Cómo hablar con niños mayores y adolescentes

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Aunque buena parte de los consejos para saber cómo hablar con los niños pequeños sirven también para hablar con los niños en escolaridad media y en la escuela secundaria (10 a 18 años de edad), los niños mayores tienen otras necesidades. Dada la frecuencia con que se habla del cáncer de mama en las noticias y en televisión, es probable que los niños mayores conozcan la gravedad de la enfermedad. Además de la sinceridad y tranquilidad que les brindes, estos niños pueden tener más ansias de información que los más pequeños.

  • Diles la verdad sobre el diagnóstico y el curso del tratamiento. Proteger a los niños de la verdad exacta puede perjudicar su confianza en ti. Aunque no desees preocuparlos, debes decirles qué te sucede.
  • Programa reuniones familiares frecuentes o algunos momentos para hablar del tema. Los niños mayores pueden participar en conversaciones acerca de cómo cambiarán las actividades y las obligaciones de la familia durante tu tratamiento. Tal vez necesites pedirles que realicen más tareas en el hogar que las que hacían normalmente. Una reunión familiar les da a todos la oportunidad de opinar sobre los cambios que ocurren.
  • Trata de prever las preguntas de los niños acerca del futuro. Es posible que los niños mayores hayan escuchado que las personas pueden morir de cáncer, y es natural que teman que puedas morir y se pregunten qué les pasará a ellos. Asegúrate de que tus hijos sepan que la mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer de mama mejoran y pueden vivir una vida larga y saludable. Aunque el cáncer esté avanzado, los tratamientos pueden controlarlo durante algún tiempo. Tranquilízalos explicándoles que, independientemente de lo que suceda, tú, tu pareja u otros adultos bondadosos que conocen se ocuparán de sus necesidades.
  • Trata de prever las preguntas de los niños acerca de su propia salud. Tus niños pueden temer que, como tienes cáncer, ellos también puedan tenerlo algún día. Este es un temor especialmente común entre las hijas adolescentes de madres con diagnóstico de cáncer de mama. Aunque parezca que no hay personas con diagnóstico de cáncer en tu familia, el cáncer de mama se presenta durante la vida de 1 de cada 8 mujeres en Estados Unidos. En consecuencia, es bueno plantear el tema en la próxima consulta médica de tu hija. Hablen juntas con el médico sobre algunas de las medidas que tu hija puede tomar ya, como seguir una dieta balanceada, hacer ejercicio regularmente y no fumar ni beber alcohol, a fin de disminuir el riesgo de tener cáncer de mama en el futuro.
  • Permite a los niños que mantengan las actividades escolares y sociales habituales. Aunque los niños mayores y los adolescentes pueden tomar más responsabilidades en la casa, no dejan de ser niños. Hazles saber que deben continuar ocupándose de sus tareas escolares, de sus otras actividades y de compartir momentos con amigos. Los niños necesitan mantener esa sensación de normalidad, pero solo pueden hacerlo si les haces saber que eso es lo que quieres.
  • Ten en cuenta que los niños mayores pueden expresar sentimientos que parecen inadecuados, como vergüenza o ira. Los adolescentes y los preadolescentes pueden expresar emociones que parecen desconsideradas o totalmente fuera de lugar. Pueden sentir vergüenza de los cambios en tu aspecto, como la pérdida del cabello o de peso, y evitar salir contigo o traer sus amigos a casa. Pueden estar enojados por las formas en que tu enfermedad los limita (a ellos mismos y a sus actividades). Aunque sus reacciones podrían molestarte, recuerda que los adolescentes se encuentran en una etapa de la vida en que valoran las apariencias y su sentido cada vez mayor de independencia. Si estás en condiciones de mostrar aceptación de tu propio aspecto, puedes darles un ejemplo saludable a tus hijos.
  • Busca libros y otros recursos para ellos. Hablar sobre el cáncer puede ser difícil, aun en familias que tienen muy buena comunicación. Puedes buscar libros u otras publicaciones escritas especialmente para jovencitos cuyos padres tienen diagnóstico de cáncer. Para tu hijo también podría ser útil confiar en un adulto que no pertenezca a la familia inmediata, como otro pariente, un buen amigo o incluso un consejero profesional. Pregúntales a tus parientes y amigos si estarían dispuestos a hablar con el niño.

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