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Finalicé
el tratamiento

Terminar los principales tratamientos del cáncer de mama puede generar una sensación maravillosa. Con suerte, la cirugía salió de acuerdo a lo esperado y te recuperaste sin problemas. Si te sometiste a radioterapia o quimioterapia, tal vez te entusiasmó hacer sonar la campana al final del tratamiento.

Terminar los principales tratamientos del cáncer de mama puede generar una sensación maravillosa. Con suerte, la cirugía salió de acuerdo a lo esperado y te recuperaste sin problemas. Si te sometiste a radioterapia o quimioterapia, tal vez te entusiasmó hacer sonar la campana al final del tratamiento.

Aun así, es normal no sentir tanto entusiasmo al final del tratamiento del cáncer de mama. Tal vez necesitaste una cirugía adicional para mejorar tu satisfacción con los resultados de la reconstrucción mamaria. O bien, al igual que muchas personas, es posible que hayas sentido un conflicto al tocar la “campana de la quimio”, o que te dé nervios la idea de ver a tus médicos con menos frecuencia. 

Muchas personas están preparadas y son capaces de dejar atrás el cáncer de mama tras completar el tratamiento. Sin embargo, a otras les preocupa la necesidad de someterse a detecciones continuas para controlar la recurrencia (reaparición) del cáncer de mama. Es posible que, a raíz del tratamiento, algunas personas presenten efectos secundarios a largo plazo y deban controlarlos. En el caso de las personas a las que se les diagnosticó cáncer de mama con receptores hormonales positivos, es probable que la terapia hormonal forme parte de su tratamiento durante varios años con el fin de reducir el riesgo de recurrencia. 

Cualquiera que sea tu experiencia al final del tratamiento del cáncer de mama, debes tener, junto con el equipo médico, un plan de atención para el período de supervivencia a fin de asegurarte de que tienes la mejor atención continua y calidad de vida posible de cara al futuro.

A continuación se presentan algunos recursos para quienes hayan terminado o vayan a terminar pronto sus tratamientos primarios del cáncer de mama.

 

Planes de atención para el período de supervivencia

La “supervivencia” es una forma de referirse a la vida después de terminar los principales tratamientos para el cáncer de mama. Muchos expertos incentivan a las personas a trabajar con sus médicos para comenzar a planificar la vida después del cáncer de mama incluso antes de que comience el tratamiento. Existen medidas que puedes aplicar con antelación para prevenir, minimizar o prepararte para posibles efectos secundarios a largo plazo u otras enfermedades a las que las personas que sobrevivieron al cáncer de mama pudieran estar expuestas.

Aun así, nunca es demasiado tarde para trabajar con el equipo médico con el propósito de llevar a cabo un plan de atención para el período de supervivencia: un documento escrito que resume los tratamientos que recibiste y describe los efectos secundarios que puedes tener a largo plazo y cómo se te controlará para estas y otras afecciones.

Conoce más sobre la Planificar con antelación el período de supervivencia.

 

Efectos secundarios del tratamiento a largo plazo y tardíos

Informa siempre a los médicos de cualquier efecto secundario preocupante que presentes para poder tratarlo lo antes posible. Según el tipo de tratamiento, algunos efectos secundarios pueden aparecer durante el tratamiento, justo después de este o incluso meses más tarde. 

Algunos de los efectos secundarios tardíos y a largo plazo que las personas pueden experimentar una vez finalizado el tratamiento son los siguientes:

Dolor

El dolor es un efecto secundario común de ciertos tratamientos del cáncer de mama. El tipo y la gravedad del dolor variarán en función del tratamiento que recibas. Por ejemplo, durante la recuperación de una cirugía, es posible que sientas dolor en las partes del cuerpo donde se realizó. A la vez, se sabe que ciertas terapias hormonales llamadas “inhibidores de la aromatasa” causan dolor en las articulaciones.

Conoce más sobre el Dolor como efecto secundario del tratamiento y las formas de manejarlo.

Linfedema

El linfedema puede producirse años después de la cirugía por cáncer de mama o de la radioterapia, sobre todo si te extirpan los ganglios linfáticos. El linfedema es una acumulación anormal de líquido llamado “linfa” que puede causar inflamación, por lo general en el brazo y la mano, en las personas que recibieron tratamiento para el cáncer de mama.

Conoce más sobre el Linfedema, así como sobre las formas de reducir el riesgo y las opciones de tratamiento.

Fatiga

La fatiga es el efecto secundario más común del tratamiento del cáncer de mama, el cual afecta hasta a 9 de cada 10 personas. Si continúas sintiendo cansancio todo el tiempo y no mejora con el descanso, habla con el médico y entérate de las medidas que puedes tomar para ayudar a controlar este efecto secundario.

Conoce más sobre la Fatiga.

Neuropatía

La neuropatía es un posible efecto secundario de algunos medicamentos de quimioterapia que provoca dolor, entumecimiento o malestar como consecuencia del daño a los nervios. Suele comenzar en los dedos de los pies y puede extenderse a las piernas, los brazos y las manos a medida que avanza el tratamiento. Las cirugías, la radioterapia y también algunos medicamentos de terapia dirigida pueden causar neuropatía.

Conoce más sobre la Neuropatía.

Síntomas menopáusicos

Algunos tratamientos del cáncer de mama pueden imitar los síntomas de la menopausia o provocar una menopausia inducida por el tratamiento, que puede ser temporal o permanente según la edad y otros factores. Los síntomas menopáusicos pueden incluir bochornos, cambios en el estado de ánimo, sequedad vaginal, pérdida del deseo sexual, entre otros.

Conoce más sobre los Síntomas menopáusicos y cómo manejarlos.

 

Cómo seguir adelante con la terapia hormonal

Si te diagnosticaron un cáncer de mama con receptores hormonales positivos, es posible que el médico te recomiende una terapia hormonal (que se conoce también como “terapia endocrina” o “tratamiento antiestrogénico”). El estrógeno facilita la formación del cáncer de mama positivo para receptores de hormonas. Los medicamentos de terapia hormonal reducen la cantidad de estrógeno en el cuerpo y bloquean la acción del estrógeno en las células del cáncer de mama, lo que ayuda a reducir el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer después de la cirugía.

El tratamiento con medicamentos de hormonoterapia para el cáncer de mama positivo para receptores de hormonas implica un compromiso a largo plazo. Lo más probable es que debas recibir la hormonoterapia durante 5 o 10 años para reducir el riesgo de recurrencia del cáncer.

Para obtener resultados óptimos del tratamiento, debes seguir tu plan de tratamiento personal completamente y según lo programado. Esto es lo que los médicos denominan "cumplimiento pleno." Mantener el tratamiento con la terapia hormonal puede ser difícil, en especial después de los primeros meses.

Conoce más sobre la Terapia hormonal.

 

Terapias complementarias

Añadir terapias complementarias o holísticas a tu plan de tratamiento del cáncer de mama puede ser útil para controlar los efectos secundarios o proteger tu salud mental y emocional. Existe una gran variedad de terapias complementarias que puedes consultar con el médico para probar durante el tratamiento o después de este, como la acupuntura, el cannabis medicinal, la meditación, el reiki o el yoga.

Conoce más sobre las Terapias complementarias.

 

Dieta balanceada y ejercicio

Hacer ejercicio regularmente es importante para estar lo más saludable posible. Cada vez son más las investigaciones que demuestran que el ejercicio puede reducir el riesgo de que el cáncer de mama vuelva a aparecer (recurrencia).

Seguir una dieta saludable también es importante. Combinada con la actividad física y un peso saludable, la buena alimentación es una forma excelente de ayudar a tu cuerpo a mantenerse fuerte y saludable.

Conoce más sobre Ejercicio y Dieta y nutrición.

 

Administración de tus registros médicos

Como tu información médica está distribuida entre distintos médicos, es recomendable que tengas una copia propia de los registros médicos para que puedas acceder a ellos cuando lo necesites.

Conoce más sobre Cómo obtener y organizar tu historia clínica.