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El ejercicio mejora la calidad de vida durante y después del tratamiento

Muchas investigaciones demuestran que hacer ejercicio, tener una dieta balanceada y contar con apoyo profesional ayudan a las mujeres a sentirse mejor, tanto durante como después del tratamiento por cáncer de mama.

Dos nuevos estudios de revisión separados respaldan firmemente estos resultados. Los estudios revelaron que hacer ejercicio durante 12 semanas estaba vinculado con una mejor calidad de vida global tanto para las personas en tratamiento contra el cáncer como para los sobrevivientes. Los estudios fueron publicados en línea el 15 de agosto de 2012 por The Cochrane Library (Biblioteca Cochrane). The Cochrane Library cataloga la información de la Colección Cochrane, un programa muy prestigioso que ayuda a los médicos y los pacientes a decidir sobre los mejores enfoques de tratamiento sobre la base del análisis meticuloso de las investigaciones disponibles.

Lee los resúmenes de "Exercise interventions on health-related quality of life for people with cancer during active treatment" (Intervenciones con ejercicio para la calidad de vida relacionada con la salud de las personas con cáncer en tratamiento activo) (en inglés) y "Exercise interventions on health-related quality of life for cancer survivors" (Intervenciones con ejercicio para la calidad de vida relacionada con la salud de los sobrevivientes de cáncer) (en inglés).

En una revisión, los investigadores analizaron 40 estudios que incluían casi 3.700 personas que habían terminado un tratamiento por diferentes tipos de cáncer, incluido el cáncer de mama. Las personas fueron asignadas aleatoriamente a un grupo que hacía ejercicios o a un grupo de control que no hacía ejercicio. El grupo que se ejercitó hizo actividades como ejercicios de fortalecimiento, ejercicios de resistencia, caminata, bicicleta, yoga, qigong o tai chi.

Después de 12 semanas, los investigadores hallaron que la calidad de vida global relacionada con la salud del grupo que había hecho ejercicio era mejor que la del grupo que no había hecho ejercicio. En comparación con el grupo que no había hecho ejercicio, el grupo que se había ejercitado tenía además:

  • mejor imagen corporal
  • mejor autoestima
  • mejor capacidad para interactuar socialmente
  • menos ansiedad
  • menos fatiga
  • menos dolor

En la segunda revisión, los investigadores analizaron 56 estudios que incluían a más de 4.800 personas que recibían tratamiento por diversos tipos de cáncer, incluido el cáncer de mama. Las personas fueron asignadas aleatoriamente a un grupo que hacía ejercicio o a un grupo de control que no hacía ejercicio. El grupo que se ejercitó hizo actividades como caminar, andar en bicicleta, ejercicios de fortalecimiento, ejercicios de resistencia, yoga o qigong.

Una vez más, después de 12 semanas, los investigadores hallaron que la calidad de vida global relacionada con la salud del grupo que había hecho ejercicio era mejor que la del grupo que no se había ejercitado. En comparación con el grupo que no había hecho ejercicio, el grupo que se había ejercitado tenía además:

  • mejor capacidad para interactuar socialmente
  • mejor funcionamiento físico
  • menos fatiga

Los investigadores también analizaron si las personas que recibían tratamiento por un tipo de cáncer específico habían obtenido más beneficios o beneficios diferentes del ejercicio comparadas entre sí. Las mujeres tratadas por cáncer de mama que habían hecho ejercicio habían reducido sus niveles de ansiedad mucho más que las personas que también se habían ejercitado, pero que recibían tratamiento por otros tipos de cáncer.

Las personas que habían hecho ejercicio de intensidad moderada a alta, en lugar de intensidad leve, habían obtenido los mayores beneficios.

Si has hecho tratamiento contra el cáncer de mama o lo estás haciendo actualmente, intenta integrar el ejercicio y una dieta balanceada a tu rutina diaria. Piensa en ellos como otra parte importante del plan global de tratamiento que te ayuda a recuperarte y mantenerte saludable. Habla con tu médico sobre cuánto ejercicio debes hacer y con qué frecuencia. Averigua si algún grupo de apoyo para pacientes con cáncer de mama cerca de tu zona organiza clases de actividad física. Si no encuentras una clase a través de un grupo de apoyo, considera unirte a otra clase o empezar a caminar con un amigo. Hacer ejercicio con otras personas te dará la motivación y el apoyo para convertir la práctica habitual de ejercicio en parte de tu recuperación. Encuentra la rutina de ejercicio adecuada para ti y luego haz todo lo posible por mantenerla. Puede marcar una diferencia tanto física como mental de hoy en adelante.

En la sección Ejercicio de Breastcancer.org, encontrarás información sobre:

  • los beneficios del ejercicio
  • distintos tipos de ejercicio
  • cuándo puedes hacer ejercicio y cuándo no mientras estás en tratamiento
  • consejos para encontrar un entrenador

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