Causas de los bochornos
Actualizado el 8 de enero de 2026
Los bochornos (también llamados “sofocos”) pueden estar causados por una caída de estrógenos, que se produce con la menopausia natural. Algunos tratamientos del cáncer de mama también reducen los niveles de estrógenos, lo que puede provocar lo que se denomina menopausia médica.
Bochornos provocados por la menopausia
La menopausia, ya sea natural o inducida por un tratamiento, es la causa más común de los bochornos. Durante la menopausia, los niveles de estrógeno descienden, lo que afecta directamente a una parte del cerebro llamada “hipotálamo”. El hipotálamo es como el termostato del cuerpo: ayuda a controlar la temperatura corporal, el apetito, los ciclos del sueño y las hormonas sexuales. El descenso de estrógeno, junto con otros efectos hormonales que conlleva la menopausia y que no se conocen bien, confunde al hipotálamo y le hace pensar que tu cuerpo tiene una temperatura alta. Las investigaciones sugieren que los cambios en la serotonina tras la menopausia también pueden provocar cambios en el hipotálamo. La serotonina es una sustancia química denominada “neurotransmisor” que ayuda al cerebro a comunicarse con los nervios de todo el cuerpo.
El cerebro responde al hipotálamo y le envía una alerta al corazón, los vasos sanguíneos y al sistema nervioso indicándoles que se enfríen. A medida que tu corazón bombea más fuerte, los vasos sanguíneos de tu piel se dilatan para hacer circular más sangre y eliminar el calor, y tus glándulas sudoríparas liberan sudor para refrescarte aún más.
Es el mismo sistema que evita que tu cuerpo se sobrecaliente en verano. Pero cuando el proceso se debe a una bajada de estrógeno en lugar de calor real, la respuesta confusa de tu cerebro puede hacerte sentir muy incómoda. No ayuda el hecho de que los bochornos se produzcan en momentos impredecibles y a menudo inoportunos. Tu cuerpo está trabajando para enfriarse cuando no lo necesita. Y, como resultado, y puedes terminar empapada en medio de la jornada laboral o despertarte completamente mojada a mitad de la noche.
Las investigaciones sugieren que cuanto más rápido descienden los niveles de estrógenos, más intensos pueden ser los bochornos.
Los bochornos provocados por el tratamiento
Entre los tratamientos del cáncer de mama que pueden causar bochornos se incluyen:
Todos estos tratamientos pueden reducir los niveles de estrógeno y llevarte a la menopausia. Las terapias hormonales que bajan los niveles de estrógeno o bloquean los efectos de esa hormona también suelen provocar bochornos. El tamoxifeno puede provocar bochornos en más del 50 % de quienes lo toman, incluidas las personas posmenopáusicas y que ya han experimentado bochornos. Los estudios demuestran que, aunque los inhibidores de la aromatasa provocan menos bochornos que el tamoxifeno, más del 30 % de las personas que toman un inhibidor de la aromatasa tienen bochornos.
Los bochornos suelen aumentar durante los primeros meses de tratamiento, pero luego la situación mejora. Si no lo hacen o están afectando tu calidad de vida, habla con el médico, quien tal vez pueda reducirte la dosis o recetarte un fármaco diferente.
Otros medicamentos recetados pueden causar bochornos, como los opiáceos, los antidepresivos, ciertos medicamentos para la osteoporosis y algunos esteroides.
Las causas de los bochornos
Si ya tienes bochornos por la menopausia o el tratamiento del cáncer de mama, ciertas cosas, como el estrés, pueden desencadenarlos. Puede ser útil intentar identificar los desencadenantes específicos para poder evitarlos. Puedes llevar un registro de cuándo se produce un bochorno y anotar lo que estabas comiendo o bebiendo, dónde estabas, cómo te sentías y qué tenías puesto en ese momento.
Estrés y ansiedad
El estrés y la ansiedad pueden potenciar la respuesta de lucha o huida, que aumenta la circulación y el flujo sanguíneo a la piel y puede provocar un bochorno. Muchas personas afirman que el estrés es el principal desencadenante de sus bochornos. Hay muchas formas de controlar el estrés, como el ejercicio, el tai chi, la meditación, el yoga y las técnicas de respiración. Estas herramientas son más útiles cuando las practicas con regularidad, así que busca algo que te guste y que puedas incorporar a tu rutina.
Bebidas alcohólicas
Contienen sustancias químicas que pueden provocar la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que puede desencadenar una sensación de calor repentino y enrojecimiento de la piel. El alcohol también está vinculado a un mayor riesgo de cáncer de mama. Si los bochornos te molestan mientras bebes, tal vez debas considerar evitar el alcohol por completo.
Tabaquismo.
No es nuevo para nadie que fumar está relacionado con graves problemas de salud, como el cáncer, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades cardíacas, pero también puede provocar y empeorar los bochornos. La nicotina puede alterar el equilibrio hormonal al impedir que la hormona androstenediona se convierta en estrógeno. Esto eleva los niveles de testosterona circulante. El resultado es un descenso de los niveles de estrógeno, que provoca bochornos.
Dietas ricas en grasa y azúcar
Un artículo de 2020 que analizaba los resultados de 19 estudios descubrió que comer más alimentos altamente procesados, grasas saturadas y azúcar estaba relacionado con bochornos más intensos.
Cafeína
La cafeína es una de las causas de los bochornos bien documentada. Tomar bebidas con alto contenido de cafeína, como el café o los refrescos, puede aumentar tu frecuencia cardíaca y hacer que tus vasos sanguíneos se dilaten, lo que provoca un bochorno. Si crees que el consumo de cafeína puede estar desencadenando los bochornos, considera la posibilidad de cambiar a una bebida con poco o nada de cafeína, como agua, café descafeinado o té de hierbas.
Comidas y bebidas calientes y picantes
Tanto las comidas como las bebidas calientes están vinculadas con la aparición de bochornos. Consumir alimentos y bebidas a temperatura ambiente o frías puede ayudarte, especialmente si ya te sientes acalorada. Evita también consumir comidas y bebidas picantes, ya que también pueden provocar bochornos.
Tiempo caluroso
El tiempo caluroso y los espacios cálidos también pueden empeorar los bochornos. Según tus recursos y el lugar en donde vivas, puede que no haya mucho que puedas hacer al respecto. Si puedes encender un ventilador o el aire acondicionado o abrir una ventana, hazlo. También puedes ir a lugares públicos con aire acondicionado, como la biblioteca o el supermercado locales para aliviarte.
Bañeras de hidromasaje, duchas y saunas
Del mismo modo que debes evitar consumir comidas y bebidas calientes y el tiempo caluroso, si tienes bochornos, es mejor evitar las bañeras de hidromasajes, las piscinas climatizadas, las duchas calientes y los saunas. Todos ellos pueden provocar o empeorar un bochorno. Utiliza duchas y baños fríos para encontrar algo de alivio.
Acaloramiento
Pasar demasiado calor mientras se hace ejercicio o se lleva ropa pesada o ajustada puede desencadenar un bochorno. Para mantenerte fresca mientras haces ejercicio, mantente hidratada. Bebe mucho líquido antes, durante y después del ejercicio. Es mejor evitar las bebidas con azúcar y cafeína porque pueden deshidratarte. Llevar ropa holgada, por capas, en lugar de un jersey o un abrigo grande y grueso, puede ayudarte a evitar el acaloramiento durante el día. Solo tienes que quitarte y ponerte capas según necesites para estar cómoda.
Infecciones
Una infección vírica, como la gripe o la COVID, o una infección bacteriana, como la bronquitis o una infección del tracto urinario (ITU), pueden desencadenar bochornos. Esto se debe a que las infecciones suelen provocar fiebre, ya que el sistema inmunitario eleva la temperatura corporal para ayudar a combatir la enfermedad. Los medicamentos antiinfecciosos suelen aliviar la fiebre.
Tratamiento de los bochornos
Hay varias formas de aliviar los bochornos, como medicamentos (hormonales y no hormonales) y remedios naturales, como el yoga y la acupuntura.