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Programación del tratamiento durante el verano

En muchos casos, puedes ajustar tu cronograma de tratamiento a fin de quedar libre para disfrutar de la diversión del verano.
 

Si recibiste un diagnóstico reciente de cáncer de mama o recibirás el tratamiento durante el verano, habla con el médico antes de hacer cambios en los planes de vacaciones. En muchos casos, puedes ajustar tu cronograma de tratamiento a fin de quedar libre para disfrutar de la diversión del verano.

 

Programar las vacaciones: antes, después o durante el tratamiento

Posiblemente puedas postergar el comienzo del tratamiento hasta que regreses de las vacaciones. También puedes optar por hacer un viaje para relajarte después de concluir el tratamiento.

Si así lo haces, no reserves tus vacaciones en una fecha muy cercana a la finalización del tratamiento, pues a veces el tratamiento puede terminar después de lo esperado. Por ejemplo, se puede retrasar una dosis de quimioterapia debido a que los recuentos sanguíneos son bajos o puede que la radiación deba postergarse por problemas con la máquina de radiación.

Si viajas antes, después o durante un tratamiento, debes estar preparado. Asegúrate de llevar contigo los números telefónicos importantes. Pregúntale a tu médico el nombre de algún otro médico de la zona adonde viajas por si acaso se presenta una emergencia. También asegúrate de llevar suficiente medicación: medicamentos de terapia hormonal y algo para las náuseas, el malestar, la irritación de la piel, etc.

Si sigues un tratamiento como parte de un estudio clínico, es posible que el cronograma sea un tanto rígido. Pregúntale a tu médico qué flexibilidad tiene el cronograma y organízate en función de este.

 

Programar el tratamiento local: cirugía y radiación

Cirugía: la Dra. Susan M. Domchek, oncóloga del centro de tratamiento del cáncer, Abramson Cancer Center, del Sistema de Salud de la Universidad de Pennsylvania, dice que, si el cáncer no es muy agresivo, a menudo es posible postergar la cirugía algunas semanas. Aunque prefieras no postergar la cirugía, es posible que puedas salir de vacaciones poco tiempo después, si el procedimiento fue de recuperación más rápida (como una lumpectomía con disección del ganglio linfático centinela).

“Qué tan pronto puedas irte de vacaciones depende de si te someterás a una disección completa del ganglio linfático centinela o una reconstrucción”, dice la Dra. Domchek. Explica que, con los drenajes quirúrgicos, es difícil viajar y permanecer en otro lugar, aunque no es imposible. Los métodos de reconstrucción autógena, en los que se usan tejidos de otra parte del cuerpo de la paciente, necesitan más tiempo de recuperación, por lo que no resulta tan sensato reservar las vacaciones inmediatamente después de esa intervención.

Recuerda que salir inmediatamente después de una cirugía mayor significa salir en el momento de la recuperación. No será un período para estar despreocupado, activo e independiente al aire libre. Si estás planeando viajar, escoge un lugar conocido, donde sepas que estarás cómodo y donde cuentes con asistencia médica cercana por si acaso la necesitas.

Es posible que el informe patológico esté listo cerca de una semana después de la cirugía. Algunas personas pueden necesitar vacaciones para distraerse mientras esperan el informe, pero para otras será difícil relajarse durante la espera. Ten esto en cuenta y haz lo que te parezca más adecuado en tu caso.

Para comprender mejor tus opciones de cuándo someterte a cirugía, habla con el cirujano sobre tu situación específica.

Radiación: para sacar el máximo provecho posible de la radioterapia, una vez que comiences el tratamiento, es fundamental mantener un cronograma continuo y someterse a todas las sesiones. Esto suele implicar la administración del tratamiento una vez por día, cinco días a la semana, durante cinco a siete semanas. Si planeas tomarte unas vacaciones, es conveniente posponer el comienzo del tratamiento, en lugar de interrumpirlo.

Si ya comenzaste el tratamiento, el cronograma de la radioterapia puede limitar tus oportunidades de relajarte en las vacaciones. No obstante, para poder tomar un descanso de fin de semana largo, puedes pedirle al personal del centro de tratamiento que te asigne una sesión un viernes temprano y otra el lunes a última hora.

Otra forma de tener el viernes libre, si el oncólogo radioterapeuta lo autoriza, es que te administren dos sesiones del tratamiento en un solo día (el lunes, martes, miércoles o jueves) de esa semana, separadas por entre cuatro y seis horas. De esa manera, tendrás el viernes libre y podrás tomarte un fin de semana largo.

Si el último día de la radioterapia cae un lunes y prefieres someterte a la sesión el viernes anterior, pregúntale a tu médico si puedes finalizar el tratamiento con dos dosis de radiación ese viernes.

 

Programar el tratamiento sistémico: quimioterapia, terapia hormonal y terapia dirigida

Los tratamientos que se administran después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer de mama regrese deben comenzar tan pronto como sea posible. No obstante, pregúntale a tu médico si puedes cambiar la fecha de inicio, de modo que se adapte a tus planes de vacaciones. Averigua con qué frecuencia recibirás quimioterapia, terapia hormonal o terapia dirigida para fijar la fecha de inicio cuando regreses de las vacaciones. Generalmente, una demora de una o dos semanas es aceptable.

Según la Dra. Domchek, existe más flexibilidad en la elección del momento adecuado para realizar el tratamiento de la metástasis. “Elige las fechas de tus vacaciones y comunícaselas a tu oncólogo. Por lo general, se puede encontrar una solución”, explica.

Sin embargo, si la enfermedad está avanzada y produce síntomas, quizá sea mejor adelantar el tratamiento y planificar las vacaciones para después.

Si te ausentas por un tiempo largo, se puede explorar la opción de la administración de la quimioterapia o la terapia dirigida en otro lugar. Esto exige una planificación cuidadosa y colaboración entre los médicos de ambos lugares.

Quimioterapia: si actualmente te sometes a sesiones de quimioterapia, presta atención al patrón de cómo te afecta el tratamiento entre ciclos de sesiones. Por ejemplo, si recibes quimioterapia cada tres semanas, durante la tercera semana posterior a una sesión del tratamiento, es posible que te sientas lo suficientemente bien como para tomar las vacaciones.

Algunos medicamentos de quimioterapia se administran por vía oral mediante comprimidos. Si recibes quimioterapia por vía oral y la toleras bien, es posible que puedas continuar tomando los medicamentos durante las vacaciones.

Terapia dirigida: las distintas opciones de terapia dirigida se administran de modos diferentes, por lo que tus planes se verán afectados en función de los medicamentos de tu plan de tratamiento. Algunas terapias dirigidas se administran por vía intravenosa, lo que significa que ingresan directamente al torrente circulatorio a través de una vía de acceso para tal fin. Otras se administran en forma de comprimidos que se toman por boca.

Al igual que con la quimioterapia, presta atención al patrón de cómo te afectan los medicamentos de terapia dirigida entre ciclos. Si tienes una semana o dos en las que no recibes tratamiento ni tomas medicamentos, es posible que te sientas lo suficientemente bien como para tomarte vacaciones. También puedes hablar con tu médico sobre ajustar el cronograma del tratamiento, de modo que puedas omitir una semana o dos, en función de cómo te sientas.

 

Si no puedes ajustar el tratamiento para que se adapte a tus vacaciones

Es posible que no puedas tomarte unas largas vacaciones de verano en este momento o no te sientas lo suficientemente bien como para hacerlo. Es importante que les digas a tus seres queridos cómo te sientes. Diles que prefieres tomar vacaciones más cortas y disponer de tiempo para relajarte en tu casa. Asegúrate de que tus expectativas para las vacaciones sean realistas. Delega a otra persona las compras, los preparativos, las tareas de la casa y el lavado de la ropa. Dedica tiempo a dormir mucho, comer comidas deliciosas y tener conversaciones divertidas.

Hazle saber a tu familia que esperas con ansias las vacaciones del próximo verano o en otra estación del año. En otoño o invierno puede haber menos gente en los lugares de vacaciones. También puedes tomar vacaciones de invierno en un lugar del mundo donde sea verano.

¿Tienes todavía los boletos que pagaste hace meses o el contrato que firmaste para alquilar la casa? ¿Es dinero perdido? ¿Adquiriste un seguro de viajes solo por si acaso?

Muchos médicos estarán dispuestos a escribir cartas en tu nombre para explicar tus limitaciones y ayudarte a obtener un reembolso. Domchek advierte que las posibilidades de obtener reembolsos pueden depender de la agencia de viajes, la aerolínea o la empresa inmobiliaria que administre los contratos. “La mayoría de las personas tienen suerte”, dice, y añade que los trabajadores sociales de los centros de cáncer también suelen brindar ayuda para resolver el problema.

 

Planificar un verano que se adecuado para TI

Lo más importante que debes recordar es que tienes que hacer lo que sientas que será mejor para ti este verano. Si sientes que solo necesitas escapar de todo por unos días, averigua si puedes iniciar la quimioterapia o la radioterapia 1 o 2 semanas después de lo programado. Si te concentras en TUS necesidades y les comunicas tus deseos y tus limitaciones a tus seres queridos y a los médicos, ellos podrán ayudarte a pasar un verano en el que te relajarás y disfrutarás.

— Se actualizó por última vez el 29 de junio de 2022, 15:19