El ejercicio durante el tratamiento y después de este

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Las investigaciones indican con amplia evidencia que el ejercicio es seguro tanto durante el tratamiento del cáncer como después de este, y que también puede hacer que te sientas mejor y que mejore el funcionamiento del cuerpo.

La capacidad de hacer ejercicio durante el tratamiento dependerá del estado físico y de salud general que tengas antes del diagnóstico. De modo que si nunca hiciste ejercicio, debes comenzar muy lenta y cuidadosamente, y solo cuando el médico lo apruebe. Si hacías ejercicio regularmente antes del diagnóstico, mantener la rutina puede ayudarte a recordar que hay partes de tu vida que todavía están intactas. Recuerda que el médico debe darte la aprobación antes de comenzar.

Según el tratamiento, el médico o el fisioterapeuta puede ayudarte a diseñar un plan de ejercicios que sea adecuado para ti.

A continuación verás algunas pautas para hacer ejercicio durante el tratamiento y después de este, elaboradas por Cathy Bryan, máster en Educación, con diploma de entrenadora personal especializada en cáncer y ejercicio físico otorgado por el Colegio Americano de Medicina Deportiva:

  • Pregúntale al médico qué piensa sobre hacer ejercicio durante el tratamiento o después de este.
  • Dile que hacer ejercicio es importante para ti y que deseas que sea o siga siendo parte de tu vida.
  • Una vez que el médico te dé su aprobación, consulta a un fisioterapeuta para que te haga una evaluación estructural. Si no hacías ejercicio antes del diagnóstico, puedes tener problemas que no estén relacionados con el tratamiento del cáncer de mama, pero que limiten tus ejercicios, por ejemplo, movilidad limitada de piernas o músculos abdominales débiles.
  • Mientras más fuerte hayas estado antes de la cirugía, más rápida y eficientemente podrás recuperarte.
  • Busca en tu zona un entrenador personal diplomado, que haya trabajado con sobrevivientes del cáncer de mama, para que te ayude a comenzar a hacer ejercicio y te indique las precauciones que debas tomar.
  • Aprende sobre el linfedema (en inglés) y permanece atenta a los síntomas.
  • Usa el sentido común. Tú eres la única persona que sabe cómo te sientes realmente. No hagas ejercicios de más y descansa cuando lo necesites.

Lee más sobre hacer ejercicio durante y después de los tratamientos del cáncer de mama:

El ejercicio después de la cirugía

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El ejercicio durante la quimioterapia o las terapias dirigidas y después de estas

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