comscoreDurante el tratamiento
Type=In treatment, Size=Large

Durante
el tratamiento

Hoy en día hay más opciones de tratamiento del cáncer de mama que nunca. Aunque eso es una gran noticia para tus posibilidades de éxito en el tratamiento, el hecho de pasar por este puede ser duro. No importa en qué parte del proceso estés, estamos aquí para ti con información y apoyo.

Hoy en día hay más opciones de tratamiento del cáncer de mama que nunca. Aunque eso es una gran noticia para tus posibilidades de éxito en el tratamiento, el hecho de pasar por este sin duda puede ser duro.

Es posible que te estés recuperando de una cirugía o que experimentes efectos secundarios problemáticos del tratamiento. Tal vez tengas que hacer frente a los retos que supone compaginar el tratamiento con las obligaciones familiares y laborales, o tratar de poner buena cara ante tus seres queridos mientras no te encuentras muy bien. No eres la única persona en esta situación.

Cualquiera sea el plan de tratamiento y dondequiera que estés en el proceso, estamos aquí para ti con información y apoyo para ayudarte a superar este difícil momento de tu vida. A continuación, se presentan algunos recursos para quienes estén recibiendo tratamiento para el cáncer de mama en este momento.

 

Manejo de los efectos secundarios del tratamiento

A medida que se inicia cada fase del plan de tratamiento, puede ser útil saber qué esperar para poder planificar la prevención o el manejo de los efectos secundarios del tratamiento. Si ya experimentas efectos secundarios del tratamiento, a continuación puedes encontrar información sobre formas que pueden ayudar a manejarlos. Informa siempre a los médicos de cualquier efecto secundario preocupante que experimentes para poder tratarlo o ajustar el plan de tratamiento lo antes posible.

Dolor

El dolor es un efecto secundario común de ciertos tratamientos del cáncer de mama. El tipo y la gravedad del dolor variarán en función del tratamiento que recibas. Por ejemplo, durante la recuperación de una cirugía, es posible que sientas dolor en las partes del cuerpo donde se realizó. A la vez, se sabe que ciertas terapias hormonales llamadas “inhibidores de la aromatasa” causan dolor en las articulaciones.

Conoce más sobre el Dolor como efecto secundario del tratamiento y las formas de manejarlo.

Linfedema

El linfedema puede producirse después de la cirugía por cáncer de mama o de la radioterapia, sobre todo si te extirpan los ganglios linfáticos. El linfedema es una acumulación anormal de líquido llamado “linfa” que puede causar inflamación, por lo general en el brazo y la mano, en las personas que recibieron tratamiento para el cáncer de mama.

Conoce más sobre el Linfedema, así como sobre las formas de reducir el riesgo y las opciones de tratamiento.

Pérdida del cabello

La pérdida del cabello es uno de los efectos secundarios más conocidos de la quimioterapia, y puede provocar angustia en muchas personas. Otros tratamientos del cáncer de mama, como la terapia hormonal, también pueden provocar la pérdida del cabello. Prepararte para la pérdida del cabello y conocer opciones para manejarla puede ayudarte a sentir menos estrés por este efecto secundario del tratamiento.

Obtén más información en Pérdida del cabello.

Fatiga

La fatiga es el efecto secundario más común del tratamiento del cáncer de mama, el cual afecta hasta a 9 de cada 10 personas. Si sientes cansancio todo el tiempo debido al tratamiento y esto no mejora con el descanso, habla con el médico para conocer las medidas que puedes tomar para contribuir a controlar este efecto secundario.

Obtén más información en Fatiga.

Neuropatía

La neuropatía es un posible efecto secundario de algunos medicamentos de quimioterapia que provoca dolor, entumecimiento o malestar como consecuencia del daño a los nervios. Suele comenzar en los dedos de los pies y puede extenderse a las piernas, los brazos y las manos a medida que avanza el tratamiento. Las cirugías, la radioterapia y también algunos medicamentos de terapia dirigida pueden causar neuropatía.

Obtén más información en Neuropatía.

Problemas en el tubo digestivo

Los problemas gastrointestinales suelen ser consecuencia de la quimioterapia y otros medicamentos que se utilizan para tratar el cáncer de mama. Por fortuna, hay muchas cosas que puedes hacer para prevenir y manejar estas afecciones. Obtén más información acerca de cómo controlar lo siguiente:

Síntomas menopáusicos

Algunos tratamientos del cáncer de mama pueden imitar los síntomas de la menopausia o provocar una menopausia inducida por el tratamiento, que puede ser temporal o permanente según la edad y otros factores. Los síntomas menopáusicos pueden incluir bochornos, cambios en el estado de ánimo, sequedad vaginal, pérdida de deseo sexual y otros.

Obtén más información en Menopausia y síntomas menopáusicos.

Recuento bajo de glóbulos blancos

Los glóbulos blancos son una parte importante del sistema inmunitario que ayuda al cuerpo a combatir las infecciones. Algunos tratamientos del cáncer de mama pueden reducir la cantidad de glóbulos blancos en el cuerpo hasta el punto de aumentar el riesgo de infección. Los médicos llaman a esto “estar inmunodeprimido”.

Obtén más información en Recuento bajo de glóbulos blancos.

Conoce más sobre los efectos secundarios del tratamiento del cáncer de mama.

 

Terapias complementarias

Añadir terapias complementarias o holísticas a tu plan de tratamiento del cáncer de mama puede ser útil para controlar los efectos secundarios o proteger tu salud mental y emocional. Existe una gran variedad de terapias complementarias que puedes consultar con el médico para probar durante el tratamiento, como la acupuntura, el cannabis medicinal, la meditación, el reiki o el yoga.

Obtén más información en Terapia complementaria.

 

Participación en un estudio clínico

Los estudios clínicos son investigaciones científicas en las que se analiza con detenimiento el uso de pruebas y tratamientos nuevos en personas que se presentan como voluntarias. Tal vez creas que los estudios clínicos son una opción únicamente para las personas diagnosticadas con cáncer que no responde a los tratamientos estándar. Lo cierto es que apuntarse a un estudio clínico puede ser una buena opción para muchas personas que reciben tratamiento para el cáncer de mama.

Puedes hablar con el médico sobre si un estudio clínico puede ser una buena opción para ti en cualquier momento del tratamiento.

Obtén más información en Estudios clínicos.

 

Pagar por la atención

Incluso si cuentas con una cobertura de seguro médico adecuada, los costos del tratamiento del cáncer de mama pueden ser una fuente importante de estrés y preocupación.

Además de los gastos por cuenta propia para la atención médica, es posible que tengas que hacer frente a gastos adicionales por cosas como el cuidado de los niños y el transporte. Y si tuviste que dejar de trabajar durante un tiempo y tus ingresos son menores, es posible que los gastos de subsistencia sean difíciles de solventar.

Afortunadamente, existen recursos que pueden servirte de ayuda. Obtén más información en Cobertura del costo del tratamiento del cáncer de mama.

 

El cáncer de mama y el trabajo

Compaginar el trabajo con el tratamiento del cáncer de mama, decidir si se lo cuentas a tu jefe y a tus compañeros de trabajo, o tomar decisiones sobre licencias o una jubilación anticipada pueden ser desafíos imprevistos de un diagnóstico de cáncer de mama. Estamos aquí para ayudarte si tienes alguna pregunta sobre cómo afrontar las cuestiones relacionadas con el trabajo durante el tratamiento del cáncer de mama.

Obtén más información en Cuestiones relacionadas con el lugar y el puesto de trabajo.

 

Administración de tus registros médicos

Como tu información médica está distribuida entre distintos médicos, es recomendable que tengas una copia propia de los registros médicos para que puedas acceder a ellos cuando lo necesites.

Conoce más sobre Cómo obtener y organizar tu historia clínica.

 

Salud mental y emocional

El tratamiento del cáncer de mama se centra sobre todo en la salud física. Sin embargo, es importante proteger también tu salud mental y emocional durante este momento difícil de la vida.

Es probable que hayas escuchado a personas en la televisión y en las redes sociales describir el tratamiento del cáncer de mama como una “lucha” o una “batalla”, y a las personas que pasaron por el tratamiento como “sobrevivientes” y “guerreras”. Es estupendo que te sientas fuerte y tenaz mientras realizas el tratamiento del cáncer de mama. Pero también está bien si no te sientes así. La experiencia de cada persona es distinta, y es perfectamente válido sentir preocupación, miedo, tristeza o cualquier clase de emociones durante el tratamiento del cáncer de mama.

Si sientes depresión o ansiedad, debes hablar con el médico y considerar la posibilidad de hablar con un profesional de la salud mental. Juntos, pueden conversar sobre formas de proteger tu salud mental, ya sea con psicoterapia, un antidepresivo o enfoques holísticos como la meditación o el yoga.

Conoce más sobre el manejo de la ansiedad y la depresión.