¿Puedo seguir con la terapia hormonal de afirmación de género durante el tratamiento?

Ash Davidson nunca imaginó que su transición de género lo llevaría a un diagnóstico de cáncer de mama, pero unas semanas después de la cirugía de masculinización torácica para aplanar el pecho, el cirujano le informó que le habían detectado un tumor de mama. Entonces tuvo que lidiar con un diagnóstico de carcinoma ductal invasivo en estadio I durante las primeras etapas de su transición.
“La transición puede ser tanto un motivo de alegría como una experiencia difícil”, dice Davidson. “Que a eso se le sumara un diagnóstico de cáncer fue algo inconcebible”. Por suerte, pudo continuar con el tratamiento de testosterona mientras recibía quimioterapia y radiación. Pero no todas las personas pueden hacerlo, ya que la GAHT contribuye al crecimiento de algunos tumores de mama.
El cáncer de mama puede afectar —y de hecho afecta— a las personas transgénero y no binarias (TGNB), sin importar el sexo que se les haya asignado al nacer. Un diagnóstico de cáncer de mama puede interrumpir la transición, especialmente si la persona está recibiendo GAHT. Los oncólogos pueden sugerir que se suspenda por completo la GAHT, dependiendo del tipo de cáncer de mama y del conocimiento que tenga el oncólogo sobre la salud de las personas transgénero, pero eso no siempre es necesario. Esto es lo que necesitas saber.
Pautas actuales sobre la GAHT durante el tratamiento
Actualmente, no existen pautas establecidas para los médicos sobre cómo abordar la GAHT en personas transgénero con diagnóstico de cáncer de mama. “Los que tratamos a muchas personas trans con diagnóstico de cáncer de mama —que son solo unas pocas en todo el mundo— tenemos un consenso sobre qué hacer”, afirma Alison Berner, PhD. Berner es profesora de Oncología en la Universidad Queen Mary de Londres y directora clínica de UK Cancer and Transition Service, una clínica especializada en todos los tipos de cáncer para personas de diversidad de género en el Reino Unido. “Lo publicamos en la revista de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica, pero no se basa en un ensayo clínico formal”, cuenta.
A falta de pautas formales, Berner señala que la toma de decisiones compartida entre tú, tu equipo de atención de afirmación de género y tu equipo de oncología es importante a la hora de decidir cómo abordar la GAHT durante el tratamiento. La decisión de continuar o no con la GAHT puede depender de la biología del tumor, “los efectos actuales de las hormonas en la persona, sus metas a largo plazo y su disposición al riesgo”, explica Berner.
La GAHT y el cáncer de mama positivo para receptores de hormonas
Si un tumor de mama es positivo para receptores de hormonas, las hormonas estrógeno o progesterona (o ambas) estimulan el cáncer. Agregar hormonas adicionales al cuerpo a través de la GAHT —ya sea estrógeno, progesterona o incluso testosterona— puede complicar el tratamiento. El cuerpo convierte de manera natural una pequeña cantidad de testosterona en estrógeno, por lo que recibir testosterona puede alimentar el cáncer positivo para receptores de hormonas.
Puntos destacados:
Si estás recibiendo estrógeno o progesterona como parte de tu GAHT, es posible que el médico te recomiende suspenderla durante el tratamiento del cáncer. Sin embargo, existen opciones si decides continuar con la GAHT.
Si estás recibiendo testosterona como parte de la GAHT, deberías poder seguir recibiéndola durante el tratamiento del cáncer. El médico puede recomendarte cambiar a formulaciones en gel y agregar otro medicamento, dependiendo de las características específicas del tumor.
Personas TGNB que reciben estrógeno y progesterona
Para las personas TGNB a las que se les asignó el sexo masculino al nacer, el cáncer de mama es relativamente poco frecuente. Cuando se presentan casos, es más probable que sean positivos para receptores de hormonas. Las personas TGNB que reciben estrógeno y progesterona deben evaluar los beneficios de la GAHT frente a los riesgos que esta supone para el cáncer positivo para receptores de hormonas.
Cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno
Si una persona transfemenina o no binaria tiene un tumor positivo para receptores de estrógeno, “hay que considerar la posibilidad de suspender o reducir el tratamiento con estrógeno, sabiendo que existe una razón biológica muy clara por la que podría ser perjudicial”, explica Berner.
Es posible que algunas personas trans decidan seguir recibiendo estrógeno para mejorar su calidad de vida, mientras que otras necesiten continuar con la GAHT si se han sometido a una cirugía de reasignación genital. En estos casos, Berner por lo general no recomendaría tratar el cáncer con una terapia antiestrogénica. “No tiene sentido darle estrógeno a alguien para luego quitárselo”.
Podría haber otras opciones de tratamiento si una persona TGNB decide continuar recibiendo la GAHT con estrógeno. Por ejemplo, en el caso del cáncer de mama metastásico y positivo para receptores de estrógeno, Berner señala que se podría omitir el tratamiento de primera línea con un inhibidor de CDK4/6 y la terapia antiestrogénica y pasar directamente a la quimioterapia. “La persona debe aceptar que, al hacerlo, pierde una línea de tratamiento”, agrega.
Si una persona TGNB interrumpe la terapia de afirmación de género con estrógeno para recibir tratamiento del cáncer, puede que solo se trate de una pausa temporal. Es posible que pueda reanudar la GAHT si el cáncer se extirpa durante la cirugía. En el caso del cáncer de mama positivo para receptores de hormonas, los médicos suelen recetar una terapia antiestrogénica, como el tamoxifeno, durante 5 a 10 años después del tratamiento. Pero puede adoptarse otro enfoque si eres trans. “Las personas pueden optar por volver a recibir hormonas si eso mejora su calidad de vida”, dice Berner.
Además, independientemente de lo que se decida sobre la GAHT con estrógeno, las personas trans y no binarias pueden seguir recibiendo el tratamiento para reducir los niveles de testosterona como de costumbre.
Cáncer de mama positivo para receptores de progesterona
Aproximadamente la mitad de los casos de casos de cáncer de mama positivos para receptores de hormonas tienen receptores tanto de estrógeno como de progesterona, mientras que entre el 2 % y el 8 % solo tienen receptores de progesterona. La progesterona, al igual que el estrógeno, puede contribuir al crecimiento de los tumores positivos para receptores de hormonas. Por lo tanto, si una persona TGNB tiene un tumor positivo para receptores de hormonas y está recibiendo progesterona, es posible que se le recomiende suspenderla, explica Berner.
Personas TGNB que reciben testosterona
Las personas TGNB que reciben GAHT con testosterona podrían seguir recibiéndola durante el tratamiento del cáncer, dependiendo de cómo el cuerpo utilice la testosterona.
En algunos casos, la testosterona podría, de hecho, contrarrestar el cáncer de mama. En otros casos, puede contribuir a estimular el cáncer positivo para receptores de estrógeno. Esto no significa que debas dejar de recibir la GAHT con testosterona, pero sí podría indicar que necesitas un tratamiento diferente para el cáncer. Y para algunas personas, podría ser útil cambiar de inyecciones de testosterona a un gel de uso diario.
Cáncer de mama positivo para receptores de andrógenos
Del mismo modo que algunos tumores tienen receptores de estrógeno, también pueden tener receptores de andrógenos. Los receptores de andrógenos son los que permiten que las hormonas androgénicas, como la testosterona, afecten las células y los tejidos. Investigaciones recientes parecen indicar que los receptores de andrógenos en los tumores de mama podrían tener efectos antiestrogénicos.
“Durante muchos años, pensamos que administrar testosterona a alguien cuando hay receptores de andrógenos en un tumor podría contribuir al crecimiento de este”, explica Berner. “Pero parece que actúa de manera opuesta al estrógeno”. Por lo tanto, en los tumores que son positivos tanto para los receptores de estrógeno como para los de andrógenos, la terapia de afirmación de género con testosterona puede continuar durante el tratamiento del cáncer.
La testosterona y la aromatasa
El tratamiento con testosterona puede impedir que los ovarios produzcan estrógeno, lo cual es beneficioso en el caso del cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno. Sin embargo, una enzima que el cuerpo produce de forma natural, llamada aromatasa, convierte una pequeña cantidad de testosterona en estrógeno. Por lo tanto, aunque la testosterona puede reducir los niveles de estrógeno de los ovarios, también provoca un aumento menor en la producción de estrógeno.
Si una persona está siguiendo una terapia antiestrogénica que bloquea los receptores de estrógeno, como el tamoxifeno o el fulvestrant, entonces el estrógeno adicional producido por la aromatasa no tiene importancia. A veces, un médico recomienda un inhibidor de la aromatasa debido a la cobertura del seguro o a las pautas basadas en los datos de mujeres cis. En este caso, Berner sugiere que las personas que reciben inyecciones semanales de testosterona cambien a un gel de testosterona de uso diario.
“Sabemos, por las observaciones en nuestra clínica, que el pico de testosterona tras las inyecciones se produce cuando hay una gran conversión a estrógeno”, explica. El uso de un gel diario no provoca los mismos altibajos en los niveles de testosterona, por lo que se convierte menos cantidad en estrógeno, aunque sí es necesario controlar los niveles.
La GAHT y el cáncer de mama negativo para receptores de hormonas
Si un tumor de mama es negativo para los receptores de hormonas, es posible que las hormonas adicionales de la GAHT no representen un problema. Sin embargo, podría existir un riesgo para las personas TGNB con diagnóstico de cáncer de mama triple negativo que estén recibiendo testosterona.
Puntos destacados:
Si estás recibiendo estrógeno o progesterona como parte de la GAHT, deberías poder seguir recibiendo estas hormonas durante el tratamiento del cáncer.
Si estás recibiendo testosterona como parte de la GAHT y tienes un diagnóstico de cáncer de mama triple negativo, es posible que te recomienden suspender esta hormona durante el tratamiento del cáncer.
Personas TGNB que reciben estrógeno y progesterona
Para las personas trans y no binarias con diagnóstico de cáncer de mama que no es positivo para receptores de hormonas —como el cáncer de mama triple negativo—, Berner señala que la GAHT puede continuar con normalidad. “No bloquearíamos [el estrógeno] en una mujer cis en esa situación”, aclara.
Personas TGNB que reciben testosterona
En el caso del cáncer de mama triple negativo —a diferencia del cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno—, los receptores de andrógenos podrían contribuir al crecimiento del tumor, explica Berner. Esto significa que cualquier cantidad adicional de testosterona que se agregue al cuerpo a través de la GAHT también podría estimular el crecimiento del tumor. Por lo tanto, en el caso de las personas trans y no binarias que reciben GAHT con testosterona y a quienes se les ha diagnosticado cáncer de mama triple negativo con receptores de andrógenos, “yo sería más cautelosa a la hora de continuar con la testosterona”. Sin embargo, señala que los datos no son tan sólidos como los del cáncer de mama relacionado con el estrógeno, por lo que es necesario continuar investigando.
Otros aspectos para tener en cuenta
Un diagnóstico de cáncer de mama puede afectar otros aspectos de la atención sanitaria de las personas transgénero. En muchos casos, no es posible la conservación de la fertilidad. Además, las personas TGNB que se han sometido a una cirugía de afirmación de género con extirpación de ovarios pueden presentar síntomas graves de la menopausia como consecuencia del tratamiento del cáncer.
Conservación de la fertilidad
Un diagnóstico de cáncer de mama puede alterar los planes de conservación de la fertilidad, especialmente si una persona TGNB no ha almacenado espermatozoides ni óvulos antes de comenzar la GAHT. Según Berner, el tiempo que una persona necesita para suspender la GAHT antes de que el sistema reproductivo esté listo para congelar los espermatozoides u óvulos puede variar desde 1 o 2 semanas hasta 6 meses. Algunas personas no pueden esperar tanto tiempo antes de comenzar la quimioterapia. Esto a menudo descarta la conservación de la fertilidad. Aun así, es importante hablar con tu equipo de oncología si este tema es importante para ti.
Síntomas de la menopausia
Al igual que las mujeres cis, las personas TGNB pueden presentar síntomas de la menopausia, como bochornos, cambios de humor y problemas para dormir, debido al tratamiento del cáncer. “Parece que los síntomas son más intensos cuando se han extirpado los ovarios”, afirma Berner. Señala que se trata de un área con necesidades insatisfechas que debe abordarse con más investigación.
Davidson debió enfrentar efectos secundarios intensos del tamoxifeno mientras continuaba con la GAHT después del tratamiento, entre ellos un aumento de la depresión, la ansiedad y los dolores articulares y musculares. Afirma que, debido a la falta de investigación sobre cómo interactúa el tamoxifeno con los niveles fluctuantes de testosterona de la GAHT, se sintió como un conejillo de indias y “lo desconocido era aterrador”. Al no poder controlar los efectos secundarios, Davidson y su oncólogo decidieron finalmente de manera conjunta que dejaría de recibir tamoxifeno.
Cómo hacer valer tus derechos durante el tratamiento
Si recientemente te diagnosticaron cáncer de mama y estás recibiendo GAHT, puede ser útil buscar un proveedor de tratamiento para el cáncer que respete a la comunidad LGBTQ y que tenga experiencia trabajando con personas trans y no binarias. Sin embargo, esto no está al alcance de todo el mundo. Por lo tanto, es posible que debas hacer valer tus derechos ante tu equipo de oncología si deseas continuar con la GAHT.
Berner tiene algunos consejos:
Programa una cita con tu oncólogo para hablar exclusivamente sobre la GAHT y acude a esa cita con toda la información necesaria. “Habla sobre la importancia de continuar con la GAHT y los beneficios que tiene para tu salud física y mental”, sugiere Berner.
Pídele a tu equipo de oncología que evalúe los datos disponibles, como la reciente revisión de Berner sobre el tratamiento para el cáncer de mama en personas TGNB.
Pídele a tu equipo de oncología que piensen en lo que recomendarían a las personas cis que reciben hormonas, lo cual puede servir de referencia para saber cómo deben asesorar a las personas trans que reciben GAHT.
Anima al equipo a hablar con expertos externos, como los del UK Cancer and Transition Service. “Nos encanta que se comuniquen desde el extranjero para pedirnos consejos”, afirma Berner.
Busca apoyo si tu tratamiento del cáncer va a interrumpir la GAHT. Averigua si los grupos LGBT+ locales ofrecen recursos para personas con diagnóstico de cáncer, o busca comunidades en línea, como a través de los grupos de apoyo entre pares LGBT+ de The Cancer Network.
Davidson anima a las personas TGNB que están enfrentando un diagnóstico de cáncer de mama a pedir ayuda a su red de apoyo y a no tener miedo de hacer valer sus derechos en el consultorio del médico. “Tu atención médica es tan real e importante como la de cualquier otra persona", asegura. “Mereces que te traten con cuidado, compasión y dignidad. Nunca permitas que nadie te diga lo contrario”.