Manejo del cáncer de mama, la COVID-19 y la depresión invernal

Manejo del cáncer de mama, la COVID-19 y la depresión invernal

Si bien la temporada invernal puede estar plagada de gozo y celebración, también puede ser una época de soledad y ansiedad para las personas que viven con cáncer, especialmente con el aislamiento que trajo la COVID-19.
 

Si bien la temporada invernal puede estar plagada de gozo y celebración, también puede ser una época de soledad y ansiedad para las personas que viven con cáncer, especialmente con el aislamiento que trajo la COVID-19.

Durante un seminario web reciente, las trabajadoras sociales clínicas matriculadas Kelly Grosklags, LICSW, BCD, y Shirley Otis-Green, MSW, MA, ACSW, LCSW, OSW-C, FNAP, respondieron preguntas de la comunidad de Breastcancer.org y ofrecieron consejos sobre cómo manejar la salud emocional en esta temporada invernal excepcionalmente difícil. Cuidar tu salud mental y emocional es importante para Breastcancer.org, y esperamos que estas ideas que compartimos aquí te lleven algo de tranquilidad. A continuación, podrás leer algunos de sus consejos.

 

Reconocer los sentimientos

Si bien puede ser más fácil ignorar los sentimientos que puedas tener en este momento, es mejor reconocerlos y aceptar cómo te sientes, ya sea mal o bien.

“Está bien no sentirse bien”, afirma Grosklags. “Tenemos que aceptar nuestra situación y hacer las paces con lo que nos toca”. “Atravesamos un momento en el que no sabemos cómo debemos estar. Donde sea que estés, es donde estás, y está bien”.

 

Aceptar el vaivén de las emociones

Cuando te sientes mal o estás pasando un momento triste, puede parecer como si los días difíciles no tuvieran fin. Pero Shirley Otis-Green dice que la práctica del pensamiento de polaridad (reconocer que puede haber momentos positivos y negativos en el mismo período) puede ser útil.

“La clave aquí es reconocer que hay momentos de tristeza, pero que también habrá momentos de alegría”, explica. Hay un vaivén de emociones”.

Recordar ese viejo dicho que reza “esto también pasará” es una buena manera de tener una sensación de control sobre las emociones negativas.

“Nuestros sentimientos son pasajeros, y tenemos algún grado de control sobre ellos”, afirma Otis-Green. “Lo bueno de eso es que es una manera de hacernos sentir al mando de esas emociones”.

Otis-Green recomienda llevar un diario como una manera de reconocer el vaivén de las emociones.

“Llevar un diario y escribir en él con cierta regularidad nos ayuda a ver que todo cambia”, explica. “Es un buen recordatorio visual de que la situación puede cambiar, y hay cierto simbolismo en el acto de escribir que nos ofrece un punto de vista más objetivo”.

 

Hablar sobre los sentimientos

Reconocer y aceptar tus sentimientos no significa que debes cargar con ellos sin ayuda de nadie. Es importante recordar que tus emociones son válidas y que está bien apoyarte en familiares, amigos o incluso un terapeuta para procesar esos sentimientos.

“Algo que es realmente importante es permitirnos ser vulnerables”, expresa Grosklags. “Ya sea hablando con alguien, escribiéndole a alguien o enviándole un mensaje... Pensamos que todos están atravesando lo mismo y nos preguntamos qué derecho tenemos a compartir nuestros sentimientos”.

Poner en práctica el hecho de hablar sobre los sentimientos no aplica solo a los negativos. Compartir la felicidad también es importante.

“Cuando compartimos nuestro dolor o sufrimiento, podemos dividirlo a la mitad. Cuando compartimos nuestra alegría, podemos multiplicarla”, afirma Grosklags.

 

Nutrir el cuerpo

La depresión invernal y estacional puede parecer una afección puramente mental y emocional, pero hay conexiones físicas con nuestra salud mental. Las personas, especialmente las que viven en los estados del norte, deben asegurarse de recibir suficiente luz solar y pasar tiempo al aire libre. Asegurarte de mantener niveles normales de vitamina D también es importante. Dormir una cantidad suficiente de horas y llevar una dieta balanceada y nutritiva también pueden afectar de manera positiva el estado de ánimo. Estas prácticas son particularmente útiles para quienes están recibiendo tratamiento del cáncer de mama, que pueden sentir debilidad física por la quimioterapia o la radiación.

 

Recuperar el tiempo

Durante las fiestas, un factor importante de estrés para algunas personas suele ser la ajetreada agenda de festejos, que puede resultar abrumadora. Y, si bien este año eso puede ser distinto para muchos por las limitaciones para reunirse en persona que plantea la COVID-19, algunas personas están lidiando con una nueva fuente de estrés: rechazar las invitaciones de los seres queridos que, con la mejor intención, planean reunirse de todos modos a pesar de las recomendaciones.

“Hay que ser selectivas a la hora de gastar energía”, afirma Grosklags. “Este es tu permiso para decir 'no'. Si tienes demasiados planes, fíjate adónde puedes ir y date a ti misma el poder de decisión y cambio. Si te da miedo que te dejen de lado, háblalo con alguien. Si tienes demasiadas obligaciones, asegúrate de que sean cosas que realmente quieres hacer”.

Y agrega que este es el año para recurrir a la creatividad en la forma de celebrar. En especial, las personas diagnosticadas con cáncer de mama metastásico, que pueden llegar a sentir que tienen que aprovechar al máximo el tiempo que les queda. Si tú y tus seres queridos no se sienten seguros con las reuniones en este momento, Grosklags recomienda hacer planes para celebrar las fiestas cuando se sientan cómodos.

“No es inusual sentir que el tiempo es algo muy preciado y querer vivir a lo grande”, explica. “Este año, lo que les recuerdo a las personas es que no tenemos que celebrar necesariamente ese día. Está bien reprogramar. Es muy importante para nosotras sentir que tenemos opciones”.

 

Crear un ritual

Con la llegada del Año Nuevo, se empieza a sentir la urgencia de celebrar el final de un momento en el tiempo y el comienzo de otro. Y si bien brindar en medio de una multitud de seres queridos no es la mejor idea este año, hay otros rituales, más tranquilos, que se pueden adoptar para marcar el paso del tiempo y recordar a aquellos que ya no están.

Grosklags sugiere comprar una vela de tres pabilos para hacer un ritual de luz. Cada pabilo se enciende a su tiempo. Uno simboliza el pasado, otro, el presente, y otro, el futuro. Cada vez que se prende uno, se dice una bendición. Explica que este ritual está pensado para permitirles a quienes lo practiquen honrar el pasado, aceptar el presente y encontrar fortaleza para enfrentar el futuro incierto.

“En este momento que estamos atravesando, las personas que viven con cáncer o con profunda pena deben encontrar comodidad en la incertidumbre”, dice. “Encendemos esa vela y pedimos sabiduría para vivir este tiempo, para transitar la vulnerabilidad”.

Sobre todo, Grosklags y Otis-Green están de acuerdo en que es un momento para tratarnos con amabilidad, ser gentiles con nuestro cuerpo y con nuestra mente, y darnos la flexibilidad de adaptarnos a situaciones que están fuera de nuestro control. Como personas afectadas por el cáncer de mama, es una lección que traerá beneficios por mucho tiempo después de terminadas las fiestas.

“Tienes la capacidad para enfrentar situaciones que otros no”, asegura Otis-Green. “Pudiste oír esas palabras y levantarte al día siguiente. Atravesaste el tratamiento y dijiste: 'No puedo hacerlo otra vez'. Y, sin embargo, lo hiciste”.

Recuerda que no estás sola. Muchas nos sentimos así. Te invitamos a conectarte, aprender y compartir en la comunidad en línea de Breastcancer.org. Es un lugar seguro para encontrar el apoyo de personas que entienden lo que te pasa.

Revisado por 2 advisers médicos
 
Kelly Grosklags, LICSW, BCD, FAAGC
Academia Estadounidense de Apoyo Psicológico en el Duelo (AAGC)
Shirley Otis-Green, MSW, MA, ACSW
Collaborative Caring
Conoce más sobre el Comité de Asesoría

— Se actualizó por última vez el 29 de junio de 2022 15:08