comscoreMejorar tu educación básica sobre la salud

Mejorar tu educación básica sobre la salud

La educación básica sobre la salud se refiere a la capacidad de reunir y comprender información sobre la salud, de modo que puedas tomar las mejores decisiones para tu situación particular.

Solo un 12 % de los adultos en Estados Unidos tienen un nivel adecuado de educación básica sobre la salud según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. 1 Esto significa que casi el 88 % de los adultos podría no tener las habilidades necesarias para cuidar su salud y reducir el riesgo de padecer una enfermedad.

 

Importancia de una buena educación básica sobre la salud

Es importante que todos tengan una buena educación básica sobre la salud. En algún momento de tu vida, necesitarás usar y entender los servicios y la información relacionados con la salud.

Tu nivel de educación básica sobre la salud afecta tu capacidad de hacer lo siguiente:

  • explorar el sistema de atención sanitaria, lo que incluye buscar médicos y servicios, completar formularios y cuestionarios complejos, y elegir planes de seguro

  • compartir tu información personal con proveedores de atención sanitaria

  • realizar tareas de cuidado personal y otros procedimientos en el hogar

  • entender conceptos como “riesgo de recurrencia” (reaparición del cáncer) y “relaciones de costo y beneficio” (comparación de los riesgos y los beneficios de los tratamientos)

  • aprovechar los servicios preventivos de salud

Tener buenas habilidades de educación básica sobre la salud te permite hacer lo siguiente:

  • buscar información sobre tus afecciones y los servicios de salud que necesites

  • comunicarles a tus proveedores de atención sanitaria tus necesidades y preferencias

  • responder preguntas sobre tus afecciones y tus necesidades

  • entender las opciones disponibles de tratamientos, médicos, centros, servicios y otros asuntos relacionados con tu afección

  • decidir cuáles son los mejores servicios y opciones para ti

  • comprender y cumplir tu plan de tratamiento

Las personas que no tienen una buena educación básica sobre la salud son más propensas a:

  • decir que tienen problemas de salud

  • no contar con seguro médico

  • ser hospitalizados

Es menos probable que las personas que no tienen un buen nivel de educación básica sobre la salud usen servicios preventivos como mamografías de detección, pruebas de Papanicolaou y vacunas contra la gripe.

 

Habilidades necesarias para tener un buen nivel de educación sobre la salud

Para tener un buen nivel de educación sobre la salud, necesitas varias habilidades, entre las que se incluyen las siguientes.

  • Habilidades matemáticas básicas: Para medir los medicamentos, entender las etiquetas de nutrición, calcular los niveles de azúcar en sangre y hacer un seguimiento de los gastos deducibles y copagos de seguro, debes poder hacer operaciones matemáticas básicas como sumar, restar y multiplicar.

  • Habilidades de lectoescritura: La lectoescritura es la capacidad de entender la información, ya sea escrita, oral o de otro tipo. Puede que una persona con niveles bajos de lectoescritura no pueda entender las instrucciones de la etiqueta de la receta. También podrían tener problemas para comprender lo que les dice el médico u otro proveedor de atención sanitaria. Sin embargo, la información sobre atención sanitaria puede ser compleja, e incluso las personas con excelentes habilidades de lectoescritura tienen problemas para entender toda la información que les brinda el médico.

  • Conocimientos básicos sobre la salud: Esto incluye entender cómo funciona tu cuerpo y las causas de enfermedades como el cáncer de mama. Si no tienen los conocimientos básicos sobre la salud, puede que las personas no entiendan la relación entre distintos factores del estilo de vida, como fumar cigarrillos, y los resultados de la enfermedad, como la reaparición del cáncer (recurrencia).

 

Factores que afectan la educación básica sobre la salud

Existen muchos factores que afectan la educación básica sobre la salud. Los grupos que suelen tener niveles bajos de educación básica sobre la salud son los siguientes:

  • personas mayores

  • minorías étnicas y raciales

  • personas que no terminaron la secundaria

  • personas con ingresos bajos

  • personas hablantes de inglés no nativas

  • personas con problemas de salud

Los factores que afectan la educación básica sobre la salud de una persona son los siguientes:

  • educación

  • idioma

  • cultura

  • acceso a recursos, incluida la tecnología

  • edad

  • acceso o no a un seguro

Sin embargo, es importante saber que todas las personas, incluso las que cuentan con un buen nivel educativo, pueden tener problemas de educación sobre la salud. En especial, en los siguientes casos:

  • No conocen términos médicos.

  • Su problema de salud se relaciona con una parte del cuerpo que no comprenden.

  • Deben interpretar estadísticas sobre los riesgos y beneficios de un tratamiento o procedimiento.

  • Les han diagnosticado una enfermedad grave, como cáncer de mama, y están tristes, asustados o confundidos.

  • Tienen una afección que requiere un cuidado personal complejo.

 

Cómo mejorar tu educación básica sobre la salud

El nivel más básico de educación sobre la salud se relaciona con tu capacidad de entender la información sobre tu cuerpo y tu salud. La información suele llegar mediante un médico o un proveedor de atención sanitaria de distintas formas, entre las que se incluyen las siguientes:

  • mensaje oral

  • mensaje escrito

  • fotografía, gráficos u otra imagen visual

  • video o presentación de diapositivas

  • sitio en línea o una aplicación

Si bien es importante que los profesionales de atención sanitaria hablen de manera sencilla, reconozcan las diferencias culturales y garanticen que los pacientes entiendan la información sobre la salud, hay ciertas cosas que puedes hacer para mejorar tu educación básica sobre la salud:

  • Haz preguntas. Si no entiendes lo que te dice tu médico o entiendes solo una parte, haz preguntas. Según los estudios, los pacientes sienten vergüenza a la hora de hacer preguntas cuando lo que dice el médico les resulta confuso. ¡No sientas vergüenza! Ninguna pregunta es tonta cuando se trata de tu salud. Indícale al médico lo que no entiendes y pídele que te explique la información de nuevo.

  • Repite lo que dijo el médico con tus propias palabras. Puede que el médico te dé mucha información en poco tiempo. Para asegurarte de que lo entendiste, quizá te ayude repetir lo que dijo el médico con tus propias palabras. Para comenzar, puedes decir: “Déjame ver si entendí bien. Dijo que...”. De este modo, el médico tendrá la oportunidad de aclarar cualquier confusión o lo que no hayas entendido.

  • Si es posible, haz que un amigo o un ser querido te acompañen a la consulta. Si no pueden asistir a la consulta en persona, pregúntale a tu médico si pueden participar de manera virtual por teléfono o videollamada. Pídele a la persona que tome nota por si hay algo que no registras. Si no entiendes las notas de tu amigo, haz una lista de las preguntas que debes hacerle al médico en la próxima consulta. Si tienes preguntas más urgentes, por ejemplo, sobre cómo tomar los medicamentos o cuáles son los cuidados posteriores a un procedimiento, tiene sentido que llames al consultorio del médico de inmediato.

  • Solicita trabajar con un orientador de pacientes si hay uno disponible. Un orientador de pacientes es una persona capacitada para ayudarte a explorar el sistema de atención sanitaria y organizar tus cuidados. Además de ayudarte a entender tu atención sanitaria, los orientadores de pacientes también pueden ayudarte a acceder a los servicios de salud, evaluar las opciones de tratamiento, obtener recomendaciones, encontrar un estudio clínico, completar formularios y solicitar una ayuda económica. En muchos casos, el orientador de pacientes podrá dedicarte más tiempo que tu médico.

  • Actualiza la lista de preguntas para tu médico u orientador de pacientes. En la lista, puedes incluir términos que no entiendas, preguntas sobre un estudio que viste en las noticias o los efectos secundarios que te preocupen. Puedes tener la lista en el teléfono o en un cuaderno que lleves a cada consulta.

  • Si es necesario, solicita un traductor o lleva uno contigo. Si tu lengua materna es distinta de la que se habla en donde vives, puede que no entiendas las instrucciones o los términos médicos complejos. Pregunta en el consultorio de tu médico si ofrecen servicios de traducción. Si no cuentan con este servicio, lleva a alguien que pueda traducir.

  • Pregunta si hay folletos u otros materiales que puedas usar y te ayuden a entender. Es probable que en el consultorio de tu médico haya materiales adicionales que ayuden a entender las instrucciones o información complicada. No todos entienden mejor al escuchar a alguien hablar. Algunos entienden mejor cuando observan fotografías. A algunos les resulta más fácil leer la información y a otros ver un video. Solicita la información en el formato que te resulte más útil.

  • No creas todo lo que lees en internet. Hay miles de sitios web de información médica. Lamentablemente, no todos cuentan con la revisión de un profesional, y el único propósito de algunos es difundir información incorrecta y vender productos que pueden generar más daños que beneficios. Los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos informan que es cada vez más difícil que las personas distingan la información basada en investigaciones científicas de los anuncios engañosos y los trucos, especialmente en línea. Cuando busques información médica en línea, asegúrate de consultar un sitio web que pertenezca a una organización con buena reputación, como los Institutos Nacionales de la Salud, la Sociedad Americana Contra el Cáncer, la Sociedad Americana de Oncología Clínica u otro grupo independiente. Verifica si alguien con experiencia en el área revisó la información. También es recomendable consultar distintos sitios web para asegurarte de que varias organizaciones hayan confirmado y respalden la información. Por último, si un sitio web intenta venderte algo, especialmente si es costoso, es aconsejable detenerse y consultar qué dicen otros grupos sobre el producto o servicio.

 
Referencias
  1. Cutilli CC y Bennett IM. Understanding the Health Literacy of America Results of the National Assessment of Adult Literacy (Información sobre la educación básica sobre la salud según los resultados de EE. UU. de la Evaluación Nacional de Educación de los Adultos). Orthopaedic Nursing (Cuidados ortopédicos). 2009. Disponible en inglés en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2668931/

— Se actualizó por última vez el 10 de febrero de 2022 3:55

 
Lilly Oncology

Este contenido es posible en parte gracias al generoso apoyo de Lilly Oncology.

Revisado por 2 advisers médicos
 
Jenni Sheng, MD
Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Maryland
Jessica Schulz, PhD
Rutgers University, New Brunswick, NJ
Conoce más sobre el Comité de Asesoría