el Departamento de Radiooncología de Cleveland Clinic. Muchas gracias a todos por acompañarme. Tenemos mucho que abordar. Tengo muchas preguntas, sé que nuestros espectadores también están enviando las suyas, así que vayamos directamente a ellas. Quiero comenzar con la Dra. Manasseh. Estás ubicada en Nueva York, el epicentro inicial de esto. ¿Cómo afectó la cirugía mamaria, y en qué situación está Nueva York ahora?

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Gracias, Kristen. Sí, Nueva York tuvo una experiencia de verdad increíble con la COVID y, en el ámbito quirúrgico, hubo un impacto significativo porque, básicamente, lo que les decíamos a los pacientes antes de la COVID era que debían comenzar el tratamiento de inmediato. Que necesitaban operarse de inmediato. Pero tuvimos que dejar de hacerlo, porque en Nueva York nos hicieron poner en espera o cancelar todas las cirugías programadas. Ahora bien, como cirujanos oncológicos y médicos oncólogos, consideramos que nuestros pacientes con cáncer no tienen tratamientos programados sino, de alguna manera, urgentes. Pero, debido a la falta de equipos de protección personal y al riesgo para nuestros pacientes, desafortunadamente tuvimos que cancelar algunas cirugías. Esto nos hizo repensar muchos protocolos: teníamos que dar tranquilidad a nuestros pacientes, teníamos que asegurarnos de que estábamos haciendo lo correcto. Por fortuna, en el mundo del cáncer de mama hay montones de opciones de tratamiento, por lo que, básicamente, tuvimos que indicar a nuestros pacientes ciertos tratamientos médicos, si era apropiado, que nos permitieran retrasar la cirugía de manera segura. Ahora, afortunadamente, nuestros números han comenzado a disminuir con respecto a la COVID de manera significativa, y esto nos permitió comenzar a abrir nuestros quirófanos y estamos casi al 100 % de la capacidad en términos de programación de pacientes.

Creo que lo que todavía es una especie de remanente de la experiencia de la COVID es que, primero, todos nuestros pacientes se hacen la prueba de COVID-19 de 48 a 72 horas antes de su procedimiento. Desafortunadamente, a veces esto puede hacer que se cancele a un paciente si se determina que es positivo en COVID, y también pensamos en algunos de nuestros pacientes de alto riesgo en cuanto a si ciertos procedimientos son necesarios o no en este momento, porque pueden tener riesgo de complicaciones si contraen COVID. Así como también pensamos en pacientes que puedan decir en el futuro: “Tengo una anomalía en mi mamografía. Quiero retrasar esto hasta el tercer o cuarto trimestre del año”. Y nosotros les decimos que la COVID puede volver a ser un riesgo en cuarto trimestre. Así que tenemos que tener en cuenta todas esas cosas cuando consideremos reprogramar pacientes.

Kristen Dahlgren: Y dijiste que volvieron a la capacidad máxima. ¿Los pacientes pueden permanecer internados como antes de la COVID ahora, o eso ha cambiado y se les da de alta antes?

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Eso ha cambiado un poco. Damos de alta a nuestros pacientes antes. Normalmente, antes de la COVID, teníamos pacientes de mastectomía sin reconstrucción que se quedaban una noche; con implante o reconstrucción con expansor, se quedaban una noche o dos, y con reconstrucción de tejido, se quedaban más tiempo. En este momento, que comenzamos a reabrir en el marco de la COVID, en primer lugar, no hacemos las reconstrucciones de inmediato, sino que las pacientes de mastectomías se van a casa el mismo día si se operan lo suficientemente temprano. Y utilizamos un sistema mejorado de recuperación después de la cirugía para el manejo del dolor, para que el dolor estuviera bien controlado y pudieran irse a casa. Ahora hemos incluido a aquellas pacientes que también han atravesado una reconstrucción. Afortunadamente, no tuvimos muchos reingresos para manejo del dolor u otros problemas. Hasta ahora ha funcionado bastante bien.

Kristen Dahlgren: Muy bien, gracias. Dr. Shah, sé que estás en el ámbito de la radiación. ¿Cómo cambió la radiación debido a la COVID-19 en Cleveland Clinic?

Chirag Shah, M.D.: Pues, ha cambiado el ambiente de nuestro departamento de muchas formas. Obviamente, implementar el distanciamiento social significó cosas como cambios en las salas de espera para tratamiento, para que las personas mantuvieran la distancia social y usaran mascarilla. Limitamos las visitas para los pacientes durante un período y ahora hemos vuelto a permitir que los pacientes tengan un acompañante para interconsultas y tratamientos. En términos de radiación mamaria, ya habíamos estado avanzando de muchas maneras hacia tratamientos de radiación más cortos, y creo que la COVID básicamente ha acelerado ese proceso. En cuanto a los tipos de cáncer de mama en estadio inicial, pacientes de bajo riesgo, incluso estamos hablando de omitir la radiación en algunos casos. En otros casos, pacientes con cáncer de mama en estadio inicial terminaron la radiación en cinco sesiones, lo que me lleva a pensar adónde ha llegado mi profesión: hace 10 años, la mayoría habría recibido cinco o seis semanas de radiación. Ahora, de manera sistemática, las pacientes con cáncer de mama en estadio inicial reciben cinco sesiones de irradiación parcial de mama o cinco sesiones de irradiación en toda la mama. Y para las mujeres con cáncer de mama más avanzado, esa cifra sigue disminuyendo de cinco semanas a tres semanas de radiación en algunos casos. De modo que hemos visto un acortamiento de los tratamientos y, realmente, empleamos las mejores prácticas en lo que respecta a la radiooncología.

Kristen Dahlgren: ¿Crees que algunos de esos cambios perdurarán? ¿Se están llevando a cabo estudios en forma simultánea que permitan decir que esos tratamientos más cortos podrían ser el protocolo posterior a la COVID?

Chirag Shah, M.D.: Sí. Creo que han llegado para quedarse. En lo que respecta a cáncer en estadio inicial, ahora tenemos datos de un período de 10 años para ese tratamiento de mama parcial de cinco sesiones, que están a punto de publicarse y que muestran excelentes resultados. Y creo que eso llegó para quedarse para el cáncer de mama en estadio inicial. Respecto de la irradiación en toda la mama, se han hecho dos publicaciones recientes: una con cinco sesiones de irradiación en toda la mama una vez a la semana durante cinco semanas, que se publicó con datos de un lapso de 10 años, y luego, justo durante la COVID, se publicó en Lancet sobre cinco sesiones en toda la mama durante una semana, tratamiento que mostró resultados verdaderamente excelentes a los 5 años. Así que este cambio ha sido impulsado por datos, pero se aceleró durante la COVID. Creo que habrá investigaciones continuas para ver si podemos acortar los tratamientos en pacientes avanzados, eso está actualmente en curso.

Kristen Dahlgren: Bien. Interesante. Dra. Potter, bienvenida a la conversación. Hicimos una nota periodística contigo el último trimestre del año pasado, antes de que el mundo cambiara por completo. Te encuentras en Texas, que ahora se considera una de las regiones con focos. ¿Qué se ve en el campo en lo que respecta a las cirugías de reconstrucción mamaria?

Elisabeth Potter, M.D.: Esa es una excelente pregunta. Me da mucho gusto verte. Creo que, debido al momento en que se produjo la ola en Texas, pudimos aprender mucho de nuestros colegas en estados como Nueva York y Washington. Tuvimos algo de ventaja para pensar en planes cuidadosos para establecer prioridades entre los casos y realizar reconstrucciones mamarias. Actualmente en Texas, aunque estamos en pleno aumento de casos, hemos podido continuar operando. Y eso tiene mucho que ver con la planificación a nivel local y regional. Hemos estado trabajando con los administradores de hospitales desde abril para crear una especie de esquema de decisiones para las cirugías. Y contamos con protocolos para la preparación del hospital y el mantenimiento de niveles adecuados de camas y suministros para atender a la población con COVID, al tiempo que reconocemos que el cáncer no se detiene y que debemos seguir realizando cirugías oncológicas. Para la reconstrucción mamaria, por supuesto, evaluamos a cada paciente en forma individual y tomamos buenas decisiones para cada paciente de manera específica. Pero continuamos realizando reconstrucciones mamarias de una manera muy segura.

Kristen Dahlgren: Muy bien. Y este es un tema que me interesa porque aún no me he realizado la segunda reconstrucción, así que tengo expansores de tejido ahora —ya no tengo más secretos—. Por lo tanto, tengo curiosidad sobre lo que recomiendas a las pacientes, ¿cuánto tiempo pueden esperar para hacer una reconstrucción? ¿Alguien debería esperar hasta que haya una vacuna o un tratamiento para la COVID, o qué aconsejas a tus pacientes?

Elisabeth Potter, M.D.: Buena pregunta. Creo que cada paciente es una persona distinta, y evaluar sus propios riesgos médicos y comorbilidades es fundamental. Además, cada comunidad es diferente, y tenemos que evaluar los recursos disponibles. Pero cuando los recursos están disponibles, se ha trabajado en estrecha colaboración con el hospital y se puede continuar con la cirugía, podemos operar de manera segura. Creo que es muy importante entender esto. Contamos con protocolos y pruebas a fin de poder realizar cirugías seguras. Mientras seamos buenos ciudadanos y preservemos los recursos, podemos avanzar. Por lo tanto, estamos realizando reconstrucciones a un ritmo reducido y, desde mediados de julio, hemos retrasado las cirugías de revisión para dejar espacio a pacientes que tienen una necesidad más inmediata. Pero creo que es importante reconocer que la reconstrucción mamaria es una parte fundamental, una parte esencial del recorrido de una mujer a lo largo del cáncer de mama. Yo misma he escuchado a mujeres decir: “¿Sabes, Dra. Potter? No me someteré a la mastectomía si no podré hacerme una reconstrucción”. Y no estoy diciendo que defienda ese punto de vista, pero eso es real. Estaríamos retrocediendo 20 o 30 años si les decimos a las mujeres: “No te puedes hacer una reconstrucción”. Así que, para mí, que soy una defensora de las mujeres, podemos operar de manera segura y solo debemos ser cuidadosos y mesurados. Pero continuamos realizando reconstrucciones con implantes, la colocación de expansores de tejido y, en nuestros centros de salud, reconstrucciones autógenas. Hemos logrado optimizar los resultados para poder dar el alta a las 72 horas después de esa cirugía. Incluso seguimos realizando reconstrucciones con colgajos.

Kristen Dahlgren: Excelente. Muchas gracias. Y Dr. Isakoff, quiero que participes en la conversación porque sé que ayudaste a elaborar algunas de las pautas nacionales sobre el cáncer de mama durante la COVID-19 al comienzo de la pandemia. ¿Puedes explicarnos un poco de ese proceso y cuál fue el proceso de pensamiento al elaborar esas pautas?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Por supuesto. Al comienzo de la pandemia, cuando recibimos la orden del Departamento de Salud Pública de Massachusets de que las cirugías que no fueran de urgencia debían suspenderse, me sorprendió que realmente no existiera un sistema claro ni una guía sobre cómo debíamos manejarnos con nuestros pacientes con cáncer de mama. Entonces, como era miembro del Comité de directrices sobre el cáncer de mama de la Red Nacional Integral del Cáncer (NCCN), me comuniqué con algunos de mis colegas del comité y les dije: “Creo que existe la necesidad de que exista alguna pauta. ¿Redactamos algo?” Luego, a través del boca en boca, nos enteramos de que algunas de las otras organizaciones en el país, la Sociedad Americana de Cirujanos de Mama (ASBrS), por ejemplo, o el Colegio Americano de Radiología (ACR), también estaban considerando pautas o recomendaciones. Entonces, nos juntamos todos y así, a través de una serie de llamadas por Zoom muy al comienzo, conversamos acerca de cómo dar algunas recomendaciones. Tuvimos mucho cuidado de llamarlas “recomendaciones” y no “pautas” propiamente dichas, ya que se no siguió un proceso de pautas tradicional, en el que se que se examinan y pasan por varias etapas. Realmente surgieron en el momento.

Surgió la necesidad urgente de brindar a nuestros socios en la comunidad y a oncólogos de todo el país —en realidad, en todo el mundo— alguna estructura para pensar cómo cuidar a nuestros pacientes, pero en el contexto de una pandemia global. Con esta especie de recomendaciones, en realidad teníamos cuatro objetivos. El primero es que queríamos asegurarnos de mantener a salvo a nuestros pacientes. El segundo es que queríamos asegurarnos de mantener a salvo al personal. Al principio había mucha preocupación de que el personal se contagiara de los pacientes. El tercero era que queríamos asegurarnos, como decía la Dra. Potter, de que estábamos preservando los recursos de manera adecuada a medida que aumentaban las necesidades de salud pública. Igualmente importante, si no más, queríamos asegurarnos de no poner en riesgo los resultados de los pacientes. Queríamos asegurarnos de que cualquier recomendación que proporcionáramos siguiera garantizando que los pacientes recibieran la mejor atención con los mejores resultados y, realmente, no poner eso en riesgo. Así que ese fue realmente el origen de esto, y durante un período bastante corto, durante un par de semanas, pudimos reunir algunas pautas o recomendaciones.

Kristen Dahlgren: En retrospectiva, pero desde 2020, por supuesto; al mirar hacia atrás, ¿tomaron las decisiones correctas? Quizá una mejor manera de preguntarlo sea esta: escuchamos mucho sobre una segunda ola. ¿Crees que se implementarían esas mismas recomendaciones si se produjera una segunda ola, o bien en lugares donde todavía hay brotes? ¿Crees que hemos aprendido lo suficiente como para cambiar esas recomendaciones?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Bueno, creo que la forma en que formulamos las recomendaciones está bastante alineada con lo que la Dra. Potter mencionaba en términos de los recursos disponibles en el entorno local. Entonces, en lugar de decirle a la gente: “Esto es lo que debe hacer durante la COVID”, lo que hicimos fue crear una especie de lista de prioridades; definir que, en un período de recursos limitados, estas son las situaciones que realmente son las más urgentes y deben atenderse, y este es el segundo nivel de urgencia, y luego las cuestiones que, de manera realista, pueden esperar. Incluso si hay un pequeño brote, pero el hospital tiene suficiente personal, cuenta con un buen suministro del equipo de protección personal y hay camas, es posible que no necesites aplicar ninguna de estas restricciones. Como decía la Dra. Potter, en Texas han aprendido mucho de lo que estuvo sucediendo en los meses previos al brote repentino y pudieron seguir adelante porque tienen los recursos.

Por eso fuimos cuidadosos al no decir: “Esta es la única opción”, sino aportar una estructura para decir: “Según los recursos disponibles, podemos pensar en quién necesita una intervención urgente en comparación con quién puede esperar un poco de manera segura, si fuera necesario”. Nuevamente, tratando de preservar los resultados a largo plazo. No estoy seguro de que algo cambie significativamente si tenemos un rebrote. Lo que espero es que ahora que todos hemos aprendido con lo que vivimos la primera vez, ya que el virus todavía sigue circulando por el país, si las áreas que ya han pasado por esto una vez vuelven a pasarlo nuevamente, tendremos mejores planes en marcha y más equipos de protección personal para que las limitaciones de recursos que enfrentamos en abril no sean tan críticas si nos encontramos con un aumento de casos en otoño.

Kristen Dahlgren: Bueno, excelente. Dra. Manasseh, hablemos un poco más sobre algunos de los retrasos, los cambios y el orden necesarios si une persona está realizando un tratamiento hormonal neoadyuvante para retrasar una cirugía. Entiendo que los protocolos tradicionales están establecidos de cierta manera por una razón basada en muchos años de investigación, entonces ¿los pacientes tienen un mayor riesgo por el cambio en el orden o los retrasos que están experimentando?, ¿cómo explicas eso y tranquilizas a los pacientes?

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Tienes razón, hemos basado nuestros protocolos y pautas en años y años de investigación. Hay una serie de investigaciones que refieren específicamente a la quimioterapia y a la cirugía, y a determinar si el hecho de realizar una antes que la otra marca una diferencia significativa. Y resulta que, en realidad, no hay una diferencia significativa. Lo que es interesante remarcar es que hay una variedad de tipos de cáncer diferentes. Por lo tanto, no todos los casos de cáncer de mama en estadio 1 son iguales. Hay diferentes características, su estado hormonal, si tiene positividad para HER2 o no, todo se relaciona con cuán agresivo es un tumor y los factores específicos del paciente. Si tiene otras comorbilidades, si es obeso, entonces todos estos factores deben unirse para que podamos desarrollar lo que creemos que sería la mejor recomendación para que una persona pueda someterse a una cirugía. Tenemos un orden de prioridad en lo que respecta a pacientes que tienen otras razones por las que no pueden realizarse la cirugía de inmediato. ¿Hay algo más que podamos hacer mientras tanto para evitar que su pronóstico empeore y sean tratados de algún modo?

Había pacientes con los que no teníamos otra opción, tenían que terminar su quimioterapia neoadyuvante, necesitaban operarse en ese momento o eran triple negativos y, por ello, no pudimos hacer ningún tipo de hormonoterapia mientras tanto. Esos pacientes eran los que considerábamos de urgencia y debían ser operados. A pesar de que las cirugías programadas se habían interrumpido por completo, analizamos en equipo cuáles eran los pacientes que considerábamos que realmente no tenían otra opción más que realizarse la cirugía en ese momento. Si su tumor estaba creciendo, si no teníamos otras opciones médicas, esos pacientes eran los que seguían entrando al quirófano con todos los recaudos y cuidados. Por nuestro lado, y como creo que muchos centros lo hicieron, contábamos con una junta regular sobre tumores en la que hablábamos de pacientes con cáncer. A ello, sumamos nuestra junta sobre tumores durante COVID, que es donde analizamos a estas pacientes específicas y determinamos junto con el médico oncólogo, el oncólogo radioterapeuta y el resto del equipo, si es seguro para cada paciente determinada, dada la forma en que ha sido tratada y según el tipo de cáncer que tiene, ingresar al quirófano o seguir retrasando la cirugía.

Kristen Dahlgren: Bien. Excelente. Y Dr. Shah, me gustaría conocer tu opinión sobre la telemedicina. Asumo que la han estado usando con los pacientes. ¿Qué opinas? ¿Qué es lo que no hace? Y entonces, ¿piensas que se seguirá usando en el futuro?

Chirag Shah, M.D.: Sí. Absolutamente. La telemedicina se ha convertido en una parte importante de nuestro trabajo. Cada uno de nosotros ofrece la telemedicina para las consultas, los seguimientos y los controles posoperatorios; la ofrecemos manera generalizada. Y creo que es algo que probablemente se mantenga por un largo tiempo, incluso cuando termine la COVID. Creí que sería de gran ayuda, en especial para el seguimiento de pacientes, donde puedo ver las mamografías. A veces, tengo un consultorio con dos pantallas en donde puedo mostrarles la mamografía y lo que estoy viendo. Creo que ha sido muy interesante para ellas ver qué estoy buscando y qué estoy observando. Con respecto a lo que se extraña, diría que extraño la verdadera exploración física. Creo que parte de la toma de decisiones de radiación y atención médica se basa, generalmente, en la exploración física y el encuentro persona a persona. Así que diré que ha sido una novedad encontrarse por primera vez con personas que vienen a planificar su radiación sin haberlas visto personalmente para una consulta o para un control posoperatorio. Y creo que, en ese aspecto, después de la COVID posiblemente volveremos a establecer ese tipo de relaciones cara a cara.

Kristen Dahlgren: Cuando hago las teleconsultas, siempre me pregunto si uno puede ver lo que realmente necesita ver, cómo está afectando la radiación a la persona, cómo son las lesiones o cómo reacciona la piel. ¿Sientes que eres capaz de hacer eso a través de una pantalla?

Chirag Shah, M.D.: En realidad, para los controles durante el tratamiento, en general, lo he estado haciendo en persona porque creo que puede ser difícil determinar el nivel de cambios en la piel por la radiación, sobre todo debajo de la axila y debajo del pliegue de la mama. Esas son áreas difíciles de ver en una pantalla de video. También lo he hecho para obtener un vistazo completo de la piel. Entonces, normalmente lo hago en persona, como la mayoría de mis colegas aquí. Pero estuve haciendo estudios posteriores a la radiación en los que tuve que observar la piel, y se obtiene una idea razonable de lo que está pasando, pero a veces puede ser difícil en comparación con lo que se observa en persona.

Kristen Dahlgren: Bien. Excelente. Dra. Potter, me gustaría hacerte una pregunta. Mencionaste a una de tus pacientes que no quería continuar si no podía hacerse una reconstrucción. Imagino que escuchas mucho sobre la ansiedad y la carga mental que esto genera en tus pacientes. Cuéntanos un poco sobre eso y sobre cómo ayudas a estas personas o qué les dices para que colaboren.

Elisabeth Potter, M.D.: Creo que es un buen punto. Y lo primero que les digo es que esa ansiedad es real y que las comprendo. Todos estamos pasando por un momento sin precedentes; los desafíos que enfrentamos son nuevos para nosotros. Al mismo tiempo, en mis años de trabajo, aprendí que las personas más fuertes que he conocido son mujeres que se enfrentan al cáncer de mama y estoy muy segura de que también podemos afrontar ese reto. Así que no bromeo cuando digo que lo que repetimos con frecuencia en nuestro consultorio es que no podemos controlar lo que nos pasa, sino nuestra respuesta frente a eso. Y ahí es donde está nuestro poder, ¿no? Entonces comenzamos con eso. ¿Qué es lo real? ¿Cuáles son los hechos? Y ¿cómo podemos mejorar la situación? Para muchas de nuestras pacientes, eso es simplemente una mejor comunicación. Ahora más que nunca, hablen con su equipo de tratamiento. Hablen con sus familiares y con las personas que les dan apoyo y que creen que son una influencia positiva. Si existen cuestiones que generan una ansiedad adicional innecesaria, entonces evítenlas, ¿no es cierto? También les digo que confíen en su instinto. Si hay algo que no se siente bien para ustedes, no tengan miedo de hablar con su equipo de tratamiento y pedir ayuda. Como dijo la Dra. Weiss, no dejen que el miedo se interponga en el camino del tratamiento del cáncer de mama. Creo que es un mensaje muy importante. Por eso, para mí, se trata de eso: mantener la comunicación. Reconozco que estamos en una época desafiante; pero, sinceramente, algunas de las cosas más sorprendentes que he visto en los seres humanos ocurren cuando se enfrentan a desafíos, ¿no? Y me parece que los médicos tienen millones de historias de este tipo. Y miro alrededor y estoy tan impresionada por los trabajadores de la salud, los pacientes y la respuesta sistémica. Es Estados Unidos; vamos a estar a la altura del desafío. Es difícil, pero vamos a estar a la altura del desafío y podemos hacerlo.

Kristen Dahlgren: Y en tu hospital para cirugías, ¿cómo es la política de las visitas en este momento?

Elisabeth Potter, M.D.: Cambia según la ocupación y los niveles. Recibo una actualización diaria que me indica el número de pacientes con COVID que están en la UCI, cuál es la disponibilidad, etc. Actualmente, se permite una visita por cada paciente quirúrgico. Generalmente, si esa visita tiene más de 65 años o si es un miembro de la familia que tiene otros problemas médicos, hablo con él con antelación y le digo: “Sabes que, si esa fuera mi madre, te diría que no te quedes aquí, por favor”. “Yo estoy presente y voy a tratar a mi paciente; voy a tratar a tu familiar como si fuera de mi familia. En la mañana, podrás venir y tener una pequeña visita en persona y podremos enseñarte”. El asunto de las visitas es difícil. Es difícil, pero los pacientes son fuertes y lo están superando. Incluso tuve algunas pacientes, algunas madres, que me dicen que no haber tenido visitas adicionales fue bastante relajante. Lo que quiero decir es que hay pequeños aspectos positivos. Parece que le estoy restando importancia, pero sí hay pequeños aspectos positivos. Quiero decir…

Kristen Dahlgren: Bueno. Te conozco, y nos hemos hecho amigas. Por eso, no dudo de la forma en la que tratas a las personas y de lo bien que cuidas de ellas como si fueran familiares. Lo dice en serio. Gracias. Dr. Isakoff, escuché que se llama “curva bajo las sombras” a esas personas con diagnóstico de cáncer, es decir, que recibieron un diagnóstico de cáncer y no reciben tratamiento a tiempo. Sé que el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) prevé que la interrupción de los exámenes de detección podría provocar 10.000 muertes adicionales por cáncer de mama y colorrectal. Esos son números sorprendentes pero conservadores, si todo esto desapareciera en seis meses. Podríamos ver cifras mayores. ¿Cuál es tu mensaje para las personas sobre la detección?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Sí. Cuando esos números salieron a la luz, fueron verdaderamente aterradores. Creo que cuando la pandemia pasó a un primer plano, estábamos como… Sinceramente no teníamos otra opción. Por varias razones, nos vimos forzados a tener que retrasar o detener las mamografías de detección. Entre las órdenes del Departamento de Salud Pública, la falta de equipos de protección personal, la gran cantidad de personas en la sala de espera… Sin embargo, tan pronto como fue posible, aceleramos esas mamografías y, al menos en nuestro hospital, estamos prácticamente al día. Conservamos listas muy detalladas de todas las personas cuyas mamografías de detección tuvieron que retrasarse, y nuestro departamento de radiología fue muy proactivo en localizarlas y realizarles el estudio. En general, creo que tenemos un volumen razonable de datos, por lo que se considera que, en la mayoría de los casos, un retraso relativamente corto de la mamografía de detección está bien, por ejemplo, si se suponía que fuera cada un año y resulta cada 14 meses. Entonces el mensaje que daría es que, si su mamografía se retrasó y están en un área que ahora se ha vuelto a abrir, en realidad no hay retraso. Vayan, traten de reprogramarla y continúen con sus estudios de detección periódicos.

Y francamente, esto no es solo para mamografías, sino para cualquier estudio habitual de detección de cáncer. Ya sea este una colonoscopía a los 50 años, incentivamos a la gente a verdaderamente intentarlo y continuar. Muchos de los hospitales en el país están ampliando el horario para realizar los estudios de detección. En nuestro hospital, en nuestras redes satelitales, hemos agregado estudios de detección los sábados y, además, en las noches para poder ayudar a que todos estén al día. Por lo tanto, si su estudio se retrasó, animo las personas a que se acerquen a su centro de detección y, si está abierto y hay disponibilidad, reprogramen el estudio. Así que esperamos que ese número del NCI no sea acertado. Realmente esperamos que esto no lleve a un exceso de muertes relacionadas con el cáncer de mama y a peores resultados relacionados con este tipo cáncer. Sin duda, la forma en la que hemos tratado de cuidar a las personas con un diagnóstico ha sido para evitar ese tipo de problemas a largo plazo. Hacerse el estudio de detección es una forma de ayudar a prevenir a tiempo.

Kristen Dahlgren: Absolutamente. ¡Qué mensaje tan importante! Así que estamos aprendiendo más sobre la COVID-19. Una de las cosas que aprendimos es que las personas negras e hispanas, junto con otras minorías étnicas, presentan mayores tasas de hospitalización y mortalidad por la COVID-19. Hago esta pregunta para quien quiera responder. ¿Las personas en esos grupos necesitan tomar precauciones adicionales o hacer las cosas de manera diferente?

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Yo empiezo. Primero tenemos que evaluar por qué estos grupos étnicos están en riesgo. No es solamente por un factor genético porque sean personas negras, hispanas o de otro grupo étnico. En realidad, tiene que ver más con los factores sociales o económicos que rodean a estos grupos. Tienden a presentar índices más altos de diabetes y obesidad. Creemos que estos son los factores que aumentan las complicaciones de contraer la COVID-19. Y diría que las mismas reglas se aplican a las personas con diagnóstico de cáncer de mama. Si se trata de una persona negra o hispana, si tiene obesidad o diabetes, entonces sí se deben tomar estas precauciones adicionales. Por “precauciones adicionales” me refiero al distanciamiento social y el aislamiento, a no salir a menos que sea muy necesario, y a usar mascarilla, por supuesto. Pero si se trata de una persona negra o hispana saludable, activa, bien alimentada y que hace ejercicio, el riesgo es equivalente al de alguien que no sea parte del grupo étnico. Hay una parte de la población blanca que está teniendo complicaciones al contraer COVID. Así que creo que se debe a lo que vamos a encontrar con la COVID-19. Y esto es que los que de verdad sufren complicaciones graves son los que básicamente tienen una [inaudible] activa, si se quiere, que no permite la recuperación de ningún modo, sino solo un estado de inflamación muy pobre que se obtiene con la diabetes y la hipertensión.

Kristen Dahlgren: Bien. Excelente. Ahora, tenemos algunas preguntas del público. Dr. Isakoff, después del tratamiento, ¿se considera que los pacientes siempre quedan inmunodeprimidos? Creo que el CDC los considera sobrevivientes de alto riesgo. ¿Quienes sobrevivieron al cáncer de mama o al cáncer, en general, siempre corren un alto riesgo?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Supongo que una de las preguntas más frecuentes que recibimos durante la pandemia entre los miembros del panel es: “Tuve cáncer de mama hace 5 años. No recibo tratamiento ahora. ¿Estaría dentro de ese grupo?” En general, la forma en la que nosotros abordamos y pensamos este tema es que los pacientes con mayor riesgo son aquellos que reciben un tratamiento activo, principalmente con quimioterapia, personas con una enfermedad avanzada y, como se mencionó en la apertura, en particular las personas que podrían tener alguna afectación pulmonar. Pero, en cierto punto, padecer cáncer de mama o cáncer de mama metastásico se considera una condición inmunodepresora. En el caso de las personas que reciben tratamiento con antiestrógeno hace 2, 3 o 4 años, generalmente no consideramos que eso sea una condición inmunodepresora y ponga a las personas en mayor riesgo. Y sobre aquellas personas que han completado todo el tratamiento y no reciben actualmente tratamiento activo ni tampoco presentan evidencia de un avance de la enfermedad, por lo general, consideramos que no corren un mayor riesgo. De muchos de nuestros centros oncológicos, nuestros pacientes estaban recibían... Los centros oncológicos trataban de hacer lo correcto al enviar mensajes a la población para indicar que el cáncer podría ser un factor de riesgo. Y todos nuestros pacientes y las personas con diagnóstico de cáncer de mama tuvieron suerte de que, en la oncología médica, la mayoría de nuestros pacientes son sobrevivientes sanos a largo plazo. En general, no creemos que corran un mayor riesgo de complicaciones si contraen COVID-19.

Kristen Dahlgren: Bien. Excelente. Pregunta importante. Adelante.

Chirag Shah, M.D.: Otra cosa que iba a decir y me han preguntado en relación con eso es si la terapia de radiación los convierte en pacientes de alto riesgo. O si reciben tratamiento para el cáncer de mama y, obviamente, llega alguna dosis al pulmón, preguntan si eso incrementaría las complicaciones o el riesgo pulmonar si contraen COVID. Y la respuesta, hasta donde sabemos, sería no. Según los datos publicados, el riesgo de, por ejemplo, fibrosis pulmonar 10 años después de la radiación es inferior al 2 %. Y con las técnicas modernas, esperamos que lleguen menos dosis al pulmón. Así que no consideramos que la radiación contra el cáncer de mama haga que la persona corra un alto riesgo de contraer COVID-19.

Kristen Dahlgren: Bien. Excelente. Dra. Manasseh, hay otra pregunta del público. ¿Es seguro que los familiares visiten y se queden con las personas con diagnóstico de cáncer de mama en este momento? No necesariamente en el hospital, pero sin duda, a medida que pasamos por la quimioterapia o después de nuestras cirugías, es útil tener a la familia allí para ayudar. ¿Eso es seguro?

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Creo que las mismas reglas se aplican tanto si tienes una persona con diagnóstico de cáncer de mama como si no. Piensen en la persona con diagnóstico de cáncer de mama que recibe tratamiento activo como alguien que está inmunodeprimido. Piensen en estas personas como si fueran su abuela de unos 90 años, si se quiere. Si se trata de alguien que ha estado haciendo distanciamiento social, se ha aislado y realmente no ha estado al aire libre, es más seguro que alguien que va a trabajar de forma regular, incluso si usa una mascarilla. Así que creo que tomar precauciones extremas es muy importante. Una vez un ginecólogo me explicó esta situación. Se trata de pensar que es como una enfermedad de transmisión sexual. Los que no salimos en absoluto somos básicamente la población abstinente. Los que interactuamos con otra familia o con otro grupo social que tampoco ha salido a ninguna parte somos monógamos. Los que sí son polígamos. Y la mascarilla sería, básicamente, el preservativo. Y creo que, si lo pensamos de ese modo, si ustedes son personas que no han salido y que han mantenido el distanciamiento social, si realmente no han estado al aire libre, usan una mascarilla todo el tiempo y, además, usan una mascarilla al estar cerca de pacientes, es seguro que visiten a la persona con diagnóstico de cáncer. Realmente, debo enfatizar la importancia de tener algo de apoyo. Me preocupan mis pacientes que están en aislamiento porque creo que su salud mental es tan importante como su salud física y ambas se complementan. Si alguien puede visitar a una persona con diagnóstico de cáncer y cumple con el distanciamiento social, si se respetan los dos metros de distancia cuando están en la sala, si ambos usan mascarilla, entonces creo que vale la pena.

Kristen Dahlgren: Y a continuación tengo otra pregunta del público para ti. ¿Cómo se establece la prioridad de los pacientes para las cirugías después de un retraso? ¿Cómo lo decidiste? No sé si aún estás en el proceso de establecer esta prioridad. ¿Cómo se hace?

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Por supuesto. Nuestras prioridades se basan principalmente en la persona y su enfermedad, en el tiempo que se perdió, y en qué etapa del tratamiento estaba. Por ejemplo, hay pacientes a quienes tratamos con quimioterapia neoadyuvante cuando recibieron el diagnóstico de cáncer y durante la situación de la COVID. Estas personas todavía reciben esa quimioterapia; por lo tanto, no están listas para la cirugía. Por otro lado, en cuanto a los pacientes que recibían terapia endocrina, probablemente sea más factible que realicemos la cirugía ahora porque podemos detener el tratamiento. Sin embargo, cuán agresivo fue el diagnóstico de cáncer en su momento determina cuán urgente es la situación.

Kristen Dahlgren: Y en relación con eso, Dra. Potter, seguro que muchas personas te preguntan por qué sus cirugías… por qué la reconstrucción se considera una cirugía programada. Sé que se habló del tema antes, pero ¿cómo estableces prioridades?

Elisabeth Potter, M.D.: Sí. Esa es una gran pregunta y bastante complicada. Creo que deberíamos volver al comienzo de la pandemia para realmente poder comprender eso. Creo que, al principio, las restricciones eran lo adecuadamente amplias como para proteger nuestra seguridad pública. Comenzamos con esa amplia restricción y, luego, progresamos de manera consciente. Como los recursos locales y regionales lo permiten, somos capaces de avanzar con algunas cirugías. Creo que algunas cirugías son cirugías que salvan vidas. Por eso, si llega un paciente con un traumatismo y necesita operación, obviamente, esta tiene que ocurrir. Algunas cirugías, como las estéticas o las plásticas, no son de vital importancia en medio de una pandemia. Pero hay bastantes cirugías en el medio que algunos médicos defienden. Y creo que es importante que los pacientes entiendan que sus médicos están haciendo todo lo posible por ellos y que hay formas seguras de proceder con la cirugía. Solo se necesita mucha coordinación y hablar y racionar los recursos, pero me han impresionado mucho hasta los administradores del hospital y los otros médicos con los que trabajamos. Simplemente el ambiente colaborativo. Tenemos que cuidar a toda esta gente y ¿cómo lo hacemos en forma correcta?

Así que, para mí, son prioridad las personas con diagnóstico de cáncer activo. Estas personas tienen que ir a cirugía. Si estamos en el quirófano y podemos colocar expansores de tejidos, entonces tiene sentido. Esto es un avance porque, a mediados de marzo, hubo días en los que ni siquiera hicimos una mastectomía contralateral porque queríamos minimizar el tiempo en el quirófano. Creo que tuvimos en cuenta las restricciones adecuadamente amplias en ese momento. Ahora hemos aprendimos y ya no tenemos que ser tan estrictos. Entonces, si hay que hacer una mastectomía preventiva en el otro lado, podemos hacer eso. Creo que otro punto para destacar es que las mujeres con una predisposición genética a padecer cáncer de mama, pacientes de alto riesgo, fueron quienes se incluyeron en esta categoría de cirugía programada en un principio. Ahora bien, un procedimiento programado con un retraso de dos semanas o un mes es una cosa; pero ya pasaron cinco meses, y el riesgo se acumula con el tiempo. Y en un año ese riesgo es algo diferente. Solo quiero que los pacientes sepan que el equipo a cargo de su tratamiento comprende esos detalles. Entendemos que vivir en riesgo todo el tiempo es estresante. Y se le dará prioridad para la cirugía en cuanto sea seguro.

Kristen Dahlgren: Bueno, excelente. Dr. Isakoff, quiero que hablemos un poco más sobre los estudios clínicos. Al principio de la pandemia, hablé con una mujer que tenía cáncer de colon en estadio 4. Y se canceló lo que ella creía que era su último estudio clínico porque este requería quedarse toda la noche. Entonces el tema de estos estudios implica varios aspectos. Supongo… ¿cómo es la situación? ¿Qué necesitan saber los pacientes? Las inscripciones para los estudios clínicos han disminuido en los últimos unos meses. ¿Qué tipo de ciencia nos estamos perdiendo por eso?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Bien. Bueno, son varias las preguntas.

Kristen Dahlgren: [Risas] Es mi trabajo.

Steven Isakoff, M.D., PhD: No, está bien. A ver, los estudios clínicos son un factor fundamental para progresar y mejorar los resultados del cáncer de mama. Y ninguno de nuestros colegas en los centros oncológicos se olvidó de la urgencia de recuperar los estudios clínicos. Durante el pico inicial de la pandemia, por varias razones, nos vimos forzados por las circunstancias a limitar los estudios que tenían que ver con la seguridad de pacientes que atendemos al no hacer que tengan que venir para una investigación clínica adicional. Solo se atendían consultas. En nuestro equipo de investigación clínica, teníamos restricciones sobre cuántas personas podían encontrarse en el lugar. Y nuestra mayor prioridad fue asegurarnos de que pudiéramos cuidar a quienes ya se habían inscrito al estudio. La inscripción de más pacientes a los estudios fue el punto en el que tuvimos que aplicar más restricciones. En general, para nosotros —y creo que para la mayoría de los centros—, esas restricciones realmente terminaron después de alrededor de uno o dos meses. Y pueden ver en la curva de inscripciones en nuestro hospital que, entre marzo y abril, los números por semana en todo el centro oncológico realmente disminuyeron. Llegaron a un mínimo a principios de mayo y luego, en junio, comenzaron a subir. Esperamos que, con tan solo unos meses de retraso, no hayamos hecho un daño significativo a largo plazo en el ámbito de los estudios clínicos.

Además, para gestionar los estudios clínicos, trabajamos estrechamente con muchos de los patrocinadores y con las políticas del hospital para de verdad intentar manejarnos de forma virtual tanto como pudimos. Y entonces, como el Dr. Shah mencionaba respecto de las consultas virtuales, también lo hacemos en relación con la atención médica oncológica habitual. Sin embargo, para los estudios clínicos, tratamos de hacer el mayor trabajo posible de forma virtual. Tratamos de que los pacientes se hagan análisis de laboratorio cerca de sus casas e incluso les enviamos los medicamentos de administración oral. Recibíamos donaciones de los patrocinadores para enviar medicamentos a los pacientes. Así que creo que, en la mayoría de los centros —y he hablado con gente de todo el país ahora y de la forma en que la Dra. Potter mencionó que aprendimos mucho al principio—, incluso en los centros del país donde ahora hay brotes, se está observando un mayor número de casos. Creo que ahora no se aplican las mismas restricciones en las inscripciones a los estudios como al principio porque tuvimos la posibilidad de prepararnos y aprender.

Estamos de nuevo a pleno con la inscripción a los estudios clínicos. Y en nuestro hospital —y creo que en la mayoría de los principales centros oncológicos—, se considera que la investigación clínica es una de las prioridades máximas, así como los nuevos pacientes en cuanto a volver a realizar cirugías. En el futuro, tendremos que ver en retrospectiva si hubo un efecto negativo a causa de los retrasos; pero creo —espero— que el corto plazo de algunos meses no haya sido demasiado perjudicial para el progreso. La otra cosa que yo diría es que, en muchos hospitales, se aplicaron restricciones sobre los estudios, excepto para aquellos que potencialmente podrían salvar vidas o que podrían alterar de forma dramática el curso de la enfermedad. Y eso ocurrió en todo el hospital. Sin embargo, en relación con el cáncer, casi todos nuestros estudios coincidían con esas características, así que pudimos mantener una serie de estudios abiertos porque, en el ejemplo que diste, eran realmente una opción muy importante para un paciente. Reconocemos eso y fuimos capaces de mantener esos estudios abiertos. Creo que muchos otros centros fueron capaces de intentar hacerlo también.

Kristen Dahlgren: Es bueno escuchar que están trabajando de vuelta con toda su capacidad. Sin embargo, ¿anticipas que no habrá fondos en el futuro debido al costo de la investigación de la vacuna o al costo de la investigación de la COVID? ¿Eso implicaría quitar fondos de las donaciones que quizá se habrían destinado a otra investigación?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Soy bastante optimista en que no habrá una disminución en la investigación del cáncer de mama a causa de la investigación de la COVID. Y te diré que, en nuestro hospital, en realidad, reclutaron a líderes operativos del centro oncológico para ayudar con la investigación de la COVID porque tendemos a hacer una investigación mucho mejor que la de nuestros colegas en muchos otros campos. Y eso lo tenemos realmente claro. Creo que el mayor problema del que hablabas respecto de las finanzas es para los centros que tuvieron que poner un freno a su acumulación de estudios clínicos durante dos o tres meses. Eso es una cuarta parte de los ingresos de la infraestructura de investigación para el año y supone, en realidad, un poco más de carga para nosotros porque se trata de déficits que ahora van a ser difíciles de superar porque un paciente que reunía los requisitos para un estudio en marzo puede no reunirlos en junio. Asimismo, un paciente que está ahora en una zona donde hay brotes puede no reunir los requisitos en dos o tres meses. Por lo tanto, no es tan simple como decir que vamos a compensar por esa acumulación después. Y creo que es en relación con eso que los hospitales y los centros oncológicos van a tener dificultades. Y lo están haciendo de forma generalizada. Creo que todos los hospitales de este país se enfrentaron a retos financieros durante la pandemia de la COVID con la disminución de las cirugías, y todos estamos tratando de salir de esto para asegurarnos de proporcionar la mejor atención. Creo que lo mismo sucede con los estudios clínicos. Pero no creo que las vacunas vayan a quitar dinero. Lo que escuchamos es que todavía hay un relativo auge e inversión en la investigación biotecnológica, en particular para el cáncer. Es una de las áreas que ha continuado avanzando durante este período de desaceleración de la economía.

Kristen Dahlgren: Y Dr. Shah, ¿es eso también lo que descubres con la investigación en la Cleveland Clinic?

Chirag Shah, M.D.: Sí. Diría que hago eco de los sentimientos del Dr. Isakoff. Creo que hemos sido capaces de obtener exenciones de grupos cooperativos y patrocinadores de la industria para hacer más consultas de forma virtual y retrasar algunos seguimientos en función de la seguridad y el bienestar del paciente, que es nuestra prioridad. Y después de eso, volver a abrir nuestra investigación es realmente beneficioso y… Es interesante incluso que ha habido algunas investigaciones no en la Cleveland Clinic, sino en otras instituciones de este país, en las que se usan tecnologías de tratamiento como la terapia de radiación para tratar la COVID-19. Así que será interesante ver cómo resultará el uso de los recursos implementados de esa manera en cuánto a la investigación. Sin embargo, en general, nuestra investigación ha vuelto a su máxima capacidad, tal como mencionó el Dr. Isakoff.

Kristen Dahlgren: Bien. Y ahora quiero preguntar esto a todos para hablar un poco sobre lo que hemos aprendido. ¿Los últimos cinco meses nos han ayudado a prepararnos mejor para el futuro, para una posible segunda ola o quizá otra futura pandemia? ¿Qué es lo más importantes que hemos aprendido? Sé que he escuchado conversaciones fuera de la comunidad médica: “Pero, ¿volveremos a darnos la mano? ¿Nos volveremos a abrazar?” Quiero decir… Vamos a ver estos cambios sociales. Pero en sus especialidades, ¿qué es lo que han aprendido y qué es lo que puede continuar ocurriendo después de la COVID?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Solo quiero decir brevemente que la telesalud vino para quedarse, como dijo el Dr. Shah. Creo que es relativamente pronto para comenzar a hablar de ello, y muchos centros, incluido el nuestro, han luchado durante los últimos 5 a 10 años para descubrir cómo practicar la telemedicina. De alguna manera, como dicen, una crisis... o la necesidad es la madre de la invención. Para bien o para mal, rápidamente aprendimos a practicar la telemedicina. Pero también estamos observando lo que aún le falta a la telemedicina, como mencionó el Dr. Shah. Así que seguimos trabajando para ver cómo mejorarla. Pero estoy seguro de que llegó para quedarse. Para muchas pacientes —en particular para aquellas que están en seguimiento a largo plazo y que no necesitan un examen de mama por parte de su médico oncólogo dos veces al año, pero que consultan a su cirujano o al servicio de atención primaria—, tener una de esas consultas en las que pueden estar en la comodidad de su propia casa y tener cerca a tantos miembros de la familia como quieran ha sido un gran beneficio. Aprendimos que los pacientes pueden ser muy receptivos con eso, y puede agregar mucho valor. Sin embargo, también aprendimos que no es lo ideal en todas las situaciones. Ciertamente, ha habido casos de pacientes que deberían acercarse para un estudio, tienen un problema y no lo hacen. Así que tenemos que asegurarnos de que haya un equilibrio adecuado. Pero es una de las cosas que, sin dudas, llegó para quedarse.

Chirag Shah, M.D.: Sí. Estoy de acuerdo con eso. Y diría que una de las cosas que he aprendido, que creo que llevaré conmigo en adelante como muchos de nosotros lo haremos, es a darme cuenta de que tenemos que hacer un mejor trabajo para determinar el bienestar de los pacientes y sus estructuras de apoyo. Creo que generalmente lo hemos dado por sentado. Cuando un paciente viene con un miembro de la familia, sabemos quién está con él y quién los va a cuidar. Pero en este entorno, creo que, en adelante, tendremos que hacer mucho más para asegurarnos de que los pacientes estén preparados para manejar su diagnóstico de cáncer y sus tratamientos. Además, creo que, en conjunto con eso, tenemos que asegurarnos de que nosotros, como profesionales de la salud y colegas, nos preguntemos y trabajemos realmente para cuidarnos entre nosotros porque cada uno también está pasando por esto a su manera. Así que creo que esas serán dos cosas que también van a perdurar; se trata de un mayor enfoque en el bienestar de los pacientes y en nosotros.

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Me gustaría agregar que nos estamos ocupando un poco más de la nutrición. He revisado algunas tablas de los pacientes de COVID para llamar a sus familiares y, en la lista de medicamentos, están la Vitamina C y el Zinc. Así que creo que, para todos, no solo para los proveedores de atención médica, sino para el público en general, centrarse en la buena salud y la nutrición como método preventivo de las complicaciones de la COVID será extremadamente importante, en especial a medida que pase el tiempo. Esto no va a desaparecer de inmediato, y creo que hay cosas que se pueden hacer para ayudar a que la situación mejore para ustedes.

Elisabeth Potter, M.D.: Estoy de acuerdo con todo lo que dijeron. Creo que, además de las cosas positivas que estamos aprendiendo, que me encantan, también estamos aprendiendo que debemos tener muy buenos motivos para cambiar el estándar de atención y que tenemos que volver al estándar de atención lo más rápido posible. Así que creo que la idea de modificar nuestros planes de tratamiento, pero dirigirnos hacia esos protocolos que están bien establecidos y basados en datos, y volver a realizar las cirugías y los tratamientos en el orden en que sabemos que funcionan mejor va a estar en mi mente a medida que avancemos. Me impresiona mucho que hayamos sido capaces de adaptarnos y evolucionar frente a este desafío, pero creo que debemos tener muy buenos motivos para alejarnos de ese estándar, y la COVID es uno de ellos, claramente. Solo tenemos que continuar adaptándonos para garantizar la seguridad de nuestros pacientes.

Steven Isakoff, M.D., PhD: Agregaría también que hemos aprendido que algunas cosas que veníamos haciendo como estándar de atención se debían, quizás, más a motivos históricos o tradicionales, y las hemos adaptado para mejorar. Probablemente, tomaremos esas adaptaciones. El ejemplo más evidente, para mí, es que solíamos administrar nuestras inyecciones de supresión de la función ovárica de forma mensual y, durante la COVID, dijimos: “Probablemente deberíamos administrarlas cada tres meses para evitar que la gente nos visite”. Cuando por fin volvimos y observamos los datos, había datos suficientes como para indicar que aplicar la inyección cada tres meses es tan efectivo como hacerlo de forma mensual. Ahora hacemos eso de forma habitual, y, de un momento a otro, las pacientes nos visitan 4 veces al año en lugar de 12. También incursionamos en la administración a domicilio de algunos medicamentos, lo que antes no solíamos hacer. Así que creo que es posible que adoptemos cosas como estas que pueden ser más agradables para los pacientes, en lugar de otros métodos que solo aplicábamos por tradición y que probablemente deberíamos cambiar.

Kristen Dahlgren: Sí. Esto ha representado una gran diferencia para los pacientes. Algunas de esas cosas pueden significar algo positivo en todo esto. Estamos recibiendo algunas preguntas muy buenas. Creo que se van a responder en forma individual, pero para las personas que nos están viendo, tenemos una. Quizás, Dr. Isakoff, esta pregunta sea para ti. ¿Cómo afectó la COVID tu elección del tratamiento con medicamentos para las personas en función de la biología del tumor? ¿Has cambiado a tratamientos con una menor posibilidad de neutropenia en un contexto en el que, posiblemente, no los hubieras realizado antes de la COVID?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Somos muy sensibles al tema de la neutropenia, y diría que no cambió los medicamentos que usé; pero fuimos más liberales con el uso del apoyo de factores de crecimiento para mantener el recuento de glóbulos blancos. Así que los usamos en algunos tratamientos en los que determinar su necesidad podría haber sido dudoso. En algunos tratamientos en los que podríamos haber... Hay un equilibrio porque, en algunos tratamientos que eran cada tres semanas y en los que había más riesgo de neutropenia, posiblemente se podía cambiar a un tratamiento semanal. Pero entonces había que hacer venir al paciente al hospital tres veces más. En cada una de esas decisiones, hubo un equilibrio. Nos enfocamos en cada situación en particular y en cada paciente. Pero en su mayor parte, no creo que hayamos cambiado nuestros tratamientos; solo fuimos un poco más sensibles al apoyo de los cuidados para minimizar cualquier riesgo que pudiéramos haber tolerado en una situación sin COVID.

Kristen Dahlgren: Bien. Dra. Potter, hay una pregunta sobre la reconstrucción con colgajo y sobre qué tan larga es la estadía en el hospital actualmente.

Elisabeth Potter, M.D.: Esa es una excelente pregunta. Hago un montón de reconstrucciones con colgajo DIEP. Para mí, es una cuestión de horas después de la micro. Me gusta controlar a una paciente durante 72 horas desde el momento en que hacemos el último punto. Y ese es el tiempo en el que considero que el vaso está lo suficientemente maduro como para continuar y no tener casi complicaciones. Por eso, para mí, son 72 horas; son tres días de estadía en el hospital. Como mencionó antes la Dra. Manasseh, aplicamos protocolos de recuperación quirúrgica mejorados para ayudar a tratar el dolor y lograr que nuestras pacientes se levanten y se muevan, y salgan del hospital tan pronto como sea posible. Sé que hay instituciones que pueden enviar a una paciente a casa antes de las 72 horas; en mi propia práctica, he tomado la decisión de que, si no puedo monitorear a una paciente por 72 horas por una complicación microvascular, entonces no debería hacer esa cirugía. Así que solo trabajo con mi hospital y únicamente hago cirugías cuando tenemos suficientes camas para hacerlo. He sido capaz de realizar una gran cantidad de reconstrucciones con colgajo de forma responsable y en coordinación con el hospital. A raíz de eso, mucha gente me pregunta... Han oído hablar de complicaciones microvasculares con la COVID, y solo quiero decir que no he visto ningún aumento en las complicaciones microvasculares en nuestras reconstrucciones con colgajo. Creo que esos fenómenos son diferentes. Obviamente, ese es mi intervalo en alrededor de 50 desde la COVID. De todos modos, es alentador que no hayamos tenido ni una sola pérdida de colgajo.

Kristen Dahlgren: Hay otra pregunta sobre la reconstrucción inmediata frente a la reconstrucción diferida. ¿Hablas con la gente? ¿Han cambiado sus opiniones? Hablo de hacerse solo una cirugía o, tal vez, aplicarse expansores de tejidos y, luego, recibir algún otro tipo de reconstrucción en el futuro que podría potencialmente exponer a las pacientes a una nueva estadía en el hospital, por lo menos.

Elisabeth Potter, M.D.: Por supuesto. Buena pregunta. En este escenario, creo que mi asesoramiento se remonta al análisis [inaudible] que usamos mucho aquí. Recomiendo la reconstrucción en etapas generalmente para las mujeres con cáncer invasivo, y eso no ha cambiado. En realidad, creo que la reconstrucción no debe ser una prioridad ante el tratamiento del cáncer. Si una mujer padece un cáncer invasivo, a menudo encontramos nueva información en el momento de la mastectomía que puede conducir a un tratamiento adicional. Ahora, esperamos tener toda esa información en la cirugía, pero no quiero sorprenderme, después de haber hecho una gran reconstrucción, con que una paciente ahora necesita quimioterapia adyuvante o radiación cuando yo podría haber retrasado eso. Por esos motivos, desde hace mucho tiempo, nuestro enfoque ha sido colocar un expansor de tejidos o hacer una reconstrucción diferida antes de hacer una gran reconstrucción con colgajo. Eso se ha mantenido de forma adecuada durante la COVID. Hemos sido capaces de colocar expansores y decir: “Listo, ya tienes tu expansor. Hicimos una cirugía más breve y podemos programar tu reconstrucción con colgajo para un momento en el que el pico sea menor y nuestra capacidad hospitalaria pueda manejarla”. Tal vez sea yo, de nuevo, tratando de encontrar algo positivo. Pero eso ha funcionado bastante bien. Y creo que eso encaja con nuestro enfoque. Nuestra práctica es establecer el marco para una reconstrucción mamaria exitosa, pero sin dejar de apoyar el tratamiento del cáncer. Sí.

Kristen Dahlgren: Bien. Aquí hay otra pregunta. Creo que esta es interesante y es para todos. ¿Han oído o visto en sus pacientes algún signo de que el estrés mental de contraer COVID pueda afectar la progresión del cáncer o impedir que el sistema inmunitario funcione? A todos nos preocupa que el estrés que sufrimos como personas con diagnóstico de cáncer cause la propagación o la inflamación. ¿Qué opinan de esa pregunta sobre el estrés de la pandemia y de la COVID, y cómo está afectando a las personas con diagnóstico de cáncer?

Elisabeth Potter, M.D.: Dijiste que, más allá de la pandemia, sabemos que el estrés es un gran factor. Vemos esto en los pacientes que no tienen el apoyo necesario. Desde el punto de vista del pronóstico, tienden a no obtener tan buenos resultados, incluso si se trata del mismo estadio que el de una persona que recibió una enorme cantidad de apoyo. Creo que es muy pronto para ver cuáles serán los efectos a largo plazo del estrés asociado con la COVID porque realmente hemos pasado por las cinco etapas de duelo, si se quiere. Estamos en una especie de conmoción, negación y enojo, y ahora estamos tratando de reunirnos para entender y aceptar lo que está pasando. Creo que, a largo plazo, es probable que esto tenga algún efecto, el mismo que se genera por no tener apoyo o estar aislado. Puede afectar a la persona con diagnóstico de cáncer, pero creo que, ahora mismo, es difícil ver eso en nuestra práctica diaria.

Kristen Dahlgren: Dr. Isakoff, hablamos antes sobre los estudios de detección periódicos y sobre no posponer estos estudios o las mamografías de diagnóstico. Aquí hay alguien que pregunta sobre las consultas de seguimiento periódicas que, normalmente, involucrarían médicos oncólogos, cirujano especialista en mamas, IRM de los implantes, un seguimiento con un endocrinólogo, una densitometría ósea, análisis de sangre, etc. Muchas consultas. Y ella dice que normalmente haría todo esto. Este año, ¿debería cancelarse o posponerse alguna consulta? ¿Qué sentido tiene el seguimiento?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Sí. Para algunas de las cosas que mencionaste, las consultas remotas y las demás cosas pueden ciertamente tomar ese lugar. Y creo que todas las especialidades están haciendo esto ahora. Le aconsejaría que consulte con esos especialistas y, en especial, que realice el seguimiento endocrinológico y demás cosas. Muchos de ellos permitirían conseguir pruebas en laboratorios locales o realizar otras cosas. En general, intentamos que la gente no retrase su seguimiento, solo que, tal vez, cambiamos la forma en que lo hacemos. Por lo tanto, si se trata de una consulta virtual y de venir y obtener las imágenes de detección según corresponda, pero tal vez no venir una semana después para luego tener la consulta de seguimiento, sino hacerlo por teléfono o por videollamada, esta puede ser una mejor forma de hacerlo. Así que, de nuevo, creo que uno de los mensajes que probablemente todos queremos transmitir es que nuestros hospitales ahora son muy seguros. Atul Gawande publicó un artículo maravilloso en el New Yorker hace unos meses que decía que, si quieres un buen modelo para saber cómo volver al trabajo, mires lo que estamos haciendo en los hospitales porque todos trabajamos juntos, todos usamos mascarillas y mantenemos a nuestros pacientes a salvo. Y por eso no seguiría insistiendo con las cosas que se recomiendan hacer por miedo a venir a la clínica o al hospital. Todos somos diferentes. Si estás inmunodeprimido, tienes comorbilidades y una edad avanzada y solo el hecho de ir al hospital, no el hospital en sí, puede ponerte en riesgo, hablamos de un caso específico. Pero en general, los hospitales, las clínicas y los consultorios médicos dónde se realizan estos estudios se mantienen muy seguros.

Kristen Dahlgren: Bueno. Les hago esta pregunta a todos. Existe ese miedo... Al menos al principio existía ese miedo de ir a los consultorios médicos, a los hospitales, pero ¿alguno de ustedes ha visto algún brote de COVID debido a las consultas a sus lugares de trabajo?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Yo no.

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Definitivamente, no. Y eso se está controlando.

Kristen Dahlgren: Este es un mensaje importante para transmitir. Quizá esta percepción quedó desde el comienzo, pero todos ustedes están diciendo que sus lugares de trabajo son muy seguros. En mi experiencia me sentí muy segura en mi centro y con todo lo que estaban haciendo. Solo un par de preguntas más del público. He visto algunas sobre coágulos de sangre. Para los pacientes con COVID-19, la coagulación de sangre es una preocupación. Algunos de los tratamientos para el cáncer de mama, como el uso de tamoxifeno, pueden causar coágulos de sangre. ¿Ustedes qué opinan, hay alguna alteración en los medicamentos?

Steven Isakoff, M.D., PhD: Justo estaba respondiendo una de esas preguntas sobre el tamoxifeno. Esa es una pregunta que me he hecho a mí mismo. Y creo que no tenemos ningún dato basado en resultados que realmente responda esa pregunta. Pero como se ha señalado, el tamoxifeno implica un riesgo de coágulos de sangre como efecto secundario. Por lo tanto, sin esa información, en mi experiencia, lo que les he dicho a mis pacientes es que si contraen COVID o tienen síntomas y están esperando el resultado de un análisis y, a su vez, están tomando tamoxifeno, es una decisión razonable pensar: “Tal vez deberíamos suspender el tamoxifeno por unos días”. No tenemos pruebas de que el riesgo de coagulación sanguínea por el tamoxifeno y los coágulos microvasculares que vemos con COVID sean sinérgicos o funcionen juntos. Pero suspender el medicamento por unos días está bien. Y por supuesto, si contraes COVID, estás enfermo y en cama sin poder moverte por un tiempo, el riesgo de coágulos de sangre aumenta de todos modos. Entonces es buena idea suspender el tamoxifeno. Pero lo que hacemos generalmente es suspenderlo por unos días o incluso semanas para controlar los efectos secundarios. Y creo que eso está perfecto. Pero una de las personas respondió adecuadamente a mi pregunta y dijo: “La vida media del tamoxifeno es muy larga. Tarda semanas o incluso más en eliminarse del cuerpo. ¿Es conveniente suspenderlo solo por unos días?” Creo que es una pregunta razonable. Tal vez no, pero al menos es algo se puede hacer para ayudar a reducir el riesgo de coágulos si llegaras a contraer COVID. Pero no les diría a los pacientes que dejen de tomar sus medicamentos si no contraen COVID ni aunque tengan una alta exposición a la enfermedad.

Kristen Dahlgren: Bien. Y sé que se nos termina el tiempo, pero quiero estar segura. ¿Hay algo que de lo que no hayamos hablado y que crean que la gente necesita saber?

Donna-Marie Manasseh, M.D.: Solo creo que es importante asegurarse de que los pacientes y, como dijo antes el Dr. Shah, los proveedores de atención médica busquen apoyo entre ellos. Son tiempos difíciles, de mucho miedo. Y, además, agrégale un diagnóstico de cáncer. Nada de ese apoyo que brindamos a nuestros pacientes debe desaparecer, al contrario, debe aumentar.

Kristen Dahlgren: Absolutamente. Y todos ustedes han prestado un gran servicio hoy al responder estas preguntas y tranquilizar a los pacientes y darles la información que les ayudará a tomar decisiones médicas inteligentes. Muchas gracias a todos por acompañarme. Dr. Isakoff, Dra. Manasseh, Dra. Potter y Dr. Shah. Realmente apreciamos su tiempo. Y sé que van a seguir observando y respondiendo algunas de esas preguntas, así que gracias de parte de todos nosotros. Ahora vamos a hablar con algunas pacientes sobre cómo han vivido la experiencia de recibir un diagnóstico y realizar el tratamiento del cáncer en épocas de COVID-19. Están conmigo Maria D'Alleva y Suzy McKee. Muchas gracias. Sé que compartir una historia de cáncer de mama es una decisión muy personal. Es muy valiente de su parte dar un paso adelante y compartirla con nosotros. Tengo muchas ganas de aprender más sobre cada una de ustedes. Comencemos contigo, Maria. Cuéntame, ¿cuándo recibiste tu diagnóstico y cuál fue?

Maria: Recibí mi diagnóstico en febrero de este año. El diagnóstico fue carcinoma ductal invasivo y estaba en estadio uno. Así que en lo que respecta al tratamiento y a la cirugía, dado que era muy reciente, podía retrasarlos sin que esto me causara muchos problemas.

Kristen Dahlgren: Sí. De todos modos, no podría haber sido en un peor momento. Quiero decir, en febrero, cuando en marzo el mundo se puso patas arriba. Dijiste que no te afectaba tanto. Pero, ¿qué fue lo que impactó en tu tratamiento?

Maria: Porque seguramente afectó al tratamiento. Lo que quiero decir es que no necesariamente podría haber afectado la estadificación del cáncer. No era un cáncer de crecimiento muy rápido, ER/PR positivo, así que ciertamente tenía algo de tiempo para esperar la cirugía. Y el hecho de que llegó la COVID, y mis tiempos cambiaron con mucha frecuencia, estaba bien. Hablé largo y tendido con mi cirujana sobre ello. Y creo que todos en el panel ya han mencionado que todos nuestros cirujanos, todos nuestros médicos nos han defendido enormemente. Así que ella nunca me hubiera sugerido que lo pospusiera si ello iba a ser un problema para mí. En un principio, la cirugía era en abril y luego se adelantó a marzo, justo antes de que todo comenzara a cerrarse por completo. Y cuando ello ocurrió, se pasó a junio. Así que debimos implementar unos cuantos cambios de horario y algunas modificaciones respecto de mi potencial cuidado, quién me cuida y quién estará disponible para hacerlo.

Kristen Dahlgren: Sé que originalmente querías una mastectomía bilateral preventiva. Y te dijeron en algún momento que no se podría hacer durante la COVID-19. ¿Qué fue lo que finalmente se hizo en tu cirugía y cómo fue tomar una decisión tan difícil? Primero tomar la decisión y luego escuchar que tal vez no se pueda hacer lo que pensaste que era lo mejor para ti

Maria: Sí, al principio quería hacer una reconstrucción con colgajo libre. Y la principal razón para ello es que realmente tiendo a ser una persona sensible en cuanto al físico y tenía miedo de tener algo extraño en mi cuerpo. Sé que los implantes son muy seguros hoy en día, en general para la mayoría de la gente. Así que fue más bien un miedo mío lo que me impulsó a querer la reconstrucción con colgajo libre. Así que cuando la cirugía fue cambiada de abril a marzo, mi cirujana me hizo saber que tenía una opción, podía hacerme solo la mama izquierda. Esa era la mama afectada y no pude hacer la reconstrucción en ese momento. Así que, si hubiera querido proceder, podría haberlo hecho. La reconstrucción no podía realizarse hasta que se reabrieran las actividades, así que incluso si me hubiera operado solo la mama izquierda, no habría sido posible poner un expansor de tejidos en ese momento. No quería someterme a varias cirugías. Lo mejor del colgajo libre, sacando que la recuperación de la cirugía debe ser terrible y por suerte no tuve que pasar por eso, es que es una sola cirugía y listo. Es cuestión de manejar todo al mismo tiempo. Así que tener que pasar por este proceso de expansión de tejidos e ir semanalmente por los rellenos, y luego someterme a una posterior cirugía que será a finales de septiembre, era algo que inicialmente no quería hacer. No quería pasar por todo eso, pero soy una bendecida, ya que tuve una recuperación bastante rápida. No fue muy complicado. No tuve efectos secundarios de ningún tipo y pude soportar el dolor Tuve suerte en ese sentido y creo que funcionará mejor con el expansor de tejidos y los implantes de lo que habría funcionado si me hubiera realizado la reconstrucción con colgajo libre.

Kristen Dahlgren: Cuando te operaron, ¿cuánto tiempo estuviste en el hospital?

Maria: Se suponía que era una sola noche, pero tuve dolor y náuseas entonces me tuve que quedar dos noches. Y agradezco haberme quedado esa segunda noche. Para ser honesta, no tuve miedo de quedarme en el hospital por más tiempo. Sentía que era el lugar más seguro para mí porque estaba contenida. No se le permite la entrada a nadie, todo el mundo debe usar mascarilla y, por supuesto, todos los pacientes de COVID estaban en otro piso. No me preocupé en lo absoluto y agradezco haberme quedado esa segunda noche. Me sentí mucho mejor al día siguiente para poder irme y sentir que realmente podía afrontar la recuperación.

Kristen Dahlgren: ¿Sientes que has podido ver a alguien en persona cuando lo necesitaste? Sé que muchas cosas se han cambiado a la telemedicina. Incluso leí que, a algunas mujeres, se les indica paso a paso cómo retirarse el drenaje quirúrgico a través de una teleconsulta. Ni siquiera puedo imaginarme como sería intentar hacer eso uno mismo. En tu caso, ¿sientes que has podido ver a alguien en persona cuando lo necesitabas?

Maria: Sí. Tuve todas mis consultas de seguimiento en persona: con mi cirujano especialista en mamas, el cirujano plástico… Y tuve la suerte de que alguien del personal de enfermería pudiera venir a mi casa. En cuanto a los drenajes, ella me los sacó y estoy muy contenta de que no me hayan hecho pasar por ese proceso. No hay manera de que yo hubiera sido capaz de hacerlo. Puedo decirte que no hay forma de que los drenajes Jackson-Pratt salgan de mí con mis propias manos. Así que sí, supongo que no he sido disuadida en absoluto en términos de poder acceder a los profesionales médicos que me atienden.

Kristen Dahlgren: Bueno, excelente. Dijiste que tenías un cáncer de avance lento, lo cual es genial. Pero al retrasar la cirugía de febrero a junio, ¿cómo lo razonaste, sabiendo que tenías un tumor maligno dentro tuyo y que no pudieron extraerlo en el momento en que pensaste en un principio? ¿Fue difícil?

Maria: Tiendo a ser el tipo de persona que enfrenta los problemas médicos con firmeza. Así que no me preocupé demasiado, también porque confié mucho en el consejo de mis médicos y el consejo del oncólogo. “Toma tamoxifeno. Todo va a estar bien”. Así que creo que poner tu fe en la gente que te cuida y que te da esta información es realmente inapreciable en lo que respecta a tu propia habilidad para procesar lo que está pasando. Por eso no tuve miedo. Realmente, no lo cuestioné porque puse mucha fe en lo que me dijeron y en que estaría bien. Sé que para mi familia fue bastante difícil, sin dudas. Solo querían que me operaran. Me decían: “Oye. Quítate la mama izquierda. Olvídate de la mama derecha. ¿A quién le importa? No te hagas la reconstrucción. Solo sácatela”. Realmente entiendo esa perspectiva. Pero como algunos de los panelistas mencionaron, no poder hacerme esa reconstrucción es algo muy importante. Así que estaba más que cómoda con la espera. Realmente me facilitaron la decisión.

Kristen Dahlgren: Bien. Excelente. ¿Y las visitas? ¿Pudiste recibir visitas que te ayudaran en el hospital? ¿Han cambiado las cosas para ti al tener amigos que vayan a verte mientras te recuperas?

Maria: No tenía permitido tener a nadie conmigo en el hospital. Así que mi madre me dejó en la puerta y luego se fue, y eso fue sumamente triste para ella. Pero si estás en el hospital, te concentras mucho en lo que está pasando en tu cuerpo y en que acabas de tener una cirugía. Tienes drenajes que salen de tu cuerpo. Has estado anestesiada durante varias horas. Estas intentado asimilar todo eso. Honestamente, siento que hubiese sido aún más difícil todavía haber recibido visitas. Y creo que, cuando la gente viene a verte, en cierta forma, sientes que tienes que estar pendiente. Tienes que poder hablar con ellos, tienes que estar feliz y con una sonrisa para que parezca que está todo bien. En ese sentido, siento que estoy contenta de no haber podido recibir visitas. Ahora, estando en casa, mi madre ha tenido la amabilidad de cuidarme durante las largas semanas posteriores a la cirugía, y he tenido amigos y amigas que han venido a visitarme. Debido a la COVID y con tanta gente en casa, tuve mucha gente que también cocinaba por mí. Así que solo venían y dejaban comida. Realmente fui bendecida de muchas maneras a lo largo de este proceso. Hace que te des cuenta de lo afortunada que eres, lo mucho que tienes a tu alrededor y el apoyo que recibes. Así que, después de todo, fue positivo.

Kristen Dahlgren: Dijiste que tienes otra cirugía en septiembre, ¿qué piensas de una segunda ola? ¿Te preocupa que se posponga o se cancele de nuevo, o crees que podrás tenerla antes de que algo se complique otra vez?

Maria: Creo que, a pesar del aumento de casos en todo el país, no voy a tener problema para hacerme la cirugía a fines de septiembre. Siento que los sistemas hospitalarios, como dije, aún están muy limitados. Así que, aunque van a tener más pacientes con COVID, sin duda van a tener muchos más problemas en lo que respecta a eso, confío en que las personas que trabajan en los hospitales van a protegerse tanto como puedan y así protegerme a mí. Así que mientras esos pacientes con COVID estén en pisos diferentes… Y en mi caso se trata de un procedimiento ambulatorio; tal vez me quede una hora o un poco más, nada más. Más allá de eso, realmente no me preocupa. Siento que la comunidad médica se ha esforzado tanto para proteger a los pacientes y a todos los que están ahí que, para mí, no es realmente una preocupación en este momento. Para mí, personalmente.

Kristen Dahlgren: Y entonces, ¿cuál es el plan ahora en tu vida, ya que las cosas se están restableciendo o se han restablecido? Todos podemos hacer más cosas en muchos lugares; así que, ¿has pensado en lo que te va a resultar cómodo como alguien que acaba de terminar un tratamiento del cáncer?

Maria: Sí. Y no me voy a sentir cómoda viajando a corto plazo. Sin dudas es así, y obviamente, hay limitaciones en cuanto a lo que podemos hacer en relación con eso. Incluso en las tiendas creo que me sentiría mejor si fuera a una tienda mucho más grande y hubiera menos gente en lugar de a las tiendas más pequeñas a las que estoy acostumbrada: una especie de pequeñas empresas a las que voy y en donde, tal vez, todo está muy bien acomodado y no hay mucha distancia de otra persona en el pasillo. Así que tengo muchas ganas de volver a salir y empezar a tener una vida de nuevo, pero será un desafío para mí en lo que respecta a ir a los lugares en los que realmente quiero estar. Es en las tiendas pequeñas en donde tendré más posibilidades de respirar algo que no quiero estar respirando. Así que estoy agradecida por las mascarillas, siempre y cuando todos las usen; realmente tenemos que confiar en que la gente nos proteja y se proteja a sí misma.

Kristen Dahlgren: Ahora Suzy, puedes unirte. Gracias por tu paciencia. Cuéntame un poco más sobre tu diagnóstico.

Suzy McKee: A finales del año pasado, estaba yendo a entrevistas de trabajo. Esperaba empezar un nuevo y fantástico trabajo a principios de 2020, así que, en mi lista de cosas para hacer y preparar, una de ellas era una mamografía. Justo antes de Acción de Gracias, fui a hacerme una mamografía y, luego, me llamaron para una biopsia. Y luego, por supuesto, tienes que esperar. Probablemente son cuatro o cinco días; planeaba ir a arreglarme el pelo y llevar a mis perros al veterinario. Era un jueves, y yo estaba yendo en auto a visitar a una amiga. Quería hacer un viaje antes de empezar un nuevo trabajo. Había tenido una reunión esa mañana con un reclutador de este trabajo del que esperaba recibir una oferta. Me detuve, recibí la gran llamada, me ofrecieron el trabajo, retomé mi rumbo de viaje y, luego, aproximadamente unas cuatro horas más tarde, recibí otra llamada, la de mi médico. Así que me detuve de nuevo, hablé con él y me enteré de que tenía cáncer de mama. ¿Así que esto agregó otra barrera en lo que respecta a cómo manejar tu carrera y comenzar un nuevo trabajo? Y eso fue una especie de barrera, por supuesto, además de un diagnóstico bastante impactante y sorprendente.

Así que me operé a mediados de diciembre. Obviamente, no sabíamos mucho acerca de la COVID en ese momento, así que no hubo problemas. Luego empecé la quimioterapia a mediados de enero porque, después de mi cirugía, descubrieron que mi diagnóstico era carcinoma ductal invasivo en estadio 1B porque tenía un ganglio linfático positivo. Esto significaba quimioterapia y radiación y, luego, tamoxifeno: el combo completo. Tuve la cirugía, hice la quimioterapia, y fue cerca de mi última consulta para la quimioterapia que la COVID apareció en las noticias. El hospital me pidió que no trajera a nadie para mi última sesión. Mi hija había vuelto a casa de la universidad para estar conmigo en esa última sesión del tratamiento y no pudo acompañarme. Y luego quedó atrapada aquí, básicamente, porque el aislamiento comenzó el 15 de marzo. Así que tenía unas cuatro semanas entre la quimioterapia y el día en el que tenía que comenzar con la radiación. Hasta la radiación, había estado visitando a mis médicos en persona. Creo que terminé con la quimioterapia justo antes de que empezara la COVID.

Pero con la radiación fue diferente. De hecho, me había puesto en contacto con mi oncólogo principal y el oncólogo radioterapeuta con anticipación para preguntarles si podía empezar el tratamiento antes. ¿Podría empezar mi radiación antes? Por protocolo, querían esperar unas cuatro semanas. Finalmente, debido a problemas de planificación, en realidad, no pude empezar hasta unas cinco semanas después, pero nunca visité a mi oncólogo radioterapeuta en persona. Hablamos por teléfono. Todas las semanas teníamos un control por videollamada. Cuando fui para el tratamiento, los técnicos, por supuesto, fueron realmente las únicas personas con las que interactué. Pero, sí, terminé el 1 de mayo con la radiación. Terminaron acelerando mi tratamiento. Así que fueron tres semanas en lugar de cinco. Eso requirió una dosis más alta por cada día. Pero no tuve grandes problemas en la piel. Así que creo que uno de los aprendizajes de la radiación es que está bien acelerarla. Realmente no se requiere que las mujeres vayan cinco semanas por vez, todos los días. Creo que parece ser uno de los aprendizajes de todo este proceso que continuará más adelante.

Kristen Dahlgren: ¿Qué pensaste de la telesalud y de no ver a tu oncólogo radioterapeuta en persona? ¿Había algo que realmente te faltaba en cuanto a eso? ¿O sentiste que era suficiente?

Suzy McKee: Sentí que era suficiente. Trabajé desde casa por muchos años. Tal vez es por eso. Estoy acostumbrada a las reuniones virtuales. Yo creo que fue por eso. Tal vez lo raro fue tener que mostrarles la zona para que pudieran verla de forma virtual en el video. Diré que eso fue un poco absurdo. Pero solo tratas con los técnicos. Y esas son las personas con las que pasas más tiempo y con las que construyes relaciones. Si bien no te dan información como tu médico, no tuve ningún problema. Parecía que estaban alternando a los médicos. Así que, en realidad, no vi al mismo médico cada vez, el mismo oncólogo radioterapeuta. No estoy muy segura de por qué. Quizá estaban tratando de distanciar sus horarios. Pero una de mis consultas fue virtual. Me pusieron en una sala de exploración, y el médico estaba en otra habitación del hospital. Así que, incluso con esa persona allí trabajando, sentían que era más seguro mantenernos separados.

Kristen Dahlgren: ¿Y los controles de seguimiento? Quiero decir, ¿te preocupa no tener a alguien que haga una exploración práctica, dependiendo de cuánto dure esto? Es decir, ¿en qué punto querrías que alguien realmente te observe en persona para asegurarse de que no ha habido, Dios no lo quiera, una recurrencia o un problema que no sea posible ver a través de una teleconsulta?

Suzy McKee: No necesito ver a mi médico de nuevo por unos meses. Básicamente, tuve un período de seis meses después de terminar el tratamiento y ahora estoy tomando tamoxifeno. Si esa consulta se retrasara por algún motivo, me ocuparía de ello. No es mi preferencia. Siento que estos controles son muy importantes y, sin duda, existe algo de ansiedad. Pero creo que me harán un análisis de sangre. No me harán exploraciones, así que, si eso mantiene a todos a salvo, estaría bien.

Kristen Dahlgren: Esto es para las dos, Maria y Suzy. Lo hemos hablado, pero el aislamiento… Un diagnóstico de cáncer ya es bastante difícil. ¿Cómo ha impactado en su salud mental el hecho de atravesar un diagnóstico de cáncer sin su red de apoyo habitual, al menos en persona? Suzy, comencemos contigo.

Suzy McKee: Sí, este es uno de esos raros aspectos positivos, y sé que mi caso es muy inusual, pero tengo dos hijos en edad universitaria. Ellos se vieron forzados a volver a casa. Así que mi casa estaba llena de nuevo y siento que nos convertimos en una especie de expertos en cuarentena. Estuvieron en casa durante meses; el segundo se fue hace poco para volver a la universidad. Pero no vieron a ningún amigo. No salieron para nada. Estábamos en una especie de pequeña burbuja, junto con mis padres. Así que realmente sentí que tenía apoyo. Con los amigos, hablábamos por Zoom. Nos poníamos al teléfono, hacíamos llamadas de Zoom y nos controlábamos mutuamente. Fue un aislamiento, pero estuve aislada con las personas más importantes para mí, así que estaba bien.

Kristen Dahlgren: Eso es genial. ¿Conseguiste hacer sonar la campana al final de tu tratamiento?

Suzy McKee: ¡Oh, Dios! Sí, lo hice. Estaba en radiación. Terminé la radiación y, por supuesto, no había nadie conmigo, así que toqué la campana ceremoniosamente para mí. Luego, salí y pude oír bocinas a lo lejos. Mi familia estaba en el estacionamiento. Tuvimos una pequeña fiesta y ellos tocaron las campanas. Así que sí, fue muy agradable... para compensar que no estuvieran en el centro de salud.

Kristen Dahlgren: Me alegro de que hayan podido estar contigo, al menos afuera. ¿Cómo fue para ti, Maria, en cuanto a la salud mental? Pareces tan optimista y positiva. ¿Hubo momentos en los que pensaste: “Dios, pasar por un cáncer en una pandemia es demasiado”?

Maria: Bueno, supongo que hubo momentos en los que fue más estresante y creo que, en realidad, fue el no saber cuándo iba a someterme a este procedimiento y cuánto tiempo iba a durar la recuperación, y lidiar con eso. Vivo sola, así que no tuve el privilegio de tener a alguien aquí conmigo directamente. Pero también tuve apoyo. Tuve personas que se comunicaban conmigo todos los días, ya sea por teléfono, mensaje de texto o correo electrónico. Hablé por Zoom con diferentes personas. Así que tuve apoyo y no me sentí realmente sola. Estoy físicamente sola, pero creo que, mientras tengas a esas personas en las que más confías y que son más importantes para ti comunicándose contigo, es tan bueno como tener a alguien aquí a mi lado. Piénsalo. Vivimos en un tiempo en el que todos estamos ocupados. Entonces, ¿con qué frecuencia realmente ves a las personas? La mayoría de las veces envías un mensaje de texto o un correo electrónico, o llamas. No necesariamente vas a almorzar con las personas todos los días o sales de compras con ellos. Así que creo que funcionó bien para mí, y sentí que me apoyaron realmente durante toda la experiencia.

Kristen Dahlgren: Para las personas que están pasando por esto ahora, Maria, ¿qué consejo les darías para mantenerse positivos o para lidiar con el aislamiento, además de con un diagnóstico de cáncer?

Maria: Yo les diría que vivan un día por vez y que solo intenten ser felices día a día. Están pasando por algo que es de verdad desafiante, y de seguro, nadie ha pasado antes por una pandemia y mucho menos por una pandemia y un cáncer Es algo que todo el mundo está atravesando por primera vez. A menos que hayan vivido en 1918. Así que es algo a lo que no estamos acostumbrados. No sabemos cómo lidiar con esto y, por eso, poner tanto estrés en uno mismo solo hará que sea más difícil si hay retrasos en el tratamiento o no se llega a ver al médico en persona. Creo que es importante encontrar cosas que les levanten el ánimo de cualquier manera, ya sea hablar con alguien por Zoom, ver una película que les traiga felicidad, leer un libro o sentarse afuera por unos minutos a jugar con sus perros. Sea lo que sea, hagan lo que puedan cada día para avanzar en este proceso y háganlo un día por vez. Es lo que podemos hacer. Solo tenemos el presente. Vivan el día a día y hagan lo que puedan en el momento en el que están.

Kristen Dahlgren: Eso es genial. Y Suzy, para ti, ¿qué le dirías a alguien que quizá acaba de recibir un diagnóstico o acaba de empezar una parte importante de su tratamiento? ¿Qué consejo le darías?

Suzy McKee: Creo que estamos en una época muy distinta de la de hace cuatro o cinco meses con la COVID. Hemos aprendido mucho sobre cómo manejar el tratamiento durante esta pandemia. Recomiendo a las personas que confíen en sus proveedores de atención médica. Uno de los médicos ha mencionado lo expertos que son no solo en su tratamiento, sino también en mantener a la persona a salvo y en mantenerse a ellos mismos a salvo para poder atender pacientes. El camino de cada uno es muy personal, pero yo, personalmente, de verdad confié en el equipo de atención médica que me ayudó. No pasé horas buscando en Google. No pasé mucho tiempo viendo las noticias. Realmente, me concentré en mí, en mi familia y en mi salud, y creo que el consejo de vivir el día a día es maravilloso. No estoy necesariamente pensando en qué es lo primero que haré después de esta pandemia. Estoy más que agradecida por el día de hoy, y cada día que tenemos es absolutamente maravilloso. Sin embargo, conozco personas que acaban de empezar este camino. Están más asustadas en este momento, pero te diré que te acostumbras a medida que aprendes más. Empiezas a calmarte y eres capaz de empezar a concentrarte en el tratamiento y mirar hacia la recta final. Ese sería mi consejo.

Kristen Dahlgren: Descubriste que tenías cáncer en una mamografía de detección antes de la pandemia. ¿Crees que hubieras asistido a ese estudio de detección si, quizás, hubiese ocurrido seis meses después? ¿Piensas en eso? ¿Te permites pensar en eso?

Suzy McKee: Sí, y no creo que hubiera ido. Honestamente, creo que me habría sentido muy cómoda posponiéndolo. Probablemente lo habría dejado para más adelante. Extrañamente, dado que estaba pasando por este proceso de entrevistas, sabía que tendría menos tiempo y lo tomé como una especie de obligación con la que tenía que cumplir. Tal vez eso fue lo que me motivó y me obligó a realizarme la mamografía. También pensé... Lo siento, solo decía que creo que, en lo que respecta a la cuarentena, mi familia se ha vuelto realmente experta. No sé si hubiéramos sido tan diligentes si yo no hubiera recibido mi diagnóstico. Odio decirlo porque no deberíamos ser diligentes solo por mi diagnóstico. Se supone que mi sistema inmunitario está en las mismas condiciones que el de las demás personas ahora, pero fuimos extremadamente cuidadosos. No sé si hubiéramos aplicado ese nivel de cuidado si yo no hubiera recibido este diagnóstico.

Kristen Dahlgren: Bien. Creo que es un gran punto para cerrar porque eres un ejemplo de por qué los médicos, nuestro panel, están diciendo: “Continúen con sus estudios de detección”. Entonces, ¿cuál sería tu mensaje para las personas que pueden haber pospuesto el estudio o pueden pensar: “Lo haré dentro de seis meses o un año, cuando las cosas sean diferentes”?

Suzy McKee: Sí. De nuevo, tienen que confiar en sus médicos y en que, cuando van a hacerse una mamografía, se siente como una consulta normal para ello, solo que con algunas medidas de precaución adicionales. Usarán su mascarilla. Probablemente, las revisarán cuando entren para tomarles la temperatura y ese tipo de cosas. Pero es tan importante en este tipo de cuidados preventivos. No podemos verlo como un simple recado. Es realmente necesario hacerlo de forma regular y, si el médico dice que es seguro entrar en su centro de salud, yo no lo dudaría e iría a hacerlo. Soy la prueba viviente del valor y el beneficio de hacerse una mamografía. Esta pandemia va a desaparecer. Si ya recibieron un diagnóstico, eso será algo a lo que tendrán que enfrentarse. Así que, por favor, háganse sus mamografías.

Kristen Dahlgren: Vamos a dejarlo aquí. Gracias. Ambas son grandes ejemplos de cómo combatir esta enfermedad con fortaleza, gracia y positividad, incluso en medio de una pandemia. Así que, gracias a las dos, Maria y Suzy, por compartir sus historias. De verdad, lo apreciamos mucho. Quiero invitar a la Dra. Weiss a que vuelva a entrar ahora para decir unas palabras finales.

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Marisa Weiss, M.D.: Es bueno estar de vuelta. Gracias a todos. Estoy tan conmovida por el programa de hoy y la posibilidad de conocer a tantas de ustedes. Hay más de mil personas en esta llamada y que son parte de este programa. Muchas gracias, Kristen, por estar con nosotros hoy. Gracias a los médicos y, a los defensores de los pacientes, sus historias, sus consejos y su guía no tienen precio. Estamos muy agradecidas. Gracias a nuestra comunidad por participar en la encuesta sobre la COVID de Breastcancer.org y por unirse a nosotros hoy. Ya escucharon el mensaje, pero quiero pedirles a todos que, por favor, lo escuchen de nuevo y lo compartan. No pospongan su tratamiento contra el cáncer ni los controles regulares de salud. Su vida es preciosa; es lo que está en juego. Otros problemas médicos, como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardíacas y las afecciones pulmonares, pueden ser un riesgo mucho mayor para las complicaciones de la COVID que el cáncer o el tratamiento del cáncer. Además, por favor, cuídense y lleven un estilo de vida saludable para reducir su riesgo. Hay mucha información en breastcancer.org sobre eso. Estén atentos, ya que en Breastcancer.org seguimos cubriendo el progreso de esta historia. La transcripción de hoy, esta llamada de Zoom y el informe estarán disponibles en breastcancer.org. Les enviaremos un correo electrónico a la dirección que proporcionaron y también lo publicaremos en breastcancer.org. Haremos otra encuesta sobre la COVID-19 y la experiencia de los pacientes en los próximos meses para aprender más sobre cómo tener esperanza. Nos están ayudando a aprender mucho y queremos compartirlo con los demás para que todos estemos a salvo. Todos estamos esperando ansiosamente las actualizaciones de una vacuna efectiva y segura contra la COVID-19, además de la vacuna contra la gripe, la cual deben darse este otoño.

Ahora es un placer presentarles a Natalie Lewis de la Fundación Tigerlily. Nuestros amigos de Tigerlily lanzaron una increíble programación virtual para ayudar a conectar y apoyar a la gente durante la pandemia. Necesito que todos vayan a su sitio web o sus redes sociales para obtener más información sobre la Pure Cat Initiative y su importante trabajo para terminar con las disparidades en el ámbito de la salud. Natalie nos guiará en una meditación de 10 minutos para cerrar el programa. Muchas gracias, Natalie y Tigerlilly, por todo lo que hacen por la comunidad del cáncer de mama.

Natalie Lewis: Muchas gracias por recibirnos. Es una bendición estar aquí. Todos los que están en vivo aquí conmigo, si pueden estar sentados, cierren los ojos y pónganse cómodos. Puedes sentarte en una silla o en el suelo. Así que, con los ojos cerrados, concéntrate en la respiración, respira profundamente, llena los pulmones expandiendo el vientre, exhala audiblemente y permite que los hombros caigan. Inspira profundamente otra vez y exhala. Nos centramos en la respiración como si fuera el ancla. Cuando tu respiración está tranquila, también lo está tu mente. Así que inhalamos profundamente y exhalamos con sonido. Colocamos la mano izquierda en el pecho y nos permitimos sentir los latidos del corazón. Siente el latido, siente el ritmo. Es el recordatorio de que puedes vivir tu vida a tu propio ritmo, tu propio ciclo. El latido del corazón es el recordatorio de que no tenemos que controlar todo, que el corazón sabe qué hacer. Seguimos con la respiración, inhalamos profundamente otra vez y exhalamos.

En este momento agradecemos al corazón por su incansable esfuerzo, por todo el trabajo que hace. Agradece al corazón por proporcionar sangre oxigenada a cada sistema, cada órgano y cada célula de tu cuerpo. Crea este sentido de gratitud dentro de tu cuerpo. Continuamos con la respiración, inhalamos profundamente, llenando los pulmones y exhalamos, permitimos que el cuerpo descanse aún más. En este momento, piensa en una persona o lugar que te despierte cariño, gratitud o compasión. Tal vez sea la sonrisa o el abrazo de esa persona. Enciende tus sentidos para recordar la esencia de esa persona, conéctate con el sentimiento de gratitud, cuidado o compasión.

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Permite que esos sentimientos corran a través de tu cuerpo.

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Ser capaz de tender un puente entre el corazón y la mente, recordando a la persona e invocando el sentimiento de compasión, gratitud o cuidado, reduce la ansiedad, disminuye la depresión y refuerza el sistema inmunitario. Además, reduce la ansiedad. Estar con esos sentimientos.

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Volvemos a la respiración. Inspiramos profundamente y exhalamos. Este es tu recordatorio de que, a lo largo del día, si estás estresado, o no sabes cuál es el siguiente paso, siempre puedes poner la mano en el corazón para recordar estar conectado con el momento o volver a tu respiración. Hay que recordar que ya han pasado cinco minutos, desde ahora van a pasar cinco minutos más, y todo lo que tenemos es este mismo momento. Así que estar en este momento es poderoso.

[silencio]

Permite que los pensamientos pasen como quieran. Sé testigo de esos pensamientos y concéntrate en la respiración. Inhala profundamente; exhala con sonido.

[silencio]

Volvemos a la respiración. Te recuerdo que, cuando tu respiración está tranquila, también lo están tus pensamientos. Involucra los sentidos, escanea el cuerpo y sé consciente de lo que sientes en tu cuerpo. Esto también te mantiene en contacto con el momento.

[silencio]

Coloca suavemente las manos en tu regazo. Inhala profundamente. Llena los pulmones, extiende el abdomen, libera la respiración y permite que los hombros caigan aún más. Trae tu atención nuevamente a la habitación. Puedes enfocarte en algo de la habitación que sea azul o amarillo, algo que no hayas visto desde hace tiempo. Me gustaría agradecerte por acompañarme en esa corta meditación. Recuerda que sin importar dónde estés ni el momento en que te encuentres, siempre puedes colocar tu mano en el corazón o concentrarte en tu respiración para regresar al presente. Esto es superpoderoso. También te permite llevar tu cuerpo a la homeostasis, devolverle el equilibrio y mantener tu sistema inmunitario alto, lo cual sé que es muy importante. Me gustaría agradecerles por invitarme, a pesar de que fue muy corto. Me pueden encontrar en Instagram: iam_destinaewellness. Soy una entrenadora de salud holística y guía de meditación, y me encanta la iniciativa Pure Cat. Trabajo con Tigerlily. Todos los martes a las seis, puedes unirte a mí revisando sus programas. Muchas gracias.


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