El giredestrant reduce el riesgo de recurrencia más que el tamoxifeno y los inhibidores de la aromatasa

Los resultados del ensayo lidERA sugieren que el giredestrant podría ser un nuevo tratamiento de referencia para el cáncer de mama en estadio inicial positivo para receptores de hormonas.

Publicado el 21 de diciembre de 2025

Tomar giredestrant después de una cirugía para extirpar un cáncer de mama en estadio inicial positivo para receptores de hormonas y negativo para HER2 parece disminuir el riesgo de que el cáncer reaparezca (lo que se denomina “recurrencia”) más que tomar tamoxifeno o un inhibidor de la aromatasa. El giredestrant es un nuevo regulador por disminución selectivo de los receptores de estrógeno (SERD, sigla en inglés), un tipo de terapia hormonal.

La investigación se presentó en el Simposio sobre Cáncer de Mama de San Antonio de 2025.

Puntos destacados

  • Las personas que tomaron giredestrant tuvieron un 30 % menos de probabilidades de sufrir cualquier tipo de recurrencia (reaparición del cáncer en la zona de la mama o en cualquier parte del cuerpo) que las que tomaron tamoxifeno o uno de los inhibidores de la aromatasa: Arimidex (nombre genérico: anastrozol), Aromasin (nombre genérico: exemestano) y Femara (nombre genérico: letrozol).

  • Las personas que tomaron giredestrant tuvieron un 31 % menos de probabilidades de sufrir una recurrencia a distancia o metastásica (reaparición del cáncer en una parte del cuerpo distinta de la mama) que las que tomaron tamoxifeno o un inhibidor de la aromatasa.

  • Los efectos secundarios del giredestrant fueron similares a los del tamoxifeno y los inhibidores de la aromatasa (sofocos y dolores articulares y musculares), pero parecieron ser menos graves. Alrededor del 5 % de las personas que tomaron giredestrant interrumpieron el tratamiento debido a los efectos secundarios, en comparación con aproximadamente el 8 % de las personas que tomaron un inhibidor de la aromatasa o tamoxifeno.

Qué significan los resultados para ti

Es necesario un seguimiento más prolongado del estudio, pero si se confirman los resultados, los hallazgos podrían suponer el primer cambio importante en el tratamiento tras la cirugía del cáncer de mama positivo para receptores de hormonas en estadio inicial en más de 25 años.

El giredestrant aún no está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, sigla en inglés) de los EE. UU. Sin embargo, se espera que Genentech, la empresa que lo produce, solicite la aprobación muy pronto.

¿Por qué se realiza el estudio?

Tras la intervención quirúrgica, muchas personas con diagnóstico de cáncer de mama en estadio inicial positivo para receptores de hormonas y negativo para HER2 toman terapia hormonal, normalmente tamoxifeno o un inhibidor de la aromatasa, durante cinco a diez años para reducir el riesgo de recurrencia. Aunque las tasas de supervivencia son altas con este tratamiento, el cáncer reaparece hasta en el 33 % de las personas. Las investigaciones también demuestran que muchas personas tienen dificultades con los efectos secundarios del tamoxifeno y los inhibidores de la aromatasa; los estudios sugieren que hasta el 50 % de las personas no empiezan a tomar el medicamento prescrito o dejan de tomarlo antes de tiempo.

“En el cáncer de mama en estadio inicial positivo [para receptores de estrógenos], los retos que plantean la recurrencia de la enfermedad y la adherencia al tratamiento hacen que exista una necesidad urgente de terapias endocrinas más eficaces y tolerables”, declaró Aditya Bardia, MD, MPH, profesor de medicina en la Facultad de Medicina David Geffen de la UCLA, durante una rueda de prensa sobre los resultados. Bardia es también director de integración de investigación trasnacional en el Centro Oncológico Integral Jonsson de UCLA Health.

Bardia y sus colegas estudiaron si el giredestrant podría ser una opción mejor que las terapias hormonales utilizadas actualmente.

Acerca del estudio

En el estudio lidERA, participaron 4.170 personas con diagnóstico de cáncer de mama en estadio I a III positivo para receptores de hormonas y negativo para HER2 y ganglios positivos. La mitad de las personas eran mayores de 54 años, y la otra mitad era más joven. Alrededor del 60 % eran mujeres posmenopáusicas.

Tras la operación, se asignó aleatoriamente a las personas a uno de dos tratamientos durante cinco años:

  • 2.084 personas tomaron giredestrant

  • 2.086 personas tomaron tamoxifeno o uno de los inhibidores de la aromatasa, el que les recomendara su médico. Si los efectos secundarios eran inaceptables, se les ofreció la posibilidad de cambiar a otro inhibidor de la aromatasa.

Resultados detallados

Tres años después de completar los cinco años de tratamiento, el 92,4 % de las personas que tomaron giredestrant seguían vivas y sin recurrencias, en comparación con el 89,6 % de las que tomaron tamoxifeno o un inhibidor de la aromatasa. Esta diferencia fue estadísticamente significativa, lo que quiere decir que probablemente se debió a la diferencia en los tratamientos y no fue solo una casualidad. 

Este beneficio fue consistente, independientemente del estado menopáusico, del estadio del cáncer y de si la persona había recibido o no quimioterapia antes de la cirugía.

La información sobre la supervivencia global (cuánto tiempo viven las personas, independientemente de que el cáncer reaparezca o no) no estaba lista para ser analizada. Sin embargo, Bardia señaló que existía una tendencia a una mayor supervivencia con giredestrant.

Los efectos secundarios más frecuentes relacionados con el tratamiento en ambos grupos fueron leves e incluyeron dolor articular, sofocos y dolor de cabeza. Menos del 2 % de las personas de cualquiera de los dos grupos de tratamiento presentaron efectos secundarios graves, como presión arterial elevada y dolor articular.

La bradicardia, o frecuencia cardiaca lenta, es un efecto secundario conocido de los SERD orales. Alrededor del 11 % de las personas que tomaron giredestrant sufrieron bradicardia, en comparación con el 3 % de las que tomaron tamoxifeno o un inhibidor de la aromatasa. Pero la mayoría de estos casos eran de grado 1, no causaban síntomas y no obligaban a interrumpir o suspender el tratamiento.

“La frecuencia de efectos secundarios fue similar con giredestrant y con la terapia endocrina de atención estándar, incluida la frecuencia de [dolor articular]”, dijo Bardia durante un episodio del pódcast de Breastcancer.org, “pero la interrupción del tratamiento debido a [dolor articular] fue menor con giredestrant, en comparación con la terapia endocrina de atención estándar”.

 
Referencias

Bardia A., et al. Giredestrant vs standard-of-care endocrine therapy as adjuvant treatment for patients with estrogen receptor-positive, HER2-negative early breast cancer: Results from the global Phase III lidERA Breast Cancer trial (Giredestrant frente a terapia endocrina estándar como tratamiento adyuvante para pacientes con diagnóstico de cáncer de mama en estadio inicial positivo para receptores de estrógeno y negativo para HER2: resultados del ensayo mundial de fase III de lidERA sobre el cáncer de mama). SABCS 2025, Resumen GS1-10.

 

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