comscoreManejo del dolor

Manejo del dolor

Existen diversas formas de sobrellevar y tratar el dolor, desde medicamentos y fisioterapia, hasta tratamientos complementarios. Muchas personas diagnosticadas con cáncer de mama utilizan una combinación de técnicas para aliviar el dolor.
 

Existen diversas formas de sobrellevar y tratar el dolor, desde medicamentos y fisioterapia, hasta tratamientos complementarios, como acupuntura y cannabis medicinal. Muchas personas diagnosticadas con cáncer de mama utilizan una combinación de técnicas para aliviar el dolor.

Es importante saber que el tratamiento y manejo del dolor son fundamentales en tu plan de tratamiento para el cáncer. Muchas personas creen que, como el cáncer es una afección grave, es normal prever cierto grado de dolor. Pero nadie debe vivir con dolor, y no debes considerar que vivir con dolor forma parte del diagnóstico y tratamiento para el cáncer de mama. A medida que tú y tu equipo médico desarrollan tu plan de tratamiento, el manejo del dolor debería ser una parte central de la discusión. Debe haber un plan pensado para tratar cualquier dolor que tengas antes y después del tratamiento para el cáncer de mama o durante este. Y si ese plan no está funcionando, debes decírselo a tus médicos.

También es importante que sigas algunos pasos si te recetan medicamentos para aliviar el dolor:

  • toma el medicamento en el horario indicado, incluso si no tienes dolor

  • no saltees dosis

  • asegúrate de que todos tus médicos sepan qué analgésicos estás tomando

  • No te conviene quedarte sin medicamentos, así que asegúrate de preguntarle al farmacéutico cuánto tardan las renovaciones de las recetas. En las farmacias, no se conservan en stock grandes cantidades de analgésicos, en especial, de analgésicos opioides, por lo que el medicamento puede tardar unos días en llegar luego de que lo pidas

  • conserva los analgésicos en un lugar alejado de los niños, las mascotas y otras personas que podrían tomarlos

La mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer de mama adquieren un gran alivio del dolor y pueden disfrutar de sus vidas. 

A continuación, mencionaremos algunos de los medicamentos y técnicas más comunes que se usan para aliviar el dolor.

Analgésicos no opioides: estos medicamentos, que también se conocen como analgésicos no narcóticos, pueden conseguirse sin receta, o con receta cuando se indican en dosis más altas. Por ejemplo:

  • Tylenol (nombre genérico: paracetamol)

  • medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como la aspirina o el ibuprofeno (las marcas comerciales incluyen Advil y Motrin)

  • naproxeno (las marcas comerciales incluyen Aleve y Naprosyn)

La mayoría de los analgésicos no opioides se administran por vía oral. Algunos se administran mediante inyección o por vía intravenosa antes o después de la cirugía, o durante esta.

Los medicamentos no opioides no generan adicción como sí lo hacen los opioides.

Medicamentos opioides: los opioides, que también se conocen como analgésicos narcóticos, se unen a unos receptores especiales en las células nerviosas del cerebro, la médula espinal y otras partes del cuerpo. Cuando un opioide se une a este receptor, bloquea las señales de dolor que el cuerpo le envía al cerebro. Si bien los opioides son eficaces para aliviar el dolor, pueden ser muy adictivos, en especial, cuando se administran durante mucho tiempo para manejar el dolor crónico.

Por ejemplo:

  • morfina

  • codeína

  • oximorfona

  • hidrocodona

  • oxicodona

  • fentanilo

Los medicamentos opioides vienen en muchas formas, como comprimidos, líquidos, parches, pastillas, paletas y supositorios. También se pueden administrar mediante vía intravenosa o inyección.

Como los opioides afectan la química del cerebro, no debes interrumpir el tratamiento a largo plazo con estos medicamentos sin supervisión médica. El médico disminuirá gradualmente la dosis con el tiempo de modo que tu cuerpo pueda adaptarse.

Bloqueos nerviosos: los bloqueos nerviosos, que también se conocen como bloqueos neuronales, consisten en inyectar una anestesia local, como lidocaína, dentro o alrededor de un nervio o en el espacio que rodea la médula espinal. De esta manera, se bloquean las señales de dolor antes de que puedan viajar hasta el cerebro. Los bloqueos nerviosos suelen durar varias semanas y deben repetirse.

Analgésicos de uso tópico: estos medicamentos, que también se conocen como analgésicos tópicos, se aplican directamente en la piel. Vienen en forma de crema, gel, aerosol o parches, y pueden contener lidocaína, capsaicina (un componente que se encuentra en los pimientos y que los hace picantes) u otros medicamentos. Estos medicamentos también pueden contener ingredientes que hacen que la piel se sienta fría o caliente. Algunos ejemplos son Ben-Gay y Aspercreme.

Antidepresivos: los antidepresivos actúan sobre las sustancias químicas del cerebro llamadas neurotransmisores. No queda completamente claro cómo ayudan los antidepresivos a aliviar el dolor. Se cree que es posible que aumenten los neurotransmisores en la médula espinal que reducen las señales de dolor. Algunos ejemplos son Cymbalta (nombre genérico: duloxetina) y Elavil (nombre genérico: amitriptilina).

Medicamentos anticonvulsivos: Los medicamentos utilizados para tratar las convulsiones también pueden impedir que las señales de dolor lleguen al cerebro. En general, se usan para tratar el dolor neurálgico. Algunos ejemplos son Lyrica (nombre genérico: pregabalina) y gabapentina.

Esteroides: los corticoesteroides son medicamentos con fuerte acción antiinflamatoria. Al igual que los AINE, impiden que el cuerpo produzca los químicos que causan inflamación e irritación. Algunos ejemplos incluyen prednisona y dexametasona.

Fisioterapia: un fisioterapeuta es un médico que se especializa en rehabilitación y mecánica corporal. Un fisioterapeuta trabajará contigo para crear un programa de ejercicios destinado a mejorar tu rendimiento y disminuir el dolor. La fisioterapia puede ser muy útil después de la cirugía mamaria y la radioterapia.

Electroestimulación nerviosa transcutánea (EENT): por medio de la EENT se envían señales eléctricas de bajo voltaje a áreas doloridas a través de almohadillas que se pegan sobre la piel. Los investigadores creen que las señales eléctricas interrumpen las señales de dolor que se envían de los nervios al cerebro o bien estimulan la producción de endorfinas, unos químicos que te hacen sentir bien y disminuyen el dolor.

Bombas para controlar el dolor: una bomba especial del tamaño de un disco de hockey sobre hielo que se implanta debajo de la piel. La bomba te permite presionar un botón para enviar analgésicos opioides a la médula espinal. Este método permite aliviar el dolor con una dosis baja de medicamento, para ayudarte a evitar algunos de los efectos secundarios de los opioides.

Acupuntura: en la acupuntura, se insertan agujas estériles muy delgadas en lugares específicos del cuerpo, denominados “puntos acupunturales”, que luego se extraen suavemente. Los investigadores sugieren que la acupuntura estimula el sistema nervioso para liberar analgésicos naturales y células del sistema inmunitario, que luego se desplazan a las áreas debilitadas del cuerpo y alivian los síntomas. Obtén más información sobre la acupuntura.

Cannabis medicinal: el cannabis se refiere a una familia de plantas que se utilizan para producir la marihuana y el hachís. Estas plantas se cultivan en todas partes del mundo y se han utilizado en remedios de hierbas durante siglos. Las plantas de cannabis contienen muchos químicos conocidos como cannabinoides. Hasta la fecha, las investigaciones realizadas sobre el cannabis sugieren que la mayor parte de sus beneficios médicos se debe a los efectos de dos cannabinoides principales:

  • THC (delta-9-tetrahidrocannabinol), que produce el efecto asociado al consumo de marihuana

  • CBD (cannabidiol), que no produce este efecto

Las investigaciones sugieren que el cannabis medicinal puede ayudar a aliviar el dolor en algunas personas. Obtén más información sobre el cannabis medicinal.

Hipnosis: la hipnosis es un método que ayuda a entrar en un estado de calma y nivel de alerta para ser más consciente y concentrarse en determinados pensamientos, sentimientos, imágenes, sensaciones o comportamientos. La hipnosis se suele realizar con ayuda de un terapeuta especialmente capacitado. Las investigaciones sugieren que la hipnosis puede ayudar a aliviar el dolor. Obtén más información sobre la hipnosis.

Ondas de radio: esta técnica, que los médicos llaman ablación por radiofrecuencia, consiste en insertar una aguja junto al nervio que está causando el dolor y quemarlo con una corriente eléctrica creada por medio de ondas de radio. Esto detiene la señal de dolor. Las investigaciones sugieren que el alivio del dolor que se obtiene de la ablación por radiofrecuencia puede durar muchos meses.

Estimulación de la médula espinal: cuando las otras técnicas dejan de funcionar, es posible que tu médico te recomiende la estimulación de la médula espinal. Esta técnica consiste en implantar, en la parte baja de la espalda, un dispositivo de aspecto similar al de un marcapasos, que está unido a unos cables diminutos en el conducto vertebral. Cuando sientes dolor, usas un control remoto para enviarle señales al dispositivo, que luego reemplaza el dolor con una sensación más tolerable, como un hormigueo o un masaje.

Cirugía, radioterapia y radiofármacos: si el cáncer de mama se ha extendido más allá de la mama hasta llegar a otras partes del cuerpo, un tumor puede causar dolor al presionar nervios u otros órganos, como la columna, los huesos o el hígado. Se puede realizar una cirugía para extirpar total o parcialmente un tumor que causa dolor. Aplicar radioterapia puede ayudar a reducir el tamaño del tumor que esté causando dolor. Los radiofármacos son medicamentos que contienen una sustancia radiactiva. El radiofármaco se inyecta en una vena y luego es absorbido por los huesos y reduce el tumor.

— Se actualizó por última vez el 21 de enero de 2022 2:55

Más sobre este tema