Vivir lejos de un supermercado puede afectar la cicatrización tras una reconstrucción mamaria

La distancia a la que vives de un supermercado puede tener un gran impacto en la salud. Según un estudio reciente, para las personas con diagnóstico de cáncer de mama, el acceso limitado a alimentos frescos podría suponer un tiempo de recuperación más largo después de una cirugía de reconstrucción mamaria.
En concreto, en el estudio se descubrió que las personas que viven lejos de los supermercados presentaban el doble de riesgo de tener una complicación grave tras una reconstrucción mamaria después de una mastectomía, en comparación con las personas que viven cerca de un supermercado.
"Nuestros resultados parecen indicar que el acceso a alimentos saludables y el estado nutricional pueden influir en el riesgo de tener complicaciones tras la cirugía de reconstrucción mamaria", afirmó en un comunicado de prensa el Dr. Kenneth Fan, cirujano plástico de Medstar Georgetown University Hospital y autor de este estudio.
Según el Departamento de Agricultura de los EE. UU., se calcula que unos 40 millones de estadounidenses viven en zonas de bajos ingresos y con escaso acceso a alimentos, donde el supermercado más cercano está a más de un kilómetro y medio de distancia en las ciudades o a más de 16 km (10 mi) en las zonas rurales. Las personas que viven en estas zonas, a las que a veces se les llama “desiertos alimentarios”, pueden tener un peso corporal más elevado y una peor nutrición. Estos factores pueden dificultar la recuperación tras operaciones como la reconstrucción mamaria, ya que una buena alimentación ayuda a que las heridas cicatricen y reduce el riesgo de infección. Fan y sus colegas querían saber cómo el hecho de vivir en un desierto alimentario afecta los resultados de la reconstrucción en las personas con diagnóstico de cáncer de mama.
Fan y sus colegas analizaron los antecedentes médicos de 1.020 personas con diagnóstico de cáncer de mama a las que se les practicó una mastectomía seguida de una reconstrucción mamaria entre 2014 y 2018. El 60 % de las personas participantes vivía en zonas con escaso acceso a alimentos.
Más de la mitad (55 %) de las personas que vivían en desiertos alimentarios tuvieron al menos una complicación tras la reconstrucción mamaria, como un retraso en la cicatrización, en comparación con las personas que no vivían en desiertos alimentarios (39 %). Vivir en un desierto alimentario casi duplicaba el riesgo de complicaciones graves tras la reconstrucción, como necesitar cirugía adicional para retirar un implante o extirpar tejido infectado en una reconstrucción con colgajo DIEP.
Dado que la nutrición parece desempeñar un papel fundamental en la recuperación, los autores sugieren que se incluyan pruebas de detección nutricional en las evaluaciones nutricionales previas a la mastectomía y a la cirugía de reconstrucción mamaria. Estas evaluaciones podrían ayudar a que el personal de atención sanitaria sepa si alguien podría necesitar apoyo adicional a través de programas de asistencia alimentaria.
Si estás pensando en hacerte una reconstrucción mamaria, o ya te la hiciste, y no puedes conseguir alimentos saludables durante la recuperación, ten en cuenta que no eres un caso aislado. Entre el 17 % y el 55 % de las personas con diagnóstico de cáncer tienen acceso limitado a alimentos nutritivos. Hay recursos disponibles, como el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, sigla en inglés), que ayuda a cubrir los gastos de comida de las familias con ingresos más bajos. Por lo general, las familias que cumplen los requisitos para el SNAP tienen unos ingresos mensuales iguales o inferiores al 130 % del umbral de pobreza. Para una familia de tres, esto supone unos USD 2.888 al mes, o USD 34.656 al año. Para comenzar, busca la oficina local del SNAP de tu estado. Puedes presentar la solicitud por internet, en persona o por correo, dependiendo del estado en el que vivas.
Si no cumples los requisitos para el SNAP, quizá puedas conseguir alimentos frescos en un banco de alimentos local, en una iglesia o en otro lugar de culto. La organización Cancer Support Community tiene una línea de ayuda (888-793-9355) para ayudar a las personas con diagnóstico de cáncer a ponerse en contacto con los bancos de alimentos y los programas de ayuda alimentaria locales.