Ecografía de mama.
Una ecografía de mama (también llamada “sonografía”) es una prueba de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras a través de la mama para crear imágenes digitales del interior de esta.
Tu médico podría recomendarte una ecografía de mama para comprobar una zona potencialmente anormal en la mama o para ayudar a guiar la aguja durante un procedimiento de biopsia. La ecografía también se utiliza a veces para detectar el cáncer de mama en personas con tejido mamario denso, o para comprobar si se han roto los implantes mamarios.
Existen dos tipos principales de ecografías mamarias:
ecografía manual (la más utilizada)
ecografía mamaria automatizada o ABUS (una prueba más reciente que se utiliza en combinación con la mamografía para examinar a las mujeres con mamas densas)
Tanto la ecografía mamaria manual como la automatizada son seguras, no invasivas y no implican ninguna exposición a la radiación.
Se puede realizar una ecografía de toda la mama (denominada “ecografía de toda la mama”) o de una zona específica de la mama (denominada “ecografía de mama limitada” o “selectiva”).
Es importante saber que la ecografía no puede mostrar todos los cambios mamarios que pueden verse en una mamografía o en una resonancia magnética de mama. Por ejemplo, las calcificaciones mamarias suelen ser demasiado pequeñas para aparecer en las ecografías. Tu médico puede recomendarte que, por ejemplo, te hagas una mamografía y una ecografía porque cada una de ellas puede detectar a veces tipos de cáncer de mama que la otra podría pasar por alto.
¿Cómo funciona una ecografía mamaria?
Esto es lo que debes esperar si te realizarás una ecografía mamaria manual:
Te acostarás boca arriba en una camilla mientras un técnico te aplica un gel transparente a base de agua en la piel de las mamas.
El técnico pasará un dispositivo llamado “transductor”, similar a una varita, sobre la piel de las mamas.
El transductor enviará y recibirá ondas sonoras, para crear una imagen que aparecerá en un monitor de video durante la prueba.
Durante la ecografía manual, el técnico podría también examinar la axila (la zona ubicada debajo de los brazos) para ver si hay signos de que el cáncer pueda haberse diseminado allí.
Esto es lo que debes esperar si te realizarás una ecografía mamaria automatizada (ABUS):
Te acostarás boca arriba en una camilla mientras un técnico te aplica una capa de loción en la piel de las mamas.
El técnico colocará sobre la mama un transductor más grande y ancho que el que se usa para la ecografía manual tradicional y aplicará una suave presión.
El técnico realizará aproximadamente tres exploraciones de cada mama.
Una ecografía mamaria suele durar entre 15 y 30 minutos. Puede llevar más tiempo si se realiza una biopsia.
Ecografía y detección en mamas densas
En algunos casos, los médicos recomiendan que, además de las mamografías, las personas con tejido mamario denso se realicen ecografías mamarias de rutina para la detección.
Las ecografías y las RM de mama a veces pueden detectar tipos de cáncer de mama en personas con tejido mamario denso que las mamografías pasan por alto. Sin embargo, esas pruebas se utilizarían siempre como complemento de las mamografías, no en lugar de ellas. Las personas que se someten a mamografías de detección y resonancias magnéticas de mama suelen alternar cada seis meses entre un tipo de diagnóstico por imágenes y el otro. Las personas que se someten a una ecografía mamaria de detección suelen tener la opción de programar la prueba el mismo día que su mamografía anual. El método de detección complementaria que te recomiende tu médico puede depender de factores como tu riesgo de cáncer de mama, lo que esté más disponible en tu zona y lo que cubra tu seguro.
Conocer la densidad de tus mamas y saber si tienes un riesgo de cáncer de mama mayor que el promedio puede ayudarles a ti y a tu médico a decidir si te conviene someterte a una detección complementaria. Para conocer la densidad de tus mamas, puedes hacerte una mamografía y leer el informe de esta. Para conocer tu riesgo personal de cáncer de mama, pide a tu médico que te realice una evaluación de riesgo.
Las investigaciones sugieren que la detección complementaria con ecografía puede ser especialmente beneficiosa para las personas que presentan otros factores que las sitúan en un riesgo de cáncer de mama mayor que el promedio (además de tener mamas densas).
¿Cuándo se utiliza la ecografía mamaria?
Tu médico podría recomendarte una ecografía mamaria por diversas razones, además de la detección:
Para examinar una zona sospechosa en la mama
Los médicos utilizan las ecografías para examinar las zonas sospechosas que se observan en una mamografía o una resonancia magnética de mama o que se palpan durante un examen físico de la mama. Por ejemplo, una ecografía es una de las mejores formas de averiguar si un bulto es sólido (como un fibroadenoma benigno o un cáncer) o si está lleno de líquido (como un quiste benigno). Las personas menores de 30 años y las mujeres que están embarazadas suelen someterse a una ecografía antes que a cualquier otra prueba de diagnóstico por imagen porque la ecografía no implica ninguna exposición a la radiación. Una ecografía nunca se utilizaría por sí sola para diagnosticar un cáncer de mama; siempre son necesarias otras pruebas (incluida una biopsia de mama) para realizar un diagnóstico.
Para guiar la aguja durante una biopsia
La ecografía puede utilizarse para ayudar a guiar con precisión una aguja hasta una zona sospechosa de la mama o los ganglios linfáticos de la axila, de modo que pueda extraerse una muestra de tejido y analizarla para detectar un caso de cáncer. Esto se denomina biopsia guiada por ecografía. (Ten en cuenta que los médicos no siempre utilizan el mismo tipo de diagnóstico por imágenes para la biopsia que se utilizó para detectar inicialmente la zona sospechosa en la mama. Por ejemplo, a veces se detecta una zona sospechosa mediante una RM de mama y se utiliza la ecografía para guiar la aguja de la biopsia).
Para comprobar si hay cáncer en los ganglios linfáticos
Los médicos pueden recomendar una ecografía de los ganglios linfáticos de la axila para ayudar a determinar si el cáncer puede haberse extendido allí desde la mama y decidir si es necesaria una biopsia de los ganglios linfáticos o cirugía para extirpar algún ganglio linfático. Esto puede hacerse antes de la cirugía por cáncer de mama.
Para buscar roturas de implantes
Si tienes implantes mamarios rellenos de gel de silicona, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) recomienda realizar periódicamente ecografías o RM de mama para comprobar si los implantes se han roto. La primera ecografía o RM debe realizarse entre cinco y seis años después de la cirugía de implante inicial y, después de ese plazo, cada dos o tres años. La ecografía mamaria también puede utilizarse para comprobar si los implantes mamarios rellenos de solución salina se han roto (pero normalmente es más fácil saber si los implantes rellenos de solución salina se rompen sin hacer una prueba por imágenes, porque tienden a desinflarse visiblemente).
Preparación para una ecografía mamaria
Algunas cosas que puedes hacer para prepararte para tu consulta para realizarte la ecografía mamaria:
Consulta a tu compañía de seguros para saber qué cubre y si necesitas que autoricen la prueba de antemano. Es posible que debas afrontar algunos gastos por cuenta propia, como un deducible o un coseguro.
Asegúrate de disponer de una orden (receta) emitida por un profesional médico para la ecografía.
Si tu médico te recomendó realizarte una ecografía además de una mamografía para la detección del cáncer de mama, para tu comodidad, te conviene tratar de programar las pruebas el mismo día.
Usa una camiseta con pantalones, shorts o falda el día de la ecografía. Dado que deberás desnudarte de la cintura para arriba, puede que te sientas más cómoda si llevas un conjunto de dos piezas en lugar de un vestido o un mono.
No uses desodorante, antitranspirante, loción ni polvos debajo de los brazos, en la zona del pecho o en la piel de las mamas el día de la ecografía. Las partículas de estos productos pueden aparecer en las imágenes de la ecografía.
Obtención de los resultados de la ecografía mamaria
Un radiólogo (que es un médico especializado en la interpretación de imágenes médicas) analizará las imágenes de tu ecografía. Muchos radiólogos utilizan la detección asistida por computadora (CAD) y software de inteligencia artificial para ayudar a encontrar cualquier zona en la ecografía mamaria que pueda ser anormal.
El radiólogo enviará las imágenes y un informe escrito sobre los resultados al médico que solicitó la prueba.
También deberías recibir un informe escrito por correo y/o a través de un portal para pacientes. Si deseas una copia de las imágenes, puedes solicitar que te las envíen por vía electrónica (por ejemplo, a través de un sitio web de intercambio de imágenes) o que se las entreguen en un CD.
Los radiólogos utilizan un sistema de puntuación llamado Sistema de datos e informes de imágenes mamarias (BI-RADS) para informar los hallazgos de la ecografía. El resumen de los resultados de tu ecografía que se envía al médico siempre incluye las puntuaciones BI-RADS.
Es posible que recibas una llamada del médico que solicitó la prueba o una llamada del centro de diagnóstico por imagen mamaria para informarte de los resultados. Si el radiólogo ve algo en la ecografía que requiere pruebas adicionales, normalmente te lo dirá en el momento del examen o te llamará poco después.
Pago de una ecografía mamaria
Siempre es una buena idea ponerte en contacto con tu compañía de seguro médico antes de someterte a una ecografía mamaria y preguntar si la prueba está cubierta y si tendrá algún gasto por cuenta propia (como un deducible, un copago o un coseguro). Pregunta también si la compañía del seguro necesita autorizar la prueba de antemano para que esté cubierta.
Si una ecografía mamaria se utiliza para la detección del cáncer de mama, puede que no siempre esté cubierta en todos los estados y por todas las compañías de seguros. Es posible que tú y tu médico quieran abogar ante la compañía del seguro para que la cubra. Algunos estados tienen leyes sobre la cobertura del seguro para las pruebas complementarias de detección del cáncer de mama.
¿Es la ecografía una alternativa a la mamografía?
Recientemente, algunas personalidades influyentes de las redes han impulsado la idea de hacerse ecografías solas como alternativa a hacerse mamografías para detectar el cáncer de mama. Afirman que la radiación de las mamografías las convierte en una prueba insegura.
Las mamografías son el tipo de diagnóstico por imagen más fiable para la detección del cáncer de mama. Si bien es cierto que las personas se exponen a una cantidad muy pequeña de radiación cuando se hacen una mamografía, varios estudios a gran escala demuestran que los beneficios de hacerse mamografías con regularidad superan con creces los riesgos. Además, los radiólogos mamarios y otros expertos en cáncer de mama afirman que las ecografías nunca deben considerarse un sustituto de las mamografías. Las ecografías deben utilizarse siempre como complemento de las mamografías (y, en algunos casos, de las resonancias magnéticas de mama), ya que algunos cánceres de mama (por ejemplo, algunos casos de cáncer de mama en estadio 0) rara vez se detectan utilizando únicamente ecografías como método de detección.