Las sustancias químicas en el trabajo podrían aumentar el riesgo de cáncer de mama (seno) en inmigrantes
Actualizado el 29 de enero de 2026
Los trabajos habituales de las mujeres inmigrantes en EE. UU. (incluidas las enfermeras y las empleadas domésticas) están relacionados con una elevada exposición a sustancias químicas vinculadas al cáncer de mama, según una nueva investigación. El estudio subraya la necesidad de seguir investigando las exposiciones en el lugar de trabajo y el cáncer de mama, así como las políticas y protecciones para las trabajadoras inmigrantes.
Hace tiempo que los investigadores se interesan por estudiar cómo determinados lugares de trabajo pueden aumentar las probabilidades de que una persona desarrolle cáncer. La idea es que trabajar todos los días cerca de determinadas sustancias químicas puede tener consecuencias a largo plazo para la salud de los trabajadores. A determinadas exposiciones, algunas sustancias químicas comunes pueden dañar el ADN de las células y hacerlas más propensas a convertirse en cancerosas. Otras sustancias químicas pueden alterar las hormonas del organismo y aumentar el riesgo de cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno.
“La mayor parte de la investigación sobre salud laboral se ha centrado en los hombres, lo que deja un importante vacío de conocimiento sobre los riesgos que corren las mujeres, especialmente las inmigrantes”, afirma Kristin Knox, PhD, autora principal del estudio, en un comunicado de prensa. Knox es investigadora científica en Silent Spring Institute, una organización de investigación sin fines de lucro centrada en los vínculos entre la exposición a sustancias químicas y el cáncer de mama.
Para el estudio, Knox y su equipo evaluaron la información sobre el lugar de trabajo de unas 116.000 mujeres inmigrantes de entre 16 y 65 años que vivían en EE. UU., centrándose en los empleos más habituales que desempeñaban.
A continuación, su equipo identificó los tipos de sustancias químicas relacionadas con el cáncer de mama que pueden estar presentes en estos puestos de trabajo, utilizando datos del Proyecto sobre las ocupaciones de las mujeres y el riesgo derivado de las sustancias químicas en California, un proyecto de investigación financiado por el estado que recopila datos sobre la exposición a sustancias químicas en el trabajo. En total, 24 grupos de sustancias químicas están relacionadas de algún modo con el cáncer de mama, entre ellas los ftalatos, los parabenos, los pesticidas y los plásticos.
Entre los trabajos con mayor exposición a sustancias químicas se encuentran los de empleada doméstica, enfermera, conserje y auxiliar de atención domiciliaria, cuatro de los seis empleos más comunes entre las mujeres inmigrantes. Por ejemplo, los investigadores descubrieron que es probable que las empleadas domésticas estén expuestas a seis grupos de sustancias químicas relacionadas con el cáncer de mama, como los ftalatos y los alquifenoles, que alteran las hormonas, mientras que las enfermeras están expuestas regularmente a cuatro grupos de estas sustancias.
Las mujeres inmigrantes con menor nivel educativo y con conocimientos limitados de inglés desempeñaban trabajos con mayor exposición a sustancias químicas. “Las mujeres inmigrantes se enfrentan a barreras particulares para evitar exposiciones tóxicas en el trabajo, incluidas las barreras lingüísticas y el miedo a hablar debido a su condición de indocumentadas o a la inseguridad laboral”, señaló en un comunicado de prensa la coautora Erin Carerra, enfermera titulada de la Universidad de California en San Francisco.
Este proyecto no estudió ni demostró una relación entre la exposición y la aparición real de cáncer de mama, pero los resultados son un primer paso para comprender los riesgos laborales de desarrollo de cáncer de mama a los que se enfrenta esta población. En la siguiente fase de su investigación, Knox y su equipo analizarán muestras de orina y datos de pulseras de silicona que llevarán las participantes y que rastrearán las sustancias químicas presentes en el aire. Los investigadores también entrevistarán a las mujeres para conocer mejor las sustancias químicas a las que se enfrentan en el trabajo.
“Es importante comprender los riesgos para la salud a los que se enfrentan”, afirma Carerra, “para que podamos garantizar que todos los trabajadores, independientemente de su procedencia, estén protegidos frente a sustancias químicas nocivas que podrían hacerlos enfermar”.