La vitamina D, los omega 3 y los ejercicios de fuerza pueden reducir el riesgo de cáncer en personas mayores

La vitamina D, los omega 3 y los ejercicios de fuerza pueden reducir el riesgo de cáncer en personas mayores

Hacer ejercicios de fuerza sencillos en casa, además de los suplementos de vitamina D y omega 3 parecen reducir el riesgo de cáncer en personas saludables de 70 años de edad o más.
12 may 2022.
 

Un pequeño estudio europeo muestra que hacer ejercicios de fuerza sencillos en casa, además de los suplementos de vitamina D y omega 3 parecen reducir el riesgo de cáncer en personas saludables de 70 años de edad o más.

La investigación se publicó en la edición de abril de 2022 de la revista Frontiers in Aging. Lee la publicación disponible en inglés: “Combined Vitamin D, Omega-3 Fatty Acids, and a Simple Home Exercise Program May Reduce Cancer Risk Among Active Adults Aged 70 and Older: A Randomized Clinical Trial” (La combinación de vitamina D, ácidos grasos omega 3 y un programa simple de ejercicios de fuerza en casa podría reducir el riesgo de cáncer en adultos activos de 70 años o más: Un ensayo clínico aleatorizado).

 

Acerca de la vitamina D

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio, que es esencial para la formación de huesos sanos. La vitamina D también ayuda a que los sistemas inmunitario, muscular y nervioso funcionen correctamente. La mayor parte de la vitamina D se produce cuando una forma inactiva del nutriente se activa en la piel que se expone a la luz del sol. Se obtienen menores cantidades de vitamina D de pescados grasos, huevos y leche fortificada.

Es posible que la vitamina D cumpla una función en el control del crecimiento celular normal de la mama y tenga la capacidad de detener el crecimiento de las células del cáncer de mama. Según los estudios, la vitamina D podría proteger contra algunas enfermedades, como el cáncer de mama y otros tipos de cáncer.

 

Acerca de los ácidos grasos omega 3

Solo puedes obtener ácidos grasos omega 3 de los alimentos que comes, porque tu cuerpo no puede producir este tipo de grasa. Estos nutrientes importantes están involucrados en diversas funciones corporales, entre ellas, cómo responde el sistema inmunitario a las amenazas. Gran parte de las investigaciones sobre los ácidos grasos omega 3 se ha centrado en cómo estos benefician la salud del corazón. Sin embargo, algunos estudios indican que los omega 3 pueden prevenir o ralentizar el desarrollo de cáncer al reducir la inflamación, desacelerar el crecimiento y la división de células cancerosas, e impedir que las células cancerosas produzcan nuevos vasos sanguíneos.

Las concentraciones más altas de ácidos grasos omega 3 se encuentran en los peces de agua fría, como las sardinas, el salmón, el arenque, el atún, el bacalao, la caballa y el fletán. Menores concentraciones de estos ácidos grasos también están presentes en alimentos vegetales como la linaza, las nueces, las habichuelas, los frijoles rojos, los frijoles blancos y la soja.

 

Acerca de los ejercicios de fuerza

Los ejercicios de fuerza, también denominados de resistencia, hacen que el trabajo de los músculos sea más arduo mediante la adición de peso o resistencia al movimiento. También fortalecen los huesos y mejoran el equilibrio, la postura y la calidad de vida.

Algunos estudios sugieren que el ejercicio puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la función del sistema inmunitario, ambos factores que pueden reducir el riesgo de cáncer.

Algunos ejemplos de ejercicios de fuerza incluyen levantamiento de pesas, ejercicios con bandas de resistencia y lagartijas, sentadillas y otros ejercicios con peso corporal.

 

Acerca del estudio

Muchos estudios muestran que el envejecimiento es un factor de riesgo para casi todos los tipos de cáncer, entre ellos, el cáncer de mama. A pesar de ello, no existen muchas investigaciones sobre los cambios del estilo de vida que podrían reducir el riesgo de cáncer.

En este estudio, denominado estudio DO-HEALTH, los investigadores querían saber si un programa de ejercicios de fuerza en casa, unido a suplementos de vitamina D y ácidos grasos omega 3 podía reducir el riesgo de tres tipos de cáncer:

  • cáncer gastrointestinal

  • cáncer de próstata

  • cáncer de mama

Además, querían evaluar los beneficios de cada componente del programa por su cuenta.

El estudio incluyó a 2157 personas de 70 o más años de edad, de cinco países europeos: Suiza, Alemania, Austria, Francia y Portugal. Ninguna de las personas había recibido un diagnóstico de cáncer o había tenido algún problemas de salud importante en los cinco años anteriores a su participación en el estudio.

Las personas que participaron en el estudio tenían una edad promedio de 74,9 años y un promedio de tres afecciones médicas.

Entre los participantes:

  • el 61,7 % estaba compuesto por mujeres

  • el 82,6 % estaba compuesto por personas físicamente activas

  • el 24 % ya tomaba suplementos de vitamina D antes del inicio del estudio

  • el 5,2 % estaba compuesto por fumadores activos

El estudio duró tres años.

Los investigadores dividieron a las personas del estudio en ocho grupos:

  • 264 personas tomaron 2000 UI de suplemento de vitamina D y 1 gramo de suplemento de ácidos grasos omega 3 al día, e hicieron 30 minutos de ejercicios de fuerza tres veces a la semana

  • 265 personas tomaron los suplementos de vitamina D y ácido graso omega 3, e hicieron 30 minutos de ejercicios de flexibilidad tres veces a la semana

  • 275 personas tomaron el suplemento de vitamina D y un placebo, e hicieron los ejercicios de fuerza

  • 272 personas tomaron el suplemento de vitamina D y un placebo, e hicieron los ejercicios de flexibilidad

  • 275 personas tomaron el suplemento de ácidos grasos omega 3 y un placebo, e hicieron los ejercicios de fuerza

  • 269 personas tomaron el suplemento de ácidos grasos omega 3 y un placebo, e hicieron los ejercicios de flexibilidad

  • 267 personas tomaron dos placebos e hicieron los ejercicios de fuerza

  • 270 personas tomaron dos placebos e hicieron los ejercicios de flexibilidad

Un placebo es una pastilla de apariencia idéntica al suplemento o medicamento que se estudia, pero que no contiene ingredientes activos.

Todas las personas en los ocho grupos tomaron dos cápsulas al día. Todas las cápsulas eran de apariencia y sabor idénticos, de modo que ni los investigadores ni las personas en el estudio supieron quiénes tomaban un suplemento y quiénes tomaban un placebo.

El programa de fuerza consistía en cinco ejercicios:

  • pasar de sentarse a pararse (como una sentadilla en el aire)

  • pararse en una pierna

  • hacer flexiones de brazos en posición sentada con una banda de resistencia

  • hacer rotaciones de hombros en posición sentada con una banda de resistencia

  • subir y bajar escalones

Los ejercicios de flexibilidad fueron:

  • flexionar las rodillas y las caderas en posición sentada

  • flexionar las caderas de pie

  • rotar el pecho y el tronco en posición sentada

  • rotar los hombros hacia delante y hacia atrás en posición sentada

  • flexionar y rotar los tobillos en posición sentada

Después del inicio del estudio, las personas no podían tomar suplementos de omega 3 adicionales y solo se les permitía tomar la cantidad recomendada del suplemento de vitamina D al día.

Las personas del estudio se sometieron a exámenes clínicos, incluyendo análisis de sangre, cuando se integraron al estudio y uno, dos y tres años después del inicio de este. Los investigadores también entrevistaron a las participantes por teléfono cada tres meses.

En general, los investigadores verificaron que 81 casos de cáncer se diagnosticaron durante el estudio.

Los investigadores hallaron que cada uno de los tres tratamientos redujo en cierta medida en riesgo de cáncer:

  • los suplementos de vitamina D redujeron el riesgo de cáncer en un 24 %

  • los suplementos de ácidos grasos omega 3 redujeron el riesgo de cáncer en un 30 %

  • los ejercicios de fuerza redujeron el riesgo de cáncer en un 26 %

Cuando se combinaron dos tratamientos, la reducción del riesgo fue mayor:

  • los suplementos de vitamina D más los suplementos de ácidos grasos omega 3 redujeron el riesgo de cáncer en un 47 %

  • los suplementos de vitamina D más los ejercicios de fuerza redujeron el riesgo de cáncer en un 44 %

  • los suplementos de ácidos grasos omega 3 más los ejercicios de fuerza redujeron el riesgo de cáncer en un 48 %

La combinación de los tres tratamientos ofreció los mayores beneficios, reduciendo el riesgo de cáncer en un 61 %.

“Este es el primer estudio comparativo aleatorizado que muestra que la combinación [de] vitamina D3, suplementos de omega 3 marinos y un sencillo programa de ejercicios en casa puede ser efectiva para prevenir el cáncer invasivo en adultos generalmente saludables y activos de 70 años o más”, declaró la investigadora principal, Dra. Heike A. Bischoff-Ferrari, DrPH. “Nuestros resultados, que si bien se basan en comparaciones múltiples y requieren replicación, podrían resultar beneficiosos para reducir la carga del cáncer”.

 

Qué significa esto para ti

Los resultados de este estudio son muy alentadores, pero hay algunas cosas que debemos tener en cuenta:

  • Este fue un estudio retrospectivo pequeño y preliminar. Se necesitan estudios más grandes para ver si se pueden repetir los resultados.

  • Todos los participantes del estudio tenían 70 años o más: No sabemos si los suplementos de vitamina D y de ácidos grasos omega 3, unidos a los ejercicios de fuerza, reducen el riesgo de cáncer en personas menores de 70 años.

  • El estudio duró tres años. Así que no está claro si los beneficios se emparejarían o decaerían con el tiempo.

  • Los investigadores no informaron sobre la composición étnica o racial de las personas que participaron en el estudio. Un análisis, publicado en 2020 sobre la participación global en estudios clínicos concluyó que el 76 % de los participantes eran blancos, el 11 % eran asiáticos y el 7 % eran negros. Por lo tanto, es probable que la mayoría de las personas en este estudio hayan sido blancas, lo que significa que no está claro si los resultados se aplican a personas de otras razas.

A pesar de ello, sería recomendable que hicieras todo lo que esté a tu alcance para reducir lo más posible tu riesgo de cáncer de mama y mantener un buen estado de salud general. Esto incluye, por ejemplo, lo siguiente:

  • seguir una dieta con bajo contenido de azúcar y alimentos procesados, y alto contenido de alimentos nutritivos y no procesados

  • hacer ejercicios con regularidad y con el mayor nivel de intensidad con el que te sientas a gusto

  • evitar o limitar el consumo de alcohol

  • no fumar

Obtén más información sobre Factores de riesgo del cáncer de mama.

Redacción: Jamie DePolo, editora sénior

— Se actualizó por última vez el 5 de agosto de 2022 19:15

Revisado por 1 adviser médicos
 
Brian Wojciechowski, MD
Sistema de salud Crozer Health, área de Filadelfia, PA
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