Metástasis óseas

El cáncer en los huesos de las piernas, las caderas o los brazos puede debilitar y destruir su estructura y solidez. Esto hace que los huesos sean más propensos a las fracturas, aunque la persona no se caiga ni se lesione.

Cirugía para tratar las metástasis óseas

Si un hueso de la pierna o del brazo está muy debilitado, y existe un riesgo de fractura en cualquier momento, un cirujano ortopédico puede colocar una barra de metal en la zona debilitada. Fortalecerá el hueso, y se reducirá la posibilidad de fracturarlo. Si un hueso que soporta peso, como un hueso de la pierna o de la cadera, ya se ha fracturado, se suele colocar un dispositivo estabilizador mediante una cirugía. A continuación, el médico tratará la zona con radiación. Esta radiación destruirá las células cancerosas para que el hueso se pueda consolidar. El hueso no puede reconstruirse ni fortalecerse si hay células cancerosas presentes.

Otras cirugías menos frecuentes para tratar las metástasis óseas son la cifoplastia y la vertebroplastia (procedimientos que insertan cemento óseo en las grietas). La cifoplastia es ligeramente diferente de la vertebroplastia, ya que primero se inserta un globo para ampliar la apertura de la grieta.

Medicamentos para fortalecer los huesos como parte del tratamiento de las metástasis óseas

Si tienes tumores óseos, un medicamento para fortalecer los huesos puede ayudar a prevenir fracturas de huesos y aliviar el dolor. El médico puede recetar Aredia (nombre genérico: pamidronato disódico) o Zometa (nombre genérico: ácido zoledrónico). Estos medicamentos se denominan “bifosfonatos”. Ambos se administran en la sangre mediante una infusión intravenosa que se introduce en el brazo. Estos medicamentos pueden hacer lo siguiente:

  • aliviar el dolor en los huesos
  • ayudar a fortalecer los huesos
  • disminuir el riesgo de osteoporosis
  • disminuir el riesgo de compresión de la médula espinal
  • disminuir el riesgo de fracturas en los huesos debilitados por el tumor
  • disminuir los altos niveles de calcio en la sangre

Estos medicamentos están asociados con un efecto secundario poco frecuente llamado osteonecrosis mandibular, que podría causar problemas a las personas con tratamientos dentales. Si tienes problemas dentales mientras tomas uno de estos medicamentos, asegúrate de que tu odontólogo sepa que estás tomando este tipo de medicamento. También es importante que tu odontólogo tenga en cuenta ciertas consideraciones especiales del tratamiento.

Los medicamentos Aredia y Zometa pueden reducir la función renal con el tiempo, pero estos cambios son reversibles. Si estás tomando estos medicamentos, el médico evaluará tu función renal con frecuencia.

Xgeva (nombre genérico: denosumab), que es otro medicamento, limita la actividad de determinadas células óseas, denominadas osteoclastos, que contribuyen al debilitamiento óseo y al daño que puede producirse cuando el cáncer de mama se esparce a los huesos. Xgeva se usa para reducir las complicaciones óseas y el dolor óseo que causa el cáncer de mama que se ha propagado a los huesos. El daño óseo puede aumentar la concentración de calcio en la sangre. Xgeva ayuda a mantener el nivel de calcio en valores normales.

También ha demostrado ser eficaz un bifosfonato oral llamado Bonefos (nombre genérico: clodronato). Bonefos está disponible en Europa.

La terapia de radiación para tratar las metástasis óseas

La terapia de radiación puede reducir el riesgo de fracturas de huesos en áreas que pueden estar debilitadas por el cáncer. Este es el tratamiento más utilizado para tratar las metástasis óseas.

La radiación dirigida al tumor destruye las células de cáncer para que el hueso pueda recuperarse (el hueso no puede reconstruirse ni fortalecerse si hay células de cáncer presentes). Además, si un hueso del brazo o de la pierna está muy debilitado, el cirujano puede colocar una barra de metal en la zona debilitada para fortalecer el hueso.

La terapia de radiación para tratar tumores óseos aislados

Algunas mujeres desarrollan tumores óseos aislados y dolorosos que no responden a la quimioterapia. Estos tumores no pueden tratarse fácilmente con radiación localizada porque la zona que necesita tratamiento es demasiado grande. Se puede administrar otro tipo de radiación para reducir los distintos lugares donde se presenta el dolor. El elemento químico radiactivo estroncio-89 puede suministrarse por vía endovenosa (inyectado en una vena) como dosis única. Las células que producen los huesos y las células cancerosas del hueso absorben la radiación que emite este elemento químico. Si bien el tratamiento generalmente reduce el dolor, al igual que la quimioterapia, también puede hacerte más propensa a las infecciones, la anemia y los trastornos de hemorragia.

La terapia de radiación para tratar la compresión de la médula espinal

La compresión de la médula espinal se produce porque el tumor está presionando o apretando la médula espinal, el gran conjunto de nervios ubicado en la mitad de la columna vertebral que conecta el cerebro con el cuerpo. El cáncer que crece en la columna vertebral puede presionar la médula espinal. Esta presión daña los nervios, lo que provoca dolor de espalda, debilidad e, incluso, parálisis, así como modificación de los hábitos del intestino y de la vejiga. En muy pocos casos, el cáncer daña los nervios al crecer alrededor de la médula espinal (y no en la columna vertebral).

El tratamiento debe comenzar rápidamente para evitar daños permanentes a los nervios. Para reducir la inflamación se administrarán esteroides primero, ya sea en forma de píldora o, a veces, en forma de inyección. Uno de los esteroides que más se utilizan es el Decadron (nombre genérico: dexametasona). Después, se administra terapia de radiación para matar las células cancerosas en la zona problemática. Puede que a veces sea necesario realizar una cirugía para reducir la presión alrededor de la médula espinal.

Tratamiento para la hipercalcemia

La hipercalcemia es una afección en la cual hay demasiado calcio en la sangre. La causa puede ser el tumor o el efecto del tumor sobre el hueso.

La hipercalcemia también puede ser un efecto secundario del tratamiento contra el cáncer. La presencia de demasiado calcio en la sangre puede causar problemas graves de salud. Se debe tratar de inmediato con lo siguiente:

  • líquidos adicionales
  • otros medicamentos, según la causa y el grado de los altos niveles de calcio
  • Aredia, Zometa o Xgeva, que evitan que el calcio se escape del hueso e ingrese en el torrente circulatorio

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