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El consumo de alcohol durante la adolescencia aumenta el riesgo de padecer enfermedad mamaria benigna.

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Si bien los resultados son diversos, en muchos estudios se detectó una relación entre el consumo de alcohol y un mayor riesgo de cáncer de mama.

Según los resultados de un estudio muy amplio que se encuentra en desarrollo denominado “Nurses’ Health Study II” (NHS II, Estudio de salud de las enfermeras II), existe una relación estrecha entre el consumo de alcohol durante la adolescencia y el riesgo de recibir un diagnóstico de enfermedad mamaria BENIGNA (no de cáncer). La relación es importante, ya que recibir un diagnóstico de enfermedad mamaria benigna (llamada “enfermedad benigna proliferativa de la mama”) está relacionado con un mayor riesgo de padecer cáncer de mama en el futuro.

Los resultados fueron publicados en línea el 9 de abril de 2012 en la revista Pediatrics Lee el resumen de Intakes of Alcohol and Folate During Adolescence and Risk of Proliferative Benign Breast Disease (Consumo de alcohol y folato durante la adolescencia y riesgo de enfermedad benigna proliferativa de la mama) (en inglés).

El objetivo del estudio NHS II es encontrar vínculos entre la salud personal y los factores del estilo de vida, y una variedad de riesgos para la salud. Más de 116.670 enfermeras de entre 25 y 44 años respondieron un cuestionario exhaustivo sobre su salud y estilo de vida cuando se inscribieron en el estudio NHS II, en 1989. Desde entonces, las mujeres proporcionan periódicamente información actualizada sobre su salud, su alimentación y su estilo de vida.

En este estudio, los investigadores utilizaron información del estudio NHS II y buscaron vínculos entre el consumo de alcohol durante la adolescencia y un posterior diagnóstico de enfermedad benigna proliferativa de la mama. En comparación con las mujeres que informaron haber consumido poco o nada de alcohol durante la adolescencia, las mujeres que consumieron alcohol durante la adolescencia tuvieron un mayor riesgo de padecer enfermedad benigna proliferativa de la mama más adelante en sus vidas. Cuanto más alcohol habían bebido durante la adolescencia, más elevado era el riesgo.

Los porcentajes obtenidos del riesgo de padecer enfermedad benigna proliferativa de la mama fueron los siguientes:

  • un 11 % más elevado en bebedoras moderadas (de media a una bebida por día)
  • un 36 % más elevado en bebedoras modestas (una a dos bebidas por día)
  • un 35 % más elevado en bebedoras empedernidas (dos o más bebidas por día)

En 2010, en el estudio Growing Up Today (Estudio del crecimiento hoy en día), se buscaron vínculos entre el consumo de alcohol y la enfermedad mamaria benigna en las hijas de las mujeres que participaban en el estudio NHS II (en inglés). También se observó un vínculo estrecho entre el consumo de alcohol en la adolescencia y la enfermedad mamaria benigna.

En estos estudios, se analizó la enfermedad mamaria benigna, no el cáncer de mama. No obstante, según los resultados, el consumo de alcohol a una edad temprana puede dañar el tejido mamario. Dado que la enfermedad benigna proliferativa de la mama es, por definición, benigna, el aumento del riesgo parece no ser importante. Pero lo es.

La enfermedad benigna proliferativa de la mama puede provocar que las pruebas de detección de cáncer de mama den un resultado falso positivo. Un falso positivo se produce cuando mediante una mamografía se detecta un área anormal que parece un tumor maligno, pero que es un área sana. En definitiva, la noticia es buena: no es cáncer de mama. Sin embargo, la obtención de un resultado sospechoso suele implicar un seguimiento con uno o más médicos y análisis y procedimientos adicionales (más estudios de imágenes, posible biopsia, etc.). Los falsos positivos implican costos psicológicos, físicos y económicos.

Además, las mujeres con diagnóstico de enfermedad benigna proliferativa de la mama tienen un mayor riesgo de ser diagnosticadas con cáncer de mama en el futuro.

Es aconsejable que todas las adolescentes y mujeres que deseen hacer todo lo posible para disminuir el riesgo de padecer enfermedad mamaria, incluido el cáncer de mama, limiten o eviten el consumo de alcohol. Es recomendable que hables con tus hijas, nietas y otras mujeres jóvenes que formen parte de tu vida acerca de los efectos que el consumo de alcohol puede tener en la salud, en particular en la salud de las mamas.

La Dra. Weiss, presidenta y fundadora de Breastcancer.org, y su hija, Isabel, escribieron el libro Taking Care of Your “Girls:” A Breast Health Guide for Girls, Teens, and In-Betweens. Hablan con franqueza sobre el desarrollo y la salud de las mamas, y separan los mitos de los hechos y detallan las medidas que todas las personas pueden tomar para mejorar la salud de las mamas y reducir el riesgo de padecer cáncer de mama a lo largo de sus vidas.


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