¿Se puede recibir tratamiento del cáncer de mama (seno) durante el embarazo?
Recibir un diagnóstico de cáncer de mama durante el embarazo puede ser impactante o aterrador. Sin embargo, la mayoría de las personas pueden recibir un tratamiento eficaz durante el embarazo y llevarlo a término de forma segura. En casos poco frecuentes, algunas personas pueden tener que considerar la interrupción del embarazo o un parto inducido de forma anticipada para poder tratar el cáncer de manera adecuada. Pero, en general, hoy en día existen más opciones y más estudios sobre cómo tratar mejor el cáncer de mama durante el embarazo que en el pasado.
Para recibir la mejor atención, es una buena idea buscar un equipo médico con experiencia en el tratamiento del cáncer de mama durante el embarazo. El equipo debe incluir un oncólogo, un cirujano mamario, un obstetra especializado en casos de alto riesgo (también llamado especialista en medicina materno-fetal) y otros expertos. El equipo debe trabajar en conjunto para planificar el mejor momento para los tratamientos. Además, deben conocer las pautas para el tratamiento del cáncer de mama durante el embarazo elaboradas por organizaciones médicas profesionales como la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) y la Red Nacional Integral del Cáncer (NCCN).
“En general, el tratamiento del cáncer de mama durante el embarazo debe ser lo más parecido posible al de las pacientes no embarazadas, con algunas excepciones importantes”, afirma Erin Roesch, MD, oncóloga médica asociada especialista en mama de la Cleveland Clinic de Cleveland, Ohio.
Los tratamientos específicos que te recomienden los médicos, así como el momento en que se administren, dependerán de tu diagnóstico y de la etapa del embarazo. Tus médicos pueden sugerirte esperar para recibir ciertos tratamientos, como la radioterapia y la terapia hormonal, hasta después del parto, ya que podrían dañar al feto.
Tratamientos para el cáncer de mama durante el embarazo
La cirugía y la quimioterapia son los dos tratamientos que se pueden realizar durante el embarazo. Existen investigaciones que demuestran que los beneficios de recibir estos tratamientos durante el embarazo pueden ser mayores que los riesgos.
Cirugía durante el embarazo
El principal tratamiento para el cáncer de mama en estadio inicial diagnosticado durante el embarazo suele ser la cirugía (una mastectomía o una lumpectomía).
Por lo general, la cirugía también incluye la extirpación de algunos ganglios linfáticos de la axila para detectar la presencia de cáncer.
La cirugía por cáncer de mama se puede realizar prácticamente en cualquier momento del embarazo. Sin embargo, el momento más seguro tanto para la madre como para el feto es el segundo trimestre. Para decidir el mejor momento para la intervención, es conveniente que tu obstetra de alto riesgo consulte con tu cirujano mamario y el anestesiólogo.
Si te sometes a una cirugía durante el primer trimestre, es más probable que los médicos recomienden una mastectomía en lugar de una lumpectomía. Esto se debe a que la mayoría de las personas que se someten a una lumpectomía necesitan iniciar radioterapia poco después, pero esta no se recomienda durante el embarazo.
La reconstrucción mamaria inmediata tras una mastectomía a veces se realiza durante el embarazo, pero en muchos casos los médicos recomiendan posponerla hasta después del nacimiento del bebé. Esto se hace para reducir el tiempo bajo anestesia general y también porque existe un riesgo ligeramente mayor de tener complicaciones en la reconstrucción mamaria durante el embarazo.
Quimioterapia durante el embarazo
Si tus médicos recomiendan que recibas quimioterapia como parte del tratamiento, se administrará durante el segundo trimestre, en los dos primeros meses del tercer trimestre o después del parto.
La quimioterapia no se considera segura durante el primer trimestre del embarazo, ya que en ese período el riesgo de que pueda causar malformaciones o un aborto espontáneo es mayor. Se considera relativamente segura durante el segundo y tercer trimestre. Pero no se administra durante las últimas tres o cuatro semanas antes del parto. Esto reduce el riesgo de complicaciones durante el parto, incluida la infección.
Durante el embarazo, la quimioterapia se puede administrar antes o después de la cirugía. La decisión de cuándo administrar la quimioterapia depende de varios factores, como el tipo específico de cáncer de mama que te diagnosticaron y el momento en que se hizo el diagnóstico.
Algunos de los medicamentos de quimioterapia más comunes administrados durante el embarazo incluyen Adriamicina (nombre genérico: doxorrubicina) y Citoxan (nombre genérico: ciclofosfamida). En algunos casos, Taxol (nombre genérico: paclitaxel) puede administrarse durante el embarazo.
Tratamientos que no se utilizan durante el embarazo
La radioterapia, la terapia hormonal, la terapia dirigida y la inmunoterapia no se administran durante ninguna etapa del embarazo debido al riesgo de que puedan dañar al embrión o al feto. Si tus médicos te recomiendan alguna de estas terapias como parte del plan del tratamiento del cáncer de mama, las recibirás después del parto.
En algunos casos, la radioterapia puede usarse en personas con diagnóstico de cáncer de mama metastásico durante el embarazo para tratar una zona del cuerpo donde el cáncer se haya diseminado.
Tomar decisiones sobre un embarazo
La mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer de mama durante el embarazo pueden llevar el bebé a término completo. A veces, los médicos recomiendan inducir el parto unas semanas antes para poder comenzar determinados tratamientos con antelación.
En algunos casos, si una persona tiene un diagnóstico de cáncer de mama de crecimiento rápido, agresivo o avanzado, los médicos pueden sugerir la interrupción del embarazo. Esto ocurriría si se necesitan ciertos tratamientos de inmediato para frenar el cáncer, pero que no serían seguros para el feto.
Las investigaciones sugieren que la interrupción del embarazo no suele mejorar el pronóstico general del cáncer ni la supervivencia de la madre. Pero existen muchas otras consideraciones personales y médicas que pueden influir en la decisión.
Si estás enfrentando decisiones difíciles sobre el embarazo y el tratamiento del cáncer de mama, puede ser útil obtener una segunda opinión y el apoyo necesario para analizar tus opciones.
Búsqueda de apoyo
Es fundamental contar con apoyo emocional cuando estás enfrentando un cáncer de mama durante el embarazo. Tal vez quieras reunirte con un terapeuta o unirte a un grupo de apoyo. La red de apoyo sin fines de lucro Hope for Two conecta a mujeres diagnosticadas con cáncer durante el embarazo con otras que han pasado por lo mismo y han sido diagnosticadas con el mismo tipo de cáncer.
También puede ser útil contactar al equipo de cuidados paliativos de tu hospital o centro oncológico. Ese equipo puede incluir trabajadores sociales, psicólogos y capellanes especialmente capacitados para apoyar a las personas que están tomando decisiones difíciles o procesando el duelo por un embarazo.

