La ASCO publica pautas sobre ejercicios, alimentación y control del peso durante el tratamiento para el cáncer

La ASCO publica pautas sobre ejercicios, alimentación y control del peso durante el tratamiento para el cáncer

Los médicos deben recomendar ejercicios aeróbicos y de resistencia regulares a las personas que reciben tratamiento para el cáncer.
26 may 2022.
 

Los médicos deben recomendar ejercicios aeróbicos y de resistencia regulares a las personas que reciben tratamiento para el cáncer, de acuerdo con las nuevas pautas de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés).

Las pautas fueron publicadas en línea el 16 de mayo de 2022 por la revista científica Journal of Clinical Oncology. Lee la publicación disponible en inglés: “Exercise, Diet, and Weight Management During Cancer Treatment: ASCO Guideline” (Ejercicio, alimentación y control del peso durante el tratamiento para el cáncer: Pautas de la ASCO).

La ASCO es una organización nacional de oncólogos y otros profesionales especializados en el tratamiento para el cáncer. La ASCO desarrolla pautas para médicos que están respaldadas por investigaciones y experiencias muy fiables.

 

El ejercicio, la alimentación y el cáncer de mama

No hacer ejercicio y tener malos hábitos alimenticios son factores que contribuyen al exceso de peso y pueden resultar en niveles más altos de inflamación en el cuerpo, situaciones a la vez relacionadas con un mayor riesgo de más de doce tipos de cáncer, entre ellos, el cáncer de mama.

Hacer ejercicio regularmente es importante para estar lo más saludable posible. Cada vez son más las investigaciones que demuestran que el ejercicio puede reducir el riesgo de:

  • cáncer de mama en personas que nunca han recibido este diagnóstico

  • cáncer de mama que vuelve a aparecer (recurrencia) en las personas que ya han recibido este diagnóstico

En el caso de las personas que viven con cáncer, hacer ejercicio regularmente también tiene estos beneficios:

  • mejorar el funcionamiento físico

  • reducir la ansiedad

  • aliviar la depresión

  • disminuir la fatiga

  • mejor calidad de vida

Hay tres tipos básicos de ejercicios:

  • En los ejercicios aeróbicos, se utilizan los músculos grandes del cuerpo con movimientos rítmicos y repetitivos. Por ejemplo, al caminar, correr, andar en bicicleta y bailar.

  • Los ejercicios de flexibilidad estiran los músculos para mantenerlos elásticos y dejar que las articulaciones se muevan libremente. Por ejemplo, al hacer yoga, taichí, estiramientos o al hacer rodar cilindros de goma espuma por el cuerpo.

  • En los ejercicios de resistencia, se utiliza peso o resistencia para hacer que tus músculos se esfuercen. Por ejemplo, al hacer levantamiento de peso, ejercicios con bandas de resistencia, flexiones de brazos en barra horizontal y lagartijas.

Varias organizaciones, incluida la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS, sigla en inglés) y la Universidad Estadounidense de Medicina Deportiva (ACSM, sigla en inglés), publicaron recomendaciones de ejercicio para las personas que viven con cáncer y logran recuperarse de él. Aun así, la mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer no hace ejercicios regularmente.

En muchos casos, las personas que reciben un tratamiento para el cáncer, especialmente tratamiento para cáncer en estadio avanzado, no hace ejercicio porque ellas y sus médicos creen que podría no ser seguro.

Si bien hay menos estudios sobre la alimentación y el cáncer, sabemos que una dieta saludable con muchas frutas, vegetales y proteínas densas en nutrientes, así como limitar o evitar los alimentos procesados o endulzados, puede ayudarte a mantener un peso saludable, con poco o ningún exceso de grasa.

 

Recomendaciones en las pautas

Al desarrollar las pautas sobre ejercicios y alimentación para adultos que reciben tratamiento para el cáncer, los expertos de la ASCO revisaron diversos estudios. Los tipos más comunes de cáncer que revisaron los expertos fueron:

  • cáncer de mama

  • cáncer de próstata

  • cáncer de pulmón

  • cáncer colorrectal

Las pautas indican:

Los médicos deben recomendar ejercicios aeróbicos y de resistencia regulares para las personas que reciben tratamiento para cáncer no metastásico. El cáncer de mama no metastásico es aquél que no se ha extendido más allá del área de la mama. (El cáncer metastásico es aquél que se ha extendido a otras áreas del cuerpo alejadas del área inicial).

Los médicos podrían recomendar ejercicios antes de la cirugía a las personas con un diagnóstico de cáncer de pulmón.

Además, los expertos afirman que no hay evidencia actual suficiente para recomendar o no recomendar diversos regímenes alimentarios o maneras de comer orientadas a aliviar los efectos secundarios o mejorar la calidad de vida, entre ellas:

  • la dieta cetogénica

  • una dieta baja en carbohidratos

  • dietas de bajo contenido graso

  • ayuno

  • alimentos funcionales

Tampoco se encontró evidencia suficiente para recomendar o no recomendar tratar de bajar de peso mientras se recibe tratamiento para el cáncer.

Las pautas también indican que las dietas neutropénicas —específicamente, aquellas que excluyen frutas y vegetales crudos— no se recomiendan para reducir el riesgo de infecciones en personas que reciben tratamiento para el cáncer, dado que es probable que sus riesgos superen sus beneficios. Sin embargo, los expertos señalaron que no existen muchas investigaciones de calidad sobre este tema. Las personas que hacen dietas neutropénicas siguen estrictas pautas de seguridad alimenticia y evitan alimentos con probabilidad de exponerlas a microbios y bacterias. Estas incluyen carnes procesadas y curadas, pescado crudo, y frutas y verduras congeladas.

“Con las pautas se buscó llamar la atención hacia áreas como el control del peso, donde la evidencia de buena calidad es limitada”, declaró Sami Mansfield, fundadora de Cancer Wellness for Life y una de los autores de las pautas para Breastcancer.org. Mansfield también es especialista en ejercicios oncológicos y lidera BUILD, un programa funcional de ejercicios para sobrevivientes de cáncer.

“Si bien no pudimos hacer recomendaciones concisas en estas pautas, se debe seguir estudiando estos temas en ensayos clínicos de calidad, a fin de generar evidencia adicional para el futuro”.

 

Qué significa esto para ti

Si estás recibiendo tratamiento para cáncer de mama no metastásico, estas pautas respaldan el ejercicio regular y te invitan a practicarlo en un nivel de intensidad con el que te sientas cómoda.

Si estás recibiendo tratamiento para cáncer de mama metastásico que se expandió a los huesos, una investigación publicada en agosto de 2021 arrojó que puedes participar con seguridad en programas de ejercicios supervisados.

Hacer ejercicio puede aliviar ciertos efectos secundarios del tratamiento para el cáncer de mama, entre ellos la fatiga, la ansiedad y la depresión, así como mejorar tu calidad de vida general.

Debido a que los tratamientos del cáncer pueden cambiar la forma en que te mueves y funcionas, tiene sentido que hables con tu médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios y le preguntes si hay determinados movimientos que no deberías hacer.

También es aconsejable comenzar despacio, especialmente si nunca lo hiciste antes. Puedes comenzar por caminar de 15 a 20 minutos por día y aumentar de forma gradual el tiempo que caminas. También puedes comenzar por andar lentamente en bicicleta y elongar de manera suave.

Mansfield explicó: “Es muy beneficioso que todas las personas que están retomando o comenzando un programa de ejercicios lo hagan en periodos cortos, de intensidad moderada, con movimientos con todo el cuerpo y usando solo su peso corporal. Pueden hacer cosas en casa con un mínimo de equipos. Por ejemplo, sentarse en una silla y luego pararse. O sentarse en una silla y hacer levantamientos de piernas y flexiones de brazos con una lata de sopa en cada mano. Concéntrate en los entornos controlados, usa ayudas para mantener el equilibrio si las necesitas y dale prioridad a mantener una buena postura con un rango de movimientos completo. Si no sabes dónde empezar, habla con tu médico sobre una derivación a un terapeuta físico oncológico calificado, para obtener una evaluación y un plan.

Obtén más información sobre el ejercicio.

Redacción: Jamie DePolo, editora sénior

— Se actualizó por última vez el 5 de agosto de 2022 19:29

Revisado por 1 adviser médicos
 
Brian Wojciechowski, MD
Sistema de salud Crozer Health, área de Filadelfia, PA
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