¿Existen alimentos que causen cáncer de mama (seno)?
La investigación sobre nutrición y cáncer de mama es compleja. Además de la dieta, existen muchos factores que contribuyen al riesgo de cáncer de mama; por ejemplo, si haces ejercicio, fumas o bebes alcohol.
Pero “además del alcohol, no existen alimentos que hayan demostrado causar cáncer de mama”, afirma Jennifer Ligibel, MD, profesora de la Facultad de Medicina de Harvard y médica principal del Centro de Oncología Mamaria del Instituto Oncológico Dana-Farber.
Sin embargo, ciertos alimentos se han relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama.
Al entender qué alimentos limitar, puedes hacer cambios para seguir una dieta más saludable que incluya alimentos que pueden reducir el riesgo de cáncer de mama. Si sientes que esto te abruma, no desesperes. “Los pequeños cambios suman”, dice Alison Meagher, RD , dietista oncológica en Scripps Health. “Puede ser útil pensar en lo que puedes sumar en lugar de solo en lo que debes quitar”.
Esto es especialmente cierto si ya tienes un diagnóstico de cáncer de mama. Una dieta saludable puede ayudar a reducir el riesgo de recurrencia, pero si tienes que hacer frente a los efectos secundarios del tratamiento, es posible que no siempre puedas hacer cambios importantes y que algunos días te resulte imposible comer algo. La perfección no es el objetivo. En su lugar, piensa en los cambios que puedes hacer que sean atractivos y nutritivos, y considera la posibilidad de elaborar un plan de comidas saludables que te resulte accesible y sostenible. Comer algo siempre es mejor que no comer nada. El cuerpo necesita energía para curarse.
Alimentos que deberían limitarse
No existen motivos para restringir grupos enteros de alimentos o incluso alimentos específicos de tu dieta. Pero reducir el consumo de ciertos alimentos puede ayudar a mantener bajo el riesgo de cáncer de mama y mejorar tu salud en general.
Alimentos ultraprocesados
Los alimentos ultraprocesados son aquellos que contienen muchos aditivos y conservantes. Suelen ser altos en azúcar, grasa y sal, y bajos en fibra, proteínas y nutrientes esenciales. Están relacionados con varios resultados negativos para la salud, incluida la obesidad.
Un estudio de 2023 combinó datos de seis estudios que contaban con aproximadamente 462.000 participantes. El estudio demostró que cuantos más alimentos ultraprocesados comían las personas, mayor era su riesgo de padecer cáncer de mama.
Aún no está claro por qué los alimentos ultraprocesados aumentan el riesgo de cáncer, pero los expertos tienen algunas teorías. “Los alimentos ultraprocesados suelen tener muchos azúcares añadidos, grasas saturadas y aditivos, y cuando se consumen de forma constante y excesiva, repercuten negativamente en el peso corporal, la inflamación y nuestro microbioma intestinal”, afirma Meagher. Las primeras investigaciones sugieren que la salud intestinal puede influir en el riesgo de cáncer de mama.
“Cuanto menos procesado esté un producto alimenticio, más nutrientes —como fibra, vitaminas, minerales y fitoquímicos— tiene, lo que repercute positivamente en nuestra salud”, añade Meagher.
Pero puede ser difícil entender qué alimentos se consideran “ultraprocesados”. Muchos dietistas los definen como alimentos que tienen uno o más ingredientes que no estarían en una cocina casera, como conservantes químicos y jarabe de maíz de alta fructosa, así como colorantes y saborizantes artificiales. Otros alimentos se consideran ultraprocesados por la forma en que se elaboran; por ejemplo, las grasas de muchos productos de panadería se hidrogenan, un proceso que convierte los aceites líquidos en grasas sólidas.
Meagher explica: “Hasta cierto punto, todos los alimentos pasan por algún nivel de procesamiento para llegar a los mostradores. Pero existe una diferencia muy grande entre los alimentos mínimamente procesados, como la pasta y las lentejas secas, frente a los ultraprocesados, como las galletas envasadas y las magdalenas”.
Entre los alimentos ultraprocesados más comunes se encuentran:
gaseosas azucaradas y bebidas energéticas
productos cárnicos como los nuggets de pollo, los hot dogs y los fiambres
la mayoría de los refrigerios y dulces comerciales envasados, como las papas fritas y las galletas
caramelos
comida rápida
sopas instantáneas
pizzas congeladas y comidas para microondas
Carnes procesadas
La carne procesada puede aumentar el riesgo de cáncer de mama. Una revisión de 2022 combinó datos de 13 estudios (más de 1 millón de participantes). Cuando los investigadores compararon a las personas que consumían habitualmente carnes procesadas con las que no, descubrieron que las que lo hacían tenían un riesgo 9 % mayor de desarrollar cáncer de mama.
Las carnes procesadas incluyen:
hot dogs
tocino
salchicha
salame
Las carnes procesadas son aquellas que se conservan mediante ahumado, curado, salazón o la adición de conservantes químicos como los nitratos o nitritos para realzar el sabor o prolongar la vida útil. Los alimentos ahumados también se consideran procesados.
Carnes rojas
La carne roja contiene grandes cantidades de grasas saturadas y colesterol, que son factores de riesgo conocidos del cáncer de mama. Cuando los investigadores compararon a las personas que comían regularmente carne roja con las que no lo hacían, descubrieron que las personas que consumían la mayor cantidad de carne roja tenían un riesgo 6 % mayor de desarrollar cáncer de mama.
La carne roja incluye:
ternera
carne de res
cerdo
cordero
Grasas saturadas
Las grasas saturadas se encuentran en muchos productos cárnicos, mantequilla, queso, crema, refrigerios procesados y productos horneados. Una revisión de 2024 de 55 estudios con más de 500.000 participantes descubrió que el consumo elevado de grasas saturadas provocaba un ligero aumento del riesgo de cáncer de mama.
“Algo que les digo a mis pacientes que limiten es la grasa saturada”, dice Meagher. “Está relacionada con el cáncer de mama y varios otros tipos de cáncer”.
Reducir los alimentos ultraprocesados y las carnes rojas y procesadas puede ayudar a disminuir la ingesta total de grasas saturadas.
¿Existen alimentos que reduzcan el riesgo de cáncer de mama?
Ningún alimento o dieta puede prevenir el cáncer de mama, pero consumir principalmente alimentos integrales, ingerir mucha fibra y mantener un peso saludable puede ayudar a reducir el riesgo general.
Un estudio descubrió que las mujeres posmenopáusicas que seguían regularmente una dieta mediterránea tenían un 40 % menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama negativo para receptores de estrógeno en comparación con las que no seguían regularmente esta dieta.
“Sabemos que la dieta mediterránea —un patrón alimentario que incluye más alimentos integrales, frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras— ha demostrado ayudar a las personas a vivir más tiempo, prevenir la diabetes y las enfermedades cardíacas, así como mantener un peso estable”, afirma Ligibel.
Las investigaciones también demuestran los beneficios de una dieta rica en fibra. Una revisión de 2020 descubrió que las mujeres que seguían una dieta rica en fibra tenían un 8 % menos de probabilidad de desarrollar cáncer de mama que las que no consumían mucha fibra. “La fibra [es] uno de los componentes más importantes de los alimentos cuando se trata de prevenir enfermedades”, afirma Meagher.
Los dietistas en oncología suelen recomendar a las personas con diagnóstico de cáncer (o que intentan reducir su riesgo) que utilicen el Nuevo Plato Americano como guía para seguir una dieta nutritiva. Esta herramienta fue desarrollada por el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR, sigla en inglés), que financia investigaciones centradas en cómo la nutrición y el estilo de vida afectan a la prevención, el tratamiento y la supervivencia del cáncer.
Pero lo que es igual de importante que una dieta nutritiva a la hora de pensar en reducir el riesgo de cáncer de mama es hacer ejercicio, controlar el estrés y realizar otros cambios en el estilo de vida, afirma Ligibel.
Medidas que puedes tomar para reducir el riesgo
Consume más fibra. Muchas frutas, verduras y cereales integrales no procesados son excelentes fuentes de fibra.
Incorpora más frutas y verduras a tu dieta. La fruta es un complemento estupendo para la avena, los cereales, el yogur o incluso el postre. Si te cuesta consumir suficientes verduras, intenta incorporarlas a salsas, sopas o tortillas. Procura incluir una variedad de verduras para obtener el máximo beneficio.
Evita los alimentos ultraprocesados. Planifica con antelación para que no tengas que detenerte en restaurantes de comida rápida cuando estés fuera de casa. En el supermercado, elige alimentos integrales siempre que puedas.
Cocina la mayoría de las comidas en casa. Los restaurantes suelen utilizar más aceite, mantequilla y sal que cuando cocinamos en casa. Elige recetas saludables llenas de cereales integrales, proteínas magras y verduras.
Haz ejercicio. Mover el cuerpo es una de las mejores formas de mantenerte fuerte y con un peso saludable.
Haz lo mejor que puedas. Eso puede variar cada día, pero no te estreses por un día de alimentación “imperfecta”. Céntrate en hacer pequeños cambios que sean accesibles y sostenibles para ti.