¿Qué son los productos químicos alteradores endocrinos?

Algunos productos químicos que se encuentran en los alimentos, el aire y el agua que bebemos podrían aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama, ya que interfieren en las hormonas que produce el cuerpo.

En 2009, un  grupo de investigación científica de EE. UU. publicó una declaración mediante la cual se alertaba al público de un asunto urgente: los químicos que alteran las hormonas circulan en el medioambiente y son un problema para la salud

Desde entonces, una sopa de sustancias químicas presentes en el agua y en nuestros alimentos, sangre y orina han sido etiquetadas como alteradores endocrinos. La exposición generalizada a estas sustancias químicas durante las últimas décadas ha coincidido con un aumento de las enfermedades crónicas en los jóvenes, incluido el cáncer de mama, y plantea la pregunta: ¿estos químicos están vinculados al cáncer de mama? 

Alteradores endocrinos 

Los químicos alteradores endocrinos (EDC, sigla en inglés), conocidos también como “disruptores endocrinos” o “disruptores hormonales”, son sustancias químicas o mezclas de sustancias químicas que interfieren en el sistema endocrino del organismo. El sistema usa las hormonas como mensajeras para decirles a las células de todo el cuerpo lo que tienen que hacer, y coordinar muchas de las funciones corporales. Algunos EDC imitan o bloquean las hormonas, mientras que otros causan la disminución o el aumento de la producción de determinada hormona. Se ha asociado a los alteradores endocrinos con la obesidad, la diabetes, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la infertilidad, los cambios en la función tiroidea, el cáncer de mama y otros problemas. 

La Sociedad de Endocrinología estima que más de mil sustancias químicas pueden actuar como alteradores endocrinos, incluidas las que se encuentran en los siguientes productos: 

  • Pesticidas: el clorpirifos y otros pesticidas se utilizan en la agricultura a gran escala y la jardinería doméstica para proteger los cultivos de insectos y plagas. Los pesticidas también incluyen los insecticidas en aerosol utilizados en los hogares. 

  • Retardantes de llama: los retardantes de llama bromados se utilizan como recubrimiento en muebles, relleno de alfombras, aparatos electrónicos, electrodomésticos de cocina, asientos de automóvil, etc.  

  • Plásticos: el bisfenol A (BPA) y otros bisfenoles se utilizan para hacer más rígidos los plásticos, y los ftalatos se usan para hacerlos más flexibles. Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS, sigla en inglés), llamadas a veces “químicos eternos”, se usan en el envasado de alimentos y en recubrimientos antiadherentes. 

  • Combustibles fósiles: los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) se crean por cualquier combustión de materiales orgánicos, como la quema de combustibles fósiles o la cocción a altas temperaturas. 

  • Cosméticos: algunos ftalatos y parabenos, un grupo de conservantes conocidos por alterar las hormonas, están presentes en los cosméticos

La mayoría de las personas están expuestas a alteradores endocrinos todos los días. Por ejemplo, los pesticidas acaban en los productos agrícolas; los HAP, en el aire, y los PFAS, en el polvo de la casa. 

¿De qué manera las hormonas se relacionan con el cáncer de mama? 

Las hormonas afectan el crecimiento y el desarrollo, la reproducción, el metabolismo, la energía, el estado de ánimo y mucho más. Cuando este sistema se altera, pueden surgir determinadas enfermedades o trastornos.

Las hormonas participan en el desarrollo de la mayoría de los casos de cáncer de mama. El estrógeno y la progestina, una progesterona sintética utilizada en anticonceptivos y terapia hormonal de la menopausia, pueden hacer que las células mamarias crezcan rápidamente. La mayoría de los tipos de cáncer de mama tienen receptores hormonales, lo que significa que crecen en respuesta al estrógeno o la progesterona. 

Cuanto más tiempo se expone una persona a las hormonas estrógeno y progesterona, mayor es el riesgo de que desarrolle cáncer de mama.  La exposición a las hormonas a lo largo de la vida está influenciada por el momento de la primera menstruación, los antecedentes de embarazos, la menopausia y, posiblemente, la exposición a alteradores endocrinos que imitan el estrógeno o la progesterona, o aumentan su producción. 

Alteradores hormonales y cáncer de mama 

Las sustancias químicas alteradoras de hormonas aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de mama de distintas maneras. 

Interfieren en el desarrollo de las mamas 

Se sabe que algunos químicos que alteran las hormonas interfieren en el desarrollo de las mamas durante la pubertad, el embarazo y la lactancia. Estos cambios pueden incrementar el riesgo de cáncer de mama. Algunos ejemplos de alteradores hormonales que interfieren en el desarrollo de las mamas incluyen a ciertos ftalatos, al BPA y a otros bisfenoles, retardantes de llama, PFAS y pesticidas. Estas sustancias químicas también pueden afectar el momento en que se produce la pubertad y la capacidad de amamantar. La comunidad científica está estudiando si afectan la densidad de las mamas. 

Aumentan el estrógeno 

Algunos alteradores endocrinos, como el herbicida atrazina, pueden incrementar la actividad de la enzima aromatasa, que convierte el andrógeno en estrógeno. Para las personas diagnosticadas con cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno, este refuerzo extra de estrógeno en la aromatasa ayuda a que crezca el cáncer.  

Equipos de investigación han demostrado que, en células que imitan cómo se generan las hormonas en las personas, el BPA y otros alteradores endocrinos aumentan la producción de estrógenos, incluso a dosis bajas.  

Algunos productos químicos alteradores endocrinos también dañan el ADN 

Algunos alteradores endocrinos también presentan otra actividad biológica. Algunos son carcinógenos, lo que significa que pueden causar cáncer produciendo daños o cambios en el ADN de las células de maneras que, con el tiempo, lleven a desarrollar cáncer. La exposición a un carcinógeno no siempre produce cáncer y puede depender de la cantidad de exposición, de la forma en que ocurre la exposición y de la composición genética de la persona. El dietilestilbestrol (DES), un fármaco utilizado para prevenir abortos espontáneos entre las décadas de 1940 y 1960, es un alterador endocrino y un carcinógeno.  

Medidas que puedes tomar para reducir el riesgo 

Mientras que los alteradores endocrinos están en todas partes y no puedes eliminarlos por completo de tu vida, hay maneras de reducir la exposición a ellos. 

Reduce el polvo en tu casa

  • Limpia el polvo de las superficies de tu casa con un paño húmedo una vez a la semana para reducir la exposición a los alteradores endocrinos que se depositan en el polvo. 

  • Lávate las manos con agua y jabón con frecuencia, para evitar tocarte la cara y la boca con polvo. 

  • Deja los zapatos en la puerta para reducir el ingreso de polvo del exterior.

  • Aspira tu casa una vez a la semana; de ser posible, hazlo con una aspiradora con filtro de partículas de aire de alta eficacia (HEPA, sigla en inglés), que elimina las partículas suspendidas en el aire, como el polvo, el polen, la suciedad y las bacterias.  

Evalúa otras opciones de alimentos

  • Evita calentar en el microondas los recipientes de plástico de los alimentos para reducir la exposición a este material, ya que las sustancias químicas se filtran del plástico cuando se calienta.

  • Si puedes, evita los alimentos enlatados y escoge productos frescos.

  • Si puedes, elige opciones orgánicas y sin hormonas. Si consumir solo productos orgánicos no es posible, intenta cambiar solo las espinacas o las fresas o frutillas, que son algunos de los productos más contaminados por pesticidas en EE. UU. También puedes lavar o pelar las frutas y verduras para eliminar los residuos de pesticidas. 

  • Usa un extractor cuando cocines. 

Lee los ingredientes de tus cosméticos

  • Evita aquellos con “fragancias” o “perfume”, que pueden incluir ftalatos u otros alteradores de hormonas. 

  • Evalúa reducir los productos cosméticos y de cuidado de la piel que utilices, ya que los alteradores de hormonas de los cosméticos no están regulados en EE. UU. (La Unión Europea sí tiene regulaciones químicas más estrictas).

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