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Las pelucas pueden ocultar la pérdida del cabello y, dependiendo del estilo, la longitud y el color que elijas, pueden ayudarte a verte como te veías antes del tratamiento o darte un estilo completamente nuevo.

Si experimentas debilitamiento o pérdida del cabello porque el tratamiento para el cáncer de mama que realizas incluye quimioterapia, radiación en todo el cerebro o tamoxifeno, las pelucas pueden darte curiosidad.

Las pelucas pueden ocultar la pérdida del cabello y, dependiendo del estilo, la longitud y el color que elijas, pueden ayudarte a verte como te veías antes del tratamiento o darte un estilo completamente nuevo. También pueden proteger el cuero cabelludo del sol y el aire frío.

Muchas mujeres encuentran en las pelucas una sensación de normalidad y estabilidad durante el tratamiento contra el cáncer. Además, las pelucas pueden dar cierto grado de privacidad, ya que pueden evitar que las personas pregunten por tu apariencia y tu diagnóstico. A algunas personas les gusta experimentar y divertirse con distintos estilos y colores de pelucas o alternar entre una peluca y otros accesorios para la cabeza, como sombreros, turbantes o pañuelos.

¿No sabes si la peluca es una buena opción para ti o no tienes idea de dónde comenzar a buscarla? En esta página aprenderás cómo comprar una peluca u obtenerla sin costo, cómo elegir la que mejor te quede, cómo cuidarla y mucho más.

 

Cómo prepararse para usar una peluca

Si crees que podrías querer una peluca, sería útil tomar algunas medidas preparatorias antes de comenzar la quimioterapia u otro tratamiento que pueda causar pérdida del cabello. Por ejemplo:

  • Encuentra o toma algunas fotos de tu peinado preferido. De esta manera será más fácil encontrar una peluca que se parezca más a tu color, largo y estilo en caso de que decidas que eso es lo quieres.

  • Córtate el pelo corto Es menos traumático perder mechones de pelo corto que largo, y es más fácil colocarse una peluca con menos cabello. Además, si te acostumbras al pelo corto, no sentirás que se hace tan larga la espera hasta que el pelo crezca para sentirte como siempre.

Analiza elegir una peluca antes de comenzar un tratamiento que pueda provocar caída del cabello. Tendrás más energía y puedes acostumbrarte a usar la peluca en sesiones de práctica, alternando con tu pelo natural.

 

Dónde conseguir una peluca

¿Cómo encuentro una peluca? Hay distintas opciones:

  • En una tienda de pelucas. Puedes recibir recomendaciones de personas que trabajan en tiendas de pelucas locales o de especialistas de organizaciones relacionadas con el cáncer de mama, del centro oncológico del hospital al que acudes o a través de tu peluquero. Algunos expertos en pelucas realizan visitas domiciliarias, lo que otorga algo más de privacidad.

  • En Internet. Al igual que sucede con la mayoría de las cosas en la actualidad, puedes comprar una peluca en línea. En los sitios web de venta al por menor encontrarás una amplia selección de pelucas, que vienen en todos los colores, longitudes y estilos. Algunos ofrecen consultas telefónicas o por correo electrónico, para que puedas encontrar el estilo correcto para ti. Esa es una buena opción si prefieres más privacidad para elegir tu peluca.

  • A través de un programa de caridad. En lugar de comprar una peluca (y que puedan reembolsarte todo el costo o parte de este a través de la compañía de seguro de salud), puedes investigar los programas gratuitos de la Sociedad Americana contra el Cáncer u otras organizaciones sin fines de lucro que ofrecen este beneficio (consulta la sección “Cobertura del costo de una peluca” más abajo para obtener más información).

Donde sea que decidas comprar una peluca, asegúrate de averiguar por anticipado sobre políticas de devolución y cambio. Quizás quieras probarte distintas pelucas y devolver algunas de ellas, o puedes decidir, luego de probarte algunas, que las pelucas no son para ti. También sería útil preguntar si habrá tarifas de reabastecimiento u otras limitaciones en las devoluciones.

 

Cobertura del costo de una peluca

Muchas compañías de seguro de salud cubren parte o la totalidad del costo de una peluca, siempre que el médico lo indique mediante una receta. La peluca, a fin de cuentas, es un remedio para un efecto secundario del tratamiento, igual de importante que el medicamento que tomas para las náuseas. Estas son medidas que puedes tomar si quieres intentar ver si el seguro puede cubrir el costo de tu peluca:

  • Antes de adquirir una peluca, llama a tu compañía de seguro de salud y pregunta si brindan cobertura para una “prótesis craneal” por pérdida del cabello relacionada con quimioterapia o radioterapia. Si la respuesta es afirmativa, pregunta cuál es el costo máximo que cubren, qué papeles necesitas presentar para realizar la solicitud (incluidos los detalles sobre qué debe decir la receta del médico) y cuál es el plazo para obtener el reembolso.

  • En la mayoría de los casos, deberás pagar la peluca en el momento en que la adquieras y, luego, recibirás el reembolso después de presentar la solicitud de cobertura en la compañía de seguro. Por lo general, deberás enviarle a la compañía de seguro una receta escrita por el médico por la “prótesis craneal” o la “prótesis capilar” (con el código del diagnóstico de cáncer), el recibo que te dieron cuando compraste la peluca (con el número de identificación fiscal de la compañía que te la vendió) y el formulario de solicitud de cobertura completo. Algunos proveedores de pelucas y centros hospitalarios tramitan la solicitud de seguro en nombre de los pacientes y no exigen el pago por adelantado.

  • Si pagas una parte o la totalidad del costo de la peluca con dinero de tu bolsillo, guarda el recibo de la compra. Puede ser un gasto médico que se puede incluir en la deducción de impuestos.

Si no cuentas con cobertura o si prefieres no pasar por el proceso de solicitud de cobertura del seguro, ten en cuenta que la Sociedad Americana contra el Cáncer y otras organizaciones ofrecen pelucas en forma gratuita o por costos reducidos para las personas que están en tratamiento contra el cáncer. Puedes averiguar otras opciones para adquirir una peluca gratuita en Internet o a través de la sede local de la Sociedad Americana contra el Cáncer. También puedes ponerte en contacto con trabajadores sociales del centro oncológico local.

 

Elección de la peluca

Aquí te explicamos cómo elegir una peluca de buena calidad, que se ajuste bien a tu cabeza y que te quede bien:

  • Primero, fíjate cuánto mide tu cabeza con una cinta de costurero. Así podrás determinar tu talla de gorro.

  • Decide si quieres una peluca con cabello similar al tuyo en términos de color y estilo, o si quieres algo distinto. Quizás quieres dos pelucas: una parecida a tu estilo actual y una divertida, con una longitud, color y estilo nuevos.

  • Considera elegir un color que sea de un tono más claro que tu propio pelo. Es posible que la piel se opaque durante la quimioterapia y que adquiera una tonalidad cercana al gris, verde o amarillo. En general, cuanto menos contraste, más sentador es. Así, llamará menos la atención.

  • Decide si preferirás una peluca de fibra sintética, de pelo natural o de una mezcla de ambos. La mayoría de las mujeres eligen las pelucas sintéticas. Se sienten bien al tacto y se ven bien, no requieren demasiada atención ni cuidado y su precio es moderado (entre USD 30 y 500). Una peluca de cabello humano podría costar entre USD 800 y 3000 o más y requiere más cuidados que los necesarios para tu propio pelo.

  • Elige la peluca de mejor calidad y aspecto más natural que puedas pagar. Las características principales que hacen que una peluca se vea realista son el agregado de tul o encaje en el frente y de monofilamento en la coronilla o la raya. En las pelucas con tul frontal, cada hebra de cabello de la zona delantera de la peluca se ata individualmente a una tela transparente, lo que crea la ilusión de una línea de crecimiento natural. Las coronillas o rayas de monofilamento hacen que la parte superior de la peluca se vea realista. Estas se fabrican atando o cosiendo los mechones de cabello en la parte superior de la gorra, que está hecha de un material fino y transparente.

 

Cómo colocarse la peluca

Sigue estos pasos para colocarte la peluca y que quede bien puesta en su lugar:

  • Si tienes cabello natural de cualquier largo, deberás dejarlo lo más plano y liso que puedas. Puedes usar un casco o gorra de peluca hecho de malla o nilón debajo de la peluca. Incluso aunque no tengas pelo, en la mayoría de los casos, deberías usar un casco o gorra de peluca, porque así podrás mantenerla en su lugar, proteger el cuero cabelludo de la irritación y repeler el sudor. Algunas mujeres deciden usar una vincha sujetadora de peluca en lugar de una gorra o además de esta. Una vincha sujetadora de peluca es similar a una vincha común, no se adhiere a la peluca y ayuda a mantenerla en su lugar.

  • Ajusta las solapas de velcro ubicadas en la parte trasera de la peluca para que se agarre bien a la cabeza.

  • Inclina la cabeza hacia adelante. Con ambas manos, alinea la parte frontal de la peluca con la línea de crecimiento del cabello y, luego, colócate la peluca desde el frente hacia atrás. Usa las solapas de las orejas (ubicadas cerca de las sienes) para centrar la peluca.

 

Cómo cuidar la peluca

Si la guardas y la cuidas bien, una peluca de uso diario hecha de cabello sintético debería durar entre 3 a 5 meses, y una de cabello humano, entre 9 meses y 1 año. A continuación te explicamos cómo lograr que la peluca se vea bien el mayor tiempo posible:

  • Lava y aplica acondicionador en la peluca cada 8 a 10 usos.

  • Cada tanto, “dale un descanso” a la peluca y reemplázala por un turbante, pañuelo o sombrero.

  • Si tienes una peluca sintética estándar, mantenla alejada del calor intenso; por ejemplo, el que emana del horno, la parrilla, un calentador para exteriores o cualquier llama encendida, porque podría derretirse. En la mayoría de los casos, no deberías usar herramientas de peluquería que funcionen con calor o secadores de pelo en una peluca sintética, a menos que se indique específicamente que es apta para el calor.

  • Si te gustaría recibir ayuda para peinar, darle forma o lavar la peluca, puedes llevarla a un peluquero especialista.

  • Cuando no estés usando la peluca, colócala en un soporte para pelucas en alguna parte de la casa que reciba la menor cantidad posible de luz, calor, humedad y polvo. Puedes hacer tu propio soporte con dos botellas plásticas de gaseosa de dos litros. Córtalas al medio, descarta las partes superiores, pon los extremos cortados de las partes inferiores frente a frente e introduce uno en el otro. Así lograrás un soporte con forma de pelota de fútbol americano.

 

Más información sobre las pelucas

— Se actualizó por última vez el 2 de junio de 2022 20:30

Revisado por 2 advisers médicos
 
Carliz Sotelo Moore
Wigs.com
Melissa Hutchison
Temple University Hospital, Philadelphia, PA
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