Información sobre las vacunas contra COVID-19 para personas diagnosticadas con cáncer de mama

Información sobre las vacunas contra COVID-19 para personas diagnosticadas con cáncer de mama

Las investigaciones demuestran que las vacunas de ARNm son seguras y muy eficaces para prevenir la COVID-19, especialmente, los casos graves y la muerte por la enfermedad.
 

En los Estados Unidos, las siguientes tres vacunas se usan para reducir el riesgo de contraer COVID-19:

  • La vacuna de Pfizer-BioNTech, que se comercializa con la marca comercial Comirnaty, y que cuenta con plena aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, sigla en inglés) de EE. UU. para personas mayores de 16 años. La FDA también autorizó el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer para niños y adolescentes de 5 a 15 años. La vacuna de Pfizer consiste en dos inyecciones, que se administran con tres semanas de separación entre sí, en el músculo de la parte superior del brazo.

  • La vacuna de Moderna, que se comercializa con la marca comercial Spikevax y cuenta con plena aprobación de la FDA para personas mayores de 18 años. La vacuna de Moderna consiste en dos inyecciones, que se administran con cuatro semanas de separación entre sí, en el músculo de la parte superior del brazo.

  • La vacuna de Johnson & Johnson (J&J), que tiene autorización limitada del uso de emergencia por parte de la FDA para las personas mayores de 18 años que hayan tenido una reacción alérgica grave a una vacuna de ARNm, que no puedan obtener una vacuna de ARNm porque no hay ninguna disponible o que prefieran la vacuna de J&J. La vacuna de J&J se administra como una sola inyección en el músculo de la parte superior del brazo.

Las investigaciones demuestran que las vacunas de ARNm son seguras y reducen el riesgo de contraer COVID-19, especialmente, los casos graves y la muerte por la enfermedad. Debido a que estas vacunas no contienen virus vivos, pueden aplicarse en personas que tienen el sistema inmunitario debilitado, incluidas personas que están recibiendo tratamiento para el cáncer.

La FDA y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, sigla en inglés) recomiendan aplicarse las vacunas de Pfizer o Moderna en lugar de la de J&J de ser posible.

Si tienes una reacción alérgica grave o inmediata a la primera dosis de la vacuna Pfizer o Moderna, en los CDC recomiendan que no te apliques una segunda dosis. Una reacción alérgica inmediata por lo general ocurre en menos de cuatro horas desde la vacunación. Los síntomas pueden incluir urticaria, inflamación y dificultad para respirar (o sibilancias).

Actualmente, se considera que una persona está totalmente vacunada dos semanas después de la segunda dosis de Pfizer o de Moderna, o dos semanas después de la inyección única de la vacuna de J&J. A la mayoría de las personas se les recomienda aplicarse una vacuna de refuerzo y a algunas personas, un refuerzo adicional.

La FDA autorizó el refuerzo de las vacunas Pfizer y Moderna contra COVID-19 para todas las personas mayores de 18 años. Los refuerzos de cualquiera de las vacunas pueden mezclarse y combinarse. Esto significa que puedes recibir una dosis de refuerzo de cualquiera de las tres vacunas de ARNm disponibles en Estados Unidos, sin importar cuál te hayas aplicado al principio.

Los requisitos para recibir dosis de refuerzo varían, según cuál vacuna hayas recibido inicialmente. Las personas mayores de 18 años cuya vacuna inicial haya sido:

  • Pfizer o Moderna: reúnen los requisitos para recibir un refuerzo cinco meses después de la segunda inyección.

  • Moderna: reúnen los requisitos para recibir un refuerzo cinco meses después de la segunda inyección.

  • J&J: reúnen los requisitos para recibir un refuerzo al menos dos meses después de la inyección.

En los CDC también indican que se pueden recibir vacunas contra COVID-19, incluidos los refuerzos, con cualquier cronograma, por ejemplo:

  • el mismo día que se reciben otras vacunas, como la antigripal, siempre que las inyecciones se reciban en lugares diferentes (por ejemplo, una inyección en cada brazo)

  • independientemente de cuándo reciben otras vacunas, incluida la antigripal

La FDA autorizó una única dosis de refuerzo de la vacuna Pfizer contra COVID-19 para uso de emergencia que se administra cinco meses después de la segunda vacuna Pfizer para niños y adolescentes de 5 a 17 años de edad.

El 29 de marzo de 2022, la FDA autorizó una segunda dosis de refuerzo de las vacunas Pfizer y Moderna contra COVID-19 como mínimo cuatro meses después del primer refuerzo (tercera dosis) para:

  • adultos mayores de 50 años

  • niños de entre 12 y 17 años de edad que hayan recibido un trasplante de órganos o estén inmunodeprimidos

Es importante tener en cuenta que las recomendaciones relativas a las vacunas de COVID son diferentes para las personas con un sistema inmunitario debilitado (llamados “inmunodeprimidos”). Los tratamientos del cáncer de mama intensos, como la quimioterapia, determinadas terapias dirigidas y la inmunoterapia, pueden debilitar el sistema inmunitario. Las personas con el sistema inmunitario moderadamente o gravemente deprimido son particularmente vulnerables a la COVID-19, y es posible que no generen el mismo nivel de inmunidad al virus que las personas que no están inmunodeprimidas luego de la vacunación. Si actualmente recibes tratamiento para el cáncer de mama, es buena idea que le preguntes al médico si debes seguir estas recomendaciones para personas moderada o gravemente inmunodeprimidas:

  • Si tu vacuna inicial fue Pfizer o Moderna, en los CDC recomiendan que te apliques una tercera dosis de la misma vacuna que recibiste al principio al menos 28 días después de la segunda dosis.

  • Tras la tercera dosis de la vacuna Pfizer o Moderna, debes recibir un refuerzo de cualquiera de las dos vacunas de ARNm al menos tres meses después de la tercera dosis.

  • Si la primera vacuna fue la de J&J, los CDC recomiendan que te apliques una segunda dosis de la vacuna de Pfizer o de Moderna al menos 28 días después de recibir la vacuna. Los CDC también recomiendan una dosis de refuerzo de la vacuna Pfizer o Moderna al menos dos meses después de la segunda dosis. La FDA ha limitado la autorización del uso de emergencia a las personas mayores de 18 años que hayan tenido una reacción alérgica grave a una vacuna de ARNm, que no puedan obtener una vacuna de ARNm porque no hay ninguna disponible o que tengan preferencia marcada por la vacuna de J&J.

Cabe destacar también que la Red Nacional Integral del Cáncer (NCCN, sigla en inglés), una alianza conformada por los centros oncológicos más importantes, recomienda una segunda dosis de refuerzo de cualquier vacuna de ARNm para las personas inmunodeprimidas. Esto significa que recibirías un total de cinco vacunas: tres dosis principales de vacunas de ARNm más dos dosis de refuerzo.

A pesar de que haber recibido la vacuna te protege de enfermarte gravemente, aún es posible tener lo que se denomina una “infección en personas vacunadas”, pero es algo que ocurre poco y los síntomas suelen ser leves. También es posible contagiarle COVID-19 a otra persona si te expones al virus después de vacunarte. Por eso, se recomienda seguir usando mascarilla y practicando el distanciamiento físico en público por un tiempo.

Los expertos recomiendan que la mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer o que tengan antecedentes de cáncer se vacunen contra COVID-19. Aun así, debes preguntarle al médico si recibir una vacuna y un refuerzo contra COVID-19 es la decisión correcta para tu situación.

 

Tratamiento con anticuerpos con Evusheld

La FDA autorizó el uso de emergencia de Evusheld (nombre genérico: tixagevimab envasado junto con cilgavimab), un tratamiento con anticuerpos utilizado con el fin de prevenir la COVID-19 en personas a partir de los 12 años con sistemas inmunitarios moderada a gravemente deprimidos, o que no pueden acceder a una vacuna contra COVID-19 debido a una reacción alérgica grave a sus ingredientes. Evusheld actúa de manera diferente a una vacuna y puede ser una opción para las personas inmunodeprimidas que no desarrollarán suficiente inmunidad luego de recibir la vacuna contra COVID-19.

Mientras que las vacunas contra COVID-19 usan el sistema inmunitario para producir unas proteínas especiales llamadas anticuerpos que combaten el virus, Evusheld contiene dos tipos diferentes de anticuerpos que se diseñaron en un laboratorio para combatir el virus. Cada uno de los anticuerpos de Evusheld se une a distintas partes del virus para evitar que este entre a las células y te enferme.

Evusheld se aplica como dos inyecciones separadas, una después de la otra, en el músculo de la parte superior del brazo. Los efectos secundarios más comunes son dolor de cabeza, fatiga y tos. Es necesario controlar a las personas vacunadas durante al menos 1 hora después de recibir las inyecciones para detectar la aparición de reacciones alérgicas graves. En ensayos clínicos, las personas con antecedentes de problemas cardíacos tuvieron más probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o insuficiencia cardíaca después de recibir Evusheld. Si tienes antecedentes de afecciones médicas cardíacas, es recomendable que hables con tu médico acerca de los riesgos y beneficios de Evusheld.

 

Las vacunas de ARNm: Pfizer y Moderna

Las vacunas Pfizer y Moderna emplean un material genético llamado “ARN mensajero” (ARNm). Las vacunas de ARNm contienen una pequeña parte del ARNm del coronavirus, que le indica a cuerpo que haga copias de una proteína del virus llamada “proteína espicular”. Luego, el sistema inmunitario acumula células inmunitarias y proteínas especiales (anticuerpos) para combatir la proteína espicular. Entonces, si te expones al virus que causa la COVID-19, el sistema inmunitario estará listo para reconocerlo y protegerte de la infección.

 

Acerca de la vacuna de Johnson & Johnson

La vacuna contra COVID-19 de J&J funciona de manera diferente a las vacunas de ARNm. La vacuna de J&J se llama “vacuna de vector viral”. Se fabrica a partir de un adenovirus (el tipo de virus que causa el resfriado común). El adenovirus de esta vacuna no es un virus vivo. Se modificó en un laboratorio para que no pueda reproducirse en el cuerpo ni causar la enfermedad. Además, a este adenovirus modificado también se le agregó un gen encontrado en el virus que causa la COVID-19. Este gen le indica al cuerpo que haga copias de la proteína espicular del virus que causa la COVID-19. Luego, el sistema inmunitario se activa y acumula células inmunitarias y anticuerpos para combatir la proteína espicular. Una vez que sucede esto, el sistema inmunitario está listo para protegerte si te expones al virus que causa la COVID-19.

Efectos secundarios poco frecuentes pero graves de la vacuna de J&J

La FDA publicó advertencias sobre dos efectos secundarios poco frecuentes pero graves relacionados con la vacuna de J&J:

  • Síndrome de Guillain-Barré

  • un trastorno de coagulación llamado “trombocitopenia trombótica inmunitaria inducida por la vacuna”

Síndrome de Guillain-Barré

El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno poco frecuente del sistema nervioso. En las personas que tienen síndrome de Guillain-Barré, el sistema inmunitario ataca al sistema nervioso periférico, la red de nervios que se encuentra fuera del cerebro y de la médula espinal. Los síntomas varían entre debilidad muscular breve en casos leves y parálisis en casos graves. Los médicos no conocen la causa exacta del síndrome de Guillain-Barré, pero sí saben que no es contagioso ni heredado.

La FDA advirtió que la vacuna de J&J puede aumentar el riesgo de padecer el síndrome de Guillain-Barré en el período de seis semanas después de la vacunación en una cantidad pequeña de personas. Se agregó una advertencia sobre el síndrome de Guillain-Barré en la hoja informativa de la vacuna de J&J, así como en el sitio web de los CDC.

Es importante saber que el síndrome de Guillain-Barré es un efecto secundario poco frecuente de la vacuna de J&J y que solo muy pocas personas lo han tenido. Según los CDC, la mayoría de los casos de síndrome de Guillain-Barré se informaron unas dos semanas después de la vacunación y casi todos eran hombres mayores de 50 años.

Debes buscar atención médica de inmediato si llegas a presentar cualquiera de los siguientes síntomas tras recibir la vacuna de J&J:

  • debilidad u hormigueo, especialmente en los brazos o en las piernas, que empeora y se extiende a otras partes del cuerpo

  • dificultad para caminar

  • dificultad para mover los músculos faciales, lo que incluye hablar, masticar o tragar

  • visión doble o incapacidad para mover los ojos

  • dificultad para controlar la orina o las evacuaciones

Trombocitopenia trombótica inmunitaria inducida por la vacuna

Una trombosis es un coágulo de sangre. La mayoría de los casos se informaron unos nueve días después de recibir la vacuna de J&J, y el coágulo se encontraba en las venas que drenan sangre del cerebro. Por esto, es posible que hayas visto noticias sobre el trastorno llamado “trombosis de senos venosos cerebrales” (TSVC). También se pueden formar coágulos de sangre en las piernas, en el abdomen o en el corazón, y pueden causar un accidente cerebrovascular.

Todas las personas que presentaron coágulos de sangre después de recibir la vacuna de J&J tenían trombocitopenia. Esto significa que tenían cifras bajas de plaquetas, un tipo de célula que ayuda a la coagulación de la sangre. Se requiere más investigación, pero se cree que la vacuna de J&J puede desencadenar una respuesta del sistema inmunitario que destruye las plaquetas y, además, hace que liberen partículas diminutas que llevan a la formación de coágulos de sangre.

Se agregó una advertencia sobre este trastorno de coagulación poco frecuente en la hoja informativa de la vacuna de J&J, así como en el sitio web de los CDC.

"Lo que sé de este tipo de trastornos, como [una afección similar causada por el fármaco anticoagulante heparina llamada TIH], es que no suceden con mucha frecuencia. No quiero decir que sean extremadamente inusuales”, explica el Dr. Brian Wojciechowski, médico oncólogo y asesor médico de Breastcancer.org. “Creo que necesitamos examinar más este tema. También creo que la FDA debe investigar cualquier otro caso que pueda haber surgido. Pero se trata de trastornos muy poco frecuentes”.

Posibles síntomas de estos coágulos poco frecuentes:

  • dolor de cabeza fuerte

  • dolor abdominal intenso

  • dolor intenso o enrojecimiento en las piernas, especialmente en una

  • dolor en el pecho o dificultad para respirar

Como estos coágulos poco frecuentes se observan en personas con cifras muy bajas de plaquetas, no pueden tratarse con heparina, que es el fármaco anticoagulante más utilizado.

Si te dieron la vacuna de J&J hace treinta días o más, el riesgo de desarrollar el trastorno de coagulación raro es muy bajo. No se conocen casos que hayan surgido tres semanas después de recibir la vacuna.

Si te dieron la vacuna de J&J en los últimos días, los síntomas similares a los de la gripe que puedes estar experimentando son normales. Pero debes ponerte en contacto con el médico o buscar atención médica de inmediato si tienes cualquiera de los siguientes síntomas:

  • dolor de cabeza fuerte

  • dolor abdominal intenso

  • dolor intenso o enrojecimiento en las piernas, especialmente en una

  • dolor en el pecho o dificultad para respirar

Es importante que le cuentes al médico si tienes cualquiera de estos síntomas y que le digas que recibiste la vacuna de J&J, además de la fecha en que te vacunaste.

 

Efectos secundarios de las vacunas contra COVID-19

Estos son los efectos secundarios más comunes de las vacunas contra COVID-19:

  • dolor en el brazo donde recibiste la inyección

  • cansancio

  • dolor de cabeza

  • dolor de músculos o de articulaciones

  • escalofríos

  • fiebre

Estos efectos secundarios suelen ser leves y durar unos pocos días. Aparecen con mayor frecuencia después de la segunda dosis de las vacunas de ARNm. Los efectos secundarios son esperables y, de hecho, son una señal de que la vacuna está funcionando al provocar una respuesta del sistema inmunitario. Las investigaciones muestran que las mujeres pueden tener peores efectos secundarios de las vacunas contra COVID-19 que los hombres.

Algunas personas informaron inflamación o agrandamiento de los ganglios linfáticos, incluidos los ganglios linfáticos axilares (de la axila) del lado correspondiente al brazo donde recibieron la inyección. Los médicos llaman a esto “adenopatía axilar”.

Si recibiste tratamiento para el cáncer de mama, y especialmente si te extirparon ganglios linfáticos debajo del brazo, podrías tener linfedema o un empeoramiento del linfedema existente como efecto secundario de las vacunas contra COVID-19. Para reducir este riesgo, las personas que tienen antecedentes de cáncer de mama deben evitar que les apliquen la vacuna en el brazo del lado del cuerpo afectado por el cáncer de mama. Si tienes antecedentes de cáncer de mama en ambas mamas, pregúntale al médico en cuál brazo deberías inyectarte. Las vacunas contra COVID-19 también se pueden aplicar en la cadera como alternativa, pero es posible que los profesionales del centro de vacunación no estén capacitados o no se sientan cómodos para administrarla de esa manera, así que esta tal vez no sea una opción viable para la mayoría de las personas en este momento.

En el caso de las personas que no tienen antecedentes de cáncer de mama, la inflamación de los ganglios linfáticos axilares después de la vacunación es algo inofensivo, pero puede sentirse como bultos en la mama, y algunas mujeres pueden preocuparse de que sea un signo de cáncer de mama. Estos ganglios linfáticos inflamados también pueden detectarse en una mamografía, incluso si no los sientes. Esto podría dar un resultado falso positivo, que es cuando se ve un área anómala en una mamografía, que parece cáncer, pero no lo es. Un resultado falso positivo en una mamografía puede provocar estrés innecesario y dar lugar a pruebas adicionales.

La Sociedad de Imagenología Mamaria (SBI, sigla en inglés) recomendó que las mujeres intenten programar su mamografía de detección rutinaria un mes después de recibir la vacuna como mínimo, para que cualquier inflamación de los ganglios linfáticos axilares tenga tiempo de desaparecer. Si ya programaste la mamografía, no es necesario cancelar la consulta para la prueba ni el turno para la vacuna contra COVID-19. Solo asegúrate de informarle a la persona que haga la mamografía que te vacunaron hace poco, en qué brazo te dieron la vacuna y si fue la primera o la segunda dosis. Esto ayudará al radiólogo mamario a interpretar correctamente el resultado de la mamografía.

Las personas vacunadas se controlan durante 15 a 30 minutos luego de recibir cada inyección para asegurarse de que no tengan una reacción alérgica grave a la vacuna, algo muy poco frecuente. Si tienes antecedentes de reacciones alérgicas graves, debes hablar con el médico y, tal vez, consultar a un alergista o inmunólogo para determinar si es seguro para ti recibir una vacuna contra COVID-19.

La persona que te aplique la vacuna contra COVID-19 debe preguntarte si tuviste reacciones alérgicas graves en otras ocasiones. Asegúrate de informarle si tuviste alguna reacción alérgica antes, para que te puedan controlar durante al menos 30 minutos después de la inyección. En los centros de vacunación deben contar con medicamentos, equipos y medidas de seguridad para atender a cualquier persona que sufra una reacción alérgica. Si sufriste una reacción alérgica grave en algún momento, es buena idea preguntar si estas medidas de seguridad están implementadas en el centro de vacunación.

Es importante saber si alguna vez tuviste una reacción alérgica al polietilenglicol (PEG) o al polisorbato. Estos ingredientes están presentes en algunos medicamentos, incluidos algunos tratamientos para el cáncer, y también se utilizan en las vacunas contra COVID-19.

Las vacunas Pfizer y Moderna contienen PEG. No contienen polisorbato, aunque el polisorbato esté estrechamente vinculado al PEG. La vacuna de J&J contiene polisorbato.

Los CDC han declarado que, si una persona ha tenido una reacción alérgica grave al PEG en el pasado, entonces no debería recibir las vacunas de ARNm de Pfizer o Moderna, y debería preguntarle al médico por la de J&J. Si tuviste una reacción alérgica grave al polisorbato en el pasado, entonces no deberías recibir la vacuna de J&J, y deberías preguntarle al médico por las vacunas de ARNm.

A los medicamentos que contienen PEG, los médicos los llaman “pegilados”. Algunas veces, se utiliza la pegilación para cambiar la forma en que funcionan los medicamentos en el cuerpo. Puede haber versiones pegiladas y no pegiladas del mismo medicamento.

Los medicamentos pegilados para tratar el cáncer incluyen los siguientes:

  • Doxil (nombre genérico: doxorrubicina liposomal pegilada), un medicamento de quimioterapia que se utiliza para tratar el cáncer de mama. También se comercializa como Caelyx en algunos países.

  • Neulasta (nombre genérico: pegfilgrastim), un medicamento que se utiliza para tratar la neutropenia (cifras bajas de glóbulos blancos) durante la quimioterapia.

El polisorbato se utiliza en muchos medicamentos para cambiar la forma en que funcionan en el cuerpo o como conservante. Entre los medicamentos para tratar el cáncer que contienen polisorbato, se incluyen:

  • Abraxane (nombre genérico: paclitaxel unido a albúmina o nab-paclitaxel)

  • Adriamycin (nombre genérico: doxorrubicina)

  • Aranesp (nombre genérico: darbepoetina alfa)

  • Cinvanti, Emend (nombre genérico: aprepitant)

  • Doxil (nombre genérico: doxorrubicina liposomal pegilada), también comercializado como Caelyx en algunos países

  • Epogen (nombre genérico: epoetina alfa)

  • Metotrexato (comercializado con distintas marcas comerciales)

  • Procrit (nombre genérico: epoetina alfa)

  • Taxol (nombre genérico: paclitaxel)

  • Taxotere (nombre genérico: docetaxel)

Si tuviste una reacción alérgica grave a cualquiera de estos medicamentos, debes hablar con el médico para determinar si es seguro para ti recibir una vacuna contra COVID-19.

Según los CDC, si tuviste un sarpullido con dolor, enrojecimiento, picazón o inflamación en el brazo donde recibiste la primera dosis de las vacunas Pfizer o Moderna, igual es recomendable que recibas la segunda dosis. Esto se conoce como “brazo COVID”. El sarpullido puede aparecer unos pocos días o más de una semana después de la primera inyección, y puede ser grande. Si tienes sarpullido después de la primera inyección, infórmale a la persona que te vacunará para que puedan determinar si te conviene recibir la segunda dosis en el otro brazo.

 

Cuando ya has completado la vacunación

A medida que más personas se vacunan contra la COVID-19, en los CDC continúan actualizando sus directrices sobre lo que las personas con vacunación completa pueden hacer. Para estas directrices, también se tiene en cuenta qué tan contagiosas son las cepas actuales del virus que causa la COVID-19.

En los CDC, recomiendan que las personas con vacunación completa usen mascarilla en lugares públicos cerrados si viven en zonas con propagación “considerable” o “elevada” de la COVID-19. Esta herramienta de los CDC te muestra cómo es la propagación de la COVID-19 en tu zona: baja, moderada, considerable o elevada.

Todas las personas que no estén vacunadas deben usar mascarilla en lugares públicos cerrados y al aire libre.

En los CDC, también recomiendan que todos usen mascarilla en las escuelas. Además, recomiendan que todas las personas con vacunación completa usen mascarilla en lugares públicos cerrados como medida de protección adicional, especialmente si tienen el sistema inmunitario debilitado o si viven con una persona que tenga el sistema inmunitario debilitado, o si corren mayor riesgo de sufrir un caso grave de COVID-19.

Si estás inmunodeprimida, en los CDC recomiendan que hables con el médico sobre las precauciones adicionales que puedes tomar, incluso si tienes la vacunación completa. Si conoces a una persona que esté inmunodeprimida o que tiene una afección, como cáncer, eso la pone en mayor riesgo de sufrir complicaciones graves de la COVID-19. Es buena idea usar mascarilla si se encuentran en lugares cerrados, aunque ambas tengan la vacunación completa. Obtén más información sobre los tipos de mascarillas más efectivas contra las nuevas cepas del virus, como ómicron.

Algunos tratamientos para el cáncer de mama, como la quimioterapia, la terapia dirigida y la inmunoterapia, pueden debilitar el sistema inmunitario. Es posible que las vacunas contra la COVID-19 ofrezcan menor protección en el caso de personas que reciben tratamiento para el cáncer. Por lo tanto, puede que necesites seguir tomando precauciones adicionales.

Incluso para las personas que tienen la vacunación completa, en los CDC recomiendan tomar las siguientes precauciones adicionales:

  • usar mascarilla en lugares públicos cerrados si viven en zonas con propagación “considerable” o “elevada” de la COVID-19

  • hacerse análisis si hay contacto con alguien que podría tener COVID-19 y usar mascarilla en lugares públicos cerrados durante dos semanas o hasta tener un resultado negativo

  • hablar con el médico sobre si es necesario seguir usando mascarilla y tomar otras precauciones si ellas o alguien con quien viven están recibiendo un tratamiento médico que puede debilitar el sistema inmunitario, o si corren el riesgo de sufrir un caso grave de COVID-19

  • usar una mascarilla que quede bien ajustada en todos los lugares donde así lo exija la ley u otras reglas y normas

  • usar mascarilla cuando viajen en avión, autobús, tren y otros medios de transporte público

  • lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos o usar desinfectante de manos después de haber estado en espacios públicos

  • prestar atención a los síntomas de la COVID-19, en especial después de haber tenido contacto con una persona enferma

  • hacerse análisis y ponerse en cuarentena si tienen síntomas

 
Referencias

Thompson MG, et al. “Prevention and Attenuation of Covid-19 with the BNT162b2 and mRNA-1273 Vaccines” (Prevención y atenuación de la COVID-19 con las vacunas BNT162b2 y mRNA-1273). New England Journal of Medicine. 30 de junio de 2021. Disponible en inglés en: http://dx.doi.org/10.1056/NEJMoa2107058.

Revisado por 3 advisers médicos
 
Halle Moore, MD
Cleveland Clinic, Cleveland, OH
Marisa C. Weiss, MD
Centro médico Lankenau Medical Center, Wynnewood, PA
Brian Wojciechowski, MD
Sistema de salud Crozer Health, área de Filadelfia, PA
Conoce más sobre el Comité de Asesoría

— Se actualizó por última vez el 25 de agosto de 2022, 20:20