¿Pueden las sustancias químicas del maquillaje y los cosméticos provocar cáncer de mama (seno)?

Las investigaciones sugieren claramente que las sustancias químicas de algunos cosméticos podrían aumentar el riesgo de cáncer, en ciertos niveles de exposición.

Actualizado el 8 de enero de 2026

Muchas personas utilizan a diario cosméticos, como maquillaje, lociones y perfumes. Aunque estos productos pueden hacernos sentir bien con cómo nos vemos y olemos, algunos contienen sustancias químicas que pueden aumentar el riesgo de cáncer.

Diversos estudios han relacionado varios ingredientes de los cosméticos con el cáncer. Pero muy pocos han estudiado los riesgos a largo plazo de la exposición a los cosméticos. Esto se debe a que sería muy difícil llevar a cabo estos estudios y a que las empresas no necesitan datos de seguridad a largo plazo para poder vender estos productos. Las investigaciones que existen suelen analizar la exposición a ingredientes en concentraciones muy elevadas. No estudian a las personas que utilizan cosméticos, sino situaciones como la exposición en el lugar de trabajo, donde los niveles de exposición, la vía y la duración de la exposición son muy diferentes.

Esto deja muchas incógnitas sobre qué ingredientes de los cosméticos son peligrosos y, en caso de que lo sean, cuánto debe utilizar una persona un producto para que aumente el riesgo de cáncer. El hecho de que las sustancias químicas aumenten el riesgo de cáncer y el grado de este aumento dependen de la exposición, es decir, de la cantidad de estas sustancias que penetra en el organismo. Algunos ingredientes que aumentan el riesgo de cáncer solo lo hacen en concentraciones elevadas, mayores de las que una persona podría recibir simplemente al usar cosméticos. Pero algunos pueden ser suficientes para aumentar el riesgo en concentraciones más bajas, especialmente si se utilizan muchos productos de belleza o se aplican varias veces al día.

Esto hace difícil saber si determinados cosméticos inciden en el riesgo de desarrollar cáncer. Incluso los expertos tienen opiniones diferentes sobre la importancia de evitar diversos ingredientes.

¿Cómo acaban las sustancias químicas peligrosas en los cosméticos?

Hay dos formas principales de que las sustancias químicas acaben en los cosméticos: son ingredientes o se añaden accidentalmente a los cosméticos durante la producción (contaminantes). Y como la supervisión federal de estos productos es laxa, existe la preocupación de que algunos cosméticos puedan contener sustancias químicas peligrosas.

En Estados Unidos, los cosméticos están regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, sigla en inglés). La FDA tiene un estricto proceso de aprobación de medicamentos que implica múltiples rondas de pruebas, pero esta normativa es muy diferente en el caso de los cosméticos. “La FDA dice que los cosméticos deben ser seguros, pero no hace mucho por imponer esto”, afirma Robin Dodson, ScD, científica especializada en exposición química del Silent Spring Institute, una organización de investigación sin fines de lucro que se centra en la relación entre el cáncer de mama y la exposición a sustancias químicas. Por ejemplo, faltan datos sobre los posibles efectos a largo plazo de los cosméticos, como el riesgo de cáncer, porque la FDA no exige que se estudien.

“La normativa para proteger a los consumidores lamentablemente es obsoleta”, afirma Dodson.

California es el único estado que exige que los cosméticos vendidos dentro sus fronteras informen si se sospecha o se sabe que alguno de sus ingredientes provoca cáncer o daños reproductivos, como defectos de nacimiento.

Ingredientes a tener en cuenta

Los cosméticos deben etiquetarse con sus ingredientes. Pero los fabricantes no están obligados a incluir en la etiquetas las fragancias ni los ingredientes protegidos como secretos comerciales.

Formaldehído

El formaldehído se utiliza como conservante en algunos cosméticos. El formaldehído es capaz de dañar el ADN, lo que puede provocar cáncer. La mayoría de los productos que alisan o suavizan el cabello liberan gas formaldehído en el aire cuando se calientan, según la FDA. El formaldehído o las sustancias químicas que liberan formaldehído también pueden encontrarse en cosméticos como esmaltes de uñas, pegamento de pestañas, delineador de ojos, jabón corporal, loción corporal, jabón facial, crema facial, champú, acondicionador, crema para rizos, aceite capilar, espuma capilar y gel para el cabello. A veces, el formaldehído puede añadirse a un ingrediente y no a la fórmula del producto, por lo que puede no figurar en la lista de ingredientes.

Algunos estados, como Washington, prohíben el formaldehído en los cosméticos. Pero, en general, el formaldehído está permitido en los cosméticos de EE. UU.

Para evitar el formaldehído si te alisas el pelo, pide a tu estilista que utilice una fórmula que no contenga ni libere este producto. Evita todos los productos de cuidado personal que contengan o liberen formaldehído, que pueden incluir estos nombres de ingredientes:

  • formaldehído

  • paraformaldehído

  • paraform 

  • aldehído fórmico

  • metilenglicol

  • metanal 

  • óxido de metileno

  • metil aldehído

  • formol

  • Número CAS 50-00-0

  • DMDM hidantoína

  • cuaternio-15

  • diazolidinil urea

  • imidiazolidinil urea

  • hidroximetilglicinato de sodio

BHA

El BHA (butilhidroxianisol) es un conservante que se añade a muchos cosméticos y alimentos. Algunos estudios en animales han descubierto que aumenta el riesgo de cáncer, otros que lo reduce y otros que no tiene ningún efecto. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, un organismo de investigación que forma parte de la Organización Mundial de la Salud, afirma que el BHA es posiblemente cancerígeno para el ser humano basándose en estudios con animales. Pero algunos expertos sostienen que la forma en que el BHA provoca tumores en los animales no ocurre en los seres humanos. El BHA puede actuar como el estrógeno y alterar el equilibrio de los andrógenos, un tipo de hormona sexual que incluye la testosterona, por lo que se clasifica como disruptor hormonal.

Los parabenos

Los parabenos son alteradores hormonales utilizados habitualmente como conservantes en cosméticos, como maquillaje, cremas hidratantes, productos para el cuidado del cabello y cremas/geles de afeitar. Afectan al modo en que las hormonas actúan en el organismo, bloqueándolas o imitándolas. Pueden penetrar en la piel y actuar como una versión débil del estrógeno en el cuerpo. Dado que los estrógenos aumentan el riesgo de cáncer de mama positivo para receptores de hormonas, se piensa que las sustancias químicas que actúan como los estrógenos, como los parabenos, podrían hacer lo mismo. Existen pruebas contradictorias sobre si aumentan el riesgo de cáncer. Los estudios en células y animales demuestran que estas sustancias pueden afectar el crecimiento y la muerte celular, de forma que podrían aumentar el riesgo de cáncer de mama. Pero no se ha investigado mucho en humanos. Al menos un estudio ha encontrado una relación entre los parabenos y el cáncer de mama en las personas, pero otras investigaciones no han encontrado ninguna relación

Los parabenos pueden aparecer en las etiquetas de ingredientes como:

  • propilparabeno (o 4-hidroxilbenzoato de propilo)

  • butilparabeno (o butil 4-hidroxilbenzoato)

  • etilparabeno (o 4-hidroxibenzoato de etilo)

  • heptilparabeno (o 4-hidroxilbenzoato de heptilo)

  • metilparabeno (o 4-hidroxibenzoato de metilo)

Ftalatos

Los ftalatos se usan con frecuencia para mantener el color y reducir la fragilidad del esmalte de uñas y del fijador para el cabello. Los ftalatos son disruptores hormonales. Los ftalatos no actúan exactamente como el estrógeno, pero pueden ser disruptores del equilibrio de otras hormonas que interactúan con el estrógeno, incluida la testosterona. Los ftalatos pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama, pero aunque algunos estudios han encontrado una relación entre ambos, las pruebas globales no son concluyentes.

Los ftalatos suelen estar presentes en las fragancias de los productos de cuidado personal. También pueden aparecer en una etiqueta de ingredientes como:

  • di-(2-etilhexil)ftalato

  • ftalato de dietilo 

  • ftalato de dibutilo

  • ftalato de dimetilo

Fragancia

Evita los productos de cuidado personal con fragancias o perfume porque las empresas no tienen que informar qué sustancias químicas utilizan para fabricarlos. Las fragancias pueden contener sustancias químicas potencialmente peligrosas, como los ftalatos.

Contaminantes a los que hay que prestar atención

Algunas sustancias químicas preocupantes no se añaden a los cosméticos como ingrediente, sino que son contaminantes comunes.

Benceno

Las principales organizaciones médicas coinciden en que la sustancia química benceno aumenta el riesgo de cáncer, en particular de leucemia y otros cánceres relacionados con la sangre. El benceno no se utiliza como ingrediente en los productos de cuidado personal, pero a veces se encuentra en ellos como contaminante. Se encuentra sobre todo en productos que se pulverizan, como desodorantes, protectores solares y champú seco. También se ha encontrado en productos para el acné, incluidos aquellos con peróxido de benzoilo que han sido expuestos a altas temperaturas. Guarda los productos para el acné en lugares frescos y alejados de la luz solar para evitar que las sustancias químicas que contienen se descompongan en benceno. Pero ten en cuenta que las investigaciones no han encontrado una relación entre el cáncer y los niveles de benceno presentes en los cosméticos contaminados.

Óxido de etileno

El óxido de etileno es un compuesto que se encuentra en una amplia gama de cosméticos, normalmente como contaminante porque se utiliza para matar microbios en los equipos de las fábricas. Cuando se inhala en grandes cantidades, puede causar cáncer de mama, leucemia linfocítica, linfoma no Hodgkin y mieloma. No existen pruebas de que la exposición a una concentración presente en los cosméticos y absorbida por la piel sea suficiente para aumentar el riesgo de cáncer.

Metales pesados

Los metales pesados se encuentran en algunos cosméticos, normalmente como contaminantes, pero a veces se añaden para dar color. La absorción a través de la piel es baja, pero estos niveles pueden acumularse en el organismo con el tiempo. Muchos metales pesados —como el cromo, el cadmio, el bario, el cobalto y el arsénico— son carcinógenos confirmados o sospechosos. Pueden aumentar el riesgo de cáncer de diversas formas, como por ejemplo alterando las proteínas llamadas enzimas y aumentando el daño de las moléculas inestables que contienen oxígeno. Sin embargo, los metales pesados solo suelen estar en los cosméticos en niveles bajos, y no hay pruebas de que el uso de cosméticos contaminados con metales pesados incida en el riesgo de desarrollar cáncer.

1,4-dioxano

Esta sustancia química es probablemente cancerígena para los seres humanos y se ha encontrado en algunos productos de belleza en pequeñas cantidades. En los animales, la ingesta de 1,4-dioxano a lo largo de la vida puede provocar cáncer, y la exposición a través de la piel puede potenciar los efectos cancerígenos de otras sustancias químicas. Pero no se ha investigado mucho sobre el 1,4-dioxano y el cáncer en humanos.

Los ingredientes con más probabilidades de contener 1,4-dioxano son:

  • polietilenglicol (PEG)

  • polietileno

  • polioxietileno

  • cualquier sustancia química que termine en -oxinol

Qué puedes hacer si te preocupan los cosméticos y el cáncer de mama

“El uso de maquillaje y otros cosméticos no es la única forma en que las personas están expuestas a sustancias químicas que favorecen el desarrollo del cáncer”, afirma Dodson. “Las personas están expuestas a muchas de las mismas sustancias químicas en otros ámbitos de su vida, como en el trabajo o a través de los alimentos y el agua. Por tanto, tiene sentido evitar la exposición a través de los cosméticos siempre que se pueda, sobre todo en el caso de las sustancias químicas más relacionadas con el cáncer”, afirma.

Por supuesto, la mejor manera de evitar la exposición a las sustancias químicas potencialmente peligrosas de los cosméticos es dejar de utilizarlos. Pero muchas personas no quieren renunciar a sus rutinas de belleza. Así pues, hay algunas medidas que se pueden tomar para limitar los riesgos derivados del uso de cosméticos:

Cuando compres productos, lleva una lista de los nombres de los ingredientes que debes evitar. Evita los productos con ingredientes de los que se sabe o se sospecha que aumentan el riesgo de cáncer, como el formaldehído. También puede ser fácil evitar los productos que incluyen fragancias. Para ayudarte a encontrar cosméticos y otros productos cotidianos con ingredientes seguros, Silent Spring ofrece una aplicación gratuita llamada Detox Me.

Si no puedes ser exigente con todos los cosméticos que utilizas, presta atención a los productos que te dejas puestos, ya que tienen más posibilidades de penetrar en tu cuerpo. Esto incluye productos como el maquillaje y las lociones. Dodson también recomienda centrarse en los productos que se utilizan cerca de los ojos, la boca o la nariz, ya que las sustancias químicas pueden entrar fácilmente en el organismo a través de ellos. 

Para evitar contaminantes potencialmente peligrosos, Dodson recomienda comprar productos cuyos ingredientes hayan sido sometidos a pruebas certificadas por terceros.