El riesgo de problemas cardíacos es menor en sobrevivientes de cáncer de mama que hacen ejercicio

El riesgo de problemas cardíacos es menor en sobrevivientes de cáncer de mama que hacen ejercicio

El ejercicio ayudó a reducir el riesgo de problemas cardíacos en mujeres que recibían tratamiento para el cáncer de mama.
28 jun 2022.
 

El ejercicio ayudó a reducir el riesgo de problemas cardíacos en mujeres que recibían tratamiento para el cáncer de mama, según un estudio holandés.

La investigación se publicó en la edición de junio de 2022 disponible en inglés de la revista JACC: CardioOncology. Lee la publicación disponible en inglés: “Physical Activity and Cardiac Function in Long-Term Breast Cancer Survivors: A Cross-Sectional Study” (Actividad física y función cardíaca en sobrevivientes de cáncer de mama a largo plazo).

 

Tratamiento para el cáncer de mama y problemas cardíacos

Los problemas cardíacos pueden ser efectos secundarios a largo plazo de varios tratamientos para el cáncer de mama, especialmente:

  • las antraciclinas que se usan en la quimioterapia, incluidas Adriamycin (nombre genérico: doxorrubicina), daunorubicina y Ellence (nombre genérico: epirrubicina).

  • Herceptin (nombre genérico: trastuzumab)

  • la radioterapia en el lado izquierdo, porque el corazón está en el lado izquierdo

Las investigaciones muestran que, siete o más años después de terminar el tratamiento para el cáncer de mama, las mujeres tienen un riesgo casi dos veces más alto de fallecer por problemas cardíacos que las mujeres sin antecedentes de cáncer de mama.

Existen varias maneras en las que los médicos miden qué bien funciona tu corazón. Uno de los indicadores más antiguos y comúnmente usados es la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (LVEF, sigla en inglés), que es un porcentaje de la cantidad de sangre que bombea el ventrículo izquierdo hacia fuera en cada latido. Una LVEF de un 60 % significa que el 60 % del volumen total de sangre en el ventrículo izquierdo se expulsa con cada latido. Una LVEF normal está entre el 50 % y el 70 %.

Un indicador más reciente es la tensión longitudinal global (GLS, sigla en inglés), que mide la variación en longitud de las capas opuestas de fibras musculares cardíacas en el ventrículo izquierdo mientras el corazón late. Las fibras del miocardio conforman la capa muscular del corazón. La GLS varía según la edad y el sexo, y se expresa como un número negativo. Las investigaciones sugieren rangos de GLS normales entre un -18 % y un -22 %.

Dado que las medidas de LVEF pueden variar con la calidad de imagen, la GLS se está convirtiendo en la forma más popular de medir la función cardíaca.

 

Acerca del estudio

Los estudios muestran que hacer ejercicio reduce el riesgo de problemas cardíacos en personas sin antecedentes de cáncer. Sin embargo, no se han realizado muchas investigaciones sobre el ejercicio y el riesgo de enfermedad cardíaca en personas con antecedentes de cáncer. En este estudio, los investigadores querían ver si el ejercicio podía reducir el riesgo de problemas cardíacos en personas que recibieron tratamiento para el cáncer de mama.

Los investigadores analizaron la información de un estudio llamado HARBOR (de identificación de subgrupos con riesgo alto de enfermedad cardiovascular entre sobrevivientes de cáncer de mama). Este estudio holandés incluyó a 569 mujeres de entre 40 y 50 años de edad, quienes recibieron tratamiento para el cáncer de mama en estadio I a estadio III entre 2002 y 2007, o en 2008 y 2012:

  • 306 mujeres (un 54,7 %) recibieron quimioterapia con antraciclinas

  • el 8,8 % recibieron Herceptin

  • el 42,6 % recibieron radiación en el lado izquierdo, y el 45,8 % recibieron radiación en el lado derecho

  • ninguna de las mujeres tenía antecedentes de enfermedad cardíaca antes de recibir un diagnóstico de cáncer de mama

Los investigadores evaluaron la función del corazón de cada mujer de diversas maneras, entre ellas:

  • exploraciones físicas

  • análisis de sangre

  • análisis de orina

  • ecocardiogramas bidimensionales (una ecografía que observa la estructura y función del corazón)

  • LVEF

  • GLS

Todas las mujeres respondieron un cuestionario en que se les preguntaba sobre su actividad física durante el año anterior. El cuestionario incluía preguntas sobre actividades laborales y recreativas:

  • Las mujeres inactivas no hacían ejercicio y permanecían sentadas la mayoría del tiempo en el trabajo.

  • Las mujeres moderadamente inactivas hacían ejercicio por hasta 3,5 horas a la semana o no hacían ejercicio y estaban de pie la mayor parte del tiempo en el trabajo o hacían trabajos manuales.

  • Las mujeres moderadamente activas hacían ejercicio de 3,5 a 7 horas a la semana; si hacían ejercicio por 3,5 horas o menos a la semana, estaban de pie la mayor parte del tiempo en el trabajo.

Las mujeres consideradas activas:

  • hacían ejercicio más de siete horas a la semana

  • hacían ejercicio de 3,5 a 7 horas a la semana y estaban de pie la mayor parte del tiempo en el trabajo

  • hacían ejercicio por hasta 3,5 horas a la semana y hacían trabajos manuales

  • no hacían ejercicio pero hacían trabajos manuales pesados

La mayoría de las mujeres dijeron que permanecían sentadas la mayor parte del tiempo en el trabajo.

El análisis incluyó información de 559 de las mujeres que participaron en el estudio HARBOR. Los investigadores no incluyeron a 10 mujeres en su análisis porque no había información sobre su actividad física.

En general:

  • el 5 % de las mujeres se consideraron inactivas

  • el 22,7 % de las mujeres se consideraron moderadamente inactivas

  • el 27,5 % de las mujeres se consideraron moderadamente activas

  • el 44,7 % de las mujeres se consideraron activas

  • el 37,7 % de las mujeres tenían presión arterial elevada

  • el 31,5 % de las mujeres tenían colesterol alto

  • el 6,8 % de las mujeres tenían diabetes

  • el 45,3 % de las mujeres eran exfumadoras, y el 14,5 % eran fumadoras en ese momento

La presión arterial elevada, el colesterol alto, la diabetes y fumar son factores de riesgo de enfermedad cardíaca.

Aproximadamente el 66 % de las mujeres inactivas recibieron su diagnóstico cinco a siete años antes. Las mujeres en los otros tres grupos de actividad habían recibido su diagnóstico hace más de 10 años.

Los investigadores buscaron conexiones entre la actividad física y la función cardíaca.

Descubrieron que las mediciones de GLS eran las mejores para mujeres activas. La GLS fue:

  • -17,1 % para mujeres inactivas

  • -18,4 % para mujeres moderadamente inactivas

  • -18,2 % para mujeres moderadamente activas

  • -18,5 % para mujeres activas

Entonces, en comparación con las mujeres inactivas, las mujeres tuvieron un riesgo 35 % menor de GLS anormal, y las mujeres activas tuvieron un riesgo 39 % menor de GLS anormal. Este hecho se observó independientemente de si las mujeres:

  • tenían alguno de los cuatro factores de riesgo de enfermedad cardíaca medidos

  • recibieron tratamientos para el cáncer de mama de los que se sabe que causan problemas cardíacos

La LVEF fue aproximadamente la misma, dentro del rango normal, para los cuatro grupos de actividad.

“Teniendo en cuenta que la disfunción cardíaca subclínica (es decir, GLS desfavorable) puede preceder eventos cardiovasculares adversos, estos resultados indican que las medidas para incrementar los niveles de actividad física (por ejemplo, ofrecer un programa de actividad física) pueden contribuir a la reducción de la morbilidad cardioivascular en sobrevivientes de cáncer de mama”, escribieron los investigadores.

En el artículo editorial adjunto, Edith Pituskin, RN, MN(NP), PhD, de la Universidad de Alberta en Edmonton, y sus colegas escribieron: “Con los avances técnicos en ecocardiografía, la GLS puede evaluarse confiablemente y está reconocida como superior a la LVEF para la detección de cambios subclínicos [en la función cardíaca]. La GLS refleja la lesión de las fibras del miocardio y detecta cambios sutiles en el movimiento de las paredes, a pesar de la LVEF normal.

“[Es] importante considerar que las exposiciones tradicionales, específicamente, las antraciclinas y la radioterapia en el lado izquierdo, no influyeron en los resultados”, agregaron.

 

Qué significa esto para ti

Si has recibido tratamiento para el cáncer de mama, los problemas cardíacos son un posible efecto secundario a largo plazo.

Sin embargo, este estudio ofrece noticias muy buenas: Hacer ejercicio puede ayudar a reducir el riesgo de problemas cardíacos, incluso si has recibido tratamientos de los que se sabe que producen problemas cardíacos, como quimioterapia con antraciclinas, radiación en el lado izquierdo y Herceptin.

Hacer ejercicio es tan importante, que actualmente se considera parte del tratamiento para el cáncer de mama. La Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, sigla en inglés) publicó pautas sobre ejercicios, alimentación y control del peso durante el tratamiento del cáncer de mama en mayo de 2022.

Hacer ejercicio es importante incluso después de concluir el tratamiento del cáncer de mama. Un estudio de más de 1500 sobrevivientes de cáncer de mama estadounidenses mostró que los sobrevivientes del cáncer que no hacían ejercicio y pasaban la mayor parte del día sentados tenían más probabilidades de morir de cáncer u otra causa que quienes pasaban menos tiempo sentados y eran más activos.

Aun así, sabemos que si estás recuperándote del cáncer de mama o recibiendo tratamiento, y tienes que atender el trabajo, las tareas del hogar y los asuntos familiares, encontrar tiempo para hacer ejercicio todos los días parece imposible.

Es aconsejable comenzar despacio, especialmente si nunca antes hiciste ejercicio. Puedes comenzar por caminar de 15 a 20 minutos por día y aumentar de forma gradual el tiempo que caminas. También puedes comenzar por andar lentamente en bicicleta y elongar de manera suave.

Es conveniente caminar con un amigo. Las personas tienen más probabilidades de adoptar una rutina cuando ejercitan con un amigo, además, puedes tomarlo como una oportunidad para socializar.

No importa la edad que tengas, nunca es demasiado tarde para ponerse en movimiento. Y una vez que comiences... ¡no dejes de hacerlo!

Obtén más información sobre el ejercicio.

Redacción: Jamie DePolo, editora sénior

— Se actualizó por última vez el 8 de septiembre de 2022 22:47

Revisado por 1 adviser médicos
 
Brian Wojciechowski, MD
Sistema de salud Crozer Health, área de Filadelfia, PA
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