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Mitos frente a datos sobre el cáncer de mama

A pesar de que el cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más conocidos y sobre los que más se habla, aún existen muchas ideas falsas al respecto.
 

A menos que una persona tenga cáncer de mama o esté cerca de alguien que lo padezca, es posible que no pueda distinguir los mitos de los datos en lo que respecta a esta enfermedad, por ejemplo, quiénes la sufren y por qué, y cuál es su tratamiento. Se sabe que el cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más conocidos y sobre los que más se habla, pero la gente aún tiene muchas ideas falsas al respecto.

En Breastcancer.org, nos encontramos con los mismos mitos año tras año. Incluimos muchos de ellos en la lista que se encuentra a continuación. Además, encuestamos a nuestra comunidad en línea para saber cuáles son los mitos más arraigados sobre el cáncer de mama que es necesario corregir. De hecho, muchas de las personas que respondieron la encuesta admitieron haber caído en estos mitos hasta recibir sus propios diagnósticos.

 

MITO: No tendré cáncer de mama si no tengo antecedentes familiares de la enfermedad.

DATO: La mayoría de las personas con diagnóstico de cáncer de mama no tienen antecedentes familiares de la enfermedad.

Muchas personas piensan que el cáncer de mama es una enfermedad heredada. Sin embargo, se cree que entre el 5 y el 10 % de los casos de cáncer de mama son hereditarios, lo que significa que son causados por cambios anómalos (o mutaciones) en ciertos genes, que se transmiten de padre o madre a hijos. 1 Gran parte de las personas que tienen cáncer de mama no tienen antecedentes familiares, lo que indica que otros factores pueden entrar en acción, como el entorno y el estilo de vida.

A pesar de ello, muchas veces, los médicos no pueden explicar el motivo por el que una persona contrae cáncer de mama y otra no. Los factores de riesgo más importantes son, simplemente, ser mujer y envejecer. Con el paso del tiempo, las células mamarias sanas pueden desarrollar mutaciones por sus propios medios y llegar a convertirse en células cancerosas.

De todos modos, tener antecedentes familiares marcados de cáncer de mama por el lado de la familia materna o paterna constituye un factor de riesgo importante que debe tomarse con seriedad. Informa a tu médico si hay uno o más casos de cáncer de mama entre tus familiares directos, sobre todo, en menores de 50 años, y otros tipos de cáncer, como ovárico o de próstata.

 

MITO: Si mantienes un peso saludable, haces ejercicio con regularidad, comes sano y limitas el consumo de alcohol, no tienes que preocuparte por el cáncer de mama.

DATO: Si bien estas conductas pueden ayudar a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mama, no pueden eliminarlo.

Esto es algo que escuchamos una y otra vez de las mujeres diagnosticadas recientemente: “Como sano, mantengo un peso saludable, soy activa y casi nunca bebo alcohol. ¿Por qué terminé con cáncer de mama?” Existen pruebas de que todas estas conductas pueden ayudar a disminuir tu riesgo. Sin embargo, no pueden garantizar que nunca desarrollarás la enfermedad. Hay muchos ejemplos de personas que hacen todo bien y, aún así, tienen cáncer de mama.

Por supuesto que vale la pena controlar los factores de riesgo, como lo que comes y bebes, y tu nivel de actividad física. Es importante realizarse pruebas de detección y autoexploración de las mamas con regularidad, y prestar atención a cualquier cambio inusual que se produzca en las mamas. Si tienes amigos fanáticos de la salud o familiares que piensan que nunca desarrollarán cáncer de mama, ayúdalos a comprender que nadie está completamente protegido.

La miembro de la comunidad Beesie nos cuenta lo siguiente: “Creo que enfocarse mucho en el estilo de vida y en los factores ambientales puede generar ideas equivocadas, dado que la mayoría de los cánceres de mama son causados por factores que están fuera de nuestro control”.

“Existe el mito de que es tu culpa”, agrega la miembro de la comunidad Illimae. “No es tu culpa. Todo en la vida supone un riesgo, así que no te castigues”.

 

MITO: Usar sostén puede provocar cáncer de mama.

DATO: No existen pruebas de que el uso del sostén provoque cáncer de mama.

Cada tanto, en los medios de comunicación e Internet, se fomenta el mito de que usar un sostén puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

En teoría, usar un sostén, sobre todo, uno con aro, puede restringir el flujo del líquido linfático fuera de la mama, lo que provoca que las sustancias tóxicas se acumulen en el tejido mamario.

Sin embargo, no hay pruebas que respalden esta afirmación. En un estudio de 2014 en el que participaron casi 1500 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama no se detectó un vínculo entre el uso del sostén y el cáncer.

 

MITO: Usar antitranspirantes en las axilas puede provocar cáncer de mama.

DATO: No hay pruebas de que exista una conexión entre el uso de antitranspirantes en las axilas y el cáncer de mama, aunque aún se analiza la seguridad de dichos productos.

Existen rumores persistentes que señalan que los antitranspirantes para las axilas, sobre todo aquellos que contienen aluminio y otras sustancias químicas, se absorben mediante los ganglios linfáticos y se desplazan hacia las células mamarias, lo que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer. Se creía que afeitar las axilas empeoraba la situación, dado que se creaban diminutos cortes que permitían el ingreso de más producto químico en el cuerpo. Otra teoría decía que los antitranspirantes, al detener la sudoración de las axilas, pueden evitar que se liberen sustancias tóxicas de los ganglios linfáticos de la región, lo que también aumenta el riesgo de desarrollar cáncer.

No existen pruebas que vinculen el uso de los antitranspirantes con el cáncer de mama. Sin embargo, en algunos estudios, se descubrió que ciertas mujeres que utilizan productos con aluminio en las axilas suelen tener concentraciones más altas de dicha sustancia en el tejido mamario. 2 Obtén más información en Temores comunes sin evidencia: antitranspirantes y sostenes.

 

MITO: Llevar el teléfono celular en el sostén puede provocar cáncer de mama.

DATO: No hay pruebas de que exista una conexión entre el teléfono celular y el cáncer de mama, aunque aún se analiza la seguridad de dichos dispositivos.

Los medios de comunicación manifestaron su preocupación por la posibilidad de que llevar un teléfono celular en el sostén pueda aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama. Se conocieron algunos casos de mujeres más jóvenes que desarrollaron cáncer de mama luego de llevar el teléfono celular en el sostén de manera habitual. Estas preocupaciones aumentaron en 2013 cuando, en el Dr. Oz Show se advirtió que las mujeres no debían cargar los teléfonos celulares en el sostén.

Sin embargo, las investigaciones aún no respaldan esta afirmación. Hasta el día de hoy, los estudios se enfocaron en determinar si la radiación de radiofrecuencia que emiten los teléfonos celulares puede aumentar el riesgo de sufrir tumores cerebrales (se trata de radiación de baja energía, a diferencia de la radiación de alta energía que, por ejemplo, se utiliza en las radiografías). Todavía no se detectó una conexión en la investigación, pero el asunto aún se encuentra en estudio.

Por su parte, los fabricantes de teléfonos celulares recomiendan con frecuencia mantener el dispositivo lo más alejado posible del cuerpo. Si bien no se comprobó que exista una conexión con el cáncer de mama, lo mejor es no llevar el teléfono celular en el sostén o el bolsillo superior hasta que se avance en la investigación.

 

MITO: Consumir demasiada azúcar provoca cáncer de mama.

DATO: No existen pruebas de que el azúcar de la dieta provoque cáncer de mama.

Existe la creencia popular de que el azúcar es capaz de alimentar al cáncer y acelerar su crecimiento, y esto no solo sucede con el cáncer de mama, sino con todos los tipos de cáncer. Todas las células, tanto las cancerosas como las sanas, utilizan el azúcar de la sangre (denominada “glucosa”) como combustible. Aunque es verdad que las células cancerosas consumen el azúcar más rápido que las células normales, no hay pruebas de que el consumo excesivo de azúcar provoque cáncer.

En un estudio realizado en ratones, se demostró que el consumo excesivo de azúcar podría aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama 3, pero es necesario investigar más para determinar si existen vínculos en los animales al igual que en las personas.

Sin embrago, sabemos que consumir mucha azúcar puede generar un aumento de peso, y tener sobrepeso es un factor de riesgo definido para el cáncer de mama. Asimismo, en algunos estudios, se vinculó la diabetes con un riesgo más alto de desarrollar cáncer de mama, sobre todo, los tipos de cáncer más agresivos y en estadios avanzados. Los investigadores no saben con seguridad si la conexión se encuentra en el hecho de que las personas con diabetes tienden a tener sobrepeso o a sus niveles altos de azúcar en sangre.

Para cuidar de la salud, siempre es una buena idea reducir el consumo de postres, dulces, pasteles, bebidas azucaradas y alimentos procesados que contengan azúcar. Es importante leer las etiquetas, dado que muchos alimentos tienen azúcar agregada “escondida”, como el jarabe de maíz de alto contenido de fructosa.

 

MITO: Realizar mamografías anuales garantiza la detección del cáncer de mama de manera temprana.

DATO: Aunque la mamografía es la mejor herramienta para la detección temprana, no siempre se encuentra al cáncer de mama en un estadio temprano a través de esta.

Es verdad que es un alivio recibir el resultado limpio de una mamografía. La mayoría de las mujeres piensan que estarán bien durante un año más y ya no vuelven a pensar en el cáncer de mama.

Si bien la mamografía es una herramienta de detección excelente, no es infalible. Puede dar como resultado un falso negativo, lo que significa que hay cáncer a pesar de que las imágenes se vean limpias. Se estima que el alrededor del 20 % de los casos de cáncer de mama no se detectan en las mamografías. 4

Los resultados que son falsos negativos se producen con más frecuencia en mujeres que tienen el tejido mamario denso, constituido por una cantidad mayor de tejido glandular y conectivo, y menos tejido graso. Las mujeres jóvenes tienen más probabilidad de tener mamas densas.

La incidencia de los falsos negativos explica por qué una mujer puede tener un resultado limpio en su mamografía y recibir un diagnóstico de cáncer de mama unos meses después. Algunas mujeres, incluso, pueden tener una serie de mamografías con resultados limpios y ser diagnosticadas con cáncer de mama avanzado. Asimismo, existen casos en los que el cáncer de mama se desarrolla y crece rápido durante el año siguiente a un resultado negativo correcto de una mamografía.

La mayoría de los casos de cáncer de mama se detectan por medio de una mamografía, por lo que es fundamental realizar esta prueba con regularidad. También es muy importante prestar atención a cualquier cambio que se produzca en las mamas autoexploración de las mamas todos los meses y hacerse un examen físico de las mamas todos los años con un profesional de la salud.

La miembro de la comunidad Rah2464 nos cuenta su experiencia: “Es muy importante enseñar a todo el mundo que hay que hacerse pruebas por imágenes y autoexploraciones, y conocer los síntomas para descubrir la enfermedad lo más pronto posible. Yo creía ciegamente que, si me hacía una mamografía anual y veía a mi médico para mostrarle el resultado y hacerme un examen, todo estaría bien. Las pruebas por imágenes terminaron fallando, pero mi intuición sobre mí misma y cómo me sentía me ayudaron a llegar al diagnóstico. Si hubiera confiado solo en una mamografía o ecografía, hubiera tenido un pronóstico muy diferente”.

Bgirl nos cuenta que tuvo cáncer de mama dos veces, aunque las pruebas por imágenes solo lo detectaron una vez: “Las mamografías son una herramienta de detección excelente. Una de ellas permitió detectar mi primer cáncer de mama a los 46 años. No fue tan fácil con el segundo. No se veían bultos en ninguno de los casos: el primero estaba ubicado profundamente y el segundo, detrás de un pezón. En el caso del segundo, descubrí que un ganglio linfático estaba creciendo”.

SimoneRC, por su parte, detectó un bulto que la llevó a realizarse más análisis, aún cuando su mamografía arrojaba un resultado limpio: “En las mamografías no se detecta todo. El día en que me realicé la ecografía y biopsia con aguja gruesa, mi mamografía 3D mostraba un resultado completamente limpio”.

 

MITO: El cáncer de mama siempre genera un bulto que se puede palpar.

DATO: Es posible que el cáncer de mama no produzca un bulto, sobre todo, cuando se desarrolla por primera vez.

A veces, las personas piensan que el cáncer de mama siempre se manifiesta en la forma de un bulto que se puede palpar en una autoexploración. Suelen utilizar ese razonamiento como excusa para saltearse las mamografías, al pensar que serán capaces de sentir cualquier cambio que pueda señalar un problema. Sin embargo, el cáncer de mama no siempre genera un bulto. Para el momento en que lo haga, es posible que el cáncer se haya desplazado más allá de la mama, hasta los ganglios linfáticos. Aunque es una buena idea realizarse autoexploraciones de mamas, estas no reemplazan las mamografías regulares.

Existen otros mitos sobre los tipos de bultos que son menos preocupantes, como los siguientes: “Si el bulto es doloroso, no es cáncer de mama” y “Si el bulto que palpas es liso y se desplaza libremente debajo de la piel, no es cáncer de mama”. Un profesional de atención sanitaria debe revisar cualquier bulto o masa inusual que se pueda palpar a través de la piel. Aunque la mayoría de los bultos son benignos (no son cáncer), siempre existe la posibilidad de que sean cáncer de mama.

Tal como afirma la miembro de la comunidad Simone RC, “[Existe un mito] que dice que solo debes preocuparte si un bulto es duro, si no se desplaza y si no es liso. Todos los médicos que palparon mis mamas, que siempre tenían bultos, dijeron que nunca habrían pensado que lo que yo sentía era sospechoso. Noté que tenía un nuevo bulto en uno de mis antiguos bultos más notorios. Liso, movible, suave, como una uva cortada por la mitad a lo largo. Tuve la suerte de que mi ginecólogo me tomó en serio a pesar de que, unos meses antes, mi mamografía 3D anual había salido totalmente limpia”.

 

MITO: El cáncer de mama detectado en estadio temprano pocas veces vuelve a aparecer.

DATO: Incluso en el caso del cáncer de mama detectado en estadio temprano, siempre existe el riesgo de que la enfermedad vuelva a aparecer.

Muchas personas creen que el cáncer de mama en estadio temprano, es decir, el cáncer que no se desplazó más allá de las mamas o los ganglios linfáticos, tiene probabilidades casi nulas de volver a aparecer. Aunque la mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer de mama en estadio temprano no experimentarán una recurrencia, el riesgo nunca se va por completo.

Otro mito: Si el cáncer de mama no reaparece dentro de los cinco años siguientes, nunca volverá a aparecer. Aunque es verdad que el riesgo de recurrencia es mayor en los primeros 2 a 5 años, el cáncer siempre puede volver a aparecer. A causa de estos mitos, algunas mujeres diagnosticadas con cáncer de mama en estadio temprano manifiestan estar completamente sorprendidas cuando experimentan una recurrencia. Incluso 20 años después del diagnóstico, las personas diagnosticadas con cáncer de mama en estadio I, de bajo riesgo, positivo para receptores de hormonas, tienen entre el 15 y el 20 % de probabilidades de recurrencia. 5

El cáncer de mama recurrente puede ser local o regional, lo que significa que reaparece en las mamas o el área del tórax en la que se detectó el cáncer original; o distante, lo que significa que reaparece en otra parte del cuerpo, como los huesos, el hígado o los pulmones. La recurrencia distante también se denomina cáncer de mama “metastásico” o en “estadio IV”.

Si recibes el diagnóstico de cáncer de mama en estadio temprano, tu equipo de tratamiento puede ayudarte a entender tu riesgo de recurrencia. Existen muchos factores que pueden afectar el nivel de riesgo, por ejemplo, los siguientes:

  • el tamaño del tumor original

  • la cantidad de ganglios linfáticos afectados

  • el grado de las células (el nivel de anormalidad de su apariencia)

  • el hecho de que el cáncer sea positivo para los receptores de hormonas o no lo sea, o presente copias adicionales del

    genHER2

  • los aspectos específicos de tu plan de tratamiento

También puede ser de ayuda la información obtenida en un análisis genómico como Oncotype DX, en el que se analiza un grupo de genes con el fin de predecir el riesgo de recurrencia.

 

MITO: Todos los tipos de cáncer de mama se tratan, prácticamente, de la misma manera.

DATO: Los planes de tratamiento varían mucho según las características del cáncer y las preferencias del paciente.

“Hasta que me diagnosticaron, no tenía idea de la cantidad de tipos de cáncer de mama que existían ni sabía nada acerca de los distintos tratamientos”, expresó la miembro de la comunidad Oceanbum.

Esta es una experiencia muy frecuente: Si nunca tuviste cáncer de mama ni lo tuvo una persona cercana a ti, no existe un motivo real por el que conocer los detalles sobre el tratamiento. Muchas personas tienen la vaga idea de que tratar el cáncer de mama implica una combinación de cirugía, radioterapia y, posiblemente, quimioterapia, pero no saben mucho más al respecto. Tal vez no se dan cuenta de que podrían hablar con cinco personas con cáncer de mama y descubrir que tienen cinco planes de tratamiento diferentes.

Esto ocurre porque el plan de tratamiento de cada una de ellas se personaliza según sus necesidades. Estos son algunos de los numerosos factores que se tienen en cuenta a la hora de elegir el tratamiento:

  • el tamaño, el estadio y el grado del cáncer, además de su ubicación (conductos frente a lobulillos);

  • el hecho de saber o creer que el cáncer se vincula con una mutación genética heredada, como la del gen BRCA1 o BRCA2;

  • el hecho de que el cáncer haya arrojado resultados positivos para los receptores de estrógeno o progesterona (lo que significa que su crecimiento está impulsado por las hormonas);

  • el hecho de que el cáncer arroje un resultado positivo en las pruebas de copias adicionales del gen HER2;

  • los resultados de análisis que puedan predecir las probabilidades de recurrencia, como Oncotype DX o MammaPrint;

  • las preferencias del paciente para evitar determinados efectos secundarios o el horario de las sesiones de tratamiento.

Para obtener más información acerca de los motivos por los que los planes de tratamiento varían tanto, ingrese en nuestras páginas sobre la Planificación del tratamiento.

 

MITO: El cáncer de mama solo aparece en mujeres de edad media y avanzada.

DATO: Las mujeres más jóvenes pueden presentar cáncer de mama y lo hacen, al igual que los hombres.

Es verdad que ser mujer y envejecer son los factores de riesgo principales para desarrollar cáncer de mama. En 2017, alrededor del 4 % de los cánceres de mama invasivos se diagnosticaron en mujeres menores de 40 años; el 23 %, en mujeres de alrededor de 50 años; y el 27 %, en mujeres de 60 a 69 años. 6 Aunque el 4 % pueda parecer una cifra baja, no es cero. Este porcentaje significa que, de cada 25 casos de cáncer de mama invasivo, uno se desarrolla en una mujer menor de 40 años.

Las mujeres de todas las edades deben prestar atención a sus mamas, hacer autoexploraciones e informar acerca de cualquier cambio a sus médicos, además de insistir en que se descarte el cáncer de mama si perciben algún síntoma que les genere preocupación. Incluso algunos médicos creen en el mito de que las mujeres menores de 40 años no desarrollan cáncer de mama. Las mujeres con antecedentes familiares marcados de cáncer de mama, sobre todo aquellas que tienen familiares con diagnósticos de cáncer antes de los 40 años, deben empezar antes con las pruebas de detección.

El cáncer de mama en hombres es aún menos frecuente, pero sucede. Con frecuencia, la gente cree que los hombres no pueden padecer cáncer de mama porque no tienen mamas, pero sí tienen tejido mamario. El cáncer de mama en hombres corresponde a menos del 1 % de todos los cánceres de mama diagnosticados en los Estados Unidos. En 2019, se espera que alrededor de 2670 hombres reciban el diagnostico de esta enfermedad. 7 Por otra parte, si bien el cáncer de mama en hombres es poco frecuente, suele diagnosticarse en un estadio más avanzado, ya que los cambios y bultos, habitualmente, no hacen que los hombres y sus médicos piensen en el cáncer de mama. Es necesario controlar los cambios en las mamas masculinas también.

 

MITO: Al terminar el tratamiento, se termina todo lo que tiene que ver con el cáncer de mama.

DATO: El cáncer de mama puede afectar la vida y el bienestar de las personas durante mucho tiempo.

Muchas veces, las personas diagnosticadas con cáncer de mama manifiestan que sus familiares y amigos esperan que puedan seguir adelante con sus vidas justo después de terminar tratamientos como cirugías, radioterapia y quimioterapia. Sin embargo, las terapias dirigidas, como el Herceptin (nombre genérico: trastuzumab), pueden continuar durante un año o más. Las terapias hormonales, como el tamoxifeno y los inhibidores de la aromatasa, duran con frecuencia hasta 10 años. Además, si una mujer decide reconstruir sus mamas, inicia un proceso que incluye una serie de cirugías que pueden tomar varios meses. Para quienes tienen cáncer de mama metastásico o en estadio IV, el tratamiento continuará por el resto de sus vidas.

Luego de terminar los tratamientos principales, las personas pueden experimentar efectos secundarios a largo plazo. Algunos de ellos pueden ser de índole física, como dolor y rigidez, fatiga, cambios en la piel, neuropatía (hormigueo y adormecimiento de las manos y los pies), síntomas menopáusicos, entre otros, según el tratamiento administrado. Otros efectos secundarios pueden ser mentales y emocionales, como ansiedad, miedo a la recurrencia y cambios en las relaciones, entre otros. En muchas personas, los efectos de la experiencia de tener cáncer de mama duran varios años, o toda la vida, en el caso del cáncer de mama metastásico, pero sus seres queridos no logran comprenderlo.

Como dice BellasMomToo, “[Las personas creen que,] una vez que estás 'curada', volverás a vivir la vida habitual, como si nunca hubieras tenido cáncer”.

Beesie señala una reacción con la que se encuentra con demasiada frecuencia: “Terminaste con la cirugía/radiación/quimioterapia, así que ya estás bien ahora, ¿verdad? La gente allá afuera no sabe que muchas de nosotras, incluso las que tenemos cáncer en estadios tempranos, tomamos medicamentos durante 5 o 10 años, y que estos medicamentos pueden tener efectos secundarios importantes sobre la salud y la calidad de vida”.

Hiking Lady lo expresa aún mejor: “[C]ada cuerpo reacciona de manera diferente, y los efectos secundarios pueden surgir de la nada... Cada proceso es único”.

 
Referencias
  1. Sociedad Americana contra el Cáncer. Breast cancer risk factors you cannot change (Factores de riesgo del cáncer de mama que usted no puede cambiar). Revisado en septiembre de 2017. Disponible en inglés en: https://www.cancer.org/cancer/breast-cancer/risk-and-prevention/breast-cancer-risk-factors-you-cannot-change.html.

  2. Linhart C. et al. Use of underarm cosmetic products in relation to risk of breast cancer: A case-control study (Uso de productos cosméticos para las axilas en relación con el riesgo de cáncer de mama: Un estudio de casos y controles). EBioMedicine. 2017;21:79-85. Disponible en inglés en: https://doi.org/10.1016/j.ebiom.2017.06.005.

  3. Rhea R et al. A sucrose-enriched diet promotes tumorigenesis in mammary gland in part through the 12-lipoxygenase pathway (Una dieta enriquecida en sacarosa promueve la tumorigénesis en la glándula mamaria, en parte, mediante la vía de la 12-lipoxigenasa). Cancer Res. 2016;76(1):24-29. Disponible en inglés en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4703949/.

  4. Instituto Nacional del Cáncer. Mammograms (Mamografías). Revisado en diciembre de 2016. Disponible en inglés en: https://www.cancer.gov/types/breast/mammograms-fact-sheet.

  5. Pan H. 20-year risks of breast-cancer recurrence after stopping endocrine therapy at 5 years (Riesgo de recurrencia del cáncer de mama a los 20 años, después de suspender la terapia endocrina a los 5 años). N Engl J Med. 2017;377:1836-1846. Disponible en inglés en: https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1701830.

  6. Sociedad Americana contra el Cáncer. Breast Cancer Facts and Figures 2017-2018 (Datos y cifras de 2017-2018 sobre el cáncer de mama). Disponible en inglés en: https://www.cancer.org/content/dam/cancer-org/research/cancer-facts-and-statistics/breast-cancer-facts-and-figures/breast-cancer-facts-and-figures-2017-2018.pdf (PDF).

  7. Cancer.org. Key statistics for breast cancer in men (Estadísticas clave del cáncer de mama en los hombres). Revisado el 8 de enero de 2019. Disponible en inglés en: https://www.cancer.org/cancer/breast-cancer-in-men/about/key-statistics.html.

Revisado por 1 adviser médicos
 
Sameer Gupta, MD, MPH
Bryn Mawr Hospital, Bryn Mawr, PA
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— Se actualizó por última vez el 29 de junio de 2022 15:09