Cuatro actualizaciones sobre el alcohol y el riesgo de cáncer de mama (seno) en SABCS 2025
Actualizado el 29 de enero de 2026
Desde hace décadas, los investigadores saben que beber alcohol aumenta el riesgo de cáncer de mama. Pero solo recientemente empezaron a comprender los detalles.
“Casi todos los estudios constatan que las mujeres que beben al menos una copa al día, o quizá un poco menos, tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de mama”, afirmó Julie Palmer, ScD, durante una sesión en el Simposio sobre Cáncer de Mama de San Antonio. Palmer es epidemióloga oncológica en la Universidad de Boston.
Los ponentes compartieron actualizaciones recientes sobre cómo el consumo de alcohol afecta el riesgo de cáncer de mama. Estos son cuatro de los hallazgos más importantes.
1. Incluso un poco de alcohol aumenta el riesgo
Los estudios sugieren que no existe una cantidad “segura” de alcohol en lo que respecta al riesgo de cáncer de mama. Esto se debe a que el alcohol provoca daños en el ADN, inflamación y estrés oxidativo, lo que puede desencadenar el crecimiento del cáncer. El alcohol también eleva los niveles de la hormona estrógeno, que aumenta especialmente el riesgo de desarrollar cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno.
En una revisión para la cual se utilizaron datos de 20 estudios, se descubrió que las personas que toman menos de tres copas a la semana tienen un mayor riesgo de cáncer de mama que las que no beben en absoluto. Pero la magnitud de este aumento del riesgo es pequeña.
Los resultados se basaron en la cantidad de alcohol que la gente decía beber, y la gente tiende a subestimar esta cifra. Es necesario realizar más estudios.
2. Ningún tipo de alcohol es “seguro”
La gente solía pensar que solo ciertos tipos de alcohol suponían un riesgo de desarrollar cáncer. En concreto, pensaban que el vino tinto no aumentaba el riesgo de cáncer porque se considera saludable, sobre todo, para el corazón, porque contiene antioxidantes. Sin embargo, en investigaciones más recientes, se demostró que todos los tipos de alcohol aumentan el riesgo de cáncer de mama. En un estudio en el que participaron más de 70.000 personas, no se encontraron diferencias en el riesgo de cáncer de mama entre las personas que bebían licor, cerveza, vino o vino tinto frente a vino blanco.
3. Dejar el alcohol, probablemente, reduzca el riesgo de desarrollar cáncer de mama
Los investigadores están empezando a entender cómo dejar de beber alcohol afecta el riesgo. Si bebiste durante varios años —incluso décadas— y luego lo dejas, tu riesgo de padecer algunos tipos de cáncer de mama puede disminuir.
En algunos estudios, se sugiere que las mujeres que dejan de beber alcohol tienen menos riesgo de padecer cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno, pero no hay cambios respecto del cáncer negativo para receptores de estrógeno. Es probable que esto se deba a que dejar el alcohol reduce los niveles de estrógeno en el organismo, afirmó durante la sesión Mary Beth Terry, PhD, epidemióloga de la Universidad de Columbia. Pero se necesitan más investigaciones para probar esta teoría. La mayoría de los estudios sobre los efectos que tiene dejar el alcohol en el organismo se realizaron en hombres con trastornos por consumo de alcohol, en quienes beber demasiado provoca síntomas como la dependencia.
No hay datos suficientes para explicar de qué manera beber menos afecta el riesgo de cáncer de mama. Aun así, los expertos recomiendan reducir el consumo de alcohol si no es posible dejarlo por completo.
4. Beber en exceso es especialmente riesgoso
Según Palmer, el consumo excesivo de alcohol puede ser especialmente perjudicial para el riesgo de cáncer de mama, y constituye un factor de riesgo único, distinto del consumo habitual. En el caso de las mujeres, el consumo excesivo de alcohol se define concretamente como la ingesta de cuatro o más bebidas en un par de horas, al menos una vez al mes. Pero algunos estudios utilizan criterios diferentes, como tomar seis o más copas de una vez. Los atracones de alcohol son perjudiciales aunque no se beba a diario o semanalmente.
Un aumento del consumo excesivo entre las mujeres de 30 y 40 años podría explicar, en parte, el aumento del cáncer de mama de aparición precoz. En un estudio en el que trabajó Terry y que se publicó el año pasado, por ejemplo, se descubrió que el consumo excesivo de alcohol está relacionado con una mayor tasa de cáncer de mama luminal A de aparición precoz, pero no con el cáncer de mama positivo para HER2 o triple negativo de aparición precoz. Utilizando un método de análisis, los investigadores descubrieron que el consumo excesivo de alcohol estaba relacionado con tasas más elevadas de cáncer de mama luminal B; utilizando otro método, no obtuvieron los mismos resultados. Así pues, la relación entre el consumo excesivo de alcohol y el cáncer de mama luminal B no está clara. Se necesitan más investigaciones para confirmar la relación entre el consumo excesivo de alcohol y los distintos tipos de cáncer de mama de aparición precoz.
Durante la sesión, la defensora de pacientes Stacey Tinianov describió cómo la gente quiere conocer medidas reales que puedan tomar para reducir su riesgo de cáncer de mama. Aunque hay algunos factores de riesgo del cáncer de mama que no puedes controlar, como tu edad o tu ADN, cambiar la cantidad de alcohol que bebes puede ayudarte a reducir el riesgo de padecer cáncer de mama.