Dolor en el pezón
Cada persona experimenta el dolor en los pezones de manera diferente. Es posible que sientas un dolor punzante o una molestia en uno o ambos pezones. O puedes sentir irritación, sensibilidad al tacto o picazón.
Los tratamientos para el dolor de pezones pueden ser tan sencillos como buscar un sujetador más cómodo o utilizar otro jabón. Pero, en algunas situaciones, puede ser necesario que consultes a un médico.
Causas del dolor en los pezones
La mayoría de las veces, el dolor en los pezones tiene explicaciones sencillas; por ejemplo, puede ser un signo de cambios naturales en el organismo. Pero en casos poco frecuentes, el dolor en los pezones puede ser un indicio de una afección más grave, como el cáncer de mama.
El primer paso para aliviar el dolor en los pezones es averiguar cuál es la causa. Hay muchos motivos por los que te pueden doler los pezones.
Cambios hormonales
El dolor y la sensibilidad en los pezones son síntomas frecuentes en las personas que experimentan cambios hormonales. Las personas pueden experimentar dolor en los pezones durante la pubertad, en los días previos a la menstruación, al cambiar de método anticonceptivo, durante el embarazo y en las primeras fases de la menopausia.
Irritación causada por la ropa
La piel de los pezones es muy sensible. Si los pezones rozan contra prendas que no calzan bien, pueden irritarse. Correr largas distancias o haber aumentado recientemente tu nivel de actividad física puede hacer que los pezones se irriten con mayor facilidad. El dolor causado por la fricción entre los pezones y la ropa se denomina “pezón de corredor”. Si tienes pezón de corredor, puedes experimentar irritación, sensibilidad, picazón o sangrado en uno o ambos pezones.
Reacciones de la piel
Si experimentas picazón persistente, decoloración, enrojecimiento, sarpullido o inflamación en los pezones y la areola (círculo de piel más oscura que rodea el pezón), es posible que tengas eccema de pezón. El eccema está causado por la rotura de la capa externa de la piel que impide la entrada de bacterias y otros agentes irritantes.
Al entrar en contacto con un factor desencadenante, el sistema inmunitario se activa y crea inflamación, lo cual provoca síntomas de eccema en la piel. Estos pueden aparecer en uno o en ambos pezones. Una reacción alérgica a jabones, detergentes o lociones también puede causar picazón, escozor o dolor.
Infección
La mastitis es una inflamación dolorosa de las mamas causada por una infección subyacente. Las bacterias pueden entrar en el conducto mamario (los finos conductos de la mama que pueden llevar la leche de los lobulillos al pezón) a través de una grieta en la piel o los poros del pezón.
La mastitis es más común en personas que están amamantando, pero también pueden desarrollarla personas que no están amamantando. La mastitis puede ocurrir durante la lactancia si la leche no fluye correctamente desde la mama hasta el pezón.
Cáncer de mama
La enfermedad de Paget, también llamada enfermedad de Paget en la mama, es un tipo raro de cáncer de mama que afecta al pezón y la areola.
Los síntomas de la enfermedad de Paget incluyen:
picazón, hormigueo o enrojecimiento en el área del pezón o la areola
descamación, costras o engrosamiento de la piel del pezón o cerca de él
pezón plano o invertido
secreción amarillenta o sanguinolenta por el pezón
Aunque algunos de estos síntomas son comunes en el eccema, este suele afectar a ambos pezones. Los síntomas de la enfermedad de Paget suelen afectar a una mama y a un pezón.
El diagnóstico de la enfermedad de Paget suele implicar una combinación de pruebas, entre ellas un examen físico de la mama, una mamografía, un ultrasonido o una resonancia magnética de la mama, y una biopsia. Si tienes secreción por el pezón, es probable que tu médico tome una muestra de la secreción.
Embarazo y lactancia
Los cambios normales en las mamas por el embarazo y la lactancia pueden incluir oscurecimiento de la areola, sensibilidad y dolor en los pezones, pezones agrietados, y secreción clara, blanca o pálida de los pezones. Aunque es común que los pezones se agrieten, esto los vuelve más vulnerables al entorno. Las bacterias pueden entrar en el pezón e infectarlo y provocar dolor.
Es posible que también experimentes dolor en el pezón si los conductos lácteos se inflaman durante la lactancia, lo que puede provocar una ampolla de leche. Una ampolla de leche es un pequeño punto blanco que puede aparecer en uno o ambos pezones.
Traumatismo
Como cualquier parte del cuerpo, los pezones pueden lesionarse. Los piercings o la actividad sexual son fuentes potenciales de traumatismo. En el caso de las personas que amamantan, los extractores de leche pueden provocar traumatismos en el pezón si la brida o el protector mamario no se ajustan correctamente o si se realiza una succión excesiva. Los síntomas varían en función de la causa.
Cuándo acudir al médico por dolor en el pezón
Algunas causas del dolor en los pezones pueden resolverse con cambios en el estilo de vida o remedios caseros. Sin embargo, ciertos síntomas son una señal de que debes acudir a un médico. Ponte en contacto con un médico en cualquiera de los siguientes casos:
Si tienes secreción sanguinolenta en el pezón, especialmente si es de un solo pezón y se produce de forma espontánea (sin apretar ni estimular): esto podría ser un signo de infección, enfermedad de Paget o tumores no cancerosos.
Si el pezón se retrae: esto puede ser una señal de enfermedad de Paget o de cáncer en la zona situada detrás del pezón.
Si el pezón se inflama, se enrojece o se descama: estos pueden ser signos de enfermedad de Paget (suele afectar a un solo pezón) o de eccema del pezón.
Si tienes secreciones amarillentas por el pezón, hinchazón dolorosa, manchas en la piel o síntomas gripales, como fiebre alta: estos podrían ser signos de infección.
Si el pezón presenta ampollas de leche: esto puede ser un signo de inflamación.
Si persiste el dolor en el pezón por un traumatismo o hay signos de infección, como hinchazón o pus.
Tratamientos para el dolor en el pezón
El tratamiento del dolor de pezones depende de la causa del dolor:
Irritación causada por la ropa: aplicar crema hidratante en los pezones puede minimizar el roce con la ropa. Durante el ejercicio, usa un sujetador deportivo bien ajustado y que no sea de algodón. Los tejidos de los sujetadores deportivos están diseñados para evitar el roce y absorber la humedad.
Reacciones de la piel: utiliza limpiadores sin jabón y cremas hidratantes sin perfume ni colorantes. Evita rascarte la piel, ya que puedes dañarla y aumentar la exposición a agentes irritantes. Los médicos también pueden recetar una pomada antiinflamatoria.
Cambios hormonales: la sensibilidad del pezón puede reducirse minimizando el roce con la ropa y evitando el contacto con sustancias irritantes.
Infección: las infecciones se tratan con antibióticos recetados por un profesional médico. Los analgésicos de venta libre, como el paracetamol o el ibuprofeno, y una compresa de agua caliente o té negro sin sabor pueden ayudar a controlar el dolor.
Cáncer de mama: si sientes dolor en el pezón a causa de un cáncer de mama, los posibles tratamientos pueden incluir cirugía, inmunoterapia, quimioterapia, terapia hormonal o radioterapia.
Lactancia materna: si la lactancia te causa dolor en el pezón, intenta ajustar la posición del bebé en la mama. También puedes limpiarte suavemente el pezón con agua tibia después de amamantar y dejarlo secar al aire. Si un alimento alergénico está causando una reacción en la piel, puedes enjuagar la boca del bebé entre la ingesta de alimentos sólidos o amamantar antes de ofrecerle alimentos sólidos.
Traumatismo: el dolor de pezón causado por un traumatismo suele ser temporal y debería curarse en pocos días.