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Formas de sobrellevar la fatiga

Dado que existen muchas causas para la fatiga, no hay una única solución que pueda aliviarla.
 
 

Técnicas de medicina complementaria y holística para sobrellevar la fatiga

Se ha demostrado que algunas técnicas de medicina holística y complementaria reducen la fatiga. Estas incluyen lo siguiente:

Las pruebas que aporta la investigación y los casos sobre los que se tiene conocimiento demuestran que los cambios en el estilo de vida, como hacer más ejercicio, aliviar el estrés y seguir una dieta saludable y equilibrada, pueden ayudar a aliviar la fatiga.

 

El ejercicio como remedio para la fatiga

¡A moverse! La Sociedad Americana contra el Cáncer recomienda que las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama hagan ejercicio con regularidad (alrededor de 4 horas por semana) para mejorar su calidad de vida y estado físico. Puedes empezar poco a poco. Hacer cuatro horas de ejercicio por semana puede parecer imposible si te cuesta despegarte del sofá y la televisión o si sientes dolor por una cirugía, tienes poco tiempo debido a la radioterapia o tienes muy poca energía a causa de la quimioterapia. Es duro obligarte a ti misma a hacer ejercicio cuando apenas tienes energía para levantarte de la cama o salir del sofá.

Comienza de a poco, quizá caminando quince minutos al día y luego aumenta gradualmente la cantidad de tiempo que pasas ejercitando. Tal vez necesites meses para llegar a las cuatro horas semanales, pero eso está bien. Incluso durante el tratamiento, hacer caminatas cortas y lentas, yendo y viniendo por la calle o alrededor de la manzana, puede ser de gran utilidad. Luego puedes pasar a un ejercicio suave, como yogataichí.

La clave es mantenerte físicamente activa. Los arranques cortos de actividad de tanto en tanto son buenos. Pero es mejor lograr un período largo de actividad que dure entre 15 minutos y 1 hora (o más, si puedes).

Si no estás segura de cómo comenzar a hacer ejercicio, quizá te convenga asistir a un gimnasio o hacer una cita con un entrenador personal para conocer distintas clases de ejercicio. No olvides hablar con el entrenador acerca de tu estado de salud. Algunas personas prefieren hacer ejercicio en su casa con videos. Otras disfrutan mucho haciendo jardinería o trabajando en el patio, en lugar de hacer ejercicio moderado organizado. Caminar con un amigo es una gran forma de hacer vida social Y obtener los beneficios del ejercicio.

 

Alimentación para sobrellevar la fatiga

Puedes combatir la fatiga comiendo lo suficiente e intentando obtener todos los nutrientes que necesitas. Planea una dieta saludable, rica en frutas, verduras y cereales integrales. No dejes de consumir alimentos que te ayuden a lograr los objetivos nutricionales que tú y tus médicos han fijado.

Si intentas combatir la fatiga, es importante que no olvides incorporar suficientes proteínas y calorías totales. Estas cantidades variarán según las distintas personas. Juntos, tú, tu nutricionista diplomado y tu médico pueden elaborar un plan de alimentación adecuado para ti.

A continuación algunas pautas generales sobre cuántas proteínas y calorías necesitas:

  • Si tu peso se mantiene relativamente estable durante el tratamiento, necesitas quince calorías por libra de peso. Así, si pesas 160 libras necesitas 2.400 calorías por día para mantener tu peso.

  • Si perdiste peso durante el tratamiento, agrega otras 500 calorías a tu dieta diaria. Así, si pesabas 130 libras (59 kilos) y perdiste peso durante el tratamiento, necesitas 1.950 más 500, lo que da un total de 2.450 calorías diarias.

  • Las proteínas ayudan a sanar y reconstruir tejidos. Durante el tratamiento, consume medio gramo de proteína por cada libra de peso. Por ejemplo, si pesas 160 libras (72 kilos), intenta incorporar 80 g de proteína en tu dieta por día.

También debes asegurarte de consumir suficientes vitaminas y minerales. Lo mejor es obtener estos nutrientes de alimentos y no de suplementos. Pero si no estás comiendo mucho debido a los efectos secundarios del tratamiento, consulta a tu médico sobre la posibilidad de tomar algún suplemento polivitamínico.

No dejes de beber suficiente líquido, especialmente agua. Si tienes efectos secundarios como vómitos y diarrea, necesitas beber más líquido que de costumbre. Además de agua, el jugo de fruta, la leche y el caldo son buenas opciones. Las bebidas que contienen cafeína (café, té, gaseosas) en realidad pueden deshidratarte, de modo que escoge otras.

Cómo comer si estás fatigada
  • Cocina en cantidad. Cuando tengas energía para cocinar, prepara una gran cantidad de algo nutritivo (pastas con vegetales, cazuela de atún, arroz y frijoles) y congélala en recipientes de una sola porción. De esta manera, cuando estés demasiado fatigada para cocinar, podrás calentar rápidamente una ración y comer. Si tus amigos o familiares se ofrecen a cocinarte, pídeles que hagan lo mismo.

  • Come mucho cuando te sientas bien. Intenta ingerir tu comida más importante cuando tengas mayor energía y apetito. Si te sientes cansada al final del día, come más durante el desayuno y el almuerzo.

  • Consume varios refrigerios nutritivos durante el día para reforzar tu ingesta de calorías y proteínas. El queso en tiras, las uvas pasas, el yogur, las zanahorias miniatura y los vegetales en trozos son fáciles de tener a mano. De este modo no tienes que enfrentarte a una gran comida.

  • Prueba con un suplemento nutritivo líquido envasado o una barrita energética en lugar de saltarte una comida por completo. Cada pequeña cosa ayuda

 

Medicamentos para tratar la fatiga

No hay una píldora mágica que pueda curar la fatiga, pero existen tratamientos médicos que pueden ayudarte. Si tu médico no responde bien a tu preocupación sobre estos problemas, busca otro que sí lo haga. Debes hacerte valer si sabes que has alcanzado tu límite y necesitas ayuda. El mejor médico es que le da importancia al problema, está dispuesto a escuchar tus quejas con atención, sabe lo suficiente sobre el problema para hacer una evaluación y está dispuesto a tratarlo como parte de la atención sobre el cáncer. Exprésate sin rodeos cuando hables sobre la fatiga, por ejemplo: "Tengo dificultad para respirar cuando subo los cinco escalones para llegar a la oficina".

Hay muchos medicamentos que pueden ayudar, dependiendo de cuál sea la causa de la fatiga:

  • Los recuentos bajos de células inmunitarias aumentan con una pausa en el tratamiento contra el cáncer de mama, reposo y buena alimentación. Los medicamentos especiales llamados "factores de crecimiento", como Neupogen (nombre genérico: filgrastim), pueden estimular la producción de nuevas células inmunitarias para recobrar los valores normales.

  • Las infecciones pueden tratarse con los antibióticos adecuados y líquidos que contengan los minerales que pierdes por el exceso de transpiración.

  • La anemia, que es el resultado de una deficiencia de hierro, puede tratarse con suplementos de hierro. Procrit (nombre genérico: epoetina alfa), Epogen (nombre genérico: epoetina alfa) y Aranesp (nombre genérico: darbepoetina alfa) funcionan si el problema es un recuento bajo de glóbulos rojos debido a la quimioterapia y a enfermedades crónicas. Las transfusiones de sangre pueden aumentar tu recuento sanguíneo y tus niveles de energía inmediatamente.

  • Un recuento bajo de plaquetas (células de la coagulación), que también puede contribuir al sangrado, puede tratarse con un factor de crecimiento llamado Neumega (nombre genérico: oprelvekin) y, si es necesario, una transfusión de plaquetas.

  • La deficiencia de la tiroides puede tratarse con un reemplazo de la hormona tiroidea, llamado Synthroid (nombre genérico: levotiroxina).

  • La depresión puede tratarse con terapia (consejero, trabajador social, psicólogo, psiquiatra), medicamentos antidepresivos o ambas opciones.

  • En algunos casos, la fatiga que no mejora con otros medicamentos o cambios en el estilo de vida puede tratarse con medicamentos estimulantes. Te recomendamos que le preguntes a tu médico sobre algunas de estas opciones: cafeína, Ritalin (nombre genérico: metilfenidato), Dexadrine (nombre genérico: dextroanfetamina) o Provigil (nombre genérico: modafinilo). Trabaja en estrecha colaboración con tu médico para encontrar el mejor medicamento para tu situación particular.

 

Otras recomendaciones para sobrellevar la fatiga

  • Intenta tomar una siesta breve. Ten cuidado con las siestas largas, pues podrías acabar insomne en medio de la noche. Las siestas durante el día no deben durar más de 30 minutos, para no caer en un sueño profundo. (Si te despiertas embotada, esto generalmente significa que has dormido demasiado). Si necesitas una siesta todos los días, tómala a una hora programada regularmente, pero intenta no dormir después de las 2 p. m.

  • Mantén una rutina. Ve a la cama a la misma hora todos los días y levántate a la misma hora todas las mañanas. No te quedes en la cama después de despertarte. Asegúrate de dormir lo suficiente y de dormir la misma cantidad de tiempo todas las noches.

  • Lleva un diario sobre cómo te sientes cada día. Lleva un diario de tu fatiga para identificar en qué momento empeora y cuándo es menos molesta.

  • Planea actividades en los momentos en que tienes mayor energía. Programa períodos de descanso para cuando tengas menos energía. Asegúrate de equilibrar cada actividad con un período de descanso si lo necesitas.

  • Organiza cada día. Determina lo que debes hacer y cuándo necesitas hacerlo. Adoptar un ritmo te ayudará a conservar tu energía.

  • Pide ayuda. Acepta la ayuda y buena voluntad de tus familiares y amigos. Si nadie se ha ofrecido a ayudarte y todos parecen estar demasiado ocupados, pide lo que necesites (aunque pedir sea una de las cosas que más te cuesten). Consigue ayuda para cosas pequeñas: sacar la basura, doblar la ropa limpia o pagar las cuentas. Haz una lista de las cosas que necesitas hacer, para que cuando alguien te pregunte en qué puede ayudarte, puedas darle la lista.

  • Únete a un grupo de apoyo. Compartir tus sentimientos con otras personas puede aliviar el peso de la fatiga y darte más ideas sobre cómo enfrentar el problema. Tu médico o enfermero puede ponerte en contacto con un grupo de apoyo en tu localidad. Para obtener información sobre grupos de apoyo, visita los foros de discusión de Breastcancer.org.

  • Lleva listas y toma notas para recordar cosas importantes si la fatiga afecta tu memoria y concentración. También, saca más tiempo para actividades que requieren concentración.

  • Sé comprensiva contigo misma. Si sientes fatiga, no te culpes por no poder hacer lo que se "supone" que debes hacer. Esa preocupación consume energía que no puedes desperdiciar y posiblemente te lleve a la depresión. Haz cosas agradables para ti y permítete descansar y recuperarte todo lo que haga falta.

 

Parte del contenido fue adaptado de Living Beyond Breast Cancer de la Dra. Marisa C. Weiss y Ellen Weiss.

Revisado por 3 advisers médicos
 
Lillian Nail, PhD
Russell Portenoy, MD
Marisa C. Weiss, MD
Centro médico Lankenau Medical Center, Wynnewood, PA
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— Se actualizó por última vez el 6 de abril de 2022 17:19