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Cannabis medicinal

El cannabis se refiere a una familia de plantas que se utilizan para producir la marihuana y el hachís. Estas plantas se cultivan en todas partes del mundo y se han utilizado en remedios de hierbas durante siglos.
 

El cannabis se refiere a una familia de plantas que se utilizan para producir la marihuana y el hachís. Estas plantas se cultivan en todas partes del mundo y se han utilizado en remedios de hierbas durante siglos.

En la era moderna, la marihuana se percibe mayoritariamente como una droga recreativa. Pero cada vez hay más interés en sus usos medicinales. Los términos “marihuana medicinal”, “cannabis medicinal”, “hachís medicinal” o “CBD medicinal” hacen referencia al uso de productos hechos a base de la planta de cannabis para tratar ciertas afecciones médicas.

Muchas personas diagnosticadas con cáncer informan que los productos a base de cannabis son eficaces para tratar sus síntomas y los efectos secundarios del tratamiento. Hay algunas investigaciones que respaldan el uso del cannabis medicinal para tratar ciertas afecciones, pero las leyes federales de los Estados Unidos impiden que se lo pueda estudiar fácilmente.

Es importante saber que el cannabis no es una cura o un tratamiento del cáncer en sí mismo, aunque haya declaraciones en Internet que así lo afirmen. No se deben reemplazar los tratamientos oncológicos comprobados por el cannabis medicinal.

 

¿Qué son los cannabinoides?

Las plantas de cannabis contienen muchos químicos conocidos como cannabinoides. Los cannabinoides causan ciertos efectos cuando los consumes. Esto sucede porque interactúan con el sistema endocannabinoide del cuerpo, que, de hecho, produce sus propios cannabinoides, llamados “endocannabinoides”. Los científicos siguen trabajando para entender de qué manera funciona el sistema endocannabinoide, pero parece intervenir en muchos de los procesos corporales.

Hasta la fecha, las investigaciones realizadas sobre el cannabis sugieren que la mayor parte de sus beneficios médicos se debe a los efectos de dos cannabinoides principales:

  • THC (delta-9-tetrahidrocannabinol), que produce el efecto asociado al consumo de marihuana

  • CBD (cannabidiol), que no produce este efecto

El THC y el CBD parecen ofrecer distintos beneficios médicos. Un buen ejemplo de estas diferencias se puede ver al comparar los únicos medicamentos cannabinoides aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos: El marinol (nombre genérico: dronabinol) y otros medicamentos con THC sintético están aprobados para tratar las náuseas causadas por la quimioterapia. El medicamento con CBD Epidiolex cuenta con aprobación para su uso en el tratamiento de los trastornos convulsivos en menores.

Distintas formas de cannabis contienen cantidades o combinaciones diferentes de cannabinoides. La marihuana contiene suficiente THC para causar un efecto psicoactivo (más del 0,3 %) y distintas cantidades de CBD. El hachís contiene principalmente CBD y solo cantidades mínimas de THC, por lo que no produce el efecto psicoactivo.

Los productos de cannabis que se hacen a partir de la extracción de aceite pueden contener en su totalidad (o en su gran mayoría) THC o CBD, o distintas combinaciones de estos. Los productos hechos a base de marihuana de planta entera se suelen agrupar por cepas para describir su equilibrio entre TCH y CBD. Los productos de planta entera o de espectro completo contienen otros cannabinoides que pueden causar otros efectos.

Los efectos de los cannabinoides también varían según la manera en que se los consume. Maneras más frecuentes de consumir cannabis medicinal:

  • en formato comestible o mediante comprimidos, aceites o tinturas por vía oral, que puede demorar entre una y algunas horas en hacer efecto, y este puede durar unas seis horas

  • cannabis inhalado mediante humo o vapor, que hace efecto en minutos y desaparece al cabo de unas pocas horas

 

¿Para qué afecciones se utiliza el cannabis medicinal?

Es muy importante saber que el cannabis no es una cura o un tratamiento del cáncer de mama en sí mismo, aunque haya declaraciones que así lo afirmen. Es peligroso recurrir al cannabis como reemplazo de las terapias oncológicas comprobadas. También es importante hablar con el médico antes de consumir productos derivados del cannabis, para asegurarse de que no interactúen de manera incorrecta con ningún medicamento o tratamiento ni interfieran en estos.

Las personas usan los productos de cannabis para controlar los síntomas del cáncer, los efectos secundarios del tratamiento y otros desafíos que acarrea la enfermedad. Los motivos más frecuentes por los que las personas diagnosticadas con cáncer de mama recurren al cannabis es para controlar lo siguiente:

  • el dolor (incluidas las molestias, la rigidez y las dolencias articulares y musculares)

  • la ansiedad y el estrés

  • el insomnio

  • las náuseas, los vómitos y la pérdida de apetito causados por la quimioterapia

En algunos estudios se respalda el uso de cannabis para estas afecciones. Sin embargo, como la marihuana es ilegal a nivel federal en los Estados Unidos, las investigaciones centradas en el cannabis medicinal para controlar los síntomas de cáncer y los efectos secundarios del tratamiento son limitadas.

Mediante encuestas realizadas a pacientes se ha podido obtener información valiosa sobre la manera en que las personas usan el cannabis medicinal. Alrededor del 42 % de las personas diagnosticadas con cáncer de mama que respondieron a nuestra encuesta dijeron que recurren a los productos derivados del cannabis medicinal para tratar los síntomas del cáncer de mama o los efectos secundarios de tratamiento. Las personas que consumieron cannabis medicinal tenían distintas edades, estaban en distintos estadios de la enfermedad y en diferentes etapas del tratamiento. Para la mayoría de ellas (un 75 %), fue “muy” o “extremadamente” útil.

Pero, de nuevo, es importante hablar con el médico sobre el uso de productos de cannabis, en especial, durante el tratamiento contra el cáncer, para asegurarse de que sea una opción segura. Si crees que el médico no tiene mucha información o experiencia respecto del cannabis, quizás te convenga acudir a un oncólogo que participe en el programa de cannabis medicinal de tu país o estado.

“Es importante que las personas sepan que cualquier cosa que ingieran que produzca un cambio en el cuerpo funciona como un medicamento y puede tener efectos secundarios e interacciones con otros medicamentos, además de beneficios”, afirmó la Dra. Virginia F. Borges, profesora de Medicina y directora del Programa de Investigación de Cáncer de Mama del Centro Oncológico de la Universidad de Colorado. Y agregó: “Las personas tienen que tomarse el tiempo para investigar sobre la marihuana medicinal, como lo harían con cualquier otro medicamento o suplemento que estén tomando”.

Como la marihuana ha sido legal tanto para su uso medicinal como para su uso recreativo en Colorado durante muchos años, la Dra. Borges ha atendido a muchas personas diagnosticadas con cáncer de mama que recurren o han recurrido al cannabis medicinal para aliviar los efectos secundarios del tratamiento.

“Lo que más he visto han sido casos de personas diagnosticadas con enfermedad metastásica que consumen marihuana junto con otros medicamentos de venta con receta con el objetivo de controlar el dolor y otros efectos secundarios”, declara la Dra. Borges. “No es frecuente ver casos de personas diagnosticadas con cáncer de mama metastásico que solo tienen un efecto secundario que desean controlar. Por eso, agregar la marihuana medicinal, a menudo me permite reducir la cantidad de medicamentos que receto. Con una fuente de alta calidad de marihuana medicinal e información sobre la manera en que puede afectar a una persona, el consumo de marihuana medicinal puede devolverles algo de control a los pacientes”.

La legalidad del uso del cannabis, ya sea recreativo o medicinal, varía según los países y continúa sufriendo modificaciones. Es importante entender las leyes del estado o el país donde vives antes de comprar o consumir cannabis.

La marihuana (la forma del cannabis que contiene más del 0,3 % de THC, es decir, lo suficiente para producir un efecto psicoactivo) es ilegal en todo el país, conforme a la ley federal de los Estados Unidos. Al mismo tiempo, la mayoría de los estados de ese país han promulgado sus propias leyes que legalizan el consumo de marihuana por completo o para tratar ciertas afecciones médicas. Pero incluso en estados donde la marihuana es legal, los empleados del gobierno federal de los Estados Unidos y las personas que trabajan para compañías que reciben financiamiento a través del estado no pueden consumir marihuana en forma legal conforme a la Ley para un Lugar de Trabajo Libre de Drogas.

En muchos otros países también se permite el consumo de marihuana medicinal, por ejemplo, en Australia, Canadá, el Reino Unido y muchos otros países de Europa y Sudamérica.

En Estados Unidos, las leyes relacionadas con la marihuana varían de estado a estado. Algunos permiten que las personas con ciertas afecciones de salud obtengan una credencial para marihuana medicinal a través de su médico, lo que les permite comprar productos de cannabis en un dispensario aprobado. Otros estados solo permiten el uso medicinal del CBD para tratar ciertas afecciones graves. En los estados en los cuales la marihuana es legal para uso recreativo, cualquier persona mayor de edad según la ley puede comprar productos de cannabis en un dispensario, pero algunos de estos comercios venden productos médicos que solo están disponibles para quienes padecen ciertas afecciones médicas.

Si la marihuana es legal en el lugar donde vives, es importante que sepas que el control de calidad de estos productos puede ser incierto. La mayoría de los productos hechos a base de cannabis, incluso aunque se vendan en dispensarios médicos, no están regulados como otros medicamentos. Pueden contener contaminantes como moho, metales pesados y pesticidas, y las etiquetas pueden incluir información incorrecta sobre los tipos, dosis e ingredientes. Puedes pedir un certificado de análisis en el dispensario para los productos que quisieras comprar. Allí deberían figurar los ingredientes, las dosis y los contaminantes.

El cannabis medicinal no está aprobado por la FDA para su uso en personas diagnosticadas con cáncer. Tres medicamentos con THC sintético cuentan con aprobación para tratar las náuseas y los vómitos causados por la quimioterapia:

  • Cesamet (nombre genérico: nabilona)

  • Marinol (nombre genérico: dronabinol)

  • Syndros (nombre genérico: dronabinol en forma líquida)

En Canadá y algunos países europeos, Sativex (nombre genérico: nabiximols), un aerosol oral que contiene cantidades iguales de THC y CBD, cuenta con aprobación para el tratamiento de distintos tipos de dolor relacionado con el cáncer.

Edioplex, un medicamento con CBD extraído de la marihuana, cuenta con aprobación de la FDA para su uso en menores con trastornos convulsivos graves. No está aprobado para las personas diagnosticadas con cáncer, pero los estudios en ese ámbito están en curso.

¿Qué son los productos de CBD?

Los productos de CBD se pueden hacer con marihuana o hachís (la forma del cannabis que contiene solo cantidades mínimas de THC y no causa un efecto psicoactivo). En Estados Unidos, los productos de CBD solo han estado disponibles a través de dispensarios de marihuana tradicional.

Sin embargo, el congreso estadounidense ha promulgado una ley federal llamada Ley Agrícola de 2018. Bajo esta ley, las compañías están autorizadas a producir y vender productos de CBD fabricados con hachís. En la actualidad, muchas más compañías están vendiendo productos de CBD. Probablemente los hayas visto en todos lados, desde tiendas de comestibles y farmacias hasta estaciones de servicio y anuncios en Internet.

Pero solo porque los productos de CBD hechos a base de hachís se vendan en todos lados, en todo tipo de productos, y que sus restricciones legales se hayan flexibilizado, no debes asumir que son seguros, eficaces o incluso legales en el lugar donde vives (según algunas leyes estatales, el CBD de hachís sigue siendo ilegal).

Al igual que todos los productos de cannabis, aquellos hechos con CBD de hachís no están regulados de la misma manera que los medicamentos. Por eso es difícil saber si se producen de manera segura, si contienen contaminantes o si han sido correctamente etiquetados. También es ilegal que las compañías comercialicen cualquier producto de cannabis como una cura, un tratamiento o un suplemento dietario. La FDA ha emitido advertencias a muchas compañías que han comercializado productos de CBD de esa manera.

Es probable que los productos de CBD de grado médico obtenidos en dispensarios de marihuana medicinal o en farmacias independientes sean una opción más segura y eficaz, porque se puede pedir un certificado de análisis en el que se informen los ingredientes, las dosis y si contienen contaminantes como moho, metales pesados o pesticidas.

 

Qué puedes esperar del consumo de cannabis medicinal

Las maneras en que el cannabis te afecta dependen de muchos factores, y puede ser difícil de predecir. Los efectos del cannabis pueden variar de persona a persona.

Además, existen distintas cepas de cannabis, cada una con una potencia distinta y con cantidades o combinaciones diferentes de cannabinoides. Es importante recordar que los productos que contienen THC pueden causar un efecto psicoactivo, mientras que aquellos que tienen solo CBD o cantidades mínimas de THC no producen ese efecto.

La manera en que consumes el cannabis también afecta sus efectos. Los productos de cannabis vienen en distintas presentaciones; por ejemplo:

  • comestibles, como galletas, caramelos, dulces o brownies

  • cápsulas blandas o comprimidos

  • hojas o cogollos para fumar, vaporizar o preparar té

  • tinturas o aerosoles que se usan debajo de la lengua o en la línea de las encías

  • aceites para inhalar con un kit de vapeo o vaporizador

  • aceites para mezclar en el té, miel o los alimentos

  • cremas y otros productos que se aplican en la piel

Los productos comestibles o los aceites que se ingieren por vía oral pueden demorar entre una y algunas horas en hacer efecto, y este puede durar unas seis horas. Es difícil conocer la dosis que contienen algunos productos comestibles y la duración de los efectos. Los aceites, los aerosoles y las tinturas permiten tener más control sobre la dosis que se ingiere.

El cannabis inhalado mediante humo o vapor hace efecto en minutos y desaparece más rápidamente. Inhalarlo te dará más control sobre la dosis que ingieres, el comienzo de los efectos y la duración de estos. Pero muchos oncólogos prefieren que sus pacientes no fumen ni usen vaporizadores para consumir cannabis, en especial durante el tratamiento activo contra el cáncer, ya que pueden afectar los pulmones y el sistema inmunitario. Esa es una razón muy importante para hablar con tu médico antes de comenzar a consumir cannabis.

La situación de cada persona es única. Las mejores presentaciones y dosis de cannabis medicinal y los motivos para consumirlo varían de persona a persona.

 

Efectos secundarios y seguridad del cannabis medicinal

La información sobre los efectos secundarios del cannabis medicinal es limitada, porque la investigación relacionada con el uso de cannabis medicinal en personas diagnosticadas con cáncer es limitada. Los efectos secundarios también pueden variar según la dosis ingerida y las cantidades y combinaciones de THC y CBD de cada producto.

Los efectos secundarios informados de la marihuana que tiene THC son los siguientes:

  • aumento de la frecuencia cardíaca

  • presión arterial baja

  • mareos y caídas

  • cansancio, fatiga, somnolencia

  • desmayos

  • alucinaciones

  • paranoia

Por lo general, el CBD se tolera bien, pero los efectos secundarios informados incluyen lo siguiente:

  • letargo y fatiga

  • boca seca

  • diarrea

  • disminución del apetito

No se termina de comprender de qué manera los productos del cannabis pueden interactuar con otros medicamentos, incluidas las terapias contra el cáncer. Por eso es importante hablar con tu médico sobre el consumo de cannabis medicinal antes del tratamiento y durante este. Si trabajan en conjunto, pueden encontrar la mejor manera de aliviar tus síntomas.

Dra. Marisa Weiss, directora médica y fundadora de Breastcancer.org, directora de oncología radioterápica especializada en mama en el Centro Médico Lankenau, de Wynnewood, Pensilvania: “Los medicamentos y las terapias a los que recurras pueden interactuar unos con otros. Pueden combinarse y no causar efectos, o pueden causar un efecto bueno o uno dañino. Por ejemplo, uno bueno sería cuando el cannabis reduce las náuseas que puede producir la quimioterapia. Pero también puede causar un efecto dañino, si interfiere en el beneficio de la quimioterapia o aumenta el riesgo de daño pulmonar durante la radiación y la quimioterapia si el cannabis se fuma o vaporiza”.

 

Factores importantes que debes considerar antes de recurrir al cannabis medicinal

Si decides que quieres probar el cannabis medicinal para tratar los síntomas del cáncer de mama o los efectos secundarios del tratamiento, estos son algunos aspectos que debes tener en cuenta antes de hacerlo:

  • Habla con el médico: al igual que con todas las vitaminas, los suplementos, las hierbas y los medicamentos de venta libre, siempre debes informarle al médico si consumes cualquier tipo de producto de cannabis, para asegurarte de que no interactúen con los tratamientos contra el cáncer ni interfieran en ellos.

  • Encuentra un médico que pertenezca al programa de marihuana medicinal: si vives en una zona en la que la marihuana medicinal es legal, coordina una consulta con un médico que participe del programa de marihuana medicinal de tu estado o país. Estos son médicos capacitados y certificados para determinar si los pacientes pueden recibir cannabis medicinal y supervisar su atención. Algunos estados también otorgan esa certificación al personal de enfermería, asistentes de médicos y farmacéuticos capacitados para decidir si los pacientes reúnen los requisitos para consumir cannabis medicinal.

  • Encuentra un dispensario de cannabis medicinal con el que te sientas a gusto: la mayoría de los oncólogos prefieren que sus pacientes obtengan sus productos de cannabis de un dispensario, si estos están disponibles en el área de residencia. Los dispensarios medicinales se centran en pacientes médicos en lugar de solo consumidores recreativos. Deben contar con personal informado o con un farmacéutico que pueda responder preguntas sobre los productos. Puede ser útil llamar al dispensario con anticipación para explicar los problemas que estás atravesando y preguntar si puedes programar una consulta con un integrante informado del personal. Pregunta si cuentan con un farmacéutico o un médico. Deberías proporcionar una lista completa de los medicamentos y suplementos que tomas para evitar cualquier interacción peligrosa entre productos. También deberías informar en el dispensario si tienes alguna alergia. Por ejemplo, si tienes alergia al coco, entonces deberías evitar los productos a base de coco que se utilizan comúnmente.

  • Aprende las diferencias entre los distintos productos de cannabis medicinal: cada dispensario tiene su propio menú de productos. Según el lugar donde vivas, los dispensarios de cannabis medicinal pueden contar con farmacéuticos que analizan tu situación particular y hacen recomendaciones personalizadas. Al escoger productos, es importante entender los distintos efectos del THC y el CBD. El THC y el CBD ofrecen distintos beneficios médicos. Por ejemplo, el CBD puede ser más adecuado para calmar la ansiedad, mientras que el THC puede ser más apropiado para controlar las náuseas causadas por la quimioterapia. El THC y el CBD están presentes en distintos niveles en diferentes cepas de marihuana. La mayoría de los productos de cannabis se hacen a partir de la extracción de estos cannabinoides de la planta de cannabis y la posterior colocación de ellos en los productos, en distintas cantidades. En la etiqueta del producto suele figurar la proporción entre THC y CBD. Los productos de hachís contienen mayoritariamente CBD, pero pueden tener cantidades mínimas de THC y otros cannabinoides, que probablemente no aparezcan en la etiqueta. También es importante preguntar sobre la seguridad y calidad de los productos que compres. Algunos médicos que otorgan certificaciones para que las personas adquieran marihuana medicinal sugieren formular las siguientes preguntas en el dispensario antes de comenzar a hablar sobre síntomas y efectos secundarios:

    • ¿El cannabis de sus productos se cultiva con algún pesticida?

    • ¿Sus productos se almacenan y manipulan correctamente para evitar la contaminación y el deterioro?

    • ¿Se incluye fecha de vencimiento en el paquete?

    • ¿Se hacen pruebas para detectar hongos, bacterias o niveles de pesticida en los productos? ¿Cuáles son los resultados? Pide un certificado de análisis (COA, sigla en inglés). Si te interesa el CBD, busca productos de grado médico. Muchas farmacias comunes venden productos de CBD fabricados con hachís. Pídele recomendaciones al farmacéutico. También puedes comprar CBD de calidad medicinal en Internet.

  • Habla con personas diagnosticadas con cáncer de mama que consuman cannabis medicinal: si te interesa hablar con alguien que esté obteniendo buenos resultados del consumo de cannabis medicinal para tratar los efectos secundarios del cáncer de mama, pídele al equipo de tratamiento del cáncer que te conecte con otro paciente.

  • Ten en cuenta los costos: el cannabis medicinal puede ser costoso. En los Estados Unidos, no lo cubren los seguros, Medicare ni Medicaid. Y tampoco tiene cobertura en la mayoría de los otros países. El costo del cannabis medicinal puede arrancar en $50 por mes, pero puede ser mucho más alto dependiendo de la cantidad que se necesite. Además, es poco probable que las consultas para obtener la credencial de certificación para adquirir marihuana medicinal tengan cobertura por parte del seguro. Esto puede rondar entre $50 y $500 según tu lugar de residencia. Los productos de cannabis medicinal adquiridos en dispensarios suelen pagarse en efectivo. Por lo general, no se requiere certificación médica para comprar productos de CBD hechos a base de hachís, y se pueden pagar con tarjeta de crédito.

  • Recuerda que el cannabis no les produce el mismo efecto a todos: deberás investigar en profundidad y probar varios productos para encontrar la dosis y la proporción de CBD y THC que funciona mejor para controlar tus síntomas y efectos secundarios. Esto puede requerir varias instancias de prueba y error. Lo que funciona para otra persona puede no funcionar para ti. Es mejor empezar de a poco e ir incrementando gradualmente la cantidad de cannabis medicinal que consumes.

  • Evita el cannabis si tienes ciertas afecciones médicas: si tuviste un ataque cardíaco o tienes una afección cardíaca grave, puedes correr más riesgo de sufrir un ataque cardíaco por el consumo de marihuana. Si consumiste regularmente marihuana en el pasado y te produjo náuseas y vómitos graves, entonces deberías evitar los productos de marihuana. Esta afección se llama “síndrome de hiperemesis cannabinoide” y solo se cura mediante la eliminación total del consumo de marihuana.

  • Piensa detenidamente qué presentación elegirás: el cannabis inhalado o vaporizado o el uso de aceites para tal fin puede no ser la opción más segura para las personas que reciben ciertos tratamientos contra el cáncer o que padecen ciertas afecciones pulmonares, como asma, EPOC y enfermedad pulmonar intersticial (tejido cicatricial en el pulmón causado por infección, consumo de tabaco o distintos medicamentos). Pregúntale al médico si inhalar cannabis es seguro para ti.

  • Asegúrate de que el consumo de cannabis medicinal no ponga tu empleo en riesgo: si das clases, conduces un autobús, trabajas en una prisión o para el gobierno (o para una compañía que recibe financiamiento mediante un subsidio federal), puedes recibir acciones disciplinarias o perder el empleo por consumir cualquier tipo de cannabis (incluso productos de CBD, que pueden contener cantidades mínimas de THC). Siempre consulta la política relacionada con el cannabis medicinal de tu empleador antes de comenzar a consumirlo, en especial, si debes someterte a pruebas de detección de drogas regularmente.

  • Si eres parte de un estudio clínico, habla con el médico: si participas en un estudio clínico, es posible que no se conozca el efecto de la interacción del cannabis con cualquier medicamento experimental. Por eso es sensato hablar con el médico que coordina el ensayo antes de consumir productos de marihuana o hachís.

Revisado por 3 advisers médicos
 
Donald I. Abrams, MD
Zuckerberg San Francisco General Hospital, San Francisco, CA
Virginia F. Borges, MD, MMSc
University of Colorado Cancer Center, Aurora, CO
Marisa C. Weiss, MD
Centro médico Lankenau Medical Center, Wynnewood, PA
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— Se actualizó por última vez el 29 de junio de 2022, 15:20