Una nueva investigación relaciona el cáncer de mama (seno) agresivo con los vertederos del programa Superfund

Se descubrió que las personas que vivían cerca de vertederos de residuos peligrosos presentaban tasas más elevadas de cáncer de mama triple negativo y metastásico en comparación con otros tipos de cáncer de mama.

Actualizado el 29 de enero de 2026

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En el verano de 2024, Erin Kobetz, PhD, MPH, se sentó en una iglesia del sur de Florida a escuchar las preocupaciones de los miembros de la comunidad, quienes creían que una base aérea cercana era la culpable de las mayores tasas de cáncer de mama en su comunidad. La base aérea fue declarada sitio federal de Superfund en 1990. Querían la ayuda de Kobetz.

Los vertederos Superfund son lugares cerrados (a menudo minas, vertederos o plantas de fabricación) en Estados Unidos que albergan residuos químicos tóxicos que nunca se gestionaron adecuadamente. Estos residuos incluyen contaminantes ambientales que pueden ser transportados por el aire o el agua. A partir de ahí, pueden producir cambios en el organismo que aumenten el riesgo de enfermedades, como el cáncer de mama. 

Kobetz, que es investigadora de salud pública, estudia las disparidades del cáncer y la divulgación comunitaria con su equipo del Centro Oncológico Integral Sylvester de la Universidad de Miami. Su nueva investigación sugiere que las personas que viven cerca de vertederos de Superfund tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama triple negativo (CMTN) y metastásico, en comparación con otros tipos de cáncer de mama. 

Lugares que contaminan el agua y la tierra 

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) ha estado limpiando vertederos de residuos peligrosos por medio del programa Superfund desde la década de 1980. La agencia evalúa los lugares, incluye los peores en la Lista Nacional de Prioridades y coordina su limpieza. 

A map showing Superfund sites in the U.S. Yellow is current Superfund sites, green are deleted (and cleaned up) Superfund sites, and red are proposed Superfund sites. Sources: Esri, TomTom, Garmin, FAO, NOAA, USGS, © OpenStreetMap contributors, and the GIS User Community, Esri, USGS

Mapa que muestra los sitios Superfund en EE. UU. El amarillo muestra los sitios Superfund actuales; el verde, los sitios Superfund eliminados (y depurados); el rojo, los sitios Superfund propuestos. Fuentes: Esri, TomTom, Garmin, FAO, NOAA, USGS, © Colaboradores de OpenStreetMap y la Comunidad de Usuarios de SIG, Esri, USGS

 “Los lugares se añaden a la Lista Nacional de Prioridades porque se descubre que tienen niveles muy altos de contaminación por sustancias químicas que se sabe que son peligrosas para la salud humana”, afirma Jennifer Kay, PhD, investigadora científica del Silent Spring Institute, una organización sin fines de lucro que estudia la relación entre la exposición a sustancias químicas y el cáncer de mama. 

Algunos contaminantes de Superfund se han relacionado directamente con el cáncer de mama, como los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y determinados disolventes orgánicos. Otros contaminantes actúan como disruptores hormonales que pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama, como los ftalatos.

Las mujeres que vivían a menos de 4 millas de un sitio Superfund tenían un 27% más de posibilidades de ser diagnosticadas con cáncer de mama metastásico.

Estos contaminantes pueden propagarse a las comunidades cercanas a través del aire, el agua o el suelo. “A menudo esto ocurre porque los contaminantes se filtran en las aguas subterráneas, es decir, las aguas bajo la superficie que proporcionan agua potable a algunas personas”, afirma Kay. “Los productos químicos se filtran por el suelo, llegan a las aguas subterráneas y son transportados a la comunidad”. 

Los investigadores desconocen muchas cosas sobre cómo afecta esta contaminación ambiental al riesgo de desarrollo del cáncer de mama. Pero como ciertos tipos de cáncer de mama están aumentando, sobre todo en jóvenes, los expertos intentan averiguar qué hay detrás para poder prevenir nuevos casos.

Vivir cerca de un vertedero de Superfund: la investigación 

Para la nueva investigación, Kobetz se centró en los 12 vertederos de Superfund de la zona sur de Florida, que en su día albergaron centros de reciclaje de aparatos electrónicos y metales, tintorerías y fábricas.

En su primer estudio, analizó casi 22.000 casos de cáncer de mama en la región. Alrededor del 10 % de las personas vivían cerca de un vertedero de Superfund. Kobetz quería saber si era más probable que las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama metastásico (cáncer que se ha extendido más allá de la mama) al momento del diagnóstico vivieran en determinadas zonas, en comparación con las mujeres con un dianóstico de cáncer de mama no metastásico. Descubrió tasas más elevadas de enfermedad metastásica en mujeres que vivían cerca de vertederos de Superfund en comparación con las que vivían más lejos. Las mujeres que vivían a menos de 6 km de un vertedero de Superfund tenían un 27 % más de probabilidades de ser diagnosticadas de cáncer de mama metastásico.  

Estos hallazgos llevaron a su equipo a pensar en el cáncer de mama triple negativo, que es la forma más agresiva de cáncer de mama y tiende a diagnosticarse en fases más avanzadas. En un estudio de seguimiento de más de 3.000 mujeres, descubrieron que las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama que vivían cerca de un emplazamiento de Superfund (1.410 mujeres) tenían un 33 % más de probabilidades de recibir un diagnóstico de CMTN en comparación con las que vivían más lejos. 

Kobetz espera que la investigación sobre los vertederos de Superfund pueda ayudar a explicar por qué las mujeres negras tienen tres veces más riesgo de desarrollar cáncer de mama triple negativo en comparación con las mujeres blancas.  Las personas de color tienen más probabilidades de estar expuestas a productos químicos peligrosos procedentes de los vertederos de Superfund. “Hay un problema persistente de disparidades, y tenemos que pensar de forma creativa sobre cuál es la causa y qué hacemos al respecto”, afirma Kobetz. 

Próximos pasos: vertederos de Superfund y riesgo de cáncer de mama

Kay, que no participó en estos estudios, tiene curiosidad por saber cómo afecta vivir cerca de los vertederos de Superfund al riesgo de cáncer de mama en general. Se pregunta: “¿Las personas que viven cerca de vertederos de Superfund tienen más probabilidades de padecer algún tipo de cáncer de mama que las que viven más lejos?”. Kobetz espera responder a algunas de estas preguntas en el futuro. 

Kobetz afirma que la siguiente parte de este proyecto consistirá en averiguar cómo se expone la gente a los contaminantes de los vertederos de Superfund y cuáles tienen una mayor relación con el riesgo de cáncer de mama. Hasta ahora, sabe que muchos de los contaminantes son disruptores hormonales, pero su equipo aún no sabe qué contaminantes son los más comunes. Planean estudiar las composiciones químicas de los emplazamientos de Superfund y recoger nuevos datos de los participantes a lo largo del tiempo para estudiar el riesgo de cáncer de mama de forma más específica. 

Proteger a las personas de alto riesgo

Lo mejor que se puede hacer para proteger a las comunidades de los alrededores de los vertederos de Superfund es limpiar estos lugares peligrosos, pero eso a menudo puede llevar décadas. De los 1.802 vertederos de Superfund, solo 458 se han limpiado por completo. Es probable que este proceso sea cada vez más difícil para la EPA: la agencia podría enfrentarse en breve a un recorte presupuestario del 23 % a raíz de un proyecto de ley de gastos aprobado por el subcomité centrado en el medio ambiente de la Cámara de Representantes, liderado por el partido republicano. Y la administración Trump va camino de despedir a 1 de cada 3 empleados de la EPA para finales de 2025

La investigación de la Dra. Kobetz está aún en sus primeras fases, pero ella espera que su trabajo pueda algún día servir de base a la política y la práctica para reducir el riesgo de cáncer de mama. Mientras tanto, afirma que “todas las mujeres deberían tomarse en serio la prevención y la detección precoz del cáncer de mama, sobre todo si viven cerca de un vertedero de Superfund”.

Si eres uno de los 73 millones de estadounidenses que viven cerca de un vertedero de Superfund, hay varias medidas que puedes tomar para reducir tu exposición a los contaminantes:

  • Para el agua potable contaminada: instala un filtro en el grifo o utiliza una jarra con filtro. Para encontrar el mejor tratamiento de agua para tu hogar, consulta este recurso de la Fundación Nacional de Saneamiento

  • Para el aire contaminado: si el aire exterior está muy contaminado, mantén las ventanas y puertas cerradas y utiliza un purificador de aire con filtro HEPA (filtro de partículas de alta eficiencia) para mantener limpio el aire interior. 

  • Para suelos contaminados: si el suelo de tu vivienda está contaminado por un vertedero de Superfund cercano, evita cultivar un huerto, ya que los contaminantes químicos pueden depositarse en frutas y verduras, y esto puede aumentar el riesgo de exposición. 

Si tienes preguntas o preocupaciones específicas relacionadas con el hecho de vivir cerca de un vertedero de Superfund o con el estado de limpieza de un vertedero cercano, puedes ponerte en contacto con los coordinadores de participación comunitaria de la EPA o con los gestores de proyectos de rehabilitación buscando un vertedero de Superfund en el sitio web de la EPA.