11 remedios para los efectos secundarios del tratamiento que no son medicamentos

Los efectos secundarios pueden ser una parte molesta del tratamiento del cáncer de mama. El dolor puede limitar la libertad de movimiento. La ansiedad y la depresión pueden afectar el sueño y el estado de ánimo. Y el “quimiocerebro” puede provocar dificultades para recordar. Los medicamentos pueden ayudar a controlar algunos efectos secundarios, pero también hay remedios caseros que podrían funcionar.
1. Taichí para el dolor
Las terapias mente-cuerpo, como el qigong y el taichí, pueden reducir el estrés, aumentar la energía y aliviar el dolor causado por el cáncer. Ambas son prácticas tradicionales chinas que se basan en el movimiento, las técnicas de respiración y la meditación. En un estudio reciente se descubrió que el qigong fue más eficaz para aliviar el dolor durante el tratamiento del cáncer, mientras que el taichí resultó más eficaz después del tratamiento.
2. Respiración consciente para el dolor
Al igual que el taichí, la respiración consciente también puede ayudar a aliviar el dolor causado por los tratamientos del cáncer. En un estudio de pequeña escala se demostró que una sola sesión de 20 minutos de respiración consciente puede aliviar rápidamente el dolor. La sesión consistía en cuatro pasos: identificar mentalmente la inhalación y la exhalación, seguir todo el ciclo de la respiración, centrarse en el cuerpo y relajarlo.
3. Consciencia plena y taichí para la ansiedad
La ansiedad es común durante el tratamiento del cáncer de mama. Los medicamentos y la psicoterapia pueden ayudar, pero según una nueva investigación, el taichí también puede resultar útil. En un estudio se demostró que tanto el taichí como las técnicas de consciencia plena mejoran el estado de ánimo de las personas con diagnóstico de cáncer. Los participantes que realizaron un programa de consciencia plena de 9 semanas o un programa de taichí de 11 semanas presentaron un mejor estado de ánimo y una mayor fortaleza mental y física en comparación con las personas que no participaron en los programas.

4. Ejercicio para la depresión
El ejercicio ofrece una amplia gama de beneficios para las personas con diagnóstico de cáncer de mama. Puede ayudar a aliviar los efectos secundarios del tratamiento y podría reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca. El ejercicio también parece ser beneficioso para la depresión. En una nueva revisión de 73 estudios, se descubrió que el ejercicio podría ser tan eficaz como la psicoterapia para aliviar la depresión. No se identificó un tipo específico de ejercicio como el más eficaz, pero los autores señalaron que los programas de ejercicios que combinan entrenamiento de resistencia y ejercicio aeróbico resultaron más beneficiosos.
5. Musicoterapia para la ansiedad
La musicoterapia también puede ayudar a reducir la ansiedad durante el tratamiento y después de este. En un pequeño estudio con sobrevivientes de cáncer se demostró que 18 meses de musicoterapia a distancia fueron tan eficaces como 18 meses de terapia cognitivo-conductual (TCC) para reducir la ansiedad después del tratamiento.
La musicoterapia y la terapia conversacional también pueden funcionar bien juntas para tratar la ansiedad. En un estudio se descubrió que la musicoterapia combinada con la terapia cognitivo-conductual redujo la ansiedad en sobrevivientes de cáncer.
6. Hipnosis autoguiada para los bochornos
¿Te están afectando los bochornos? Quizá puedas aliviarlos sin necesidad de una terapia de reemplazo hormonal. En nuevo estudio se descubrió que la hipnosis autoguiada redujo los bochornos en el 64 % de las mujeres posmenopáusicas con antecedentes de cáncer de mama. La sesión de hipnosis consiste en escuchar una grabación de audio de 20 minutos que promueve la relajación profunda y la concentración.
7. Masturbación para los síntomas de la menopausia
La masturbación podría ayudar a reducir los síntomas de la menopausia, como la fatiga, el sudor nocturno, el insomnio y el dolor articular. En un estudio de pequeña escala realizado con mujeres en la perimenopausia y mujeres posmenopáusicas, la masturbación regular redujo al menos un síntoma de la menopausia en el 93 % de las participantes. “Las conversaciones sobre la menopausia suelen centrarse en la terapia hormonal o en los cambios en el estilo de vida, pero el placer sexual sigue siendo un tema que se pasa por alto”, afirmó la autora del estudio.
8. Acupuntura para el quimiocerebro
La acupuntura, que forma parte de la medicina tradicional china, puede ayudar a aliviar la fatiga, mitigar los bochornos, reducir las náuseas y disminuir el dolor asociado a los tratamientos del cáncer. Nuevas investigaciones indican que la acupuntura también puede ayudar con el “quimiocerebro”, es decir, los problemas de memoria y atención causados por la quimioterapia u otros componentes del tratamiento. En el caso de las personas con diagnóstico de cáncer de mama que habían terminado el tratamiento, la acupuntura mejoró la función cerebral en comparación con las que no recibieron acupuntura.
9. Reiki para el dolor, la fatiga, la ansiedad y las náuseas
El reiki, un tipo de sanación energética que se originó en Japón, puede ayudar a aumentar la sensación de relajación, somnolencia y bienestar. También puede aliviar los síntomas asociados con la quimioterapia. En un estudio de pequeña escala, el reiki redujo el dolor, la fatiga, la ansiedad y las náuseas en personas con diagnóstico de cáncer que recibían quimioterapia.
10. Ejercicio para reducir el riesgo de problemas cardíacos
Los tratamientos como la quimioterapia, la radiación y la terapia dirigida pueden aumentar el riesgo de problemas cardíacos en algunas personas con diagnóstico de cáncer de mama. Las investigaciones demuestran que el ejercicio, como las caminatas diarias, puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas en los sobrevivientes de cáncer. En un estudio, las mujeres con antecedentes de cáncer que completaban una hora al día de actividad física de intensidad moderada a alta presentaron un riesgo un 60 % menor de morir por una enfermedad cardíaca.
11. Escuchar música para combatir el quimiocerebro
Una sesión diaria de escuchar música podría mejorar los problemas de razonamiento, concentración y memoria causados por la quimioterapia y otros tratamientos del cáncer de mama. Estos problemas cerebrales se conocen en conjunto como “quimiocerebro” o “niebla mental”. Un estudio de pequeña escala reveló que las personas con “quimiocerebro” que escucharon música todos los días durante ocho semanas notaron una mejora en la función cerebral y el estado de ánimo.