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Tratamientos para el linfedema

Existen muchos tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos para el linfedema.
 

Existen muchos tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos para el linfedema. Tiene sentido revisar la mayor cantidad posible de estos tratamientos con tu especialista en linfedema para que puedan decidir cuáles funcionarían mejor para ti.

 

Elevar el brazo

Tu especialista en linfedema puede recomendarte elevar el brazo si tu linfedema está en estadio 0 o estadio 1. Por lo general, puedes usar almohadas en ángulo, para que tu mano quede por encima de tu muñeca y tu codo por encima de tu hombro. Sin embargo, es importante seguir las instrucciones de tu especialista en linfedema para que sepas exactamente cómo colocar tu brazo, cuántas veces al día hacerlo y por cuánto tiempo.

 

Mangas y prendas de compresión

Las mangas y las prendas de compresión están hechas de tejidos elásticos y aplican presión al brazo, la mano o el torso, para que la linfa siga circulando.

Algunos ejemplos de prendas de compresión son:

  • una manga para el brazo

  • un guante sin dedos o una manopla que no tenga entradas para cada dedo, que a menudo se usa con una manga

  • un sostén de soporte para la zona del tórax

  • un chaleco para toda la zona del torso

Existen mangas de compresión para el día y para la noche que vienen listas para usar (o estándar) o son personalizadas. Las mangas listas para usar vienen en diferentes tamaños y colores. Algunas mangas para el día ya vienen con un guante o una manopla. Las mangas personalizadas están hechas para adaptarse a tus medidas exactas.

Una manga para el día es un tubo de tela dura pero algo flexible que se extiende por el brazo y llega casi hasta el hombro. La presión de la manga se reduce gradualmente a medida que se extiende a la parte superior del brazo, lo que ayuda a que la linfa circule hacia arriba, a los ganglios linfáticos axilares (debajo del brazo).

Las mangas ejercen presión en reposo, lo que significa que la presión es mayor cuando el brazo está en reposo. Existen cuatro niveles de presión, que van desde la presión baja hasta la presión alta, del 1 al 4. La cantidad de presión se mide en términos de milímetros de mercurio (mmHg) según la cantidad de presión que ejerce un milímetro de mercurio líquido.

  • las mangas de clase 1 ejercen una presión de 20 a 30 mmHg

  • las mangas de clase 2 ejercen una presión de 30 a 40 mmHg

  • las mangas de clase 3, disponibles a pedido, ejercen una presión de 40 a 50 mmHg

  • las mangas de clase 4, también disponibles a pedido, ejercen una presión de 50 a 60 mmHg

Es importante saber que las mangas pueden tener diferentes ajustes, según el fabricante en los Estados Unidos, incluso si pertenecen a la misma clase.

Las mangas que se fabrican en Europa usan un sistema de clasificación un poco diferente:

  • las mangas de clase 1 ejercen una presión de 18 a 21 mmHg

  • las mangas de clase 2 ejercen una presión de 23 a 32 mmHg

  • las mangas de clase 3 ejercen una presión de 34 a 46 mmHg

  • las mangas de clase 4 ejercen una presión de 49 mmHg

En general, los casos más graves de linfedema requieren mangas de clase 3 o 4, mientras que los casos más leves requieren mangas de clase 1 o 2. Algunos fabricantes también ofrecen mangas de compresión que ejercen una presión menor, de 15 mmHg a 20 mmHg, para casos muy leves de linfedema. Tu especialista en linfedema puede ayudarte a determinar el nivel de presión adecuado para ti. Con el tiempo, puede ser que notes que debes cambiar la manga por una con más o menos presión, según la forma en que respondan los síntomas.

Las mangas para el día pueden costar entre $50 y $300, pero es importante recordar que las mangas personalizadas son más costosas que las mangas listas para usar.

Si la compresión diurna no alcanza para controlar los síntomas, tu especialista en linfedema puede recomendarte que también uses una manga de compresión durante la noche. Las mangas de compresión para la noche son más grandes y gruesas, y no son tan ajustadas como las mangas para el día. Las mangas para la noche se hacen con espuma y material acolchado, y con frecuencia tienen correas externas que se pueden ajustar para proporcionar la cantidad apropiada de compresión.

Las mangas para la noche son más costosas que las mangas para el día, y los precios varían desde $200 hasta más de $1000.

Es importante saber que algunos expertos recomiendan no usar una manga para el día al dormir. La compresión podría ser demasiado alta, y también podrías lastimarte el brazo si la manga se tuerce o recoge. Si necesitas usar compresión todo el tiempo, pide la opinión del especialista en linfedema respecto al tipo de manga de compresión que deberías usar.

Ya sea que compres una manga estándar o una personalizada, es importante determinar el tamaño con un experto. Nunca es aconsejable comprar una manga en línea o en una tienda de suministros médicos. El ajuste adecuado garantiza que la manga funcione como corresponde y ayuda a que la linfa salga de la mano y del brazo. De lo contrario, la manga podría estar muy ajustada en ciertas zonas, lo que restringe la circulación de linfa y empeora las cosas.

Es recomendable comprar tus mangas y prendas de compresión de tu especialista en linfedema. También puedes solicitar al especialista que te recomiende una compañía de equipos médicos duraderos. “Equipos médicos duraderos” significa equipos o suministros médicos que usas en casa. Si te es posible, compra dos mangas o prendas, para que puedas alternar mientras lavas una. También puedes preguntrarle a tu especialista si además debes comprar un guante o una manopla, especialmente:

  • si has experimentado síntomas de linfedema en la mano, incluso si son leves

  • como precaución, si la mano resulta afectada por el uso de la manga

También es importante recordar que las mangas y prendas de compresión con el tiempo pierden la elasticidad, y es necesario reemplazarlas cada 3 a 6 meses. Evita ponerte humectante en el brazo y la mano cuando uses la manga. Los ingredientes pueden degradar las fibras elásticas de la manga.

Desafortunadamente, los planes de seguro no siempre cubren el costo de las mangas y prendas de compresión. Si el costo es un problema, quizás te convenga preguntarle a tu especialista en linfedema si otros pacientes han experimentado lo mismo. También podría ser útil comunicarte con otras personas con un diagnóstico de linfedema en grupos de apoyo en línea y en persona.

 

Vendajes

Los especialistas en linfedema recomiendan vendajes para las personas diagnosticadas con linfedema de estadios 2 y 3, es decir, moderado a severo.

Al envolver el área afectada (por ejemplo, el brazo, el tórax o el torso) con múltiples capas de vendajes, se crea una escayola blanda. Es buena idea pedirle a tu especialista en linfedema que te ponga la venda, para que aprendas la técnica correcta. También es útil pedirle a tu especialista en linfedema que te dé instrucciones por escrito y que te recomiende un video de instrucciones que te ayude.

El vendaje empieza con un forro interno hecho de una tela o gasa parecida a una media, también conocida como “venda de tejido elástico”. Antes de colocar la venda de tejido elástico, los especialistas en linfedema recomiendan humectar el área con una loción suave, como Eucerin o Curel. “Trata de evitar las lociones con sustancias que puedan irritar la piel, como los perfumes o las tinturas”, aconseja la Dra. Stout.

Según el área del cuerpo afectada, muchas personas necesitan colocar un relleno hecho de poliéster, algodón o espuma sobre la venda de tejido elástico, seguido de varias capas superpuestas de vendajes de elasticidad reducida. Los vendajes de elasticidad reducida se parecen a los vendajes Ace que se consiguen en la farmacia, pero son mucho menos elásticos. Por lo general hay más capas en la parte inferior de la extremidad, y menos a medida que se sube a la parte superior. Este tipo de envoltura crea presión gradual, que ayuda a que la linfa circule hacia arriba y fuera del brazo. Los vendajes deben estar ajustados, pero no apretados.

Es importante recordar que es mejor no colocarte los vendajes sin tu médico o tu especialista en linfedema presente para guiarte. Hacerlo puede empeorar tu linfedema. Siempre debes contar con un especialista que pueda vendarte y darte instrucciones adecuadas a tu situación particular.

Los vendajes se consideran una terapia reductiva, lo que quiere decir que reduce el volumen de la extremidad y la hace más pequeña. La escayola blanda multicapa se adhiere a tus músculos cada vez que usas el área afectada en lo que se denomina “presión de trabajo”. Cuando una persona con un brazo vendado lo usa para hacer actividades rutinarias o ejercicios indicados, la presión de trabajo genera una acción de bombeo interno que mueve la linfa hacia fuera de los tejidos y hacia dentro de los vasos del sistema linfático. La escayola de vendajes evita que la linfa vuelva a circular hacia la extremidad y también ablanda el tejido debajo de la piel. Los vendajes están especialmente recomendados para las personas que experimentan inflamación moderada a severa o cambios en los tejidos blandos.

Es recomendable comprar tus suministros de vendaje de tu especialista en linfedema o una compañía de suministros médicos. De ser posible, procura comprar dos juegos de vendajes, para que puedas alternar mientras lavas una. El costo generalmente oscila entre $100 y $150 y no está cubierto por el seguro de salud, sin embargo, considera verificar esto con tu plan.

Según tu plan de tratamiento para el linfedema, tu especialista en linfedema podría pedirte que te vendes el área afectada todos los días por varias semanas. La colocación diaria de vendajes puede exigir mucho tiempo y energía. Si te es difícil seguir tu tratamiento de vendajes, quizás puedes preguntarle a tu especialista en linfedema si puede ajustar tu plan de tratamiento a tus necesidades.

 

Almohadillas de espuma y bolsas de goma espuma

Las almohadillas de espuma y bolsas de goma espuma a veces se denominan almohadillas Schneider y paquetes Schneider, por el primer especialista en linfedema que las utilizó. Tu especialista en linfedema puede recomendarte almohadillas de espuma y bolsas de goma espuma si tienes inflamación o cicatrices pronunciadas, y endurecimiento de tejido blando debajo de la piel. Muchos terapeutas creen que las almohadillas de espuma y las bolsas de goma espuma pueden ayudar a reducir y ablandar las áreas afectadas por el linfedema grave.

Las almohadillas de espuma vienen en varias formas y tamaños diferentes. Tu especialista en linfedema puede ayudarte a elegir la almohadilla adecuada para tus necesidades. Tu especialista también puede enseñarte cómo colocar las almohadillas de espuma debajo de tus vendas o prendas de compresión Las almohadillas de espuma aplican presión constante y moderada a cualquier zona de inflamación evidente para reducir la inflamación y ablandar el área afectada.

Las bolsas de goma espuma son pequeñas bolsas que contienen trozos de espuma colocados entre dos pedazos de tela. Tu especialista en linfedema puede ayudarte a encontrar bolsas de goma espuma que sean adecuadas para ti y enseñarte a colocarlas debajo de tus vendas o prendas de compresión. Al igual que las almohadillas de espuma, las bolsas de goma espuma masajean las áreas endurecidas para ablandar el tejido.

Es buena idea preguntar si tu plan de seguro médico cubre los costos de las almohadillas de espuma o las bolsas de goma espuma.

 

Drenaje linfático manual

El drenaje linfático manual, que a veces se conoce como terapia linfática manual, es una técnica de masajes suaves que ayuda a drenar el exceso de linfa fuera del área afectada y de regreso a los vasos linfáticos. El drenaje linfático manual no es como otras formas tradicionales de masajes. En lugar de movimientos de presión profunda o circular, se cepilla la piel. En general, una sesión de drenaje linfático manual puede durar entre 20 y 45 minutos.

Si tu especialista en linfedema recomienda el drenaje linfático manual como parte de tu plan de tratamiento para el linfedema, es aconsejable:

  • saber cuántas horas de capacitación en esta técnica tiene tu especialista

  • saber cuánta experiencia práctica con el drenaje linfático manual tiene tu especialista

  • pedir conversar con otros pacientes que han recibido DLM de tu especialista

Muchos planes de seguro de salud cubren el drenaje linfático manual cuando se hace en un consultorio, pero es buena idea confirmar si tu plan cubre esta terapia.

Si te vas a hacer drenaje linfático manual durante los tratamientos de radiación o después de estos, tu especialista debe tener cuidado y evitar las zonas irritadas de la piel. El drenaje linfático manual se considera seguro para personas con un diagnóstico de cáncer de mama metastásico (cáncer que hizo metástasis en otras zonas).

 

Ejercicios

Ejercitar los músculos con estiramientos suaves y ejercicios para la amplitud de movimiento puede ayudar a mantener la flexibilidad de las articulaciones y la salud del sistema linfático. Cuando los músculos se contraen, bombean líquido en el cuerpo y ayudan a que la circulación del sistema linfático sea más efectiva.

Según la Declaración de dictamen sobre el ejercicio de la National Lymphedema Network la mayoría de las mujeres con linfedema puede hacer ejercicio siempre y cuando hagan lo siguiente:

  • usen prendas de compresión

  • no ejerciten el brazo ni otra parte del cuerpo afectada hasta el cansancio

  • hagan las modificaciones adecuadas para evitar traumatismos y el uso en exceso

Tu especialista en linfedema puede recomendar estiramientos y ejercicio, especialmente si tienes riesgo de linfedema o tienes un diagnóstico de linfedema. Un plan ejercicios típico puede incluir una combinación de los siguientes tratamientos:

  • estiramientos suave

  • ejercicios de flexibilidad y estiramiento

  • entrenamiento de fuerza (especialmente para las personas que se mantenían activas antes de la cirugía por cáncer de mama)

  • ejercicio aeróbico con la parte superior del cuerpo

Esforzarse mucho y demasiado pronto puede causar distención o lesiones, y desencadenar los síntomas del linfedema, así que es importante seguir las indicaciones de tu especialista. Los especialistas en linfedema recomiendan a menudo empezar poco a poco y luego aumentar la intensidad.

“Entre algunos ejemplos se incluye cerrar y abrir la mano; girar las muñecas; o extender y flexionar el codo despacio”, dice la doctora Andrea Cheville, psiquiatra de Mayo Clinic.

De ser posible, trabaja con un especialista en medicina física, un fisioterapeuta, un terapeuta ocupacional, un enfermero o un masajista que se especialice en tratamiento para el linfedema y rehabilitación posterior al cáncer de mama. Estos expertos pueden enseñarte a ejercitarte de manera adecuada, para que puedas hacerlo por tu cuenta con seguridad.

Algunas personas pueden tener dificultades para hablar con un experto que les muestre cómo hacer ejercicios adecuadamente. Si este es tu caso, es aconsejable hablar con tu médico o especialista en linfedema para ver si pueden recomendarte recursos alternativos. Por ejemplo, tu especialista puede recomendar un DVD de ejercicios de bajo impacto, llamado Fuerza y coraje: Ejercicios para sobrevivientes de cáncer de mama, elaborado por una sobreviviente de cáncer de mama y especialista en acondicionamiento físico para la salud.

En cada momento, tu rutina de ejercicios debe corresponderse con tu nivel de necesidades y tu estado físico. Por ejemplo, si no eras especialmente activa antes de tu cirugía por cáncer de mama, el entrenamiento de fuerza podría parecerte muy doloroso. Tu especialista puede recomendar que te mantengas haciendo ejercicios de bajo impacto, tales como caminar, nadar o hacer taichi. Si te mantenías activa antes de la cirugía, tu especialista puede recomendarte levantar pesos ligeros, caminar a paso ligero o recorrer distancias cortas en bicicleta.

Cualquier sea tu rutina de ejercicios, lo importante es:

  • hacer tus estiramientos suaves con la frecuencia indicada por tu especialista en linfedema, para mantener la circulación de la linfa

  • seguir con cuidado las indicaciones de tu especialista en linfedema cuando hagas ejercicios, y hacer las pausas recomendadas

  • detenerte si sientes dolor en alguna parte y decírselo a tu especialista en linfedema inmediatamente, por si necesitas ajustar tu rutina

  • prestar especial atención a cómo la mano, el brazo y la mitad superior de tu cuerpo responden a tu rutina de estiramiento y ejercicios

Si notas algún cambio de tamaño, forma, tejido, textura, dolor, peso o firmeza, podría ser un indicio de que debes hacer menos esfuerzo en una actividad en particular o tomar un descanso. Es importante mantener informado a tu especialista en linfedema para que puedas hacer ajustes y asegurar que tu plan sea adecuado, realista y seguro para ti.

Muchos centros de bienestar, gimnasios y hospitales ofrecen programas de ejercicios específicos para sobrevivientes de cáncer. Es importante revisar por adelantado cualquier programa que estés considerando y mostrárselo a tu especialista en linfedema antes de que lo empieces. Aun si lo promocionan como “rehabilitación posterior al cáncer”, puede ser que no satisfaga las necesidades de las personas con riesgo de tener linfedema.

 

Adelgazamiento

Las personas obesas o con sobrepeso tienen más riesgo de desarrollar linfedema, Cuando el cuerpo carga un peso excesivo, los tejidos requieren más vasos sanguíneos. Estos vasos sanguíneos adicionales crean un volumen mayor de sangre y linfa, lo que puede incrementar la carga en los ganglios y vasos linfáticos restantes después del tratamiento del cáncer de mama.

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI), parte de los Institutos Nacionales de la Salud, tiene una calculadora en línea que puedes usar para determinar tu IMC. Un IMC de 25 a 29,9 se considera sobrepeso, mientras uno de 30 o más indica obesidad. Sin embargo, un IMC alto no necesariamente indica un alto índice de masa corporal, especialmente en personas musculosas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) indican que las calculadoras de IMC permiten controlar categorías de peso que pueden generar problemas de salud, pero no diagnostican el índice de grasa corporal de una persona ni su estado de salud.

Perder exceso de peso puede reducir los síntomas de linfedema y el riesgo de recurrencia del cáncer de mama . Si tienes exceso de peso, puedes pedirle al médico o al especialista en linfedema que te recomienden ejercicios seguros. También puede ser útil ver a un nutricionista que te recomiende una dieta sana y equilibrada. Muchos hospitales y centros de tratamiento del cáncer cuentan con nutricionistas.

 

Cuidado personal

El cuidado personal abarca todo lo que puedes hacer en casa para reducir el riesgo de que el linfedema regrese o que empeore:

  • usar tu manga o prenda de compresión según las instrucciones de tu especialista en linfedema

  • mantener tus mangas y prendas de compresión limpias para que puedas usarlas durante el mayor tiempo posible

  • proteger el área afectada contra cortes, lesiones, uso excesivo y temperaturas extremas

  • aprender a identificar los indicios y síntomas de una infección

  • seguir el plan de tratamiento que creaste con tu especialista en linfedema

Es importante recordar que es seguro hacer muchos tratamientos para el linfedema por tu cuenta, siempre y cuando hayas recibido instrucciones del especialista en linfedema. Pero es más seguro ver a un especialista para tratamientos más complejos, como un drenaje linfático manual. Hacer movimientos agresivos de masaje cuando intentas realizar un drenaje linfático manual por tu cuenta también puede empeorar las cosas.

Cuidar tu salud mental también es esencial. Para algunas personas, las exacerbaciones del linfedema pueden ser frustrantes. La inflamación puede hacer que los demás hagan preguntas que uno preferiría no tener que responder. Los grupos y servicios de apoyo pueden ser una buena fuente de apoyo emocional. Si deseas tener contacto con otras personas que tienen un diagnóstico de linfedema, puedes pedirle a tu especialista en linfedema que te recomiende grupos o servicios en tu área.

 

Terapia descongestiva compleja

La terapia descongestiva compleja, también conocida como terapia descongestiva completa, es un programa intensivo que combina muchos diferentes enfoques de tratamiento, que pueden incluir vendajes, prendas de compresión, drenaje linfático manual, ejercicios y cuidado personal.

La terapia descongestiva compleja consiste en dos fases y se considera como el método de referencia de tratamiento del linfedema de estadios 2 y 3, es decir, moderado a severo.

La primera fase de la terapia descongestiva compleja tiene varios nombres diferentes, que incluyen “fase reductiva”, “fase de descongestión”, “fase intensiva” y “fase activa”. La fase I se concentra en sacar la linfa adicional del área afectada para reducir la inflamación visible y mejorar la forma del área afectada y el estado de la piel.

La fase I puede durar entre 3 y 8 semanas, según el tiempo que se tarde en reducir la inflamación y mejorar otros síntomas. Durante la fase I, por lo general ves a tu especialista en linfedema cinco días a la semana, en sesiones que podrían incluir el drenaje linfático manual, vendajes de compresión de elasticidad reducida (con almohadillas de espuma o bolsas de goma espuma, o sin ellas) y ejercicios. También tendrás que usar los vendajes en todo momento y solo quitártelos para ducharte o bañarte, y para las sesiones de drenaje linfático manual.

Tu especialista en linfedema se mantiene pendiente del aspecto del área afectada, para comprobar que tus sesiones de la fase I han logrado en la mayor medida posible reducir tus síntomas y para determinar si todo está listo para la fase II.

La fase II se enfoca en lograr que mantengas los resultados de la fase I por tu cuenta. Si bien los planes de tratamiento individuales varían, es probable que tengas que seguir con la fase II durante muchos años o incluso por el resto de tu vida. La fase II incluye determinar el tamaño de las mangas o prendas de compresión, y usarlas, aprender a ponértelas correctamente, mantener su estado y practicar el cuidado personal. Tu especialista en linfedema puede ayudarte a mantener los síntomas de linfedema controlados y ajustar el plan según lo necesites. Por ejemplo, algunas personas necesitan usar una manga o prenda de compresión todo el día, mientras otras necesitan usarlas solo algunas horas al día. Algunas personas sienten que el linfedema no se convierte en un problema importante para ellas, mientras que otras pueden experimentar exacerbaciones cuando hace mucho calor. Además, las personas que tienen períodos de empeoramiento del linfedema pueden tener que pasar por la fase I de nuevo.

Cada persona es diferente. Con el tiempo, se vuelve fácil reconocer cómo tu cuerpo reacciona en determinadas situaciones, para que puedas tomar las medidas adecuadas. Sin embargo, es importante consultar con el especialista en linfedema antes de hacer cambios a tu plan de tratamiento.

Puede ser difícil integrar las consultas diarias con un especialista en linfedema a tu horario, y estas son costosas cuando no las cubre un seguro de salud completamente. Si el programa de la fase I no es conveniente para ti, díselo a tu especialista en linfedema. Puede haber formas de modificar el plan de tratamiento de manera segura. Si sientes preocupación sobre tener que salir del trabajo por algunas horas todos los días o sobre los costos del tratamiento, puedes consultar información sobre Problemas laborales o Cobertura del costo de tu tratamiento del cáncer de mama.

 

Bombas neumáticas

La bomba neumática, también denominada “bomba de compresión neumática intermitente”, es una máquina que tiene conectada una manga o prenda tipo chaleco inflable. La bomba tiene diferentes cámaras que se inflan como globos consecutivamente, con el fin de estimular la circulación de linfa en la dirección correcta.

Las personas que necesitan una bomba neumática para tratar el linfedema en el brazo deben sentarse con la espalda recta en una silla junto a la bomba y colocarse la manga en el brazo. La manga se parece a un manguito para tomar la presión arterial que corre a lo largo del brazo. Las personas que necesitan una bomba neumática para tratar el linfedema en el tórax o torso deben sentarse con la espalda recta o acostarse, dependiendo de si la bomba tiene una manga inflable o una prenda tipo chaleco. Una sesión con la bomba puede durar hasta una hora.

Antes de que se extendiera el uso de la terapia descongestiva compleja, las bombas neumáticas se consideraban un pilar fundamental del tratamiento, pero los especialistas en linfedema aún consideran que las bombas son efectivas para algunas personas como complemento para otras terapias. Según tu situación, tu especialista en linfedema podría pedirte usar una bomba durante la fase I o la fase II de la terapia descongestiva compleja.

Las bombas neumáticas pueden costar desde $800 hasta más de $5000. Incluso si tu seguro médico cubre el costo de una bomba, es posible que tengas que pagar parte de este costo. Si tu especialista en linfedema recomienda que uses una bomba en casa como parte de tu plan de tratamiento, quizás sea más conveniente alquilar una primero, para que puedas probarla. Una vez que tú y tu especialista determinen que la bomba tiene un efecto significativo, puedes considerar alquilarla a largo plazo o comprarla, de ser posible. Necesitarás que el terapeuta para el linfedema te dé una receta para la bomba, ya sea que la alquiles o la compres.

Es importante tener en cuenta que usar una bomba por tu cuenta, sin hablar con tu especialista en linfedema nunca es recomendable. El especialista puede:

  • mostrarte cómo usar la bomba correctamente

  • ajustar las opciones, la presión y la acción de bombeo según tus necesidades

  • indicarte con qué frecuencia debes usar la bomba y durante cuánto tiempo

  • recordarte que una presión mayor no necesariamente significa mejores resultados y que, de hecho, las presiones leves son las más efectivas

Lo mejor es seguir las recomendaciones de tu especialista. Si es necesario hacer cambios, pide la opinión de tu especialista en linfedema antes.

Algunas personas que usan una bomba para el linfedema en el brazo a veces notan endurecimiento del tejido (fibrosis) en la parte superior del brazo. Si sientes algo fuera de lo usual, díselo a tu especialista en linfedema para que puedas ajustar el régimen del tratamiento.

 

Vendaje neuromuscular

El vendaje neuromuscular es muy flexible. Cuando se coloca en la piel, el vendaje neuromuscular sostiene y estabiliza ciertos músculos y articulaciones, sin restringir la amplitud de los movimientos del cuerpo. El objetivo es curar una lesión del cuerpo de forma natural. El vendaje neuromuscular es muy popular entre los atletas que practican diferentes deportes.

Algunos especialistas en linfedema están empezando a usar el vendaje neuromuscular como parte del plan de tratamiento para el linfedema. La teoría es que el vendaje imita el efecto del drenaje linfático manual al estimular la circulación de linfa mediante el estiramiento de la parte de la piel en la que se colocó el vendaje. Es necesario investigar más para confirmar si el vendaje puede ayudar con los síntomas del linfedema, pero es bueno saber que usar un vendaje neuromuscular no parece empeorar el linfedema.

Si se agrega el vendaje neuromuscular a tu plan de tratamiento, es conveniente preguntarle a tu especialista en linfedema sobre su experiencia anterior y su nivel de capacitación. También lo mejor es pedirle a tu especialista que te muestre cómo usar el vendaje correctamente, antes de ponértelo por tu cuenta. Además, asegúrate de no poner el vendaje en un área de la piel que esté irritada, porque puede agrietarla.

 

Diuréticos

Los diuréticos, también conocidos como “píldoras de agua”, ayudan a eliminar el agua y la sal del cuerpo aumentando la producción de orina. Los médicos recetan diuréticos a menudo para tratar afecciones como presión arterial elevada e insuficiencia cardíaca congestiva.

Algunos especialistas en linfedema pueden recetar diuréticos durante la primea fase de la terapia descongestiva compleja, para reducir la inflamación en algunos pacientes. Sin embargo, es importante recordar que los diuréticos no tienen un efecto en el exceso de linfa. Los diuréticos pueden causar un desequilibrio entre fluidos y electrolitos, así que su uso a largo plazo no está recomendado.

 

Cirugía

Si tienes un diagnóstico de linfedema grave, tu especialista en linfedema puede recomendar tratamiento de láser o cirugía como parte de tu plan de tratamiento para mejorar tus síntomas.

Terapia láser de baja intensidad

La terapia láser de baja intensidad permite extirpar ganglios linfáticos para mejorar la amplitud de movimiento en el área afectada y así reducir la inflamación y la tirantez. En la terapia láser tu especialista en linfedema coloca un dispositivo portátil pequeño directamente sobre la piel durante intervalos cortos. Los rayos láser infrarrojos penetran el tejido afectado y cambian las células que causan la inflamación. El dispositivo se parece mucho al otoscopio que usan los médicos para examinar el oído durante una revisión regular. Durante la aplicación del tratamiento con láser, no sientes nada. Incluso si recibes este tratamiento en el hospital, puedes volver a casa el mismo día.

Existen dispositivos láser de baja intensidad disponibles en el mercado, pero no es aconsejable usarlos por cuenta propia. Podrías terminar empeorando tus síntomas de linfedema. Es mucho más seguro ver a un especialista para tratamientos más complejos, como la terapia láser de baja intensidad.

Liposucción

El cuerpo tiende a depositar grasa en las zonas del brazo afectadas por el linfedema. El doctor Hakan Brorson, un cirujano sueco, fue el primero en descubrir que el linfedema grave sin depresiones (inflamación en la que no se produce hundimiento cuando se presiona la piel con un dedo) contiene una gran cantidad de tejido graso. Él usó la liposucción para extirpar el tejido graso y reducir el volumen del brazo de forma considerable. Al igual que los diuréticos, la liposucción no tiene un efecto directo en el linfedema, pero puede reducir el brazo a un tamaño manejable, para que puedas continuar tratando el linfedema con los tratamientos que tu especialista en linfedema ha indicado para ti. Es importante recordar que los cirujanos plásticos que hacen liposucciones no están necesariamente calificados para ofrecer liposucción para el linfedema de brazo.

Trasplante o cirugía de transferencia ganglionar

Una cirugía de transferencia ganglionar, también llamada trasplante ganglionar, conecta los ganglios linfáticos trasplantados con los vasos linfáticos en el tórax y el brazo. Esta conexión permite que los ganglios empiecen a funcionar correctamente de nuevo, reduciendo la linfa acumulada en el brazo. Un cirujano de microcirugía reconstructiva toma ganglios linfáticos saludables no esenciales del abdomen o la ingle, y los trasplanta a la axila. El procedimiento dura tres horas y, por lo general, requiere una hospitalización de uno a dos días. Es importante seguir las instrucciones de tu médico después de la cirugía. Tu especialista en linfedema puede controlar la zona del cuerpo de la que se extirparon los ganglios linfáticos, para asegurarse de que no muestre indicios de linfedema.

Anastomosis linfovenosa

La anastomosis linfovenosa, también denominada cirugía de derivación linfovenosa, es una técnica de microcirugía que conecta los vasos linfáticos bloqueados a las venas de la zona afectada. Esta conexión ayuda a drenar el exceso de linfa. El procedimiento se realiza bajo anestesia general, dura aproximadamente dos horas y no requiere permanecer en el hospital durante la noche.

Es importante recordar que podrías no ser candidata para ninguno de estos tres procedimientos quirúrgicos. Estos tratamientos se realizan en personas que han sido diagnosticadas con linfedema grave, que no responde a tratamientos menos invasivos. Si tu especialista en linfedema recomienda el tratamiento o la cirugía con láser, es conveniente preguntarle cómo encontrar un cirujano calificado, especialmente para procedimientos microquirúrgicos más especializados. Si tienes un tratamiento o una cirugía con láser, es importante seguir el plan de tratamiento que creaste con tu especialista en linfedema, para mantener tus síntomas bajo control.

— Se actualizó por última vez el 10 de marzo de 2022 20:41

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