Seguro por Incapacidad del Seguro Social (SSDI) para personas diagnosticadas con cáncer de mama (seno)

El proceso de solicitud puede parecer desalentador, pero las prestaciones del SSDI y la SSI pueden ser una ayuda económica si no te sientes lo suficientemente bien como para trabajar.

Actualizado el 11 de abril de 2026

Tras un diagnóstico de cáncer de mama, algunas personas no pueden trabajar debido a los efectos secundarios del tratamiento o del propio cáncer. Si te encuentras en esta situación difícil, es posible que tengas derecho a prestaciones por discapacidad que ofrecen un pago para ayudarte a reemplazar los ingresos perdidos. Las prestaciones por discapacidad no están pensadas para sustituir todos los ingresos que puedes perder si no puedes trabajar, pero pueden ayudarte a cubrir una parte de ellos.

Además de los programas de discapacidad de la Seguridad Social, algunas personas también pueden tener cobertura por discapacidad por medio de su empleador, una póliza privada o un programa estatal de discapacidad a corto plazo.

Algunas personas pueden recibir pagos de más de un programa de discapacidad a la vez, o de diferentes programas en diferentes momentos mientras no están trabajando debido a su afección médica.

SSDI frente a SSI

El gobierno federal ofrece dos programas de discapacidad por medio de la Administración de la Seguridad Social (SSA, sigla en inglés) para las personas con una afección médica que se espera que dure un año o más y que afecte a su capacidad para trabajar: Seguro por Incapacidad de la Seguridad Social (SSDI) y Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI).

El Seguro por Incapacidad de la Seguridad Social (SSDI) está destinado a los trabajadores que pagaron en el pasado una determinada cantidad de impuestos sobre sus ingresos relacionados con el trabajo. Existen algunas normas sobre la antigüedad y el tiempo que deben haber trabajado para cumplir los requisitos. 

La Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) es para personas que tienen pocos o ningún ingreso o recursos económicos. Pueden haber trabajado o no y haber tenido o no ingresos en el pasado. (Así que, a diferencia del SSDI, es posible tener derecho a la SSI aunque se tenga un historial laboral escaso o nulo).

En comparación con otros tipos de programas de prestaciones por discapacidad, el SSDI y la SSI tienen criterios más estrictos sobre la gravedad que debe tener tu afección médica para poder cumplir los requisitos.

“Cuando presentes la solicitud, es importante que aportes toda la documentación posible que te ayude a demostrar que reúnes los requisitos para recibir las prestaciones”, afirma Joanna Doran, abogada especializada en los derechos de las personas con diagnóstico de cáncer y directora general de Triage Cancer. “Por tanto, todos los efectos secundarios que te incapacitan para trabajar deben estar plenamente documentados en el historial médico que presentes como parte de tu solicitud”, aconseja.  

Para ayudarte a decidir si debes presentar una solicitud y para que el proceso te resulte más fácil, a continuación encontrarás respuestas a algunas preguntas frecuentes sobre el SSDI y la SSI.

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Seguro médico y por discapacidad para personas con diagnóstico de cáncer de mama metastásico

25 jul 2025
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¿Se considera el cáncer de mama una discapacidad según las normas del SSDI y la SSI?

Sí, el cáncer de mama puede considerarse una discapacidad, según las normas del SSDI y la SSI. Sin embargo, para reunir los requisitos, una persona con diagnóstico de cáncer de mama debe cumplir ciertos criterios.

¿Cuáles son los requisitos para acceder al SSDI?

Para tener derecho al Seguro por Incapacidad de la Seguridad Social (SSDI):

  • Se te debe diagnosticar una enfermedad cuya duración prevista sea de al menos un año o que sea terminal.

  • La enfermedad que padeces debe impedirte realizar el trabajo que hacías antes o adaptarte a un nuevo empleo.

  • Debes haber trabajado recientemente durante un determinado periodo de tiempo y haber pagado los impuestos de la Seguridad Social o FICA por esos ingresos. Puede tratarse del salario pagado por un empleador o de los ingresos generados por un trabajador autónomo.

  • Debes tener una edad inferior a la de la “plena edad de jubilación” de la SSA (66 o 67 años, según tu año de nacimiento).

  • Debes tener la ciudadanía estadounidense o no tener la ciudadanía pero residir legalmente en el país.

La SSA actualiza cada año algunas de las normas de elegibilidad.

¿Cuáles son los requisitos para acceder a la SSI?

Para reunir los requisitos para acceder a la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI):

  • Debes tener 65 años o más, ser una persona ciega o tener un diagnóstico de una enfermedad que haya durado al menos un año o que se considere terminal.

  • Debes tener ingresos escasos o nulos y recursos económicos limitados (no más de 2.000 dólares por persona o 3.000 dólares por pareja, sin contar la vivienda y el coche).

  • Debes tener la ciudadanía estadounidense o no tener la ciudadanía pero residir legalmente en el país.

Las normas de elegibilidad cambian cada año, por lo que siempre es una buena idea comprobar las directrices actuales de la Administración de la Seguridad Social. 

¿Qué incluyen las prestaciones del SSDI?

Las prestaciones del SSDI se abonan cada mes. El monto depende del tiempo que hayas trabajado y de tus ingresos durante ese tiempo. El pago mensual medio para un adulto es de unos 1.500 dólares, y el máximo es de 4.152 dólares. 

Si percibes prestaciones del SSDI, ciertos miembros de tu familia (como tu cónyuge, excónyuge o hijos solteros) también pueden tener derecho a una prestación mensual adicional de hasta el 50 % del monto de tu prestación. Dos años después de la fecha en que cumplas los requisitos para empezar a percibir las prestaciones del SSDI, se te inscribirá automáticamente en Medicare (Parte A y Parte B).

¿Qué incluye las prestaciones de la SSI?

Las prestaciones de la SSI se abonan cada mes. El monto que te corresponda dependerá del estado en el que vivas, de tus ingresos, de tu régimen de vida y de otros factores. El pago mensual medio para un adulto ronda los 750 dólares, con un máximo de 994 dólares. La mayoría de los estados también proporcionan un pago suplementario, además del monto federal. En algunos estados, se te tendrá en cuenta automáticamente para los pagos suplementarios estatales sin que tengas que presentar una solicitud. En otros casos, es posible que tengas que solicitarlos por medio de una agencia estatal o de la SSA.

En la mayoría de los estados, las personas que reciben la SSI tienen derecho automáticamente a Medicaid, y en algunos estados, la solicitud de SSI también sirve como solicitud de ayuda alimentaria.

¿Cómo se solicitan las prestaciones del SSDI y de la SSI?

Puedes solicitar solo un programa o los dos al mismo tiempo:

  • en línea

  • por teléfono: 1-800-772-1213 (o TTY 1-800-325-0778 si tienes problemas de audición)

Como parte del proceso de solicitud, tendrás que rellenar formularios y aportar algunos documentos. Por ejemplo, copias de tu partida de nacimiento, pruebas de tu nacionalidad estadounidense o de tu situación legal de inmigrante, tu formulario W-2 más reciente y tu historial médico (incluidos los resultados de análisis y pruebas de laboratorio, y detalles sobre los efectos secundarios que están mermando tu capacidad para trabajar). 

Un médico contratado por tu estado es una de las personas que revisará tu expediente y determinará si cumples los requisitos. También te pueden derivar a otro médico contratado por el estado para que te realice exámenes médicos o psicológicos en persona.

¿Cuánto dura generalmente el proceso de solicitud?

Según la SSA, las decisiones suelen tardar entre seis y ocho meses desde que se solicita la prestación por discapacidad.

Si te aprueban, hay un periodo de espera de cinco meses antes de que puedas empezar a recibir las mensualidades del SSDI. No obstante, si la SSA decide que el problema de salud comenzó antes de la fecha de solicitud, podrás percibir prestaciones por hasta 12 meses previos a la fecha de solicitud.

¿Quién puede ayudarte a solicitar prestaciones del SSDI o de la SSI?

Solicitar prestaciones del SSDI o de la SSI o recurrir una denegación puede ser un proceso largo y confuso. Te recomendamos que pidas ayuda a una persona amiga o a un familiar de confianza. Ten en cuenta que también hay expertos que pueden ayudarte (en muchos casos, gratis):

  • un profesional de orientación o asesoría financiera, o de trabajo social en el centro oncológico o en el hospital donde recibes tratamiento contra el cáncer

  • una organización sin fines de lucro que ofrezca a las personas con diagnóstico de cáncer servicios gratuitos de orientación jurídica y financiera, como Triage Cancer o Patient Advocate Foundation

  • el departamento de recursos humanos o de prestaciones de tu trabajo (si tienes prestaciones por incapacidad por medio de tu trabajo) o la aseguradora a la que contrataste el seguro privado de incapacidad  

  • un abogado local especializado en derecho de discapacidad

¿Puedes acelerar tu solicitud de SSDI o SSI?

Sí. Si te diagnosticaron cáncer de mama metastásico, el tiempo de espera para el primer paso del proceso de solicitud puede acortarse mediante un programa llamado Compassionate Allowances (iniciativa de beneficios por compasión). En muchos casos, esto ocurre automáticamente una vez que lo solicitas, pero también puedes pedir que se acelere tu solicitud.

Las solicitudes también suelen acelerarse si se prevé que la enfermedad es terminal.

¿Puedes cobrar al mismo tiempo el SSDI, la SSI y otros seguros de discapacidad?

Sí. Algunas personas reúnen los requisitos para recibir prestaciones del SSDI y de la SSI al mismo tiempo.

Varios estados también ofrecen programas de discapacidad a corto plazo. Para ello, debes seguir un proceso de solicitud distinto. 

Es posible que puedas recibir prestaciones del SSDI y prestaciones estatales por discapacidad al mismo tiempo, pero consulta las normas específicas de tu estado.

También puedes percibir al mismo tiempo prestaciones del SSDI y de un seguro privado de discapacidad. Si tienes una póliza privada de seguro de discapacidad a largo plazo que hayas contratado directamente con una aseguradora o que hayas recibido por medio de un empleador, es posible que la compañía te exija que solicites el SSDI. Aunque la SSA no reduce la cantidad que paga si también estás recibiendo beneficios por incapacidad por vía privada, tu póliza puede incluir una cláusula de “compensación” que permite a la aseguradora reducir su pago mensual por la cantidad que tú recibes del SSDI.

En algunos casos, es posible que tengas que reembolsar a tu aseguradora privada una parte de las prestaciones que recibiste durante el mismo periodo en que percibiste el SSDI.

¿Durante cuánto tiempo puedes percibir prestaciones del SSDI y de la SSI?

Las prestaciones del SSDI y de la SSI suelen continuar mientras la SSA determine que no puedes volver a trabajar. Deberás comunicar a la SSA cualquier cambio en tu situación laboral o en tus ingresos o cualquier cambio importante en tu estado de salud. La SSA también realizará controles periódicos.

Puedes recibir prestaciones del SSDI y/o de la SSI si finalmente vuelves a trabajar, pero existen normas sobre plazos y límites de ingresos. Por ejemplo, los pagos del SSI pueden reducirse a medida que aumentan los ingresos y pueden cesar si tus ingresos superan un determinado límite. Y las personas que reciben SSDI pueden intentar volver a trabajar durante un periodo de prueba de nueve meses antes de que sus prestaciones se vean afectadas.

Si alcanzas la plena edad de jubilación (66 o 67 años, según tu año de nacimiento) mientras percibes el SSDI, tus prestaciones por incapacidad se convierten automáticamente en prestaciones de jubilación.

¿Qué puedes hacer si te deniegan la solicitud de prestaciones del SSDI o de la SSI?

Si te deniegan la solicitud, tienes derecho a apelar. Es mejor recurrir una decisión con la que no estás de acuerdo que volver a presentar una solicitud, ya que iniciar de nuevo el proceso te hace perder el derecho a los meses de pagos atrasados que podrías recibir si tu recurso prospera.

Si apelas, se te pedirá que presentes pruebas adicionales de la discapacidad y se revisará de nuevo tu caso. Existen cuatro niveles de apelación, y es posible que no tengas que pasar por todos ellos para que te aprueben las prestaciones.

Muchas personas optan por contratar a un abogado especializado en derecho de discapacidad para que las ayude con el proceso de apelación.

“Puede ser útil contratar a un abogado de apelaciones por incapacidad si te encuentras en el punto del proceso de apelación en el que solicitas una audiencia con un juez de derecho administrativo”, dice Doran. “Pero no es obligatorio”.

Dado que trabajarás con una oficina de audiencias de la SSA de tu región, lo mejor es contratar a un abogado en tu zona. Estos abogados trabajan en régimen de contingencia, por lo que solo cobran si tu recurso prospera. Su pago es un porcentaje específico de los pagos atrasados de la prestación por discapacidad que te concedan.