Acostarse boca abajo durante la radioterapia causa menos efectos secundarios en la piel en mujeres con mamas grandes

Acostarse boca abajo durante la radioterapia causa menos efectos secundarios en la piel en mujeres con mamas grandes

Durante la radiación externa de toda la mama para tratar el cáncer, las mujeres con mamas grandes que se acuestan boca abajo experimentan menos efectos secundarios en la piel que las que se acuestan boca arriba.
3 jun 2022.
 

Según un estudio canadiense, durante la radiación externa de toda la mama para tratar el cáncer, las mujeres con mamas grandes que se acuestan boca abajo experimentan menos efectos secundarios en la piel que las que se acuestan boca arriba.

La investigación se publicó en línea el 26 de mayo de 2022 en la revista JAMA Oncology. Puedes leer el resumen disponible en inglés de “Effect of Supine vs Prone Breast Radiotherapy on Acute Toxic Effects of the Skin Among Women With Large Breast Size: Randomized Clinical Trial” (Efecto de la posición en decúbito prono o decúbito supino para la radioterapia por cáncer de mama en los efectos tóxicos agudos de la piel entre mujeres con mamas grandes: Un estudio clínico aleatorizado).

“Decúbito supino” es lo que comúnmente se llama “boca arriba”, y “decúbito prono”, “boca abajo”.

 

Radiación total de la mama

Durante muchos años, la radiación externa de toda la mama se administró de manera ambulatoria; en general, cinco días a la semana, durante cinco a siete semanas.

El “gray” es la unidad de medida que usan los oncólogos de radioterapia para medir la dosis de radioterapia. Si estuvieras en un tratamiento de cinco semanas, la cantidad total que se suele administrar en ese período es de 45 a 50 grais (entre 1,8 y 2 grais en cada uno de los 25 tratamientos).

Pero, para muchas personas, asumir un compromiso casi diario durante cinco a siete semanas resulta difícil, en especial, si viven lejos del centro de tratamiento.

Por eso, los médicos desarrollaron un cronograma de radioterapia con menos sesiones de tratamiento y dosis de radiación más altas en cada una. Este cronograma de radiación acelerada o “hipofraccionada” ofrece casi la misma dosis de radiación, pero en un programa de tres a cinco semanas.

Habitualmente, las personas se acuestan boca arriba para recibir la radiación externa.

 

Efectos secundarios de la radioterapia en la piel

Generalmente, la radioterapia externa provoca cambios en la piel en la zona donde se recibe el tratamiento. La reacción se parece mucho a una quemadura solar, con enrojecimiento y posible picazón, ardor o escozor, dolor, descamación, formación de ampollas u oscurecimiento de la piel. Estos cambios suelen aparecer en forma gradual a medida que el tratamiento avanza y, en general, se dan solamente en ciertas áreas.

Tal vez tengas mayores probabilidades de experimentar efectos secundarios significativos en la piel si te sometiste a una mastectomía o a quimioterapia antes de la radiación, o en los siguientes casos:

  • si tienes piel blanca

  • si tienes mamas grandes

  • si tienes ciertas enfermedades que afectan la cicatrización de la piel, como un trastorno del tejido conjuntivo

 

Acerca del estudio

En un estudio reducido se descubrió que, acostarse boca abajo durante la radioterapia causaba menos efectos secundarios en la piel de las mujeres con mamas grandes. En un estudio más amplio, el equipo de investigación quería ver si podía duplicar esos resultados.

En el estudio participaron 357 mujeres canadienses, con tamaño 40 de sostén o más grande, o un contorno de busto D o más grande, a quienes se les había diagnosticado cáncer de mama invasivo en estadio temprano o CDIS entre abril de 2013 y marzo de 2018. Todas las mujeres se habían sometido a una lumpectomía y debían recibir radiación externa de toda la mama luego de la cirugía. Ninguna mujer tenía programadas sesiones de radiación de los ganglios linfáticos; asimismo, ninguna mujer padecía una enfermedad del tejido conjuntivo.

El equipo de investigación asignó al azar a las mujeres para que recibieran radiación boca arriba o boca abajo:

  • 182 mujeres recibieron radioterapia boca arriba

  • 175 mujeres recibieron radioterapia boca abajo

La única diferencia entre los dos grupos fue la posición en la cual recibieron radiación. A todas las mujeres se les administró la misma dosis por tratamiento y la misma cantidad de tratamientos.

Cuando comenzó el estudio, las mujeres estaban en un cronograma convencional, en el cual se les administraban 2 grais por tratamiento durante 25 tratamientos. En 2016, el equipo de investigación implementó un cronograma acelerado, por lo que las mujeres recibieron 2,6 grais por tratamiento durante 16 tratamientos.

La misma cantidad de mujeres en cada grupo de tratamiento recibió una dosis de refuerzo de radiación: una dosis adicional en el área donde solía estar ubicado el cáncer.

La formación de ampollas y la descamación en el área de la mama ocurridas a raíz de la radiación fue más frecuente en las mujeres que recibieron tratamiento boca arriba:

  • se registraron ampollas y descamación en un 39,6 % de las mujeres que recibieron radiación boca arriba

  • se registraron ampollas y descamación en un 26,9 % de las mujeres que recibieron radiación boca abajo

La diferencia fue considerable a nivel estadístico, lo que significa que, probablemente, se debió a la posición adoptada y no fue solo una casualidad.

Además, en las mujeres que recibieron radiación boca arriba, las ampollas y la descamación fueron más graves que en aquellas que recibieron radiación boca abajo.

No hubo diferencia en cuanto a enrojecimiento, dolor o inflamación de mamas entre los dos grupos.

Al examinar ambos cronogramas de tratamiento, el equipo de investigación descubrió que, en el cronograma tradicional, las mujeres que recibieron radiación boca arriba presentaban casos más graves de formación de ampollas y descamación y más dolor que aquellas que recibieron radiación boca abajo. Estas diferencias también fueron considerables a nivel estadístico.

Para las mujeres asignadas al cronograma acelerado, los índices generales de descamación de piel, formación de ampollas y dolor eran más bajos que los de las mujeres asignadas al cronograma tradicional. Además, en las mujeres asignadas al cronograma acelerado, los índices de descamación de piel, formación de ampollas y dolor eran iguales, independientemente de la posición que adoptaban las mujeres cuando recibían radioterapia.

“La radioterapia es una forma de tratamiento eficaz y de mucha importancia para muchas personas con cáncer de mama” —afirma la Dra. Marisa Weiss, directora de oncología radioterápica especializada en mama en el Centro Médico Lankenau, y directora médica y fundadora de Breastcancer.org—. “La meta siempre es maximizar los beneficios y reducir cualquier efecto secundario asociado. La posición en la que te encuentres en el momento de recibir radioterapia puede incidir en los efectos secundarios.

Estar decúbito prono (boca abajo) en la camilla de radioterapia puede ayudar a tratar la mama y, al mismo tiempo, reducir la cantidad de tejido sano afectado, así como evitar pliegues de piel en el área de tratamiento”, agregó la Dra. Weiss. “Para las mujeres con mamas grandes, esto es particularmente importante, ya que ellas tienen más probabilidades de desarrollar descamación dentro de los pliegues de piel que rodea a la mama. En general, hay tres áreas donde pueden aparecer estos pliegues: en la axila, debajo de la mama y en el área del escote. También es importante minimizar la radiación que recibe el corazón; este está ubicado en la zona media, del lado izquierdo del pecho”.

 

Qué significa esto para ti

Si tienes mamas grandes y la radiación luego de la lumpectomía es parte de tu plan de tratamiento, te convendría preguntarle al médico si recibir radiación boca abajo podría ser una opción adecuada en tu caso en particular.

Es importante saber que los avances en la radioterapia han disminuido considerablemente la cantidad de radiación que reciben los tejidos sanos del corazón, los pulmones y otros órganos, lo que reduce el riesgo de efectos secundarios en la piel. Los médicos utilizan computadoras para planificar la radioterapia, que es sumamente precisa en cuanto a la dosis y aplicación.

También es importante saber que, algunas personas, como las que tienen problemas de movilidad o las que necesitan radiación en los ganglios linfáticos, tienen más probabilidades de recibir radiación boca arriba.

“Si la radiación se aplica mientras la persona está acostada boca arriba, hay medidas que se pueden tomar para reducir el riesgo de que la piel se agriete” —explica la Dra. Weiss—. “Se puede pedir al médico especializado en radiación que use cuñas especiales para mantener abiertos los pliegues de piel. También puedes preguntar por técnicas de contención de respiración profunda para reducir las dosis de radiación que recibe el corazón”.

Obtén más información sobre la radioterapia.

Redacción: Jamie DePolo, editora sénior

— Se actualizó por última vez el 5 de agosto de 2022 19:30

Revisado por 1 adviser médicos
 
Brian Wojciechowski, MD
Sistema de salud Crozer Health, área de Filadelfia, PA
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