Trabajar durante el tratamiento

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Mientras algunas personas eligen tomarse tiempo de descanso del trabajo, otras deciden trabajar durante el tratamiento del cáncer de mama. Si optaste por trabajar durante el tratamiento, informa al respecto a tu médico, quien puede programar tratamientos en función de tus horarios de trabajo y brindarte sugerencias para sobrellevar el estrés laboral mientras estés en tratamiento. Además, puedes consultar a tu médico si alguno de los tratamientos tiene efectos secundarios que puedan afectar a tu rutina diaria. Tales efectos, como las náuseas y la fatiga, pueden influir en tus actividades laborales. Aprende cómo manejar los efectos secundarios relacionados con ciertos tratamientos del cáncer de mama.

En ocasiones, las personas que se someten al tratamiento para el cáncer de mama tienen problemas para pensar y memorizar, o efectos “cognitivos”. Los efectos cognitivos, como la pérdida de la memoria y la falta de concentración, pueden influir en el trabajo. Si sientes que es difícil mantener la concentración o te olvidas de cosas importantes, tal vez te resulte útil llevar un diario del trabajo. En tu diario, es recomendable realizar lo siguiente:

  • Registrar las reuniones y citas en papel con fecha y hora, con quién era la cita y de qué se habló. Puedes llevar un registro de las reuniones laborales y las consultas con el médico.
  • Anota las conversaciones importantes. Escribe notas que incluyan ideas que desees recordar y decisiones tomadas durante la conversación. Si tienes reuniones frecuentes en el trabajo, lleva el diario para tomar notas.
  • Haz un seguimiento de los plazos. Crea una lista con las fechas en que se debe entregar el trabajo y un cronograma de los objetivos alcanzados en el transcurso.
  • Crea una lista de las cosas por hacer y cada vez que pienses en alguna nueva, anótala. Agrega una marca de verificación a cada elemento cuando lo termines.
  • Fija objetivos realistas para realizar las tareas. Intenta cumplir con los objetivos si puedes, pero no te presiones demasiado.
  • Realiza un cronograma por escrito que te ayude a recordar tus días de trabajo y días libres.

Si tienes seguro de salud, también sería buena idea llevar un registro de cierta información médica. Quizás desees escribir las fechas de las consultas con el médico y las hospitalizaciones, como también los nombres y las dosis de los medicamentos. Conserva copias de las reclamaciones y la correspondencia del seguro, en caso de que surjan preguntas sobre la cobertura. Guarda toda esta información en un lugar seguro, junto con el resto de los registros médicos y toda información financiera o legal. Si no tienes seguro médico, puedes informarte sobre diversas formas de manejar los costos del tratamiento en nuestra sección Cómo pagar el tratamiento.

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