Linfedema

El linfedema es un posible efecto secundario de la cirugía y la terapia de radiación para el cáncer de mama que puede aparecer en algunas personas durante los meses e incluso años posteriores al tratamiento.

La linfa es un líquido transparente que circula en el cuerpo para eliminar residuos, bacterias y otras sustancias de los tejidos. Un edema es la acumulación de líquido en exceso. De modo que el linfedema se produce cuando se acumula demasiada linfa en una zona del cuerpo. Si se produce un linfedema en personas que recibieron tratamiento del cáncer de mama, en general aparece en el brazo y la mano, pero a veces puede afectar la mama, la axila, el tórax, el torso o la espalda.

¿Por qué ocurre el linfedema? Como parte de la cirugía, a muchas personas con cáncer de mama se les extirpan al menos dos o tres ganglios linfáticos del brazo (biopsia del ganglio linfático centinela) y, a veces, muchos más ganglios (disección de ganglios linfáticos axilares). Si el cáncer hizo metástasis, lo más probable es que primero haya llegado a los ganglios linfáticos de la axila, debido a que estos drenan la linfa de la mama. Muchas personas también necesitan terapia de radiación en la zona del tórax o la axila. La cirugía y la radiación pueden cortar o dañar algunos de los ganglios y vasos por los que circula la linfa. Con el tiempo, el volumen de linfa excede la capacidad de drenaje de las vías que quedan y se produce una acumulación de líquido en los tejidos del organismo.

Según la doctora Marisa Weiss, directora médica de Breastcancer.org, si tienes linfedema pero no recuerdas haber escuchado mucho al respecto durante el tratamiento del cáncer de mama, no estás sola. “Puedo decir por experiencia que el momento justo después del diagnóstico, cuando estás considerando opciones de tratamiento y planificándolo, es confuso. Cuando te sientes tan ansiosa y agobiada, es difícil escuchar, entender y decidir. Por lo que, incluso si durante este tiempo se menciona al linfedema, puede ser que no lo recuerdes. O quizá no se lo mencione porque el objetivo más importante es que te mejores. Así que si más adelante tienes linfedema, quizá se sienta como otro insulto al cuerpo, uno para el que muchas mujeres no están bien preparadas. La buena noticia es que las mujeres pueden aprender a controlarlo y llevar una vida normal”.

Si bien no hay forma de saber con certeza si tendrás linfedema después del cáncer de mama, aprender más al respecto te puede ayudar. Conoce tus factores de riesgo, toma medidas para reducir el riesgo y presta atención a los primeros síntomas. Si no se lo trata, el linfedema puede empeorar y provocar inflamación grave y cambios permanentes en los tejidos que se encuentran debajo de la piel, como engrosamiento y cicatrización.

Algo que frustra aún más a las personas son los consejos contradictorios sobre cómo prevenir y controlar el linfedema. Quizá ya hayas leído alguno. Todavía se debe seguir investigando para que entendamos por completo esta afección. Además, muchos médicos no tienen mucha experiencia con el linfedema. Ten en cuenta que quizá tengas que ocuparte y buscar un terapeuta para el linfedema con experiencia.

Hay medidas que puedes tomar para disminuir los riesgos de linfedema o controlar la afección si ya te la diagnosticaron. Aquí puedes leer más sobre lo siguiente:

Si quieres conocer a otras mujeres diagnosticadas con linfedema, hacerles preguntas y buscar apoyo, visita la sección Foros de Discusión de Breastcancer.org.

Los especialistas médicos en linfedema son los siguientes:

Jane Armer, Ph. D., enfermera registrada (R. N.), miembro de la Academia Americana de Enfermería (FAAN), profesora de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Missouri y directora de investigación en Enfermería del Centro para el Cáncer Ellis Fischel. Especialista en la medición y el control del linfedema después del cáncer de mama, la doctora Armer es miembro del Comité de Asesoría Médica de la National Lymphedema Network (NLN). Presidió el Comité de Investigación de la NLN y trabaja en la Consejo Directivo de la Asociación de Linfología de América del Norte (LANA). La doctora Armer es una de las líderes fundadoras del Proyecto del Marco de Trabajo sobre el Linfedema de los Estados Unidos (ALFP).

La doctora Andrea Cheville (M. D.), máster en Epidemiología Clínica (M. S. C. E.), profesora adjunta de Medicina Física y Rehabilitación en Mayo Clinic, Rochester, Minnesota, quien se especializa en las necesidades de asistencia complementaria de las personas con cáncer en cualquier estadio, con enfoque en el linfedema relacionado con el tratamiento. Antes de entrar a Mayo Clinic, la doctora Cheville dirigió el programa de linfedema y rehabilitación del cáncer en la Universidad de Pensilvania. Es miembro del Consejo Directivo de la LANA y del Comité de Asesoría Médica de la NLN.

Linda T. Miller, especialista en fisioterapia (P. T., D. P. T.), terapeuta para el linfedema certificada (C. L. T.) y directora clínica del Breast Cancer Physical Therapy Center, Ltd., que durante 20 años guió la rehabilitación de mujeres con cáncer de mama en el área de Filadelfia. La doctora Miller se especializa en el tratamiento del linfedema y otras complicaciones de la cirugía para el cáncer de mama. Elaboró el programa de rehabilitación posterior al cáncer de mama Recovery in Motion, Ltd. y capacitó a muchos médicos de todo el país sobre cómo implementarlo. La doctora Miller publicó varios artículos sobre la rehabilitación posoperatoria del cáncer de mama posoperatoria y el linfedema.

La doctora Kathryn Schmitz, Ph. D., máster en Salud Pública (M. P. H.), profesora de Epidemiología en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, es especialista en la prevención, el tratamiento y la rehabilitación mediante la actividad física de enfermedades crónicas, principalmente la obesidad y el cáncer. Dirigió varios estudios importantes sobre la función del ejercicio en la rehabilitación posterior al cáncer de mama y su efecto en el riesgo de linfedema, entre ellos, el Estudio sobre actividad física y linfedema (PAL).

Nicole Stout, especialista en fisioterapia (M. P. T.), terapeuta para el linfedema (C. L. T.) certificada por la LANA y líder principal de la práctica de Servicios de Rehabilitación en Kaiser Permanente para la región del Atlántico Medio, donde controla a cada paciente durante el tratamiento y después de este para evaluar el riesgo de linfedema y comenzar el tratamiento lo antes posible. Además de atender pacientes, trabaja en proyectos colaborativos de investigación con los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) sobre los efectos secundarios del tratamiento del cáncer de mama en la parte superior del cuerpo. La señorita Stout también es profesora en la Norton School of Lymphatic Therapy, donde dicta cursos sobre manejo del linfedema, en el país y el exterior. Realizó conferencias y publicó artículos con frecuencia sobre el linfedema relacionado con el cáncer de mama.


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