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Un tipo específico de terapia puede ayudar a aliviar los bochornos

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Según los resultados de un estudio reducido, un tipo de terapia llamada terapia cognitivo-conductual puede ayudar a aliviar los bochornos que suelen experimentarse durante el tratamiento del cáncer de mama y después de este. Los resultados fueron publicados en la edición en línea del 15 de febrero de 2012 de la revista científica The Lancet Oncology.

Los tratamientos del cáncer de mama, como la quimioterapia, la hormonoterapia, la supresión de la función ovárica con medicamentos y la extirpación quirúrgica de los ovarios, pueden provocar bochornos y otros síntomas menopáusicos que pueden ser solamente molestos o bastante graves. Los médicos denominan “síntomas vasomotores” a los efectos secundarios como los bochornos y los sudores nocturnos.

La terapia de reemplazo hormonal (TRH) puede ayudar a aliviar los bochornos y otros síntomas menopáusicos, pero las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama no deben recibir esta terapia debido a que puede favorecer el crecimiento de células de cáncer de mama positivo para receptores de hormonas. Otros medicamentos, como los antidepresivos y las píldoras para dormir, pueden brindar alivio en el caso de algunas mujeres.

Los investigadores estudiaron el potencial de numerosos tratamientos complementarios y psicosomáticos (acupuntura y yoga, por ejemplo) para ayudar a aliviar los bochornos y otros síntomas menopáusicos. Sin embargo, la mayoría de los estudios son reducidos, como sucede en este caso. Los resultados son diversos: Según algunos de ellos, los tratamientos complementarios y psicosomáticos pueden ayudar a aliviar los bochornos en algunas personas.

Las 96 mujeres que participaron en este estudio habían recibido tratamiento contra el cáncer de mama en estadio temprano y experimentaban sudores nocturnos o bochornos al menos 10 veces por semana cuando aceptaron participar en el estudio. Además de recibir las recomendaciones estándar para la recuperación después del tratamiento, la mitad de las mujeres también recibieron sesiones de terapia cognitivo-conductual de 90 minutos de duración una vez por semana durante seis semanas. En las sesiones de terapia cognitivo-conductual obtuvieron información sobre los desencadenantes de los bochornos y sobre técnicas de relajación, control de la respiración y maneras de dormir mejor. Las demás mujeres solo recibieron las recomendaciones estándar relativas a la recuperación después del tratamiento del cáncer de mama. A medida que avanzaba el estudio, las mujeres proporcionaban información sobre la frecuencia y la intensidad de los bochornos, y sobre cómo se sentían de manera más general.

Ambos grupos de mujeres informaron bochornos menos intensos durante el estudio, pero la disminución fue mucho más significativa en mujeres que recibieron terapia cognitivo-conductual. Además, los beneficios de la terapia cognitiva duraron mucho tiempo después de la última sesión de terapia:

  • Después de tres semanas, las puntuaciones de intensidad de los bochornos en mujeres que recibieron terapia cognitiva fueron un 46 % más bajas que en el momento de inicio del estudio, en comparación con un 19 % en el caso de las mujeres que no recibieron terapia cognitiva.
  • Después de seis meses, las puntuaciones de intensidad de los bochornos en mujeres que recibieron terapia cognitiva fueron un 52 % más bajas que en el momento de inicio del estudio, en comparación con un 25 % en el caso de las mujeres que no recibieron terapia cognitiva.

La frecuencia de los bochornos se mantuvo casi igual en ambos grupos de mujeres. Esto significa que las sesiones de terapia cognitiva ayudaron a las mujeres a tratar mejor los bochornos, en lugar de hacer que estos sean menos probables.

Además de bochornos menos intensos, las mujeres que recibieron terapia cognitiva tenían más probabilidades de informar un mejor estado de salud general, una mejor salud emocional, menos problemas para dormir y mejor memoria y concentración después de seis meses, en comparación con las mujeres que no recibieron terapia cognitiva.

En el caso de algunas mujeres, los tratamientos complementarios y psicosomáticos pueden ayudar a aliviar los bochornos que pueden producirse a causa de la menopausia y del tratamiento del cáncer de mama. En el caso de otras mujeres, cuando se las combina con la medicina convencional, este tipo de terapias pueden ofrecer un enfoque más integral al alivio.

En las páginas Medicina complementaria y psicosomática de Breastcancer.org, puedes obtener información sobre 16 terapias, como imágenes dirigidas y relajación progresiva de los músculos. Obtendrás información sobre lo siguiente:

  • qué puedes esperar
  • cómo buscar un terapeuta calificado
  • factores importantes que debes considerar antes de probar una técnica

Si experimentas bochornos relacionados con el tratamiento, es conveniente que también visites la página Todo sobre los bochornos para obtener más información sobre estos y las maneras de evitarlos y de tratarlos.


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